Djimon Hounsou comparte cartel con Leonardo DiCaprio en Diamante de sangre. Él pone la cara a la dureza y crueldad que arrastran los diamantes manchados de sangre.
¿Qué le interesó de Solomon Vandy, su personaje?
Solomon Vandy representa a cualquier africano cuya vida ha sido truncada por culpa de un conflicto. Es un tipo que ha trabajado duro, para educar a su hijo, y encima se lo quitan. Que te quiten un hijo debe ser duro. Por eso pienso que los espectadores de todo el mundo se sentirán identificados con él.
¿Está contento con la repercusión que ha tenido esta película?
Sobre todo porque se ha hablado del comercio de diamantes. Las películas son instrumentos muy útiles, sobre todo para la educación. Es posible que una película cambie algunas situaciones injustas.
¿Qué ha aprendido como actor rodando esta película?
Siempre aprendo algo de todas las películas en las que participo. Aprendí mucho de Spielberg, que fue el primero que apostó por mi cuando rodamos Amistad. En esta película creo que aprendí a escuchar, a prestar mucha atención al director. Es la única manera de que las cosas salgan bien.
¿Hubo alguna secuencia difícil de rodar?
Cuando tengo que llevar a hombros a Leonardo DiCaprio, llegué a enfadarme con el director, porque me lo hacía repetir una y otra vez. Las piernas me temblaban y Leonardo se atragantaba, porque iba en una posición difícil y pensaba que le iba a tirar. Pero como estaba en África, que es un lugar ideal, enseguida se me pasó.
