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Vin Diesel es "Un canguro superduro"

Heredero de los héroes de acción de los 80, es decir de Schwarzenegger, Stallone y compañía, Vin (abreviatura de Vincent) Diesel recibió un empujoncito en su carrera de la mano de Steven Spielberg, cuando el Rey Midas le fichó para un pequeño papel en "Salvar al soldado Ryan". Muy poco después, el éxito inesperado de "Pitch Black" y "A todo gas", dos modestas producciones por las que nadie daba un duro, le auparon al estrellato repentinamente. Y aunque nos tiene acostumbrado a papeles de tipo duro inexpresivo, los periodistas que se congregaron en un hotel madrileño para asistir a la presentación de Un canguro superduro coincidían en que Diesel les había sorprendido. En persona da una imagen radicalmente opuesta a la del cine, pues parece un tipo inteligente y extremadamente educado.

Vin Diesel es "Un canguro superduro"

¿Qué hace un hombre de acción como tú en una película familiar como ésta?

Tengo sobrinos y ahijados en torno a los diez años de edad. Todos están orgullosos de mí, y presumen en el colegio de que tienen un tío que es una estrella de cine. Pero nunca les habían dejado ver una película mía, porque son para mayores. Creo que había llegado el momento de hacer una película que pudiese ir a ver toda la familia. Me apetecía hacer algo divertido, pasármelo bien y explorar nuevas formas de comunicación con el público, a ver si me aceptan en papeles distintos. Lo que no sabía es que iba a aprender tanto sobre cine, haciendo cosas completamente nuevas para mí.

Dicen que es complicado trabajar en el cine con animales o con niños. ¿Fue difícil rodar con ellos?

Creo que es un tópico que no se corresponde con la realidad. Son todos actores prometedores, pues era bastante fácil trabajar con ellos. Pero lo de los animales es rigurosamente cierto. La escena más complicada de rodar fue una en la que comparto la pantalla con un pato. Me dijo el director que el animal me iba a dar un beso, y que estaba entrenado para ello. Pero resulta que me dio un picotazo, y casi destroza mi oreja. Se colgó de ella y no había manera de soltarlo. Me salía sangre. No había especialistas. Era yo sólo enfrentándome al pato.

Como Schwarzenegger, es usted una estrella del cine de acción que de repente ha rodado una película con niños, como Poli de guardería. ¿Para cuando piensa presentarse a gobernador de California?

En todo caso me presentaría por Nueva York, que es donde nací. Lo cierto es que en California muchos periodistas me han hecho la misma pregunta. Pero no tengo aspiraciones políticas, al menos por el momento. A nivel cinematográfico, es cierto que Schwarzenegger es uno de mis modelos, pero creo que es un referente inevitable para todos los que nos dedicamos al cine de acción. Además, siempre ha llevado su carrera de forma bastante inteligente, por lo que no me viene nada mal seguir su ejemplo.

Aunque es un dato poco conocido, resulta que usted debutó en el cine como director. ¿Cómo acabó dirigiendo su propia película?

Escribí y dirigí el corto Multifacial, y la experiencia fue tan satisfactoria que acabé rodando un largo, Strays, seleccionado en 1997 para el festival de Sundance. Lo cierto es que yo estaba deseando triunfar en el cine, pero no me salían trabajos, así que en lugar de quedarme parado decidí promover mis propios proyectos. Como no me daban papeles, tuve que escribírmelos yo mismo.

Y después se convirtió en una estrella en muy poco tiempo. ¿Cuál es el secreto de tan repentino éxito?

No lo sé. Lo cierto es que Hollywood me escogió a mí. Todo ha sido muy rápido. En cinco años he pasado de ser un desconocido a convertirme en estrella. Lo único que puedo decir es que creo que he trabajado mucho. Empecé a los 7 años, en un teatro de Nueva York. Mi padre era director de teatro y profesor. Soy de una segunda generación de actores, por lo que empecé con ventaja, pues había aprendido mucho de mi padre. Siempre quise ser popular, pues a los 12 años pensaba que a los 18 sería una estrella. Al final he tenido que esperar a los 30. Fue estupendo tener que esperar tanto tiempo, porque así he ido aprendiendo cosas y espero que la fama no se me suba a la cabeza. Me ayudó mucho haber escrito mis propias películas y haber dirigido. Eso me da un conocimiento del cine que creo que me ayuda a estar en proyectos de calidad.

Estoy convencido de que todo lo que se puede soñar, se puede hacer. Es muy importante en la vida tener un sueño. Mi consejo a todos los niños es que perseveren en conseguir sus objetivos, y que tengan mucha confianza en ellos mismos. Es lo que me ayudó a mí. De hecho, siempre le pido a todos los periodistas que me hagan el favor de divulgar este mensaje, para que todos los niños se enteren.

¿Ha pensado en volver a dirigir?

Tengo en marcha dos proyectos cinematográficos. Uno es en la república Dominicana. El otro está relacionado con España, pues quiero llevar al cine la biografía de Aníbal, el general cartaginés que en el siglo III cruzó los Alpes para atacar Roma. En mayo me desplazaré a Sagunto para documentarme. También me gustaría fichar a una actriz española para que sea la coprotagonista. El título será Aníbal, el conquistador, y mi idea es dirigirla, protagonizarla y producirla, con apoyo de Mel Gibson. De todas formas, es un proyecto que quiero preparar minuciosamente. Se debe ser muy inteligente para mantenerse arriba en Hollywood. No me gustaría hacer una película por doscientos millones de dólares y estrellarme. Prefiero gastarme 50 como mucho, y limar todos los detalles poco a poco hasta que esté seguro de que estoy haciendo una buena película. En principio, pretendo estrenar Aníbal en 2006.

¿Conoce actrices españolas? ¿Ha pensado en alguna para el papel?

Lo cierto es que no tengo muchas oportunidades de ver cine español. Además, tiene que ser desconocida. Es difícil encontrar a una actriz que no sea popular y tenga talento, pero espero hallar a una que tenga naturalidad, es decir que la interpretación le salga espontáneamente.

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