Daniel Roher ganó el Oscar gracias a un apasionante documental sobre el encarcelado líder ruso de la oposición a Vladimir Putin, "Navalny". Pero a veces no es fácil digerir el éxito, ni saber qué hacer a continuación. Te domina el vértigo. Por eso se entiende que le atrajera la historia de un afinador, que capta sonidos de un modo que los demás no captan. Recogemos algunas reflexiones del cineasta a propósito de su fantástica película "Un talento único"
Una declaración de principios de Daniel Roher
Tenía 29 años cuando gané el Oscar y no sabía qué vendría después. La ansiedad se apoderó de mí y caí en una depresión. Se dice que la creatividad suele fluir con naturalidad y la mía se esfumó por completo. Es como cuando los atletas se bloquean y de repente no pueden competir. En este caso, todo mi proceso creativo simplemente desapareció. Nada. Y eso me destrozó.
Tuve que enfrentarme a esta pregunta existencial: si mi parte creativa, que siempre había sido quien era, simplemente había desaparecido, ¿quién era yo? Esa pregunta no me dejaba descansar. Me carcomía hasta que se convirtió en Un talento único. Es una película sobre la crisis creativa. Qué sucede cuando aquello que te define deja de funcionar. Hablar sobre ese espacio aterrador entre quien fuiste y quien podrías llegar a ser cuando tu identidad se desmorona. Si el valor de alguien se basa en su arte, ¿qué sucede si ya no puede crearlo? Esta pregunta rondaba mi cabeza cuando conocí a Peter White, un afinador de pianos de Los Ángeles. La relación de Peter con el sonido me fascinó e inspiró directamente el personaje de Niki y me puse rápidamente a escribir. Con esta película, quería invitar a los espectadores a un mundo donde la música, el sonido y el silencio dan forma a la identidad de este hombre. Niki es un pianista talentoso que tiene hiperacusia, un trastorno doloroso relacionado con la percepción del volumen. La película examina dos temas centrales: la fragilidad de la identidad y la lucha por recuperar la alegría tras una pérdida. Es una historia sobre el miedo y el coraje, pero, sobre todo, quería que fuera muy divertida. Quería hacer una película con romance y música, vibrante, con esa ambigüedad moral de las historias criminales. Una película con un toque cómico.
Aunque es profundamente personal, creo que esta historia es universal. Todos hemos tenido momentos de duda, agotamiento o reinvención. Trata sobre la experiencia humana de lidiar con el cambio, el duelo y la esperanza. Esas batallas invisibles que libramos y las maneras inesperadas en que seguimos adelante. Como cineasta que ha dedicado años a contar historias reales, ha sido una oportunidad para adentrarme en la ficción y explorar verdades emocionales y espero que genere conversaciones sobre la creatividad, la identidad y la resiliencia, especialmente ahora que millones de personas se enfrentan a estas preguntas mientras las nuevas tecnologías transforman radicalmente nuestra relación con la creatividad.
Una trama escrita con Robert Ramsey para inspirar a los jóvenes
Un talento único es una película muy dinámica y con toques de jazz que trata sobre un afinador de pianos que descubre que se necesita la misma habilidad para lograr un oído absoluto, tacto y sensibilidad, que para abrir cajas fuertes
Realmente quería hacer el tipo de película que me hubiera gustado ver cuando tenía 15, 16 o 17 años. Una historia con mucha tensión, música y romance, algo dinámico y con mucho montaje. Robert y yo estuvimos un año intercambiando ideas y aprovechamos ese tiempo para perfeccionarlas, trabajar y lograr que nos entusiasmaran de verdad.
Cuando Dustin [Hoffman] me transmitió su idea tan positiva sobre el guion, fue el mayor respaldo posible a mi trabajo.
Leo Woodall, el protagonista perfecto
Le pones la cámara delante y sabe qué hacer. Es un actor que no se lo piensa demasiado y simplemente entra y actúa. Hay muy pocos intérpretes que tengan esa calidad de una estrella de cine clásica. Alguien que cautiva, que te atrapa.
Sobre el sonido
Diseñé esta película pensando en el sonido. Es una película para diseñadores de sonido. Quiero que la película parezca inmersiva, que el diseño de sonido nos coloque en el punto de vista subjetivo de Niki White, escuchar lo que él escucha.
