La actriz francesa Nadia Farès ha fallecido a los 57 años tras ser hallada inconsciente la semana pasada en una piscina de París. Según informaron sus hijas, sufrió un paro cardíaco y permaneció en coma desde entonces hasta su muerte este domingo. La familia ha confirmado el fallecimiento con un comunicado en el que la describen como una artista muy querida, y sus hijas han añadido que “Francia ha perdido a una gran artista, pero para nosotras es, sobre todo, una madre”.
Nadia Farès nació en Marrakech, Marruecos. Comenzó su carrera interpretativa en 1990 con una aparición episódica en la serie televisiva Navarro. Su debut en el cine llegó dos años después con Las amigas de mi mujer, iniciando una trayectoria que la llevó a alternar cine y televisión a lo largo de las décadas siguientes. En los años noventa participó en títulos como Dime que sí…, consolidando una presencia creciente en la industria francesa.
Su reconocimiento internacional llegó en 2000 con el thriller Los ríos de color púrpura. A partir de ahí, amplió su filmografía con proyectos como el thriller Guerra (War), y dio el salto a la televisión internacional con apariciones en series como Marsella, Luther y Siempre posible (2025).
En 2002 se casó con el productor Steve Chasman, y en 2009 decidió apartarse temporalmente de la interpretación tras trasladarse a Estados Unidos junto a su familia. Años después retomó progresivamente su actividad artística, manteniéndose activa en proyectos televisivos y preparando incluso nuevas iniciativas creativas. En enero de este mismo año había expresado su intención de debutar como directora y guionista en un largometraje de comedia de acción producido en colaboración con Studios TF1, un proyecto que representaba una nueva etapa profesional que finalmente no llegó a ver completada.
