Los simpáticos Zac y Corbin dan una imagen muy similar a la de sus personajes Troy y Chad de High School Musical. Se nota a la legua que se llevan estupendamente y que entre ellos existe una complicidad que sólo la da la amistad. Al igual que en High School, se muestran como una pareja muy complementada, donde abunda el sentido del humor.
La segunda película acaba con el esperado beso entre Troy y Gabriella. Con el paso del tiempo vuestra relación va evolucionando.
Zac Efron: En la primera película ves cómo se enamoran, pero entonces era un amor más infantil. Por eso siempre se ha mantenido la tensión con el tema de que no haya besos, pero éste es el último año y las cosas han cambiado. Ahora ya somos más mayores, y qué menos que un beso.
¿El hecho de ser una estrella Disney condiciona a la hora de hacer las típicas locuras de juventud?
Corbin Bleu: Es cierto que Disney tiene una imagen de buenos chicos, pero sobre todo lo que promueven es el ser positivo en la vida. Y éste es un espíritu que compartimos no sólo nosotros sino también las chicas. Todos tenemos una actitud positiva ante la vida. Cuando salimos y vamos a los estrenos y saludamos a la gente somos nosotros los que saludan a las personas y no los personajes. No sé hasta qué punto Disney nos ha influido, pero lo que sí creo es que nos escogieron por la forma de ser que tenemos todos.
Z.E.: Sí, creo que no es que Disney nos haya cambiado
C.B.: eso es.
Z.E.: Es que éramos así antes de que llegara Disney y probablemente por esto nos escogieron.
En la primera escena cantas y juegas al baloncesto. ¿Hay algo más que sepas hacer simultáneamente?
Z.E.: (risas). (Comienza a darse golpes en la cabeza con una mano mientras con la otra se hace círculos en la barriga). Qué más…
C.B.: ¿Comer chicle y andar?
Z.E.: Sí, eso es. Comer chicle y andar (risas).
Dado el carácter familiar de la saga, hay una fecha al año que recuerda especialmente a la familia como es la Navidad. ¿Os gustan estas fiestas?
C.B.: Es mi época favorita del año. Tiene algo que se respira en el ambiente. Yo crecí en Nueva York, que es una ciudad fantástica para celebrar la Navidad. Tienes el árbol de Rockefeller, música por todas partes, nieve, patinaje sobre hielo, etc. Pero no sé muy bien ni lo que voy a hacer mañana, así que no tengo muy claro lo que haré en Navidad. Espero poder estar con mi familia, como debe ser.
Z.E.: Sí, a mí también me gusta la Navidad y tampoco tengo muy claro lo que haré en esas fechas.
¿High School tiene algo en común con vuestros años de instituto?
Z.E.: Mis años de instituto fueron muy normales. Era un estudiante normal. Estudiaba y tenía buenas notas, pero no destacaba en nada como en la película.
C.B.: En mi caso el punto en común con High School puede estar en que yo estudié en un instituto ligado al arte dramático, por lo que era muy normal ver a gente actuando por todas partes. Pero aún así, fueron unos años de lo más normal, nada que ver con la peli.
Los videojuegos ocupan un lugar fundamental entre las aficiones de los jóvenes de hoy en día. ¿A vosotros os gustan?
Z.E.: Creo que he tenido todas las consolas que han salido, es casi una colección (risas). Es una de mis grandes aficiones. Ahora juego mucho al Guitar Hero, aunque realmente se me da mejor la batería. Tengo la Wii en mi caravana, y cuando estamos allí siempre estamos jugando.
C.B.: Sí, a mí también me encantan.
High School va a tener su propio videojuego. ¿Qué sentís al saber que os convertiréis en muñequitos con los que la gente podrá jugar?
Z.E.: Ni lo hemos visto
C.B.: ni hemos jugado. Pero tenemos muchas ganas de verlo.
Z.E.: Eso sí que es la fama. Tener un videojuego en el que sales tú (risas).
Siguiendo con el tema de las tecnologías, vuestra popularidad hace que tengáis mucha presencia en internet, donde se mezclan los datos verídicos con los que no lo son. ¿Cómo lo lleváis?
Z.E.: Yo trato de ignorarlo tanto como puedo.
C.B.: Internet tiene una cara muy buena y otra que no lo es tanto. Ha posibilitado que mucha gente tenga acceso a información de una forma más rápida y sencilla que la que existía hasta hace muy poco tiempo. Esto es algo bueno. Los chavales pueden aprender más y más rápido. Pero claro, también está la parte negativa. Pero hay que hacer caso a Zac y tratar de ignorarlo. Hay demasiado positivo como para centrarnos sólo en lo negativo. Cuando aparecen cosas que no son verdad o que te afectan negativamente, no debes prestarles demasiada atención, porque además no las puedes cambiar. En general, no debes centrarte demasiado en lo que la gente dice o siente sobre lo que tú haces. Tú trabajo consiste en tratar de mejorar constantemente.
¿Tenéis planes de desarrollar vuestras carreras en otros géneros como el thriller o el drama, que no sean tan cercanos al musical?
Z.E.: Me gustaría probar cuantas más cosas mejor. Indudablemente, siempre estaré abierto a los musicales, me parecen una expresión artística muy completa. Como actores nuestro trabajo es actuar, da igual el género.
