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Biografía

Zac Efron

Zac Efron

32 años

Zac Efron

Nació el 18 de Octubre de 1987 en San Luis Obispo, California, EE.UU.

El más deseado

27 Octubre 2008

Zac Efron se ha convertido en uno de los jóvenes más famosos del planeta gracias a su aparición en High School Musical. Tiene sólo 21 años y ya es toda una estrella de la pequeña y la gran pantalla; un nuevo ejemplo de “fenómeno fan”.

Su nombre completo es Zackary David Alexander Efron, pero todos le conocen como Zac Efron o incluso Zacquisha o Zefron, como le apodan sus amigos y familiares.

Este guapo actor nació el 18 de octubre de 1987 en San Luis Obispo, California, Estados Unidos, aunque creció en Arroyo Grande, a pocos kilómetros de su ciudad natal. Zac demostró sus dotes artísticas desde muy pequeño, así que sus padres pronto le matricularon en una escuela de canto. Cuando sólo tenía 11 años ya se subió a un escenario. En poco tiempo le ficharon para la producción "Gipsy" y de ahí saltó al teatro y a la televisión: trabajó en obras teatrales como "Peter Pan" o "La pequeña tienda de los horrores" y en varias series de televisión americanas, como CSI: Miami.

Aunque desde muy jovencito ha participado en todo tipo de producciones artísticas, Zac nunca descuidó sus estudios y en 2006 se graduó en el instituto de Arroyo Grande. El actor afirma que sus años de instituto fueron como los de cualquier chico de su edad: “Era un estudiante normal. Estudiaba y tenía buenas notas, pero no destacaba en nada, como en la película”. Ese mismo año fue escogido para protagonizar High School Musical, uno de los mayores fenómenos de la televisión, que luego saltaría al cine. No tardó en hacerse mundialmente famoso, así que pronto tuvo que cambiar de número de teléfono debido a la gran cantidad de llamadas que recibía de sus fans.

A "Zefron" le encanta hacer ejercicio y sus deportes favoritos son el golf, el esquí, el surf, el alpinismo y el snowboard. También es un apasionado del béisbol, y tiene una gran colección de cromos firmados por sus jugadores favoritos. Pero esto no es todo, este californiano de 21 años también toca el piano y actualmente está aprendiendo a tocar la guitarra. No sabemos de dónde saca Zac tanto tiempo para hacer todo lo que le gusta, porque también se dedica a arreglar coches antiguos en sus ratos libres, y aunque parezca imposible, es como todos los chicos de su edad... adora los videojuegos: “Creo que he tenido todas las consolas que han salido, es casi una colección” -dice entre risas- “Es una de mis grandes aficiones. Ahora juego mucho al Guitar Hero, aunque realmente se me da mejor la batería”. Un dato para los fans: el año pasado salió el mercado el videojuego de HSMparala Nintendo DS.

Ahora que Zac es una estrella de fama internacional y ha conseguido reunir “algo de dinero”, se ha independizado del hogar familiar. Su novia es Vanessa Anne Hudgens, a quien conoció en el rodaje de HSM. La joven pareja de actores se acaba de hacer con una mansión californiana valorada en más de dos millones de dólares. ¡Casi nada!

Zac no quiere encasillarse en el musical –en 2007 también participó en una película del mismo género, Hairspray–, y aunque reconoce que es una opción muy completa, ya que permite cantar, bailar, actuar... el joven actor no descarta probar con otro tipo de producciones, como el drama o el thriller.

Lo cierto es que Zac terminó un poco de harto de escuchar una y otra vez las canciones de HSM, así que todavía no sabemos si participará en la cuarta entrega de la película, pero que no cunda el pánico, Zefron no dejará el cine, de momento ya ha confirmado que rodará la próxima entrega de Piratas del Caribe.

Filmografía
The Beach Bum

2019 | The Beach Bum

Moondog es un desarrapado vividor de Florida que se dedica a holgazanear, practicar sexo, reír y beber. Parece que sus poemas tienen cierto prestigio y él vive a cuerpo de rey gracias a que su mujer es millonaria. Aunque hace vida por libre en los cayos, irá de visita a la gran mansión familiar situada en tierra firme, pues se casa su hija Heather. Un producto absolutamente delirante, obra del director y guionista Harmony Korine. Como es habitual en este iconoclasta cineasta, autor de subproductos de culto como Gummo o Spring Breakers, el resultado es desagradable, rebelde, guasón y bastante grosero. El guión propone una mínima historia, muy estrafalaria, que se desarrolla bastante anárquicamente. Casi todo el film consiste en ver al protagonista bebiendo cerveza, borracho, haciendo todo tipo de tonterías, con letras y canciones sonando de fondo. De vez en cuando se cruza en su camino algún conocido (interpretados por actores célebres, como Jonah Hill, Zac Efron o Martin Lawrence), le dan al palique un rato y poco más. De fondo, la propuesta de Korine es mostrar a alguien que se mueve fuera del sistema, que vive en completa libertad. Si lo que desea es atraer a ese tipo de vida, lo cierto es yerra completamente el blanco. Por su parte, Matthew McConaughey está completamente desfasado en la piel del protagonista. Un desperdicio, la verdad.

2/10
Extremadamente cruel, malvado y perverso

2019 | Extremely Wicked, Shockingly Evil and Vile

Nuevo acercamiento a Ted Bundy, célebre "serial killer" en Estados Unidos en los 70, condenado por el salvaje asesinato de cuarenta mujeres, aunque el número de sus víctimas, también de violencia sexual, podría aún ser mayor. Otras películas que han abordado al personaje como Ted Bundy, se caracterizan por mostrar con pelos y señales los crímenes, acercándose al gore. Y aunque ciertamente la realidad se presta a ello, el peligro es caer en el puro morbo. La película que nos ocupa tiene detrás a Joe Berlinger, conocido por sus numerosos documentales sobre el sistema legal y casos criminales, y de hecho casi a la vez ha entregado una docuserie, Conversaciones con asesinos: Las cintas de Ted Bundy, que trata el mismo tema, pero aquí sin actores. De modo que prima el rigor, tambien en la parte policial, carcelaria y judicial, y sin escamotear el horror de los asesinatos, se centra en describir el lado humano de Ted Bundy, y cómo pudo enamorarse de él Liz Kendall, madre soltera que convivió con él mucho tiempo, incluso cuando tuvo lugar su primera detención, y cuyas memorias han servido mucho para pergeñar el guión. Además se juega a la ambigüedad, la idea es que pueda flotar la sombra de una duda durante casi todo el metraje, porque Bundy sostiene en todo momento su inocencia. Quizá ahí se manipula un poco al espectador, pues las pruebas, durante el juicio, no dan la impresión de ser todo lo contundentes que debieran, pero tal vez si así fuera, se resentiría el punto de vista adoptado. Zac Efron se revela una elección muy acertada para recrear el lado encantador y seductor de Bundy, que hizo gran parte del público, incluso el femenino, creyera en su inocencia. Mientras que Lily Collins sabe encarnar a la mujer que le ha amado y quiere creerle, y a la que persigue durante años una confluencia de sentimientos difíciles de sobrellevar. Además el resto del reparto funciona muy bien, por ejemplo John Malkovich como el juez de Florida y Jim Parsons representando a la acusación.

6/10
Los vigilantes de la playa (Baywatch)

2017 | Baywatch

El joven fanfarrón Matt Brody fue descalificado como nadador de los Juegos Olímpicos después de intentar liberar un oso panda en un zoológico bajo los efectos del alcohol. Para enderezar su vida, se incorpora al equipo de socorristas de las playas de California, a las órdenes del veterano Mitch Buchanan, al que no parece caerle demasiado bien. Con el resto de compañeros, se enfrentarán a un narcotraficante que opera en la zona. Emitida entre 1991 y 2001, la serie televisiva Los vigilantes de la playa tenía unos guiones tan endebles como bochornosos, pero triunfó por sus refrescantes secuencias marítimas, y aunque sea triste recordarlo, sobre todo porque el público masculino disfrutaba con los cuerpos en traje de baño de actrices como Pamela Anderson (que aquí realiza una breve aparición), correteando por la playa… ¡a cámara lenta! El término “machista” se quedaría corto para definirla. Resultaba complicado tomársela en serio a la hora de afrontar la versión para la gran pantalla, por lo que se ha optado por un tono cercano a la parodia del original, combinado con algo de acción. Pero ni las bromas ni la trama criminal funcionan, por lo que el film hace aguas. Las primeras porque con algunas excepciones que evidencian cierto talento de Dwayne Johnson para el género, se quedan en chistecillos gamberros poco inspirados, con algún detalle escatológico horrible. La trama “seria”, porque apenas tiene entidad, habría sido rechazada seguramente incluso en la serie original. Los protagonistas masculinos, sobre todo “La Roca” y Zac Efron, exageran sus interpretaciones, y las femeninas, como Alexandra Daddario (que trabajó con Johnson en San Andrés) o Priyanka Chopra (de la serie Quantico), apenas tienen presencia, salvo como meros “floreros”.

3/10
The Disaster Artist

2017 | The Disaster Artist

Una película que parte de hechos auténticos, de las andanzas de un director de esos que, al estilo Ed Wood, son definidos como el peor de la historia, o que han hecho el mayor bodrio de todos los tiempos. Lo que permite situaciones humorísticas muy divertidas. Pero a la vez, se atrapa la pasión por el oficio, la ilusión por convertir en celuloide –ahora también en soporte digital– esas historias que bullen en el espíritu de uno, quien considera que deben ser contadas y conocidas por el público. Lo patético y risible reviste cierta grandeza, que merece ser destacada, hasta con alguien con tan poco talento como Tommy Wiseau, director de The Room. De origen incierto –él decía que era de Nueva Orleans a pesar de su imposible acento, según IMDb nació con el nombre de Piotr Wieczorkiewicz en Poznan, Polonia, en 1955– vemos en The Disaster Artist que aspira a lo más alto de la carrera artística, ser actor y director de cine. Pero no trata de realizar su sueño hasta que encuentra un alma gemela, una suerte de hermano con todo el ímpetu de la juventud, que sienta lo mismo. Se trata de Greg Sestero, con quien conecta inmediatamente, de modo que ambos marchan juntos a Los Angeles. Tras intentos infructuosos para conseguir trabajo, será el propio Wisau quien ponga en marcha su propia película con guión escrito por él, The Room, que financia gracias a su nutrida cuenta corriente, nadie sabe de donde ha podido sacar el dinero. El actor James Franco es el responsable de este film, bien llevado, donde también él es protagonista junto a su hermano Dave. La Concha de Oro ganada en San Sebastián resulta totalmente razonable, aunque podía haber ido a parar a otros títulos con méritos no tan distantes. Y aunque el tono de la película de Tim Burton es diferente, un aura de romanticismo envuelve Ed Wood, lo cierto es que son inevitables las comparaciones, y la película citada es indudablemente mejor. Todo el mundo sabe que James Franco no para quieto un momento, a su inicial carrera de actor ha sumado la de director y productor, en la que sobreabundan los proyectos, algunos ya realizados. Esa pasión por la profesión de cineasta es lo que sin duda le ha cautivado de la estrafalaria personalidad de Tommy Wiseau, que suple su falta de talento con el entusiasmo puro y duro. Puede ser raro, egocéntrico, celoso, de carácter imposible, pero su determinación para hacer lo que desea, sin dejar que le afecte la pésima opinión que tienen de él los demás como cineasta, resulta admirable, y es que nunca se viene abajo. Y cuando está a punto, ahí está la amistad de Greg Sestero, quien resiste lo loco y absurdo que parece un proyecto que podría echar por tierra su trayectoria futura, de un artista desastre sólo cabe esperar una película desastre. La película logra su propósito, contagiar el amor al cine y por ende a la propia profesión a través de alguien que no es el mejor ni mucho menos, pero que lo intenta. La paradoja de que la chapuza pueda caer en gracia engancha, aunque al mismo tiempo deja la sensación de que este “así se hizo” dramatizado no da para tanto. Podría uno preguntarse por qué James Franco, que interpreta a Tommy, ha decidido que su hermano encarne a Greg Sestero. Todo apunta a subrayar la metáfora de que tenemos a unos “hermanos del alma”, de los que al principio se acentúa su innegable parecido físico. En cambio, a medida que discurre la narración y surgen los problemas, las diferencias en su aspecto son más marcadas, uno sigue en las nubes, mientras que el otro quiere pisar el suelo.

6/10
El gran showman

2017 | The Greatest Showman

Phineas Taylor Barnum, humilde hijo de un sastre, soñaba desde niño con triunfar y cumplir sus sueños de amor con Charity, hija adinerada de unos padres estrictos. Los años los separaron pero su amor perduró y al cabo de los años Phineas y Charity formaron una familia. Pero las facultades económicas para salir adelante parecen obstáculos insalvables. Phineas tendrá entonces una idea estrafalaria: montar un espectáculo de entretenimiento en un teatro, en donde los protagonistas sean personas singulares, hombres y mujeres de apariencia extraña cuyas vergonzosas características corporales les han convertido en seres desfavorecidos, olvidados por la sociedad. El desconocido Michael Gracey, que hasta el momento tan sólo había participado en el departamento de efectos especiales en algunas películas discretas, como Ned Kelly, debuta a lo grande en la dirección con este notable musical inspirado en la vida del empresario P.T. Barnum (1810-1891), cuyas andanzas ya habían dado origen a varios biopics, que ofrecían diversos puntos de vista sobre el personaje, entre ellos El poderoso Barnum (1934), Barnum (1986), con Burt Lancaster, o La vida de P.T. Barnum, protagonizado por Beau Bridges en 1999. Gracey ha contado para dar forma su relato con un peso pesado en el género, Bill Condon (Chicago) quien junto a Jenny Bicks (Sexo en Nueva York) pergeña un guión lustroso, aunque sencillo y muy clásico en sus planteamientos, donde sobresale ante todo el dibujo amable, familiar y honrado que se hace de Barnum. La mano de Condon se nota especialmente en algunos momentos, como en el arranque, una rítmica escena en donde la luz y las sombras contrastan con brillantez y cuyo colofón acaba deslizándose hacia el pasado en una sutil transición. El gran showman ejemplifica el ideal del self-made man norteamericano, el hombre que de la nada logra hacer realidad sus sueños. No por casualidad el principal tema musical del film, “A Millions Dreams”, hace referencia a este aspecto y se repite como un leitmotiv a lo largo de la película, desde su primera interpretación en la preciosa escena familiar del tejado. Pero en su itinerario el protagonista se dará de bruces contra el suelo una y otra vez, y el precio de su ambición serán los peligros y tentaciones que tendrá que sortear o asumir. Siempre habrá dificultades, zancadillas y reveses del destino, pero también la fuerza y el cariño necesario para salir adelante. Es de agradecer que el director Michael Gracey apueste firmemente por el optimismo, la familia y la amistad, alejándose de modernas tragedias o deprimentes visiones de la vida tan alejadas del musical clásico. Es cierto que hay luces y sombras en el resultado. Quizá de fondo falta potencia en los conflictos, que a fuerza de abarcar demasiado se diluyen un poco, también porque se echa de menos una mayor cohesión en las fases de la historia. Asimismo algunos aspectos –la subtrama con la cantante Jenny Lind , la relación con los suegros, la presencia de la esposa– podrían haber dado más juego y probablemente el conjunto hubiera requerido un metraje algo superior para evitar esa ligereza que queda en el aire. Es posible que también sean efectos de introducir algunas canciones muy consecutivas, que por otra parte harán las delicias de los aficionados al musical. Escritas por Justin Paul y Benj Pasek, letristas ambos de los temas de La La Land, ofrecen aquí el necesario lirismo a la historia y algunas de sus creaciones son en verdad fantásticas, como “Never Enough” o la romántica “Rewrite the Star”, además de la ya citada “A Million Dreams”. El protagonismo de Hugh Jackman es todo un acierto. Tiene una apostura impecable, sabe bailar y cantar y posee el carisma necesario llenar la pantalla. Pero está bien acompañado por un reparto adecuado, comenzando por un Zac Efron cantarín y romántico que recupera así sus inicios en High School Musical. Menos protagonismo tiene Michelle Williams aunque demuestra saber cantar como los ángeles interpretando “Tightrope”. Y magnética resulta por su parte Rebecca Ferguson en su papel de la diva Jenny Lind; una verdadera lástima que en su escena clave le doble la voz la cantante Loren Allred.

6/10
Dirty Grandpa

2016 | Dirty Grandpa

Justo antes de su boda, un joven estirado es engañado para conducir a su abuelo, un ex teniente coronel del ejército, a Florida, para las vacaciones de primavera.

Malditos vecinos 2

2016 | Neighbors 2: Sorority Rising

El segundo hijo de Mac (Seth Rogen) y Kelly Radner (Rose Byrne) viene de camino, y los felices padres están decididos a ser auténticos adultos y mudarse a las afueras. Pero cuando creían haber recuperado el barrio y que sería fácil vender su casa, se enteran de que una fraternidad femenina acaba de alquilar la casa vecina y que las chicas están mucho más descontroladas que Teddy (Zac Efron) y sus hermanos. Cansadas del sistema sexista y restrictivo de la universidad, las poco ortodoxas chicas de Kappa Nu quieren un local donde desmelenarse y hacer lo que les venga en gana. Shelby (Chloë Grace Moretz) y sus hermanas, Beth (Kiersey Clemons) y Nora (Beanie Feldstein), encuentran la casa perfecta al lado del campus y el hecho de que esté situada en una calle tranquila no les impedirá celebrar fi estas aún más épicas que las de sus predecesores.

Mike y Dave buscan rollo serio

2016 | Mike and Dave Need Wedding Dates

Una de esas películas gamberras de jóvenes descerebrados, grosera y zafia hasta el paroxismo, aunque al final "triunfa" el amor, resulta difícil saber si tal idea es puro cinismo. Pues el camino seguido pasa por la completa banalización del sexo y el amor, el porno se presenta como algo divertido y no enfermizo, y también el alcoholismo o el consumo de drogas se muestran como un divertido pasatiempo. El film se centra en dos hermanos, Mike y David, a los que les encanta organizar las fiestas que surgen alrededor de acontecimientos familiares, lo que no agrada a sus padres, pues siempre acaban mal. En parte es porque ambos sólo piensan en correrse alguna juerga con alguna chica ocasional. Como no están dispuestos que vuelva a ocurrir lo mismo en la boda de su querida hija Jeanie, les arrancan el compromiso de acudir ambos con sendas acompañantes, chicas serias y formales. Por supuesto ése no va a ser el caso, pues tras buscar pareja en internet, se los camelan Alice y Tatiana, aún más desastres que ellos, y que tienen ganas de pasarlo a lo grande en la boda hawaiana que se prepara, pues la primera está de bajón después de que su novlo la dejara plantada ante el altar. Algún chiste graciosillo aislado, y actores guaperas y molones –Adam Devine, Zac Efron, Anna Kendrick, Aubrey Plaza–, no bastan para armar una comedia consistente, con humor de buena ley. Tirando de los clichés fáciles que han ido edificando los hermanos Farrelly y compañía, el experto en programa cómicos, aunque desconocido en Estados Unidos, Jake Szymanski, entrega un film que encaja a la perfección en el paradigma "charla de vestuarios" que ha popularizado el candidato republicano a la presidencia Donald Trump. Aunque dudamos que al film le lluevan los improperios recibidos por el populista político y magnate americano, el glamour de Hollywood, ya se sabe.

1/10
Malditos vecinos

2014 | Neighbors

Mac y Kelly han comprado una linda casita donde quieren criar a su bebé Stella. No cuentan con que a su lado se mudará una hermandad universitaria, dispuesta a correrse todo tipo de juergas, con música a todo trapo, alcohol, drogas y sexo. Por las buenas intentarán Mac y Kelly que sus hormonales vecinos, capitaneados por Teddy, hagan una vida más tranquila, pero tras su fracaso declararán la guerra a la hermandad y harán todo lo posible para que sea destruida. Comedia absolutamente alocada, en línea con la filmografía de Seth Rogen (Superfumados, Juerga hasta el fin), aquí ejerciendo también labores de productor. En realidad todo lo que cuenta Malditos vecinos es una patochada sin cuento y el centro de la trama –fiestas descerebradas universitarias– es la carcasa perfecta para ofrecer una y otra vez chistes guarros, imágenes groseras y situaciones marrones de escasa originalidad. Aunque en ocasiones la risa surja espontánea, verdaderamente llama la atención la cantidad de procacidades que se sueltan por minuto, y es alarmante que los guionistas Andrew J. Cohen y Brendan O'Brien prácticamente no aciertan a inventar un gag que no tenga que ver con el sexo (se salvan las referencias cinéfilas, algunas muy divertidas como las imitaciones de Robert de Niro). Tanto ellos, como el director Nicholas Stoller (Todo sobre mi desmadre) provienen del exitoso modelo “Apatow”, pero aquí dejan completamente de lado la historia -que decae con los minutos– y mantienen sólo el envoltorio desmadrado. Se comprende que el film sólo gustará a los fans de este tipo de cine. En fin, al menos Seth Rogen y Rose Byrne componen una pareja correcta, con química, a la que se suma un esforzado Zac Efron, al cual, dicho sea de paso, le sigue costando huir de sus papeles académicos.

3/10
Las novias de mis amigos

2014 | That Awkward Moment

Nueva York. Jason, Daniel y Mickey son amigos desde el instituto. Los dos primeros mantienen relaciones esporádicas con chicas, mientras que Mickey ya ha contraído matrimonio. Cuando éste atraviese problemas en su matrimonio, Jason y Daniel le llevan de fiesta.  Comedia juvenil de tono gamberro, con un guión bastante plano. Al menos cuenta con un buen plantel de jóvenes protagonistas que están en alza en Hollywood.

4/10
Cuando te encuentre

2012 | The Lucky One

Cuando te encuentre es una adaptación de una novela de Nicholas Sparks, autor de best sellers románticos que han dado lugar a muchas películas, entre ellas El diario de Noa o Querido John. Durante la Guerra de Irak, tras una operación nocturna en la que mueren varios hombres, un joven marine llamado Logan encuentra la fotografía de una chica rubia, con unas palabras escritas en el dorso: “mantente a salvo”. Tras varios meses en el frente, Logan regresa a casa sano y salvo, y presiente que debe su vida a esa fotografía, o, mejor , a esa la mujer retratada en ella. No sabe quién es, pero averigua que vive en Louisiana y se presenta ante ella para darle las gracias. Sparks se conoce al dedillo la ecuación del triunfo literario y aquí vuelve a jugar con los mismos términos: tragedia, destino, sacrificio, pasión, amor, dolor, para desvelar la incógnita del éxito, esta vez cinematográfico. No es que esos temas sean suyos, por supuesto. Son los temas de siempre, pero él estampa su firma personalísima a la hora de ofrecerlos en sus historias, de un modo que alienta tanto los sentimientos, los hace tan explícitos, tan impudorosos, que los vuelve superficiales hasta la cursilería. Pero le funciona, y no hay más que hablar. Como todas las historias del escritor, la que se cuente en Cuando te encuentre puede resultar a muchos espectadores empalagosa hasta el tuétano, aunque en realidad no hay más que una sublimación exacerbada del amor romántico, con un punto de partida, eso sí, absolutamente rechinante. Para aportar algo de realismo introduce algún momento trágico, algún toque de tensión, de llanto, de humor, de duda, pero todo es una simple estrategia para llegar al desenlace esperado. Por lo demás, como es habitual en sus novelas, los personajes son tan buenísimos y unívocos que no parecen de este mundo, y en especial el protagonista es un dechado de todas las virtudes habidas y por haber. Desde luego las fans de Zac Efron (High School Musical) lo van a encumbrar aún más. Algunas de sus frases de "libro de citas" son para enmarcar. Visto lo visto, el director Scott Hicks (Corazones en Atlántida, Sólo ellos) se revela muy adecuado para contar esta historia de Sparks. Su estilo visual, clásico y cálido, es perfecto para ellas y ofrece unas localizaciones de Lousiana rebuscadamente bucólicas, donde dos de cada tres exteriores podría formar parte de un libro de postales. La desconocida actriz Taylor Schilling secunda con mucho garbo al jovencito salido de la factoría Disney, mientras que la veterana Blythe Danner destaca con papel un irónico y sabio, probablemente lo más sólido y realista del film.

4/10
Amor y letras

2012 | Liberal Arts

Jesse Fisher trabaja en el departamento de admisión de alumnos de una universidad neoyorquina. No es la ocupación con la que había soñado, y sus mejores amigos siguen siendo los libros, con cuya lectura disfruta sobremanera. Un día le llama Peter Hoberg, profesor de su antigua universidad, pidiéndole que acuda al homenaje que le van a brindar con motivo de su jubilación. Acepta encantado pues era uno de sus profesores favoritos. Y durante su estancia conoce a Zibby, una joven estudiante, muy madura para sus 19 años, con la que establece una conexión muy especial, que continuará tras su marcha a través de una relación epistolar. ¿Se pueden salvar los 16 años que les separan y convertir aquello en amor? Después de la grata sorpresa que supuso el debut como director y guionista del actor Josh Radnor con Happythankyoumoreplease, el cineasta reincide asumiendo ese triple papel en Amor y letras, una magnífica película de personajes, que habla sobre la ubicación de cada uno en el mundo, y la ayuda que puede suponer a tal fin el cultivo de la literatura y, en general, de las artes liberales a que alude el título original. Ello evitando la tentación de la pedantería, riéndose de los aires de superioridad ante los best-sellers que sería obligado despreciar. El profesor a punto de jubilarse (Richard Jenkins), la profesora cínica y sabelotodo (Allison Janney), la librera que lo dice todo con una mirada (Elizabeth Reaser), el “bufón” de cuya real existencia casi dudamos (Zac Efron), el joven depresivo aspirante a actor (John Magaro) y, por supuesto, la joven madura y responsable pese a su edad, que ha descubierto la música clásica (Elizabeth Olsen), y el treintañero que conduce la historia, amante de la literatura, desencantado con la vida que lleva y dubitativo por sus nuevas palpitaciones amorosas (Josh Radnor), son tipos muy bien perfilados –¡qué gran reparto!– e insertados en una historia que funciona a la perfección, la maquinaria narrativa está perfectamente engrasada. Amor y letras invita a descubrir a las personas, a saber mirar a la gran ciudad y sus habitantes cuando uno deambula por las calles con nuevos ojos, a detectar las necesidades de quien tienes al lado y a estar disponible, actitudes tan humanas y que resulta necesario reivindicar. La atracción romántica se trata con cierta hondura, arriesga y acierta Radnor al no tomar los caminos más fáciles, los conflictos de este modo están bien elaborados y presentan los matices que otorgan credibilidad al conjunto. El equilibrio entre humor y drama está medido y servido con enorme inteligencia, y se invita a pensar en la educación que dan los otros, y la que uno debe procurarse personalmente, poniéndose deberes para el cultivo del espíritu.

8/10
El chico del periódico (The Paperboy)

2012 | The Paperboy

1969. Jack Jansen (Zac Efron) reparte periódicos en Lately, su pueblo de Florida. Vive con su padre, editor de un diario local. Su hermano mayor, Ward (Matthew McConaughey), vive en Miami y trabaja para el Miami Times. Viajará hasta su pueblo junto a su compañero periodista Yardley (David Oyelowo) para investigar el caso del asesinato de un sheriff, por el cual un tal Hillary Van Wetter (John Cusack) ha sido condenado a muerte. Ward ha llegado hasta allí movido por una tal Charlotte (Nicole Kidman), mujer ligera de cascos que mantiene correspondencia con presos del corredor de la muerte. La tal Charlotte dice haberse enamorado de Hillary y sostiene que es inocente. El director de la magnífica Precious entrega esta vez una película inferior, adaptación de una novela de Peter Dexter. La película se incluye en las típicas historias turbias del sur de los Estados Unidos, donde debajo de la superficie hay un mar entero de podredumbre. Quizá Lee Daniels nos mete en harina demasiado pronto y reina cierta confusión al inicio, aunque poco a poco irán saliendo las realidades de los personajes –todos ellos magníficamente interpretados por un puñado de actores de primer orden– hasta que los acontecimientos se precipitarán hasta el desastre. Sin embargo, el gran problema del film es que la historia en sí misma resulta bastante peregrina, incluye momentos desagradables y el interés es escaso.

4/10
A cualquier precio

2012 | At Any Price

Zac Efron interpreta aquí a un joven a quien su padre (Dennis Quaid), un empresario agricultor de carácter agrio, obliga a dedicarse a la empresa familiar que no está pasando por su mejor momento. Sin embargo, el muchacho tiene unos planes bien diferentes para su futuro. Amante de las carreras de coches, el personaje de Efron quiere convertirse en un piloto de éxito y no en un agricultor con muchas posibilidades de seguir la misma suerte que su progenitor, es decir, en un hombre amargado y triste. El joven tiene su objetivo muy claro, pero no contará con la ayuda de su familiar más cercano. Su rebeldía le obligará a plantarle cara a sus seres más queridos con tal de conseguir cambiar de vida.

Noche de fin de año

2011 | New Year's Eve

Último día del año 2011. Hombres y mujeres se preparan en Nueva York para vivir a su modo las fiestas. Claire tendrá que supervisar el acontecimiento anual de la caída de la bola en Times Square; Ingrid querrá vivir todo lo que no ha hecho, con ayuda del joven Paul; dos mujeres embarazadas se disputarán el premio económico al primer nacimiento del año; Laura será la jefa-chef de una gran fiesta a donde acudirá su ex novio, el famoso cantante Jensen; la adolescente Hailey quiere quedar con el chico que le gusta, pero su madre, Kim, se niega; Elise y Randy quedan atrapados en un ascensor, etc., etc. El director Garry Marshall ( Pretty Woman) entrega un film coral al estilo de su anterior trabajo, Historias de San Valentín, film al que se hace explícita referencia en los divertidos títulos de crédito. La historia da justo lo que se espera: un cúmulo de tópicos, que en este caso giran en torno a las tradiciones de la noche de Fin de Año en Nueva York. Todo aderezado con los valores navideños y la esperanza en un futuro mejor, donde a menudo el comienzo de la buenaventura ha de ser el perdón, la valentía, la compasión y la preocupación por el prójimo. Esto se entrega a modo de 'collage', con multitud de historias y personajes que al final acaban entrelazándose de algún modo. El conjunto se incluye dentro de la tradición hollywoodiense más amable y sentimental, no por eso desdeñable. Es cierto, en cambio, que hay pocos momentos inspirados, aunque ninguno desprenda tan excesivo almíbar como para hacer que el resultado produzca demasiado empacho. El amplísimo reparto contiene numerosísimos actores y actrices célebres, algunos de los cuales tan sólo cuentan con unas breves imágenes y diálogos. Por supuesto, unas historias funcionan mejor que otras, también por la labor de los intérpretes, tal es el caso de Michelle Pfeiffer, que está maravillosa en su papel de mujer madura deprimida y un poco tarambana.

4/10
Siempre a mi lado (Charlie St. Cloud)

2010 | Charlie St. Cloud

Zac Efron se esfuerza por mantener la desmesurada popularidad que le dio la saga iniciada con High School Musical. En esta ocasión protagoniza un drama romántico –con elementos fantásticos– que le pone de nuevo a las órdenes de Burr Steers, con quien rodó 17 otra vez. Steers adapta la novela de Ben Sherwood, publicada en España como “La muerte y vida de Charlie St. Cloud”, que ha cosechado un gran éxito. El tal Charlie St. Cloud, personaje que interpreta Zac Efron, es un joven prometedor, a punto de ir a la universidad con una beca deportiva, por su enorme habilidad para la vela. Pero en un trágico accidente de coche muere Sam, su hermano pequeño, y Charlie, que conducía el vehículo, se siente tan afectado que acaba dejándolo todo para trabajar como cuidador en el cementerio donde éste ha sido enterrado. Descubre que puede ver el fantasma del niño fallecido, con el que se encuentra regularmente. St. Cloud parece haber renunciado a avanzar en la vida hasta que se siente atraído por Tess, antigua compañera del instituto y apasionada del mar. Se queda en un drama romántico destinado al público adolescente de bajo calado, con una puesta en escena muy convencional e interpretaciones irregulares. Destaca el pequeño papel de la veterana Kim Basinger, que encarna a la madre del protagonista, mientras que Zac Efron gustará a sus numerosos fans, pero lo cierto es que no parece que vaya a tener una gran proyección en el futuro, a diferencia de algún otro ídolo adolescente, como Robert Pattinson. Se intenta revestir la historia con algunas reflexiones sobre la aceptación de la muerte, la fe, la tenacidad, que a ratos tienen interés. Funciona mejor la subtrama del hermano muerto que la historia romántica, pues aunque al principio tiene su interés, acaba agotando por sus forzados giros, que le quitan cualquier atisbo de seriedad. El título en español parece poco acertado por su gran similitud con la reciente Siempre a tu lado (Hachiko).

4/10
17 Otra vez

2009 | 17 Again

Entretenido ‘film de instituto’ con elevadas dosis de romanticismo, toques de humor eficaz y amable planteamiento en su visión del matrimonio y la familia. La historia se apoya en un punto de partida que retrotrae a películas como ¡Qué bello es vivir! o Family Man, pues aporta una nueva variante fantástica del viejo tema de aprovechar las segundas oportunidades para recuperar el amor y la felicidad. Mike lleva veinte años casado, los mismos que lleva quejándose de su mala suerte, pues se vio "forzado" a tomar esa decisión el último año de instituto, con lo que renunció a un futuro prometedor como jugador de baloncesto en una universidad. El caso es que su sensación de fracaso le ha impedido ser un buen marido para Scarlet y un padre atento para sus hijos Alex y Maggie; y ahora se encuentra en el borde del abismo, pues ella ha solicitado el divorcio. Mike desearía regresar al pasado y cambiar las cosas y es entonces cuando se cruza en su camino un misterioso hombre que, cual guía espiritual, obra un fantástico sortilegio: Mike deja de tener la apariencia de un hombre maduro para convertirse otra vez en el joven que un día fue el as del baloncesto. Se da cuenta entonces de que tiene la oportunidad de triunfar por fin en el instituto, pero las cosas cambian cuando, sin que le reconozcan, va entablando una estrecha relación con sus hijos. Aunque no sea memorable, la película resulta agradable gracias a sus hechuras decididamente clásicas, y en este sentido, hay incluso una claro homenaje a la célebre película de Frank Capra, con la aparición del ‘angel’ de Mike y su salto en la escena del puente. A pesar de su previsibilidad y del excesivo acaramelamiento “americano” de algunas escenas (como la de la lectura de la carta en el juicio), la película funciona bien, pues hay un logrado equilibrio en las respectivas subtramas con los hijos y la esposa, y en la mezcla con otro hilo argumental diferente, muy cómico y gamberrillo, protagonizado por el amigo friki de Mike, interpretado por Thomas Lennon, a quien ya vimos haciendo payasadas en, por ejemplo, Pelotas en juego. Aquí, el tipo protagoniza algunas escenas de troncharse, como la de la cita amorosa en la que él y la directora del instituto se ponen a hablar en ¡élfico! Pero, por supuesto, el gran gancho para el público adolescente, sobre todo femenino, es la presencia de Zac Efron interpretando al protagonista. Se ve que el joven actor se siente como pez en el agua en el ambiente estudiantil –hay incluso un guiño a High School Musical en el baile inicial–, pero es justo reconocer que además sabe actuar y crear una simpática complicidad en el espectador.

5/10
High School Musical 3: Fin de curso

2008 | High School Musical 3: Senior Year

Llega el último curso del instituto, con el consabido baile de graduación y demás eventos relacionados. Troy y compañía se enfrentan a las decisiones de cualquier chico de su edad: qué hacer con sus vidas cuando acabe el período escolar. Éste es el meollo de la tercera entrega de High School. Por todos es sabido las habilidades de Troy como jugador de baloncesto, a las que se suman sus dotes de artista. Y ésta será la disyuntiva a la que se enfrente el protagonista de la historia. En una situación similar esta Gabriela, cuya marcha a una universidad de prestigio puede hacer peligrar su relación de amor con Troy. La tercera entrega de este fenómeno ha sido la primera en rodarse para cine. Hasta la fecha, sus humildes predecesoras, un auténtico fenómeno que superó cualquier expectativa, fueron hechas para televisión. En esta ocasión el director Kenny Ortega ha contado con un presupuesto mucho más abultado que se deja notar en la cinta, aunque en su favor hay que decir que ha sabido mantener el espíritu de sus predecesoras sin dejar que la mayor disponibilidad de medios ahogue la esencia del original. Y es que esta tercera entrega es una digna sucesora, en el sentido de que mantiene los elementos básicos de la serie: un argumento blanco para toda la familia, canciones y números musicales elaborados, y amor, mucho amor. De hecho, hay tanto amor, que a la saga High School se le pude tachar de ser demasiado cursi, blandita, estupenda, ideal. Pero en cierta manera, recupera el estilo de los grandes musicales clásicos como los de Fred Astaire y Ginger Rogers –salvando las distancias, por supuesto–, concebidos como entretenimiento y modo de evasión. Así pues, la magia de High School se romperá en cuanto el espectador cuestione lo ideal que es todo, lo perfecto, lo estupendo. La receta es simple: relajarse y disfrutar. Y ya que han salido nombres clásicos como los de Fred y Ginger, no hay que olvidarse de mencionar el guiño cinéfilo a Eva al desnudo. Uno de los nuevos personajes es una maquiavélica niña que pondrá en un aprieto a Sharpay, quien, todo hay que decirlo, vuelve a ser la mejor del reparto. El resto es tan ideal que cansa, mientras que la pija Sharpay se erige como un elemento indispensable de la historia. Sin ser un personaje mucho más elaborado que los demás, le da otro toque a la felicidad eterna del resto de los chicos. También hay que reconocerle que el número musical que hace junto a su hermano Ryan es de lo mejor de la película. Los felices años de instituto tocan a su fin, lo que hace que surja una pregunta. En caso de que haya una cuarta película –que parece ser que la habrá–, ¿cambiarán el título de la franquicia?. Porque “High School” significa “instituto”, y ya de eso poquito habrá en la posible futura película.

5/10
Me and Orson Welles

2008 | Me and Orson Welles

Hairspray

2007 | Hairspray

En 1988, el casi siempre impresentable John Waters rodó una película titulada Hairspray (o sea, 'laca'), que consiguió hacer bastantes adeptos, acerca de una adolescente de Baltimore de los años 60, que sueña con acudir al Corny Collins Show, un programa de baile de la televisión local. La historia de Tracy Tumblad, que superaba las dificultades de su figura rechonchita para triunfar meneando el esqueleto, se trenzaba con una lucha más importante, la de la integración racial. Una historia así, simple y de buenas intenciones, era carne de cañón de musical de Broadway, y en efecto, en 2002, llegó la versión escénica, con música y libreto de Marc Shaiman y Scott Wittman. Han bastado 5 años para que ahora tengamos la correspondiente película, donde John Travolta da el salto de la brillantina (Grease) a la laca, con el papel de la madre de Tracy. ¿Es ésta una gran película? La respuesta es 'no'. Evidentemente las canciones son agradables, muy sesenteras, y la cosa se deja ver. Pero Adam Shankman (Se montó la gorda, Un canguro superduro, Doce fuera de casa) es un director discretito, incapaz de trascender la escasa estructura dramática para ofrecer algo memorable. Así, nos entrega un "pastelito" de buenos y malos, donde da un poco de pena ver a Michelle Pfeiffer en plan seductora "madrastra" ejecutiva de una cadena televisiva; la causa racial queda como excusa para decir 'qué fetenes somos' –resulta difícil imaginar a un Spike Lee, pongamos por caso, filmando en esta dirección– y las puyas al puritanismo –la "beatorra" encarnada por Allison Janney, la CJ de El ala oeste de la Casa Blanca– resultan impropias de un musical de estas características. Quizá lo mejor es el descubrimiento de la jovencita Nikki Blonsky, una encantadora protagonista; y sin duda tiene mérito Travolta convertido en oronda mujer y esforzándose por bailar con ritmo, aunque alguien debería explicarnos alguna vez por qué tanto empeño en complicadas tareas de maquillaje, cuando seguro que hay ahí afuera alguna señora gruesa encantadísima de hacer el papel de madre de Tracy.

5/10
High School Musical 2

2007 | High School Musical 2

Termina el curso en el instituto, al fin han llegado las deseadas vacaciones. Troy Bolton, estrella del equipo de baloncesto, está muy emocionado porque le han ofrecido un buen trabajo en un club de campo, junto a sus amigos. Ignora que el trabajo se lo ha conseguido la madre de la pija Sharpay Evans, social del club y compañera de clase, que envidia su éxito en los escenarios y pretende alejarle de Gabriella, la chica de sus sueños.Entretenida secuela del musical para adolescentes High School Musical, todo un fenómeno mediático que ganó dos premios Emmy. Esta segunda parte, en la que repiten todos los protagonistas, batió todos los records de audiencia de la televisión por cable. Los números musicales siguen siendo su mejor carta de presentación.

5/10
High School Musical

2006 | High School Musical

Troy, capitán base de su equipo de baloncesto, y Gabriella, una inteligente adolescente, se conocen en un karaoke durante la fiesta de Nochevieja y se enamoran. Tras las vacaciones, Troy descubre que Gabriella acaba de matricularse en su mismo instituto. Como ambos comparten su pasión por la música, deciden presentarse a una audición, para escoger a los protagonistas de un musical que se representará en el centro. Pero el padre de Troy, entrenador del equipo de baloncesto, teme que los ensayos afecten a su entrenamiento. Los demás compañeros del equipo tampoco apoyan a Troy en su decisión; ni los componentes del club de inteligencia al que se ha apuntado Gabriella. Además la chica más popular del instituto y su hermano, que todos los años han protagonizado el mentado musical, no están dispuestos a quedar relegados por una vez. Musical para adolescentes, rodado específicamente para televisión, que obtuvo un éxito sin precedentes en Estados Unidos. Lo dirige Kenny Ortega, que ya firmó un simpático musical, La pandilla. La acaramelada trama es mínima, y recuerda a clásicos del género, como Grease. Pero las canciones son pegadizas y las coreografías imaginativas, por lo que se sigue con cierta simpatía. Esto explica que batiera records en sus emisiones televisivas, y que haya catapultado a la fama a Zac Efron y Vanessa Hudgens, los jóvenes protagonistas.

5/10
Un viaje inesperado

2004 | Miracle Run

Una conmovedora historia de amor. Para Corine Morgan (Mary Louise Parker) el diagnóstico de autismo de sus mellizos será un reto al que dedicará su vida. Su novio al conocer la noticia la abandonará y para una madre soltera, con mellizos, y escasa experiencia laboral, la búsqueda resultará interminable. Una tarde al regresar del trabajo encuentra a Doug (Aidan Quinn) que está haciendo una reparación en el jardín de Corine, poco a poco se formará un vínculo entre Doug y los mellizos. ¿Ha encontrado finalmente Corine alguien que la quiera a ella y a sus hijos?..

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