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Biografía

Dustin Hoffman

Dustin Hoffman

82 años

Dustin Hoffman

Nació el 08 de Agosto de 1937 en Los Angeles, California, EE.UU.

Premios: 2 Oscar (más 1 premios)

Pequeño gran hombre

23 Noviembre 2002

Los que no somos tan altos como John Wayne, ni tenemos los ojos de Paul Newman, ni vamos de triunfadores por la vida, tenemos mucho que agradecerle a Dustin Hoffman.

Dustin Hoffman puso de moda a los feos, pero atractivos, dentro y fuera de la pantalla, y uno tiene la sensación de que ninguna mujer se habría fijado en él, si no fuera por el protagonista de tantas y tantas películas (otro que también tiene mucho mérito es Woody Allen). Las espectadoras salían del cine diciendo “no es guapo, pero tiene algo”, que es lo máximo a lo que algunos podemos aspirar en el universo del ligoteo. En los 70, con el apogeo de los antihéroes, incluso estaban anticuados los hombretones tipo Gary Cooper, y quedaba más resultón ser normalillo, con algo de fondo intelectual. Lo que ha dejado claro la historia del cine es que sin El graduado, nunca hubiéramos visto en papeles protagonistas a actores como Robert Duvall, Harvey Keitel o Gene Hackman.

Nacido en Los Angeles, el 8 de agosto del 37, se puede decir que el intérprete lleva el cine en la sangre, pues su padre era decorador de escenarios, aunque pretendía dedicarse a producción. Le llamaron Dustin, en recuerdo de Dustin Farnum, estrella de los western del cine mudo. Se formó en el conservatorio de su ciudad natal, pero pronto se traslada a Nueva York, a estudiar con uno de los más prestigiosos maestros de actores, Lee Strasberg. Debuta en Broadway en 1964, con “Esperando a Godot”, de Samuel Beckett. Aunque interpreta muchos papeles sobre las tablas, y no pasa desapercibido para la televisión, fue su primer papel cinematográfico el que le consagró: el de joven que se inicia en la vida cuando le seduce la esposa del jefe de su padre, en El graduado (1967), que de paso aportó la famosa canción Mrs. Robinson, de Simon y Garfunkel.

Aunque el estrellato cinematográfico era zona reservada para guaperas, Dustin Hoffman consiguió desde ese momento, arrebatarles mucho terreno. A pesar de su baja estatura, se hizo con papeles de entidad, que sacó adelante con brillantez y versatilidad. Destacan el superviviente de Cowboy de medianoche (1969), el vaquero de Pequeño gran hombre (1970), el marido ultrajado de Perros de paja (1971), el prisionero de Papillon (1973), el cómico transgresor de Lenny (1974), el periodista de Todos los hombres del presidente (1976), y el publicitario despechado que tiene que cuidar a su pequeño en Kramer contra Kramer, que le propició su primer Oscar. Por la misma época le pasó lo mismo que a su personaje, y se divorció de su primera mujer, Anne Byrne, con quien tenía dos hijas. En 1980 contrajo su segundo matrimonio con Lisa Gottsegen, con quien ha tenido cuatro hijos más. Mientras tanto, llevaba al límite su capacidad para transformarse como el actor obligado por circunstancias a travestirse en Tootsie, y el autista de Rain Man, que le supuso su segundo Oscar. Ha cumplido 65 años, lo que pone en duda que esa deba ser necesariamente la edad establecida para la jubilación, pues él se encuentra en plena forma. El que fue capitán Garfio, interviene ahora en la biografía de su creador, James Barrie, titulada Descubriendo Nunca Jamás.

Oscar
1989

Ganador de 1 premio

Oscar
1980

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

  • Oso de Oro honorífico
Filmografía
The Meyerowitz Stories (New and Selected)

2017 | The Meyerowitz Stories (New and Selected)

  A punto de divorciarse, y de que su hija Eliza se vaya a estudiar a la universidad, el parado Danny se intenta instalar en casa de su padre, Harold Meyerowitz, anciano escultor que disfrutó de cierto éxito en un momento dado, pero ha quedado relegado al olvido. Con su hermana Jean debe debatir si aceptan la propuesta de su medio hermano, el ejecutivo de éxito Matthew, que pretende vender la casa de su progenitor con todas sus obras. Provocó un debate junto a Okja, cuando ambos se convirtieron en los primeros largometrajes seleccionados para la sección oficial del Festival de Cannes concebidos para su estreno directo en una plataforma de ‘streaming’. Pero el gran mérito de Netflix reside en haber conseguido tal hazaña con un film protagonizado por Adam Sandler y Ben Stiller, en personajes típicos de sus comedias más comerciales… Al final ambos sorprenden, contra pronóstico (sobre todo el primero), pues están bien dirigidos, al igual que el resto del reparto, en el que sobresale Dustin Hoffman, padre decepcionado, pero también Emma Thompson, la nueva pareja del patriarca, la joven Grace Van Patten, y Elizabeth Marvel, recordada presidenta de Homeland, tan maravillosa como sugiere su apellido en su trabajo, sobre todo en el desenlace. Incluso se aplaude la pequeña aparición de Sigourney Weaver autointerpretándose. De nuevo el neoyorquino Noah Baumbach rinde tributo a su ciudad, al estilo de Woody Allen, de quien también parece haber heredado sus intelectuales judíos. Pero se trata de un relato muy personal, en el que vuelve a analizar las consecuencias de un divorcio, como en Una historia de Brooklyn, aunque esta vez se vería la desestructuración familiar a largo plazo, cuando los hermanos –uno de los tres de madre diferente– ya han crecido, pero sus relaciones con el padre son difíciles, sobre todo porque éste parece decepcionado porque nadie haya seguido sus pasos en el mundo del arte, hasta que la nieta parece recoger el testigo. Quizás no llegue al nivel de la ópera prima del realizador, o de Frances Ha y Mistress America, pues tiene altibajos, además de que algunos chistes sobre el MOMA y otros localismos no se entienden si no se reside en la Gran Manzana. Pero sus personajes son bastante cercanos, con diálogos y miradas que sugieren mucho que no se cuenta en pantalla. Sí que supera a la mayor parte o a la totalidad de estrenos directos de Netflix.  

6/10
Los Medici, señores de Florencia

2016 | Medici: Masters of Florence | Serie TV

Ambiciosa pero irregular serie televisiva impulsada por la RAI italiana, en coproducción con Francia y Reino Unido. Narra en dos tiempos la trayectoria de los Medici, la famosa familia banquera de Florencia, en los años del Renacimiento. Arranca con la muerte del patriarca Giovanni de Medici, que ha sido envenenado, y la sucesión que le toca aceptar a su hijo Cosimo, en un momento convulso en que facciones rivales abogan por la guerra; mientras se narran estos hechos, y el modo en que se involucra en la culminación de la inacaba catedral con su espectacular cúpula ejecutada por Brunelleschi, se introducen flash-backs sobre la juventud de Cosme, sus ideales incumplidos de casarse con una plebeya, o de poder dedicarse a las bellas artes, y en general las difíciles relaciones familiares. Aunque la producción es esmerada, y el tema muy atractivo, la narración de Nicholas Meyer y Frank Spotnitz resulta bastante convencional, y tira por caminos fáciles y muy trillados: cardenales corruptos, intrigas palaciegas, escenas de alcoba, vergonzante sodomía, sicarios asesinos... Lo que tal vez formaba parte del "paisaje" de la época, pero que en la trama no impacta, falta dramatismo, el eficaz engrasado de un mecanismo y unas piezas que hoy ya no sorprenden a nadie. Tampoco funciona lo que podía ser una intención pedagógica, por ejemplo a la hora de explicar las finanzas y economía del quattrocento. El reparto es muy soso –empezando por el protagonista principal, Richard Madden, que encarna a Cosme– y da la impresión de que Dustin Hoffman y Brian Cox han sido reclutados para poder exhibir un par de actores de relumbrón, pues lo cierto es que entregan unas desganadas interpretaciones.

5/10
Agu Trot de Roald Dahl

2015 | Roald Dahl's Esio Trot

Romántica adaptación de un cuento de Roald Dahl en cuyo guión ha intervenido el especialista Richard Curtis (Love Actually, Una cuestión de tiempo), con la producción de los hermanos Weinstein. Sigue al solterón ya jubilado Mr. Hoppy, tímido hasta la médula, que se ha enamorado de Mrs Silver, la viuda que acaba de mudarse al piso que está debajo del suyo. Incapaz de confesarle sus sentimientos, y sabedor de la frustración de ella porque su querida tortuga Alfie no crece, orquesta un elaborado y complejo plan que supone comprar un centenar de tortugas, para darle el cambiazo sin que ella se dé cuenta, y así piense que su mascota está engordando. Será una muestra de aprecio que tal vez le facilite declarar lo que alberga su corazón. Con un inteligente uso de la banda sonora, atravesada de canciones con la voz desgarrada de Louis Armstrong, como "A Kiss to Build a Dream On", se imprime a la narración un tono melancólico. Puede cansar y distraer un poco la existencia de un narrador con rostro, que interviene con frecuencia, incluso con su hijita, aunque el recurso es simpático. En cualquier caso el film se sigue con agrado, gracias las maravillosas composiciones interpretativas de Dustin Hoffman y Judi Dench. Introduce además un contrapunto humorístico frustrante Mr. Pringle, un vecino que sólo mira su propio ombligo, interpretado por Richard Cordery.

6/10
The Program

2015 | The Program

El ciclista norteamericano Lance Armstrong pasa por haber protagonizado el mayor fraude deportivo de la historia. Durante años se sometió a un meticuloso programa de dopaje que le alzó a la más alta cumbre del ciclismo, deporte en donde llegó a ganar siete Tour de Francia entre los años 1999-2005. Pero en 2012, tras muchos meses de investigaciones, le fueron retirados todos sus títulos ganados a partir de 1998 y fue suspendido de por vida por dopaje sistemático. Fue la caída de un icono deportivo de la que el mundo del ciclismo internacional –profesionales, aficionados y opinión pública– aún está intentando reponerse. Ésta es la historia que cuenta con mucha soltura The Program (título que hace referencia a la planificación de dopaje que seguía el corredor), donde el veterano Stephen Frears sabe evitar soflamas latosas e innecesarias sobre sustancias, porcentajes, análisis farmacológicos, etc., aunque algo de esto hay, gracias a un guión accesible a todo tipo de público, de modo que las evidencias de las trampas llevadas a cabo por Armstrong son claras como la luz del día, mostradas en pantalla con implacable contundencia. En este sentido, el director inglés no se anda con chiquitas y desnuda la personalidad de Armstrong como la de un tramposo sin moral, cuya ambición por ganar llegó a rozar lo enfermizo y que le llevó a una espiral de mentiras que arrastró al abismo a muchas otras personas. The Program está basado especialmente en el libro que escribieron en 2004 –por tanto ocho años antes de que sancionaran al corredor– los periodistas del The Sunday Times David Walsh y Pierre Ballester, que contenía algunas entrevistas con conocidos de Armstrong que arrojaban sospechas sobre sus costumbres antideportivas. Y también se han usado los informes de la investigación llevada a cabo por diferentes organismos oficiales, como la USADA (Agencia Antidopaje de Estado Unidos) o la UCI (Unión Ciclista Internacional). Pero el guión de John Hodge (Trainspotting) es inteligente al enfrentarse a tan ingente material, pues elude terrenos pantanosos y escoge lo justo, para centrarse casi exclusivamente en la vida cotidiana del ciclista en época de competición, en sus métodos de dopaje y en sus interacciones con un reducido grupo de allegados (el médico Michele Ferrari, su director de equipo Johan Bruyneel, su compañero Floyd Landis, su abogado Bill Stapleton). De este modo se deja de lado casi totalmente cualquier faceta de Armstrong que haga referencia a su vida privada, y sólo se recrean algunos momentos que dedica a Livestrong, su fundación contra el cáncer, terreno en donde el deportista muestra su lado más humano y solidario. Acierta Frears al adoptar la historia con un estilo que tiene mucho de reportaje deportivo, hay ritmo, imágenes de carreras con look televisivo, ruedas de prensa, etc., pero también, aunque en segundo plano, supone otro homenaje más al periodismo de investigación (como Todos los hombres del presidente o Spotlight), donde se presenta al personaje de Walsh como un adalid de la verdad que se juega su carrera al oponerse a las mentiras de Armstrong. Pese a tratar hechos más o menos conocidos, este enfoque dinámico aporta agilidad a la historia, que se sigue siempre con interés, incluso con un punto de intriga. El reparto que maneja Frears está muy equilibrado, aunque brillan especialmente un estupendo Ben Foster (El único superviviente) en el papel protagonista y Chris O'Dowd (Calvary) en el del periodista David Walsh.

6/10
#Chef

2014 | #Chef

Carl Jasper es un gran chef, pero atraviesa una crisis personal. Divorciado de su mujer Inez, no se ocupa todo lo que debiera de su pequeño hijo Percy. Sometido a presión porque va a venir a su restaurante un afamado crítico gastronómico bloguero, su jefe le obliga a no arriesgar en el menú, lo que se traduce en un comentario muy negativo, que acaba volviéndose viral en las redes sociales, de las que Carl es un completo ignorante. Pero puede que no haya mal que por bien no venga, pues es la ocasión de hacerse un replanteamiento profesional, cambiando de aires y volviendo a descubrir el placer de la vida en familia. #Chef es sin duda un proyecto muy personal de Jon Favreau, no en vano el cineasta escribe, dirige, produce y protagoniza el film. Se trata de una agradable comedia de corte familiar –aunque no se evita algún detalle grosero, el tono general es elegante–, hecha con mimo y buen "rollito", narrativamente ágil. En su entramado argumental tiene varios méritos: por ejemplo, aborda la cuestión de las redes sociales, concretamente Twitter, y lo hace de modo imaginativo e instructivo a la hora de hablar de su enorme influencia y su manejo por las jóvenes generaciones. Hay un esfuerzo por dibujar las relaciones entre padre e hijo –bien interpretados por Favreau y el niño Emjay Anthony–, el esfuerzo educativo y de comunicación entre ambos, más lo importante que es para un chaval contar con un papá y una mamá. Y pinta de modo atractivo la riqueza multicultural de Estados Unidos, concretamente la comunidad latina de procedencia cubana alrededor de Miami. Y sin embargo, hay un par de "peros" que se pueden poner al film. Por un lado, la poca capacidad de riesgo a la hora de afrontar las aristas que propicia la historia, aunque sea con el propósito de dejar un buen sabor de boca, nunca mejor dicho en un film de corte culinario y gastronómico. Y por otro, lo muy desdibujados que están casi todos los personajes secundarios, aunque hay que reconocer la capacidad de Favreau para fichar a amigos en pequeños papeles –Iron Man, o sea, Robert Downey Jr., y la Viuda Negra, Scarlett Johansson–, más otros nombres de prestigio como Sofía Vergara, Oliver Platt y Dustin Hoffman. Pero la sensación es que éstos, al igual que Bobby Cannavale y John Leguizamo, están algo desaprovechados, se confía en su fuerza en pantalla y ya está.

6/10
Con la magia en los zapatos

2014 | The Cobbler

La vida de Max Simkin es una calamidad. Sin alicientes ni planes de futuro, se aburre soberanamente en su zapatería en el Lower East Side de Nueva York, heredada de padres a hijos desde hace generaciones. No tiene novia, ni amigos, ni vida social. Tan sólo se habla de cuando en cuando con el barbero del negocio colindante y por las noches con su anciana madre, con quien vive. Pero el hallazgo de una máquina de coser mágica puede dar un vuelco a su existencia. Y es que gracias a ella, al ponerse los zapatos de sus clientes, su apariencia física se transforma y se convierte en ellos. De la noche a la mañana, Max puede vivir cualquier vida... Thomas McCarthy es uno de esos actores que de cuando en cuando escribe y dirige películas. Tanta calidad tienen estas últimas que ha alcanzado un gran prestigio en ese campo creativo, prenda del cual son títulos excelentes como Vías cruzadas o The Visitor. Ahora, alejándose del tono más dramático de sus trabajos anteriores, por primera vez se adentra en el género de la comedia fantástica, con una fábula urbana, a veces tragicómica, escrita en colaboración con Paul Sado, donde se habla de la importancia de “ponerse en el lugar del otro” si uno quiere que su vida tenga sentido, y se tocan temas como la amistad, los padres y los hijos o la búsqueda de un sentido para vivir. La película es agradable pero no alcanza la calidad de los anteriores trabajos del cineasta. Indudablemente el conjunto bebe de dos fuentes: en primer lugar, el cine de Frank Capra, con esa alusión al ángel en el inicio del film, el optimismo de fondo y el desenlace sorpresivo, con sus referencias acerca de las fuerzas del bien y del mal que luchan en el mundo; y en segundo lugar, los relatos del Woody Allen más neoyorquino, judío y juguetón, con el tono ligero y saltarín de filmes fantasiosos como Alice o Midnight in Paris, y el sempiterno jazz sonando de fondo. Pero no todo funciona igualmente bien en Con la magia en los zapatos –empezando por el título… ¿Qué ridícula necesidad había para cambiar el original “El zapatero”?–, pues aunque la historia comienza con garra, va perdiendo fuelle y se dispersa demasiado deslizándose hacia tramas anecdóticas, narrativamente tramposillas y en general tontorronas, sin la suficiente intensidad. El impacto del film es por eso superficial, liviano, y a la postre deja un tanto indiferente. Falta la magia del título. Por lo demás, funcionan algunos gags especialmente graciosos (como el susto “mortal” en el coche), mientras que la elección de Adam Sandler para dar vida al protagonista es la mar de adecuada.

5/10
El coro

2014 | Boychoir

En un pueblecito de Texas, Stet padece a sus once años el acoso de sus compañeros, que se burlan de su madre soltera, una mujer madura que no da con el hombre adecuado, por lo que tiene problemas con el alcohol. Cuando ella fallece de forma repentina se agrava la situación del chaval. Entonces entra en escena su progenitor, un individuo casado con otra, que ha mantenido su existencia en completo secreto, por lo que prefiere deshacerse de él. De esta forma, usa su potencial económico para matricularle en un exclusivo internado para chicos con habilidad para el canto coral, que cuenta con un carismático director del coro. Polifacético director de óperas, cortos y dos espectáculos del Cirque du Soleil, el canadiense François Girard ha sido el responsable de tres largometrajes, Cargo, El violín rojo y Seda, donde también compuso el guión. Parte por primera vez de uno ajeno en El coro. Se podría caer en el injusto error de tachar la película de complaciente y sensiblera. O de utilizar a mansalva elementos del film francés Los chicos del coro, rodando en inglés, con actores de tirón internacional. Pero la realidad es que el film usa de estos elementos con una brillante ejecución, que propicia un grato visionado. Parte de un libreto impecable de Ben Ripley (Código fuente), que acumula diálogos bien escritos (el padre convenciendo a los responsables de la institución de que acepten a su hijo, la directora del centro justificando una decisión difícil, o el director del coro declarándose ateo pero poniendo de manifiesto la comunión espiritual que propicia la música clásica al público...). Dispone de los actores indicados para declamarlos, quizás algunos en registros poco arriesgados, pues Dustin Hoffman vuelve a ser un tipo peculiar pero carismático y brillante, y Kathy Bates una mujer autoritaria que esconde su corazoncito. Como cabe esperar, ambos vuelven a bordar este tipo de papel en El coro, y cuentan con el sólido respaldo del resto del reparto, que incluye en una breve intervención a la grandiosa Debra Winger (directora de una escuela), a la que se ve demasiado poco en el cine tras su recital en Tierras de penumbra, y a los siempre resultones Josh Lucas (el padre) y Eddie Izzard (mano derecha del personaje de Hoffman). Quizás el joven protagonista, el debutante en el largometraje Garrett Wareing, ha sido escogido más por su excepcional voz que por sus dotes interpretativas, pero da la talla. Se nota que Girard conoce el mundo de la música clásica que muestra en la pantalla con pasión. Montada con un tempo pausado propio de un adagio, El coro tiene el tono amable y positivo de ¡Qué bello es vivir! (que aparece en una secuencia), y una enorme capacidad para convencer al gran público, al tiempo que da a conocer el potencial de la educación para cambiar la vida del individuo, reivindicando el esfuerzo por hacer las cosas bien –se deben inculcar al alumno valores éticos y disciplina–, y el valor de la familia. En cualquier caso, todo esto queda en segundo plano por la música. La banda sonora combina piezas clásicas como "Spem in Alium", de Thomas Thallis, con contemporáneas como "Adiemus", del galés Karl Jenkins, cuyo armonioso sonido responde a las expectativas de quien paga una entrada para un largometraje que al fin y al cabo se titula El coro, por lo que se supone que alguien tiene que cantar.

7/10
Luck

2011 | Luck | Serie TV

El apasionante mundo de las carreras de caballos. Los hipódromos y las cuadras son los principales escenarios de este drama en el que los engaños, las traiciones y las trampas están a la orden del día. El dinero, el poder y la ambición mandan.De la mano de Dustin Hoffman (Rain Man, Kramer contra Kramer) y un gran elenco de secundarios de la talla de Nick Nolte (El príncipe de las mareas) y Dennis Farina (Snatch. Cerdos y diamantes), Luck es un producto HBO y, tal y como nos tienen acostumbrados, es impecable desde un punto de vista técnico. Las carreras de caballos son totalmente espectaculares, consiguen trasladar la emoción al espectador que se ve, igual que los personajes, animando a su caballo desde el sofá de su casa. La luz, el ritmo, el poderío de estos animales, hasta la música de la cabecera, hacen que sea imposible apartar la vista de la pantalla.Con Michael Mann (Enemigos públicos, Collateral) en la dirección del episodio piloto y David Milch (Deadwood) como creador de la historia, la serie va camino de convertirse en título de culto, si este pura sangre ganador no se desfonda y sigue cabalgando en su arriesgada apuesta de hacer atractivo lo que para la mayoría es desconocido, gracias a que está urdido de forma irresistible, entre luces y sombras.No obstante, las cifras en EE.UU. no han acompañado. Y es que si hay que poner una pega a la serie es que el primer episodio es narrativamente complejo. Aparecen muchos personajes y no están claras las relaciones entre ellos o sus intenciones. Hay que sumar además que el mundo de las carreras de caballos tiene bastantes aristas y en algunos puntos de la serie el espectador puede estar preguntándose ¿qué es lo que está ocurriendo? Sin embargo a pesar de estas dificultades, la serie va avanzando y desvelando secretos, detalles y sorpresas que hacen que las piezas del puzzle vayan encajando. Ayuda mucho un plantel de actores que lo borda. Hoffman es siempre una garantía y en su primer trabajo en la televisión -74 años le contemplan- demuestra que sigue siendo uno de los mejores actores de nuestro tiempo. Sus acompañantes, entre ellos un Nick Nolte casi irreconocible, refuerzan el apartado interpretativo de una serie que hará las delicias de los aficionados a las historias con enjundia.

8/10
Ahora los padres son ellos

2010 | Little Fockers

Tercera entrega de la especie de saga protagonizada por los Focker y los Byrnes, iniciada con Los padres de ella y continuada con Los padres de él. La siguiente película sigue el mismo esquema que las dos anteriores, con el antagonismo bufonesco entre los dos cabezas de familia, Greg Focker por un lado y su suegro Jack Byrnes, por otro. Dirige esta vez Paul Weitz, conocido por sus trabajos en Un niño grande o In Good Company. Han pasado los años y Greg Focker y su mujer Pam tienen ahora dos hijos gemelos, Henry y Samantha. Las relaciones con su suegro Jack, un ex agente de la CIA bastante paranoico, parecen haber prosperado, de modo que cuando Jack tiene un infarto decide elegir a Greg como el nuevo jefe del clan o, como él dice, "The Godfocker". Sin embargo, las cosas se tuercen cuando el suegro sospecha que su yerno tiene una aventura extramatrimonial con una jovencita de buen ver... No hay nada nuevo que reseñar en este film. Es gracioso y se deja ver. Los gags son continuos y algunos resultan, justo es admitirlo, despiporrantes, como algunas payadas de Kevin (Owen Wilson), la cena familiar o los muchos caretos y otras tonterías por el estilo. Pero también es fácil comprobar que la fórmula se agota cuando se recurre con frecuencia a chistes facilones, groseros y zafios. Los actores están en su justo lugar y Ben Stiller y Robert De Niro mantienen el tipo, aunque inevitablemente se repitan. Ocurrente resulta Dustin Hoffman y sus clases de flamenco, y funciona la entrada en escena de la guapa Jessica Alba como chica cañón ligera de cascos.

4/10
El mundo según Barney

2010 | Barney's Version

La vida de Barney Panofsky, productor televisivo, judío, hijo de un policía deslenguado, que vive en Montreal. Divorciado del amor de su vida, Miriam, algo que le produce una tremenda amargura, y padre de dos hijos, rememora cómo ha llegado a ese punto. De modo que le vemos en su juventud en Roma llevando una vida bohemia, y casándose con quien cree que es la madre de su hijo, una mujer inestable y suicida. Ya en Montreal, e introducido en el mundo de la televisión, conoce a una mujer de buena familia judía, con la que se casa. Pero en la boda sufre un flechazo instantáneo por Miriam, una de las invitadas, y desde ese momento no cejará en el empeño por lograr que se convierta en su esposa, con excesos como el envío diario de ramos de flores a su oficina en Nueva York. El director televisivo Richard J. Lewis acomete su primer largometraje en cine de entidad, la adaptación de una novela de Mordecai Richler, que sigue la trayectoria de un personaje, el Barney del título, alguien no excesivamente ejemplar, pero al menos con una certeza en su vida, el amor por su tercera mujer, Miriam, que aspira a conservar para siempre. Paul Giamatti compone con su habitual talento a un productor televisivo de una mediocre y picante serie, egocéntrico y celoso, enamorado sinceramente pero capaz con sus defectos de arruinar lo más hermoso. A su potente interpretación responde una buena pléyade de secundarios, entre los que se cuenta Dustin Hoffman y su hijo Jake Hoffman. El agridulce film, cuya narración fluye bien a pesar del largo metraje, tiene la virtud de no pretender ensalzar a su protagonista, únicamente nos pinta su trayectoria desnuda, con unos bandazos que incluyen el suicidio y la infidelidad en el capítulo de lo más ‘gordo’ y negativo, pero también las pullas y las expresiones hirientes, o la falta de respeto. No obstante en el haber de Barney hay amor, además de a la esposa, al propio progenitor y a los hijos, a los amigos, e incluso a una actriz voluptuosa a la que aparentemente despreciaba, aunque ello no evita que les pueda y les haga daño con su prepotencia y su orgullo.

6/10
Nunca es tarde para enamorarse

2008 | Last Chance Harvey

Dos personas maduras, un encuentro casual, la oportunidad para el amor al caer el día. Él es Harvey, divorciado neoyorquino, cuya hija está a punto de casarse en Londres; le habría gustado ser pianista de jazz, pero ha debido conformarse con crear melodías y ambientes para anuncios comerciales. Y ella es Kate, eterna solterona, que trabaja en una empresa de encuestas en Londres, siempre pendiente de una madre que no para de llamarle, y que desea fervientemente que encuentre al hombre de su vida.Agradable comedia romántica y otoñal, traspasada de buenos sentimientos capaces de conmover al público que “no busca tres pies al gato”. El primer tramo del film sirve para que el desconocido Joel Hopkins, guionista y director londinense, trace en parelelo la trayectoria de los dos personajes, y lo hace con estupenda fluidez, sin que parezca artificioso el paso de una narración a otra. Con habilidad juega a amagar, despertando el deseo del espectador, que aguarda a que definitivamente Kate y Harvey entren en la vida del otro. Tiene la grandísima fortuna de contar con dos actores formidables, Dustin Hoffman y Emma Thompson, que bordan sus papeles; no caen jamás en la exageración, y hay química entre ellos, resulta creíble el modo tan normal en que intiman, donde uno y otra gozan de la mutua compañía. Resulta muy atractivo la capacidad de ella para sacar a flote lo mejor de él en relación a la boda de la hija, de la que un Harvey que se siente excluido ha decidido huir. En realidad, toda la cinta invita a aprovechar el tiempo de esta vida, atrapar las oportunidades que surgen e incluso crearlas. Es ésta una de esas películas que puede despertar en más de un momento la lágrima del público. En tal sentido quizá peca de exageración cierto acontecimiento ya avanzada la cinta, que se diría un guiño no bien resuelto a Tú y yo. Pero conviene no exagerar este defecto en un film de hechuras clásicas, bien planteado y con muchas virtudes. Además Hopkins sabe guardar el adecuado equilibrio de lo emotivo con algunas buenas ideas humorísticas -el antirrobo del traje que luce Hoffman, la madre que sospecha que su vecino es un psicópata...-, que a buen seguro harán sonreír al espectador.

6/10
Mr. Magorium y su tienda mágica

2007 | Mr. Magorium's Wonder Emporium

En plena metrópoli moderna existe una extraordinaria tienda de juguetes destinada a hacer las delicias de cualquier niño dispuesto a disfrutar y a soñar. Se trata de la tienda mágica de Mr. Magorium, un lugar alucinante donde los juguetes son distintos a los habituales, por la sencilla razón de que tienen vida propia. Por fuera parece una casita de cuento al estilo Hansel y Gretel, y por dentro la agitación que reina en la enorme juguetería es fenomenal; allí es imposible aburrirse, hay bolas de goma que se mueven sin cesar, pescado fresco, monos, muñecos que se mueven, libros mágicos… Acompañan especialmente al propietario la dulce Molly Mahoney, una jovencita que sueña con ser alguien especial en el mundo de la música, y el pequeño Eric, un chavalín muy salado con poca facilidad para hacer amigos. Pero Mr. Magorium, que nació en 1764 y por tanto en 2007 tiene la nada desdeñable edad de 243 años, piensa que ya ha vivido suficiente y ha llegado la hora de “irse”. Y ha decidido dejar su legado a Molly. Con tales planes y para poner algo de orden legal en sus negocios contrata a un ejecutivo soso llamado Henry Weston, incapaz de “ver” las maravillas que hay en la tienda. Imaginativa y agradable película, ideal para las fiestas navideñas y las soñadoras mentes infantiles, escrita y dirigida por Zach Helm, quien anteriormente triunfó con el guión de Más extraño que la ficción. La idea de partida es atractiva: una tienda que es como el sueño imposible de todos los niños. Y Helm apunta algunas ideas interesantes, como la de que es necesario creer para ver, y la de que si uno no confía en sí mismo jamás podrá hacer realidad sus sueños. También destaca el enfoque nada traumático que se le da al tema de la muerte, un hecho que sin dejar de ser triste, queda expuesto como el fin natural del ser humano y parte integrante de la vida. Sin embargo, aun con sus aspectos positivos y amables, el conjunto se resquebraja por la poca consistencia argumental, pues todo se apoya en un conflicto de escasa entidad. Y da la sensación de que se le ha sacado muy poco partido a los demás aspectos del film, tanto a los efectos especiales como a los personajes, especialmente a Magorium, que resulta poco trabajado y es interpretado con pobre originalidad por un Dustin Hoffman en horas bajas. Además es del todo incoherente la resolución de la crisis del personaje interpretado por Natalie Portman, cuyas cuitas personales resultan cuando menos confusas y algo tontas, por decirlo de algún modo. Probablemente lo mejor del film sea la presencia del pequeño Eric, quien aporta frescura a la trama y ofrece algunos momentos logrados, como la divertida conversación a través del cristal o su parlamento en las oficinas del abogado.

5/10
El perfume

2006 | Perfume: The Story of a Murderer

Adaptación del célebre best-seller de Patrick Süskind. El film, ambientado en la Francia del siglo XVIII, comienza con la inminente ejecución de Jean-Baptiste Grenouille. Se inicia entonces un largo flash-back donde la voz de un narrador (John Hurt en la versión original) nos pone en antecedentes. Jean-Baptiste es un ser excepcional por su asombroso sentido del olfato, que le permite detectar e identificar los olores que desprenden todas las cosas. Tras una vida de penalidades –nació bajo el tenderete de un pescadero–, ingresa en el mundo de la confección de perfumes. Pero anda tras la idea de atrapar el olor que le parece más extraordinario de todos: el de las mujeres. Y con tal propósito se convierte en un asesino de féminas, de las que pretende extraer sus esencias olorosas. La trama suena a disparatada, y es disparatada. La excusa de que estamos ante un cuento o parábola no parece válida, y comparar los olores con el alma, pues vaya, que no cuela. El mérito de Tom Tykwer –y antes de Süskind, se supone– es vestir su “desnudez”. Así que, un poquito de alimentar el morbo por aquí, otro despliegue apabullante de producción por acá, un algo más de cinismo y humorada negra con la muerte accidental de los jefes de Jean-Baptiste más allá, permiten ocultar lo que no deja de ser una película de personajes desalmados, esto es, sin alma. Estamos ante un truculento guiñol con muñecos de trapo, donde sólo la aceptación ciega de la premisa argumental permite entregarse al juego del suspense, cuántas mujeres matará este hombre antes de que le detengan, y si el balance incluirá a la más guapa. En cuanto a lo que ocurre una vez termina el flash-back… sin comentarios. Es de imaginar que conviene no desvelar la sorpresa. Pues sólo lo aparatoso y obsceno de ésta tapa (es un decir), y no del todo, lo ridículo de la misma.

5/10
Más extraño que la ficción

2006 | Stranger than Fiction

Harold, un tipo gris, inspector de hacienda, sigue su rutina diaria con precisión casi kantiana. Una voz en off femenina, con perfecto acento británico, nos informa del número de veces que su cepillo de dientes acomete la limpieza de la dentadura, o de los pasos que da cada mañana para tomar el autobús, siempre a la misma hora. Pero un día… ¡comienza a escuchar la voz de esa narradora! Algo de lo que no es consciente dicha narradora. Y según ella, el destino de Harold es la muerte inminente. Inicialmente, Harold cree que puede estar volviéndose loco, y acude a una psiquiatra. Pero su siguiente paso es consultar con un profesor universitario de literatura, que le va a iniciar en los mecanismos narrativos de la novela. Y trata de detectar la aplicación de esos recursos en su vida cotidiana, donde ha irrumpido la joven Ana Pascal, dueña de una pastelería que está inspeccionando. Original e inteligente película que aplica las ideas de la metaliteratura, de modo que realidad y ficción se acaban encontrando, dando lugar a paradojas que recuerdan a las que suelen darse en las películas de ciencia ficción con viajes en el tiempo. El desconocido guionista Zach Helm sigue las pautas de otros colegas ilustres que vienen arriesgando últimamente en sus libretos, mayormente las del sorprendente Charlie Kaufman (Cómo ser John Malkovich, Adaptation. El ladrón de orquídeas, ¡Olvídate de mí!), para ofrecer una de esas estructuras sorprendentes, que se gana la complicidad del espectador exigente. Y le sirve, a él y al director Marc Foster, para reflexionar sobre el sentido de la vida y apuntar a aquello que supone un aliciente: enamorarse, la amistad de un colega del trabajo, la realización de la tarea profesional planteada como servicio y no de modo burocrático, arriesgar la vida por el otro… Además supone un homenaje al duro proceso de la creación literaria, al desafío de enfrentarse cada mañana a la hoja en blanco que aguarda contener una historia. Aunque la narración está llena de matices, el tono, sí, es ligero, y le pesa un poco el que la novela de la escritora se suponga es una obra maestra, pues una cosa es decirlo, y otro que parezca realmente que lo es. A la hora de reflexionar sobre la muerte, hay cierto riesgo, aunque se interrumpa en aras de una apuesta por el optimismo; al menos se plantea el tema, lo que habla de la incertidumbre de la existencia humana, ante la seguridad de la propia muerte. El film deja abiertos muchos temas, incluido el de la trascendencia, del que podría detectarse un atisbo en el personaje de la excelente Emma Thompson; al igual que ella interviene en el destino del Harold –Will Ferrell, en quizá su mejor papel hasta la fecha– también Dios tendría protagonismo en la vida de las personas.

7/10
La ciudad perdida

2005 | The Lost City

Cuba, finales de los años 50. Los Fellove son una familia de abolengo en La Habana. Federico, más conocido como Fico, es el mayor y más respetado de los tres hermanos Fellove, que tienen posiciones encontradas respecto a la delicada situación política del país. Son los años más cruentos del gobierno corrupto de Batista y los atentados y el ambiente de revolución –con Fidel Castro y el Che Guevara a la cabeza- reinan por doquier. Punto importante de recreo en la capital es el club El Trópico, el más importante del lugar, regentado por Fico, donde gentes de todos los lugares llegan con ganas de música y esparcimiento. Pero poco a poco la situación del país se complica y Fico tendrá que hacer frente a numerosos problemas que hacen referencia a sus hermanos, al cariño que siente por su cuñada Aurora, a la supervivencia e imparcialidad de El Trópico y, sobre todo, a su amadísima tierra cubana. Nada menos que dieciséis años ha tardado Andy García en hacer realidad su sueño: el de contar la historia de Cuba en los convulsos años que desembocaron en el asentamiento de la dictadura del tirano Fidel Castro. García, nacido en La Habana en 1956 y exiliado de su tierra a los cinco años de edad, ofrece un soberbio y sentido homenaje a su tierra y aquella época en que el esplendor de la capital cubana -refugio de las clases altas, ciudad opulenta y alegre, de vida plácida, con grandes cabarets y dinero que gastar- iba al alimón con los continuos asesinatos selectivos, la falta de libertad política y la corrupción del gobierno de Batista, pintado aquí como un sátrapa sanguinario y amaneradamente repulsivo. Pero, según nos cuenta el director, lo que vino después fue igualmente desastroso o aún peor. La promesa de la constitución y la democracia hecha por la revolución todavía sigue siendo mentira a la vuelta de cincuenta años. Al modo del Rick’s de Casablanca, García hace girar toda la trama alrededor del club El Trópico, lugar mitificado, centro de encuentros de todo tipo de personas, objeto codiciado por el mafioso Meyer Lansky (Dustin Hoffman en un pequeño pero sabroso papel) y centro de confidencias del protagonista con su inseparable y sarcástico amigo escritor (un cada vez más encasillado Bill Murray), alter ego del fallecido Guillermo Cabrera Infante, guionista del film y amigo personal de García. Pero La ciudad perdida es ante todo una película de amor, o más bien del encuentro brutal entre dos amores: una mujer y un país, que entrechocan en el corazón de Fico (interpretado por el mismo Andy García), también a la manera del célebre film de Bogart. A la vez, resulta conmovedor el retrato que el actor y director hace de la familia y de su unidad por encima de las diferencias, y en este aspecto es inmejorable el trabajo del veterano Tomas Milian (Traffic, La fiesta del chivo), verdaderamente colosal. García dirige con buena mano, al estilo clásico, pero con ritmo y pasajes modernos enormemente logrados, como la secuencia en paralelo que ilustra la entrada en el palacio presidencial, un poco al estilo de Coppola. Y mención aparte de esta notable película épica de amor y dolor merece la deliciosa música que inunda todo el film (espléndida la guinda final), repleta de jazz latino y temas originales de la época, una muestra más del amor de Andy García por su tierra, sus raíces y su música, ofrendado aquí a corazón abierto.

7/10
Extrañas coincidencias

2004 | I Heart Huckabees

Albert, joven obsesionado con la ecología que intenta salvar una zona verde que va a ser edificada, acude a una pareja de ‘detectives existenciales’, para que solucionen el caos existencial en el que vive. Poco después, conoce a Tom, un bombero obsesionado por la utilización del petróleo. David O. Russell dirigió la interesante Tres reyes, en cuyo reparto figuraba el actor y director Spike Jonze. El nuevo trabajo de Russell supone un cambio absoluto de registro y parece imitar en cierta forma el tono surrealista de Jonze en películas como Adaptation. El ladrón de orquídeas, pero con secuencias más absurdas y humorísticas. Aunque cuesta encontrarle sentido al film, este tono absurdo sirve para realizar una crítica del mundo moderno, de la que se deduce que algunas de las cosas que hacemos son absurdas, y que el nihilismo que impregna la sociedad no lleva a ninguna parte. En un reparto repleto de estrellas destacan Dustin Hoffman y Lily Tomlin como excéntricos detectives y Naomi Watts, una modelo que prefiere ir vestida de pobre.

4/10
Los padres de él

2004 | Meet the Fockers

Al final de Los padres de ella, los protagonistas anunciaban que irían a conocer a los padres de Greg Folien, el novio de Pam Byrnes. En la secuela, se acerca la boda, por lo que se impone que los Folien y los Byrnes se conozcan, para lo que conciertan un encuentro durante un fin de semana en la residencia de los Folien. Greg y Pam harán todo lo posible porque el encuentro no arruine su futura boda, pero Jack Byrnes sospecha que su futuro yerno tuvo un hijo con la criada de sus padres, lo que está a punto de dar al traste con los planes de su hija. Jay Roach, director de Austin Powers 2. La espía que me achuchó, evolucionó a un tipo de comedia más sutil con Los padres de ella, que a pesar de incluir algunos chistes de humor grueso, tenía un estilo más parecido al de las clásicas películas de la screwball comedy, basado en la confrontación entre personajes opuestos. El cineasta le sacó mucha tajada a la capacidad humorística generada por la unión entre Robert de Niro y Ben Stiller. En la secuela, se unen al elenco dos monstruos del cine estadounidense, el mismísimo Dustin Hoffman, y Barbra Streisand, que llevaba una década retirada de la interpretación. Ciertamente, el guión incide en gags bastante similares a los de la primera parte, y baja el nivel, abusando de los chistes escatológicos. Pero los pesos pesados de la interpretación que protagonizan la cinta salvan sobradamente la función, y no faltan momentos hilarantes, como el partido de fútbol entre Robert De Niro y Dustin Hoffman.

4/10
Descubriendo Nunca Jamás

2004 | Finding Neverland

La historia de las aventuras de Peter Pan en su país de Nunca Jamás es considerada una de las cumbres de la imaginación humana; su idílica visión de la infancia perdida, de sus deseos y quimeras, junto con la huida de la responsabilidad que exige la madurez, son ideas vertebrales de una obra inmortal, considerada un hito de la literatura moderna. Cómo surgió este mundo, qué lo desencadenó, qué pensaba y sentía el escritor J.M. Barrie y, en fin, todo lo que rodeó su proceso creativo es el tema de esta sensible película dirigida por Marc Forster con exquisito refinamiento. La película comienza con un Barrie en horas bajas. Sus obras teatrales le han dado renombre y han obtenido un considerable éxito en los círculos pudientes de la Inglaterra del incipiente siglo XX, pero lleva tiempo sin inspiración y su alma se está anquilosando: necesita algo nuevo. Un día soleado, mientras se encuentra en los jardines de Kensington, halla por casualidad lo que buscaba. Se trata de la familia Llewelyn Davies: cuatro niños revoltosos y su madre, una viuda guapa y joven. James se hace amigo de ellos. Durante meses, los chavales se divierten con sus ocurrencias, sus trucos de magia, sus imaginativos juegos, y Barrie aprende a quererlos, a disfrutar de su compañía, al tiempo que algo comienza a fraguarse en su imaginación. Con el tiempo, su íntima relación con los Llewelyn Davies agudizará su crisis matrimonial y provocará habladurías, pero también fructificará en una obra inolvidable que remite a la infancia e invita a los adultos a creer de nuevo en los sueños. Forster (Monster's Ball) adapta la obra teatral “El hombre que era Peter Pan”, escrita por Allan Knee, y es sorprendente el ingenioso modo de plasmarla en imágenes. Los planos desprenden una belleza melancólica enorme, acentuada por una ambientación muy natural, gran variedad de estampas idílicas y una cálida y preciosa luminosidad. Johnny Depp, nominado al Oscar, compone un Barrie comedido y realista, pero todo el reparto está fantástico, especialmente Kate Winslet y el pequeño y expresivo Freddie Highmore. Aunque exquisita en su aspecto formal y con una deliberada y notable carga de emotividad, la película no es, sin embargo, un simple cuento de hadas: hay drama serio, conflictos afectivos profundos, una egoísta y condescendiente ruptura matrimonial, dolor y lágrimas. Es decir, mucha dosis de realidad.

7/10
Confidence

2003 | Confidence

Jake. Un timador profesional al que un matón negro encañona con un pistolón. Éste quiere saberlo todo sobre los tejemanejes en que han andado metidos él y su banda en los últimos días. Y Jake empieza a largar. En un largo flash-back que abarca toda la película, nos enteramos de cómo dieron con el que parecía un “mirlo blanco”, y le birlaron 150.000 dólares. Lo que no sospechaban es que su hombre era el contable del Rey, un gángster con el que no se bromea. En efecto, tras matar a uno de ellos, les obliga a aceptar un trabajo para quedar en paz: timar a un auténtico “pez gordo”, que anualmente blanquea millones de dólares. Y, cuestión de “confianza” (¿o más bien de falta de ella?) se integrará en la banda uno de los “chicos” del Rey. Estamos ante una de esas películas con más meandros que el río Mississippi. Y con tantos tahúres como los barcos que lo navegaban antaño. ¿Quién engaña a quién? ¿Hay alguien en quien se pueda confiar? Policía corrupta de Los Ángeles, banqueros dispuestos a ser camelados, chicas que dan mala suerte porque se tiñen el pelo de rojo, agentes del FBI insobornables, que juran no cambiar de corbata hasta el día en que capturen a su presa… Nadie es lo que parece. James Foley (Glengarry Glen Rose, Cámara de gas) maneja un guión habilidoso, de lógica interna impecable, donde acaban encajando todas las piezas del puzzle. En los diálogos hay frases memorables, al más puro estilo del clásico cine negro; y si parece excesivo que, en algunos pasajes, de cada tres palabras, cuatro son malsonantes (“jódete, mierda, maldito hijo de puta” o así), sólo cabe recordar que nadie es perfecto.

7/10
El jurado

2003 | Runaway Jury

Un tipo felizmente casado, en cuya memoria todavía perduran los recuerdos del cumpleaños de su hijito, es abatido a tiros junto a varios compañeros de trabajo cuando un chiflado irrumpe en su oficina. Un tiempo después se ve el juicio promovido por su viuda contra la todopoderosa industria armamentística, como presunta responsable subsidiaria de la matanza. Tanto la acusación como la defensa se esfuerzan por seleccionar a los ’12 hombres justos’ que puedan fallar un veredicto a su favor. Lo que no saben es que uno de ellos (John Cusack) es un embaucador, que se las ha arreglado para formar parte del jurado. Sus dotes de persuasión son tales que podría inclinar la balanza del veredicto hacia un lado o hacia otro. Y tanto le da quién gane, porque él sencillamente va a poner precio al fallo, y se lo ofrece a las dos partes litigantes. Vibrante adaptación de la novela del especialista en thrillers judiciales John Grisham, donde se ha cambiado a la industria tabaquera del original (quizá por el éxito del film El dilema y porque las tabacaleras ya han sufrido algunos varapalos en los tribunales de EE.UU.) por los fabricantes de armas. Gary Fleder, que ya tiene experiencia en filmes del género (Cosas que hacer en Denver cuando estás muerto, Ni una palabra, El coleccionista de amantes), dosifica la intriga y sirve con eficacia las sorpresas del tramo final. Es modélica la secuencia de apertura, desasosegadora aunque no se ve un solo tiro; y sabe apuntar muy eficazmente las dotes de observación del personaje de Gene Hackman, que cala al taxista que le conduce en cuestión de segundos. Hay además un completo acierto en el reparto, tanto en las estrellas (Cusack, Weisz, Hackman, Hoffman) como en los personajes secundarios que integran el jurado.

6/10
El compromiso (2002)

2002 | Moonlight Mile

El vehículo que debía transportar a una feliz novia a la iglesia, se convierte en coche mortuorio que traslada sus restos al cementerio. La vida de 4 personas (la difunta, sus padres, y el novio) ha dado un vuelco radical, de la noche a la mañana. Una bala perdida la alcanzó, y las cosas ya no serán lo que debieron ser. No ha habido boda, cierto, pero los “suegros” de Joe Nast le habían acogido ya como a un hijo. Todo estaba hablado, y la idea era que el malogrado marido trabajara codo a codo con su suegro. Ideales truncados, un cuento de hadas hecho mil pedazos, que se complica más por un hecho que Joe no se atreve a desvelar. Él y su novia habían anulado su compromiso. No estaban seguros del paso que iban a dar, y tenían intención de comunicar su decisión a los padres de ella, cuando la muerte frustró el plan. Ahora Joe se encuentra en una encrucijada. Tiene miedo a aumentar el dolor de los padres de la difunta, pero su silencio alimenta una espiral de afecto y atenciones de las que no se cree merecedor. E incluso suponen una planificación no deseada de su vida, que debiera discurrir por los cauces elegidos por él responsablemente. Junto al drama del joven protagonista, el dibujo de los padres de ella (magníficos Dustin Hoffman y Susan Sarandon), con sus inesperadas manías y los mundos que se construyen para evadirse de la realidad cotidiana, no sacan al espectador de la historia; y ayuda a perfilar una buena subtrama, una historia de amor maduro, construido día a día, donde el “cansancio” del otro no sirve de excusa para dejar de amar; o la de los problemas de comunicación con la hija. También tiene entidad el dilema del joven Joe (la carrera de Jake Gyllenhaal va a más): se describe bien un modo de hacer que teme lastimar al otro, en que la falta de sinceridad en el momento oportuno complica las cosas; ese miedo a que te retire el saludo quien hasta entonces te apreciaba, sólo por hablar a las claras, pesa sobre muchas personas, lo que hace más dolorosa la inevitable revelación de la verdad. En este caso cuando el amor llama a la puerta del protagonista.

6/10
Juana de Arco (1999)

1999 | Joan of Arc

Elevada a los altares en 1920, Juana de Arco es una figura histórica compleja. Que una campesina analfabeta de 17 años, en plena Guerra de los Cien Años, lidere al ejército francés a instancias de una revelación divina y logre la coronación de su rey no es pequeña aventura. Es lógico que su peripecia haya sido adaptada al cine por "vacas sagradas" como Robert Bresson, Carl Theodor Dreyer, Roberto Rossellini o Victor Fleming. Y, recientemente, Christian Duguay ha hecho una notable versión televisiva, con una maravillosa interpretación de Leelee Sobieski. Ahora, el francés Luc Besson da un quiebro a su filmografía -Nikita (1990), El quinto elemento, El profesional (León)- al abordar la figura de Juana. En líneas generales, sigue los hechos históricos y demuestra admiración por el personaje. Las variaciones estriban en imaginar que una hermana fue violada por soldados de Borgoña cuando Juana era niña, y en permitir una doble lectura en cuanto a su misión: se puede pensar que, en efecto, recibió un encargo divino, o bien –mensaje para incrédulos– que fueron imaginaciones suyas. Para mantener este juego, se introduce el personaje de la conciencia (Dustin Hoffman), que atormenta a Juana. Pues este es el rasgo que se destaca: enviada de Dios, o autoengañada, Juana actuó en conciencia. Besson logra varias secuencias impresionantes: hay una perfecta reconstrucción de la época y te mete en las acciones bélicas, donde casi salpica la sangre. El principal error está en Juana: fuerte de voluntad, histérica, ignorante campesina, temerosa, iluminada... cambia de escena en escena sin ton ni son. Da la impresión de que a Milla Jovovich le falta una mano firme que la dirija y aúne ese manojo de rasgos contradictorios.

4/10
Esfera

1998 | Sphere

Un equipo de expertos acude a investigar los restos de una nave extraterrestre, en el fondo del mar desde hace más de 200 años. Adaptación de una inquietante novela de Michael Crichton, tiene un reparto de lujo formado por los estimulantes Dustin Hoffman, Sharon Stone, Samuel L. Jackson y Peter Coyote. Dirige Barry Levinson– responsable de la excelente La cortina de humo, entre otras–, que ya estaba familiarizado con Crichton pues en su día también adaptó su best-seller Acoso.

4/10
Mad City

1997 | Mad City

El infeliz guardia jurado de un museo de historia natural es despedido. Desesperado –no sabe cómo decírselo a su mujer, sufre por su familia...–, comete el torpe secuestro de un grupo de niños de visita en el museo. La casual presencia en el interior de Max Brackett, reportero en horas bajas, convierte el desgraciado suceso en espectáculo informativo. Ácida crítica la que ofrece el film hacia la telebasura o la información a cualquier precio. Con clara inspiración en El gran carnaval de Billy Wilder, Costa-Gavras pone el dedo en una dolorosa llaga de la sociedad de la información: la búsqueda del morbo en la pequeña pantalla, la facilidad con que los canallas se convierten en héroes o viceversa, etc. Pese a los dardos envenenados que el director lanza al personaje de Dustin Hoffman, también le dota de humanidad, al advertir poco a poco las consecuencias de sus deseos de protagonismo. Brillantes están también John Travolta como el asustado vigilante que se divierte con los niños, y Alan Alda como periodista sin escrúpulos.

6/10
La cortina de humo

1997 | Wag the Dog

A 11 días de las elecciones presidenciales, el candidato a la reelección es acusado de mantener una relación sexual con una menor. Los 'fontaneros' de la Casa Blanca deben distraer a la opinión pública durante ese tiempo, inventando guerras y héroes. Y acuden a un profesional en la materia: un productor de Hollywood. No está claro si la realidad imita al arte o viceversa. Sea como fuere esta divertida sátira política se ha anticipado a los escándalos de la Casa Blanca hasta extremos insospechados. Los observadores políticos de la prensa internacional han señalado de modo unánime la similitud entre lo propuesto por el film y el caso Clinton. La coincidencia de los bombardeos de Sudán y Afganistán con la declaración de Monica Lewinsky ante el gran jurado parece un calco del film. El guión urdido por David Mamet (fue candidato al Oscar) destila acidez por todos sus poros al dibujar la manipulación política a través de los medios de comunicación. Dustin Hoffman está memorable como ególatra productor y tuvo una nominación al Oscar por su papel. Merece la pena escuchar las bellas e irónicas canciones de Mark Knopfler.

6/10
American Buffalo

1996 | American Buffalo

Donny Dubrow (Dennis Franz) se encarga de una tienda de artículos de segunda mano, que está en horas bajas. Aunque apenas vende, la tienda le sirve como lugar de reunión con sus viejos amigos y despachar largas timbas de póquer. Bobby (Sean Nelson) es su chico de los recados, a quien mantiene a su lado más por razones sentimentales que por necesidad del negocio. Un día aparece un cliente espabilado que compra una extraña moneda. Donny cree que ha realizado un buen negocio, pero poco después se da cuenta del verdadero valor de la moneda. No ve otra forma de recuperar la moneda que robándosela a su nuevo propietario. Pero ya puestos, se plantea arramblar con cualquier cosa de valor del sujeto. Parece que el plan de Donny ha funcionado, pero todo se desbarata con la aparición de Teach (Dustin Hoffman), un perdedor amigo de Donny.  Un drama nada convencional, que resulta difícil de encasillar en un género concreto. Narra una historia emotiva y mundana, de una forma muy agradable. Cuenta con unas brillantes interpretaciones, entre las que destaca la de Dustin Hoffman, que obtuvo el Globo de Oro y el León de Oro de Venecia al mejor actor. Basada en una obra teatral de David Mamet, tiene unos diálogos ágiles y divertidos. Muy recomendable para los aficionados a un cine que se sale de la norma.

7/10
Sleepers

1996 | Sleepers

A finales de los años 60, cuatro adolescentes tratan de superar sus complicadas relaciones familiares en el barrio neoyorquino de La cocina del infierno. Tras una peligrosa gamberrada, son enviados a un correccional, donde padecen todo tipo de abusos sexuales a manos de un sádico carcelero. Cuando ya son adultos, dos de ellos asesinan al carcelero y los otros trazan un plan para que sus ex compañeros salgan absueltos, pues consideran que lo sucedido ha sido un acto de justicia. El realizador Barry Levinson (Rain Man) es el artífice de este espléndido drama, pues es el responsable de la dirección, guión y producción. Se basó en los recuerdos del escritor Lorenzo Carcaterra. El reparto es excepcional, sobre todo en cuanto a los veteranos Hoffman y De Niro. Además, el aspecto visual de la película está muy cuidado.

6/10
Estallido

1995 | Outbreak

Un virus mortal llamado 'Motaba', terriblemente peligroso ha contagiado a un mono que habita en el Zaire. Su llegada a una localidad californiana, en un barco de contrabando, pone en peligro a todos los habitantes, ya que algunos han sido contagiados. Sam Doniels, un virólogo del ejército, y su equipo empezarán una búsqueda frenética para encontrar el antídoto, pero el tiempo juega en su contra. Emocionante thriller científico, que saca partido a la alarma sanitaria que causó en su día el virus "Ébola", similar al de la película. El guión se completa con una sencilla trama de amor entre esposos distanciados. El reparto es de primera, en donde destacan Dustin Hoffman, Morgan Freeman y Rene Russo. Dirige el alemán Wolfgang Petersen (La historia interminable, Poseidón).

6/10
Héroe por accidente

1992 | Hero

Bernie La Plante (Dustin Hoffman) es un pillo de mucho cuidado. Es de esos tipos que, como se dice, no dudaría en vender a su madre. Una noche se está lamentando de la mala suerte que le persigue en la vida, cuando de repente un avión de pasajeros se estrella ante sus ojos. Bernie, conmocionado, corre hacia el lugar del accidente con buenas intenciones por una vez en su vida. Arriesgándose al máximo, consigue salvar a los pasajeros. Cuando ve llegar a las ambulancias y a los coches de policía, huye sin ser visto entre la confusión. Aparece en escena una ambiciosa reportera llamada Gale Gayley (Geena Davis) que oye hablar del héroe desconocido y altruista, y se empeña en encontrarlo. Pero otro pillo de mucho cuidado, interpretado por Andy García, se ha percatado de la situación y pretende aprovecharse al máximo. Una divertida comedia que plantea una efectiva trama de enredo. Cuenta con un excelente equipo de protagonistas. El experto Stephen Frears impone un ritmo ágil que entretiene al espectador desde el principio. Frears se dio a conocer en su país natal, Inglaterra, con Mi hermosa lavandería (1985), escrita por el pakistaní Hanif Kureishi, en la que se da a conocer Daniel Day-Lewis. Su siguiente éxito es Las amistades peligrosas (1988). La película tiene un afán moralizante, como las mejores comedias clásicas.

6/10
Billy Bathgate

1991 | Billy Bathgate

Billy es un joven sencillo con ganas de progresar. Cuando conoce al mafioso Dutch Schultz, decide introducirse en su banda y pasar a ser un gangster más, conociendo los entresijos del mundo de la mafia. Poco a poco Billy irá progresando y destacando por encima de Dutch, pero las cosas se complicarán cuando Billy y Drew, novia de Dutch, se enamoren. Thriller que recuerda Uno de los nuestros y Una historia del Bronx. En la línea de las películas de la mafia, el joven protagonista queda fascinado por el 'negocio' y por el mundo de prosperidad económica que se abre ante sus ojos y que hace que olvide el peligro que también acecha. Dirige la cinta Robert Benton, que se basó en una novela de E.L. Doctorow, y protagonizan Dustin Hoffman, Nicole Kidman y Steve Buscemi.

5/10
Hook

1991 | Hook

Peter Banning, es un importante hombre de negocios, casado y con dos hijos. Brillante en su trabajo, lo tiene todo. Pero descuida a su familia, y ha perdido el recuerdo de quién fue en el pasado: Peter Pan, el niño que no quería crecer. El secuestro de sus hijos, llevado a cabo por el villano Capitán Garfio, le hará despertar del letargo en el que ha estado sumido tantos años. Recupera así su identidad, y regresa al País de Nunca Jamás donde, con la ayuda de Campanilla, tratará de liberar a sus retoños, recuperar su amor y enfrentarse a su mortal enemigo. Steven Spielberg, -¡quién si no él!- dirige este magnífico espectáculo sobre las peripecias de Peter Pan. Aventuras, barcos piratas, luchas de espadas, nos harán volver a sentirnos niños, y olvidarnos de los agobios de la vida diaria, aunque sólo sea durante un par de horas. Hay que destacar, el magnífico reparto: Robin Williams es un creíble Peter Pan, en un papel hecho a medida para él; Dustin Hoffman encarna al mítico capitán Garfio; y Julia Roberts es la adorable hada "Campanilla".

6/10
Dick Tracy

1990 | Dick Tracy

Película original por los cuatro costados. Todo es sorprendente en esta producción del poderoso Warren Beatty, encargado también de la realización y de encarnar al héroe. Dick Tracy (Warren Beatty) es un detective de gran corazón y probada inteligencia que en compañía de un niño, ladronzuelo y conocedor de los bajos fondos de la ciudad, se encargará de limpiar la urbe de indeseables del crimen. En su cometido tendrán que vérselas con un grupo de mafiosos de armas tomar. La película goza de una estética fabulosa, tanto en los decorados de los años veinte como en la impresionante caracterización de los personajes, muchos de ellos interpretados por estrellas de Hollywood absolutamente irreconocibles bajo el maquillaje. La película aúna con sorprendente eficacia realismo y cómic (el film está basado en las historietas de Chester Gould), y los efectos especiales -magnífica la fotografía de Vittorio Storaro- y la banda sonora resultan realmente fascinantes.

6/10
Negocios de familia

1989 | Family Business

Jessie, Vito y Adam son padre, hijo y nieto. Los dos primeros han estado ligados a actividades delictivas, el tercero se han mantenido al margen de tales acciones. Hasta ahora. Pues se pone en marcha un robo en familia, que implicará a las tres generaciones. Una película con Sean Connery, Dustin Hoffman y Matthew Broderick, que se enmarca en el subgénero de comedia de robos, promete. Más si cuenta con Sidney Lumet tras la cámara. Pero el film, donde Vincent Patrick adapta su propia novela, resulta anodino en extremo, lo que se agrava con unos personajes que no despiertan demasiada simpatía.

4/10
Rain Man

1988 | Rain Man

Charlie Babbit descubre que no ha heredado la fortuna de sus padres. El beneficiario es Raymond, un hermano mayor que Charlie ni sabía que existía, y que padece autismo. Charlie parte en su busca, para llevarle a cobrar, pero éste se niega a montar en avión, por lo que tendrán que atravesar EE.UU. por carretera. 4 Oscar, incluyendo mejor película, avalan la calidad de este melodrama, donde Tom Cruise aguanta el tipo frente a un inmenso Dustin Hoffman. Compartimos el agotamiento de Cruise con el acertijo de ‘Quién juega en la primera base’. Inolvidable la música del entónces jovencísimo Hans Zimmer.

7/10
Ishtar

1987 | Ishtar

Dos mediocres compositores necesitados de dinero se embarcan en una gira por un imaginario país, donde se avecina una revolución. Dos pesos pesados, Hoffman y Beatty, en una superproducción que tuvo menos suerte que sus protagonistas.

4/10
Muerte de un viajante

1985 | Death of a Salesman

A punto de perder su trabajo, y sin poder pagar las facturas, el veterano viajante de comercio Willy Loman entra en crisis, y siente que su vida familiar se desmorona. Volker Schlöndorff, uno de los máximos representantes del 'nuevo cine alemán', y director de El tambor de hojalata, es el responsable de esta impecable adaptación de la célebre y depresiva obra de Arthur Miller, originalmente rodada para televisión. Dustin Hoffman considera su interpretación  del mítico Willy Loman como la mejor de su carrera. Le acompaña el siempre convincente John Malkovich.

6/10
Tootsie

1982 | Tootsie

Dustin Hoffman da vida a Michael Dorsey, un actor que se las ve y se las desea para encontrar un trabajo en el mundo de la televisión. El caso es que sus esfuerzos se revelan vanos por su fama de hombre difícil. Un día tiene una idea. ¿Qué ocurriría si adoptara otra personalidad?, ¿y si esa personalidad fuera la de una mujer?. Haciéndose pasar por Dorothy, Michael consigue ser seleccionado para un programa de televisión, que gracias a él (o a ella) se convierte en un tremendo éxito de audiencia. A partir de aquí Michael pasa por un montón de peripecias y situaciones al tener que mantener en secreto su doble identidad. Y los problemas crecen cuando se enamora de una joven actriz que trabaja en su mismo programa. Divertida comedia de enredo y situaciones equívocas, protagonizada por el camaleónico Dustin Hoffman. Le acompaña en el reparto Jessica Lange, que ganó un Oscar de la Academia en la categoría de mejor actriz secundaria. Sydney Pollack (Memorias de África) dirige el film demostrando ser tan eficaz dirigiendo comedias como dramas.

7/10
Agatha

1979 | Agatha

Agatha sufre una depresión tras la muerte de su madre y decide huir sin rumbo fijo cuando su infiel marido le pide el divorcio. Es entonces cuando secretamente va a parar unos dias a un balneario, pero un periodista dará con ella. Michael Apted dirige este drama basado en un hecho real sobre la escritora de misterio Agatha Christie. Por esta fabulación, los herederos de Christie pusieron una demanda (que no prosperó) contra la productora de la película – Casablanca Filmworks– intentando impedir su distribución comercial. El film mantiene un tranquilo y equilibrado ritmo narrativo, cuenta con un elegante vestuario de Shirley Russell que fue candidato al Oscar, y Vanessa Redgrave se encargó de ponerse en la piel de la protagonista, así como Timothy Dalton de su marido. Se dijo que sus dos actores principales, no parecían muy cómodos con sus personajes. Destaca también la presencia de Dustin Hoffman. 

5/10
Kramer contra Kramer

1979 | Kramer vs. Kramer

Ted Kramer (Dustin Hoffman) es un hombre muy responsable totalmente absorbido por su profesión, que está algo alejado de su esposa. Se lleva una gran sorpresa cuando ella, Joanna (Meryl Streep), le comunica que ha decidido abandonarle. Además, le deja a su cargo a su hijo de seis años. Joanna lleva toda su vida pegada a Ted y cree que ha llegado el momento de vivir la vida por sí misma. En esta situación, Ted se da cuenta de que apenas conoce a su hijo, porque nunca le ha dedicado el tiempo suficiente. Aunque le cuesta un gran esfuerzo, consigue acercarse al niño. Ya acostumbrado a este nuevo orden de cosas, Joanna reaparece un año y medio después, reclamando la tutela del chaval. Un auténtico drama matrimonial, que pone sobre la mesa un tema desgraciadamente actual desde hace años: la lucha por la tutela de los hijos después de un matrimonio fracasado. Cautiva al espectador desde el primer momento gracias a un inteligente guión, escrito por el propio director, Robert Benton, basado en una novela de Avery Corman. El desarrollo de la película es sencillo, pero gracias a la prodigiosa interpretación de la pareja protagonista, alcanza un elevado tono emotivo que se acerca a lo lacrimógeno; y pone sobre el tapete la idea de que, los que suelen pagar los platos rotos del divorcio son los hijos. Hoffman y Streep consiguieron sendos Oscar por sus interpretaciones. También Oscar a la mejor película, al director y al guionista. Por lo tanto, dos para Benton.

7/10
Libertad condicional

1978 | Straight Time

Film que pinta con verismo los problemas de reinserción de un estafador. Hoffman hace un gran papel en esta crítica al sistema penitenciario, que no facilita las cosas a los ex presos.

5/10
Todos los hombres del presidente

1976 | All President’s Men

En 1972, la policía detuvo a unos ladrones en el Hotel Watergate, sede del partido demócrata, en pleno proceso electoral. Carl Bernstein y Bob Woodward, periodistas del Washington Post, investigan lo ocurrido. Lo que en principio parece un asunto irrelevante, podría implicar al mismísimo presidente Nixon. Los periodistas cuentan con la colaboración de un misterioso confidente, al que apodan Garganta Profunda. El especialista en thrillers políticos Alan J. Pakula adapta el libro homónimo, en el que los propios Bernstein y Woodward exponen su investigación. Se trataba de un film muy difícil, porque Pakula corría el riesgo de que el espectador se perdiera en un mar de datos, pero el cineasta filma con fuerza, aprovecha el carisma de sus protagonistas y secundarios, y exprime el inteligente guión de William Goldman, que resume con maestría el asunto. Su visión idealizada de la prensa ganó cuatro Oscar.

7/10
Marathon Man

1976 | Marathon Man

Se trata, quizá, de uno de los thrillers más espeluznantes de la historia del cine. El británico John Schlesinger (Lejos del mundanal ruido, Cowboy de medianoche) se las arregló para contar una historia sobre un antiguo criminal de guerra nazi, describiendo a la perfección a los personajes en la primera mitad del film, para ponernos con el corazón en un puño en la otra mitad. La historia arranca con la muerte en accidente de automóvil del hermano del doctor Szell, un antiguo dentista de la SS conocido como ‘el ángel blanco’. El fallecido tenía depositada una fortuna en joyas en una caja de seguridad. De modo que, para recuperarlas, el doctor Szell planea la muerte de los distintos miembros de ‘La División’, un grupo gubernamental de espionaje estadounidense que le pisaba los talones. Uno de los asesinados resulta ser hermano de Babe, alguien que se prepara para correr la maratón, y que nada tiene que ver con el peligroso mundo de los servicios secretos. Pero Szell necesita saber con certeza que es segura la operación de recuperar las joyas. El film se basa en una novela de William Goldman, que él mismo adapta para la pantalla. Y contiene escenas muy impactantes, aunque quizá ninguna tan célebre como aquélla en que el pobre Babe es sometido a una tortura dental, practicada por el sádico Szell. Las interpretaciones de Dustin Hoffman, Laurence Olivier y Roy Scheider son, por supuesto, estupendas. Se cuenta la anécdota de que Hoffman, para hacer más realista el agotamiento de su personaje, se quedó una noche sin dormir, antes de presentarse en el rodaje. Cuando Olivier lo supo, le comentó: “¿Por qué no tratas de actuar, querido? Es mucho más sencillo.”

7/10
Lenny

1974 | Lenny

Biopic del auge y caída del comediante y showman Lenny Bruce, un vividor de los tugurios de la droga y el sexo, y cuya lengua viperina acabó por convertirse en un arma de doble filo. Dustin Hoffman borda el papel y fue nominado al Oscar.

6/10
Papillon

1973 | Papillon

Dura película basada en el caso real del criminal francés Henri Charrière, apodado ‘Papillon’, o sea, ‘Mariposa’. Con guión de Dalton Trumbo, y dirección del todoterreno Franklin J. Schaffner, cuenta la amistad que desarrolla con Louis Dega en la isla prisión donde se encuentra preso. Como es de imaginar, los insistentes intentos de fuga, y los castigos ‘ejemplares’ centran gran parte de la trama. La pareja protagonista Steve McQueen-Dustin Hoffman entrega una composición memorable.

6/10
Perros de paja

1971 | Straw Dogs

David es un matémático, hombre pacífico y tranquilo que odia la violencia, pero se traslada a vivir al pueblecito ingles de su joven y atractiva esposa Amy. Se trata de un lugar habitado por maleantes, destrucción, vicio y agresividad. El acoso y violación a su mujer Amy será el comienzo de una pesadilla. Sam Peckinpah (Pat Garrett y Billy the Kid) dirige una dura pero gran película donde describe unos personajes oscuros, angustiados, inseguros e instintivos, y pone a prueba al ser humano en el personaje de Dustin Hoffman, pues le precipita a una situación terrible, cuando ha de permanecer encerrado en su casa ante los delincuentes que pretenden entrar. El film contiene secuencias fuertes con buena carga de violencia y sexualidad. La música es de Jerry Fielding (Johnny cogió su fusil), la cual estuvo nominada al Oscar.

7/10
Pequeño gran hombre

1970 | Little Big Man

En 1959, un hombre blanco de más de cien años, Jack Crabb (Dustin Hoffman), cuenta en un hospital la increíble historia de su vida entre los indios cheyennes desde que sobrevivió, junto con su hermana, a un ataque en la caravana en la que viajaban. Los indios se los llevan con ellos y terminan adaptándose a las costumbres de la tribu. Clásico indiscutible del cine de los años 70, que ofrece una visión realista de las guerras contra los indios, visto desde el lado de los pieles rojas, en el que por ejemplo, la caballería -con el general Custer a la cabeza- son los malvados de la historia. Dustin Hoffman realiza uno de sus papeles más recordados. Arthur Penn imprime su toque trágico a la historia, mientras que trabaja con su actriz fetiche, Faye Dunaway (en el papel de Mrs. Pendrake), protagonista de su mejor película, Bonnie and Clyde.

6/10
Cowboy de medianoche

1969 | Midnight Cowboy

Dos marginados, un ingenuo "cowboy" (Jon Voight), que quiere convertirse en gigoló, y Rizzo (Dustin Hoffman), un pícaro aquejado de tuberculosis, se conocen en la ciudad de Nueva York. Entre ellos surge una profunda amistad y juntos elaboran un sinfín de proyectos que pronto se desvanecen ante una ciudad que se revela cruel ante perdedores como ellos. John Schlesinger dirige con acierto este duro drama sobre la vida callejera de la célebre ciudad americana. Excelente es el trabajo de sus dos protagonistas que consiguen magníficas caracterizaciones. La amistad, la ilusión y el desencanto son sentimientos que tanto Jon Voight como Dustin Hoffman consiguen imprimir con gran realismo a sus personajes La película fue galardonada con 3 Oscar en las categorías de mejor película, director y guión adaptado (Waldo Salt). Como curiosidad, hay que señalar que tanto Dustin Hoffman como Jon Voight estuvieron nominados para el Oscar al mejor actor; sin embargo, éste no fue para ninguno de los dos, sino para otro cowboy más veterano; John Wayne fue quién se hizo con la preciada estuatilla por su actuación en Valor de ley.

7/10
El millón de Madigan

1968 | Un Dollaro per 7 vigliacchi

Un gángster llamado Madigan es asesinado por un millón de dólares cuando huía a América. En Washington, envían a Jason Foster para que encuentre el dinero, pero la policía italiana no admite que intervenga, y le amenazan con detenerle. Dirigida por Giorgio Gentili, cuenta con el protagonismo de Dustin Hoffman que empezaba a hacerse un hueco en el cine tras el éxito de El graduado.

4/10
El graduado

1967 | The Graduate

El joven e inseguro Ben acaba de graduarse y ha llegado a su casa de California para pasar unos días. Allí recibe el agasajo de sus padres y amigos de éstos, algo tan desproporcionado que le resulta abrumador. Una noche, la mujer del mejor amigo de su padre, la sexy señora Robinson, lo seduce, y Ben cae inevitablemente en sus redes. El joven y la mujer madura inician una relación sexual a espaldas de todos, yendo a contracorriente de lo establecido y de las normas morales. Pero un día llega a la ciudad la hija de la señora Robinson, Elaine, y los padres de Ben insisten para que quede con ella... Emblemático film de los años sesenta, con el que Mike Nichols (Postales desde el filo, Primary Colors, Closer), recibió un Oscar al mejor director. Destaca un magnífico guión, muy escandaloso y audaz, y plagado de sutilezas visuales, donde se reflexiona sobre las dudas propias de la juventud, el deseo de rebeldía y placer, y la incomunicación que surge, muchas veces, entre padres e hijos. La sensualidad que desprende Anne Bancroft no es vulgar u obscena, sino sutil; la escena en la que se coloca la media en la pierna ha quedado como icono lleno de significado. Bancroft, Hoffman y Ross, entre otros, también recibieron nominaciones para el Oscar. Destacan las inolvidables canciones de Simon y Garfunkel, con el tema principal 'Mrs. Robinson'.

7/10
El cuarteto (Quartet)

2012 | Quartet

Dustin Hoffman debuta como director en El cuarteto (Quartet), donde ha decidido no aparecer como actor. El tema que trata el film se diría que es toda una declaración de principios sobre el genio del artista que nunca muere, aunque envejezca, algo que en definitiva puede trasladarse a cualquier ser humano, independientemente de su dedicación profesional. No olvidemos que Dustin Hoffman ha hecho el film poco antes de cumplir los 75 años. Y el cineasta parece querer decirnos que hay que saber hacerse mayor, y aceptar las limitaciones propias de la edad, pero sin convertirse por propia voluntad en “muertos en vida”. Adaptación de una obra de teatro de Ronald Harwood, que se ha encargado también de escribir el guión, la historia de El cuarteto (Quartet) se sitúa en la Casa Beecham, una residencia que acoge a músicos ancianos. Allí siguen practicando su arte, la ópera o lo que se tercie, aunque la voz ya no sea la de antaño. Los residentes andan muy revolucionados por dos motivos: una gala para recaudar fondos para Beecham en el aniversario del nacimiento de Giusseppe Verdi, en la que actúan muchos de ellos, y la llegada de una nueva inquilina y diva de la ópera, Jena Horton, ex esposa de Reggy, que vive allí. La posibilidad de que con otros dos grandes profesionales ancianos, Wilfred y Cecily, formen un cuarteto para la gran gala se diría imposible, por la triste forma en que terminó el matrimonio de Jena y Reggy, y por los temores de ella a cantar en público a su edad. El cuarteto (Quartet) es una película pequeña y amable, un canto a la vida en cualquiera de sus etapas, drama con muchos toques de humor, y que también supone un reconocimiento al mundo de la lírica, y en general, a todos los artistas. Historia muy conveniente para Hoffman, que maneja bien en su condición de primerizo, sin intentar alardes innecesarios. El reparto es excepcional, están magníficos Maggie Smith y Tom Courtenay, el matrimonio que se rompió, el travieso y mujeriego Billy Connolly, y la ingenua y con señales de demencia senil Pauline Collins.

6/10

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