Este inglés es uno de los directores más prolijos de la actualidad. Sus películas nunca son iguales y le gusta arriesgar con temas conflictivos y con estilos de rodaje nada convencionales. Le entrevistamos con motivo del estreno en España de Un corazón invencible, una dura película sobre el secuestro de un periodista americano en Pakistán, basada en hechos reales.
¿Cómo se involucró en el proyecto con Angelina Jolie y el productor Brad Pitt?
Fue Brad el que me llamó para hacer la película. Y luego nos reunimos todos en París: Brad, Angelina, Mariane y yo. Enseguida me di cuenta de que Mariane y Angelina ya se conocían y se habían hecho amigas. Se llevaban muy bien. Y fue la propia Mariane la que quiso que fuera Angelina quien la interpretara en pantalla.
La película muestra el bullicio y el caos de Pakistán. ¿Cómo fueron el rodaje y las relaciones con las autoridades del país?
Yo había rodado allí antes In this World, y por tanto ya sabía lo que me esperaba. Puedes estar en la calle con un pequeño equipo, una cámara y algunas personas, y no pasa nada. Ningún problema. Lo malo es cuando tienes que pedir algún permiso a las autoridades. Antes de la película fuimos allí para ver localizaciones y solicitar los permisos pertinentes, pero antes de regresar rodamos varias escenas de exteriores, porque no sabíamos si íbamos a poder volver. Y la verdad es que hubo problemas. Cierta gente no nos ayudó e incluso un día arrestaron a tres de nuestros actores.
La película es una adaptación del libro de Mariane sobre las investigaciones realizadas tras la desaparición de su marido, pero ¿se planteó en algún momento contar la historia de la muerte de Pearl?
No, siempre quise tratar la historia de Mariane. Deseaba trasladar a la pantalla las reacciones de Mariane y su fortaleza ante el miedo. La película es la historia de ella. Además, no sólo teníamos el libro sino que contábamos con las personas que estuvieron con Mariane en aquellos momentos tan duros. Y, por otra parte, no sabíamos nada seguro acerca la muerte de Daniel.
De alguna manera Un corazón invencible puede entenderse como la otra cara de Camino a Guantánamo, como un díptico tras el 11-S. ¿Qué opina de la situación actual, es optimista o pesimista ante la inestabilidad internacional?
Cada persona tiene sus opiniones. Pero yo cuando hago una película no quiero dar un mensaje, sólo quiero ofrecer una historia interesante. Por ejemplo, cuando leo un reportaje periodístico me interesa que me cuenten la realidad de lo que pasa, y no la opinión de quien escribe. En mi caso, con Camino a Guantánamo conté una historia, y me dijeron que era antiamericano por ello, pero yo sólo quería contar la verdad. Lo que pasa es que el cine tiene la facultad de hacer estas historias más atractivas, de lograr que lleguen más a la gente.
No quiere dar mensajes, pero ¿le preocupan las implicaciones morales de sus personajes?
Hablar de películas y hacer películas es muy distinto. La verdad es que cuando echo la mirada atrás me gustaría comprobar que mi obra ha dejado algo de lo que me gustaba en aquella época, de lo que pensaba. Pero esta película es distinta porque no es una historia que provenga de mi productora. La película me la ofrecieron y los personajes estaban ahí y se iban desarrollando, etc. Así que no he pensado tanto en la moralidad de sus actos sino más bien en los detalles físicos del rodaje, en los aspectos más materiales de la historia.
¿Un director se plantea que el público no irá a ver un film tan duro como éste, si no es por la presencia de una actriz como Angelina Jolie?
Es totalmente cierto que si uno se presenta en una productora con una historia así y con actores desconocidos, recibirá una negativa. Había que contar con una actriz conocida. Creo que fue Steven Soderbergh quien dijo que una película pequeña, íntima, necesita una estrella. Y aquí también teníamos claro eso, necesitábamos una actriz como Angelina.
¿Cómo se implicó Mariane en el rodaje?
No estuvo presente mientras filmábamos. Vino el primer día para saludar, para dar apoyo, y luego se marchó.
¿Improvisaron mucho los actores?
Todos los actores habían conocido a sus respectivos personajes, los habían tratado y habían conversado con ellos. Angelina conocía especialmente a Mariane. Es decir, los actores tenían muchísima información sobre sus papeles. Por supuesto, había un guión de 90 páginas, pero durante las cinco semanas que duró el rodaje, los actores pudieron improvisar cuanto quisieron porque cada uno contaba con muchísimo material propio.
¿Podría hablarnos de su próximo proyecto, Genova?
Iba a hacer esa película ante de Un corazón invencible, pero las cosas cambiaron. Es la historia de una niña que cree que ha matado a su madre. Es de terror, pero no de fantasmas, aunque sí que hay algún espectro por ahí…
