Son cosas curiosas, son cosas que pasan. Los protagonistas del film brasileño Orfeo negro, Marpesa Dawn y Breno Mello, han muerto con 41 días de diferencia. Precisamente la película recreaba el mito griego, donde una pareja de enamorados se ve acechada por la muerte.
Hasta hace unos días no se supo de la muerte de Marpesa Dawn, que falleció en su casa de París el pasado 25 de agosto. Su amado en la pantalla, Breno Mello, le había precedido al morir el 14 de julio en Porto Alegre, Brasil. Ambos actores quedaron marcados por Orfeo negro, su película más exitosa, que sumó tres premios importantes: la Palma de Oro en Cannes, el Oscar a la mejor película extranjera y el Globo de Oro a la mejor película extranjera. El film trasladaba el mito de Orfeo y Eurídice a Río de Janeiro en Brasil, en plena época de carnaval. Eurídice era una chica de pueblo, deslumbrada por la alegría, el colorido y la fiesta de la gran ciudad, que quedaba fascinado por el talentoso guitarrista Orfeo. A ritmo de baile, bossa nova y samba, surgía incontenible el amor, pero la figura oscura de un tipo disfrazado de esqueleto hacía presagiar que la felicidad a la que la pareja se creía llamada no era posible.
Curiosamente, a pesar de que era una película plenamente brasileña, la dirigía un francés, Marcel Camus, y la propia Marpesa Dawn aparecía como un crisol de culturas, ya que había nacido en Pittsburgh, en Estados Unidos, en 1934, y vivió en Inglaterra y Francia. Lo cierto es que su carrera fílmica nunca fue muy exitosa, pues hizo cositas en televisión, en clubs nocturnos y en teatros. En cuanto a Breno Mello, nacido en Porto Alegre en 1931, su filmografía se reduce a seis títulos, y antes de que Camus lo fichara para Orfeo negro había sido jugador de fútbol, en la época de figuras míticas como Pelé.
