Edie Wasserman es toda una celebridad en Estados Unidos. En una época irrepetible de Hollywood estaba considerada la Primera Dama del cine, ya que estaba casada con Lew Wasserman, uno de los grandes magnates, que estuvo al frente de la poderosa discográfica MCA y de los estudios Universal. Ella nunca apareció en los títulos de crédito de ningún film, pero numerosos clásicos se pusieron en marcha porque ella le dio el visto bueno a su marido.
Conocida por sus labores humanitarias y como anfitriona de grandes fiestas de las estrellas, Edie Wasserman, que se quedó viuda en 2002, ha muerto el jueves por causas naturales en Beverly Hills. Tenía 95 años.
Nacida el 4 de noviembre de 1915, en Cleveland, Edith Beckerman –nombre de soltera– era hija de un importante abogado. Se casó con Lew Wasserman en 1936 cuando éste era un humilde representante de una agencia de artistas. Y desde entonces fue la gran mujer que se escondía detrás de Wasserman, que con su ayuda fue escalando posiciones poco a poco hasta que se convirtió en presidente de MCA y posteriormente del estudio Universal. Siempre confesó que no daba luz verde a una película de gran presupuesto, sin la aprobación de su mujer.
Edie Wasserman fue una gran anfitriona de fiestas a las que acudían las más granadas estrellas de Hollywood, personalidades e incluso presidentes de los Estados Unidos. Formó el denominado Club de las Esposas de Hollywood, al que pertenecían grandes amigas, como Janet Leigh, Polly Bergen y Rosemary Clooney.
Los jueves por la noche era todo un ritual que el matrimonio Wasserman acudiera a cenar a Chasen’s, uno de los más prestigiosos restaurantes de Los Ángeles. Casi siempre iban acompañados por Groucho Marx, Alfred Hitchcock y su esposa, y por Gregory Peck y la suya.
En 1952 fundó con su marido la Fundación Wasserman, dedicada a labores humanitarias, con la que llevó a cabo una intensa actividad. De la que estaba más orgullosa era de la desarrollada por la Motion Picture Country Home, un asilo para veteranos trabajadores del mundo del espectáculo. En 2002 falleció su marido, tras casi 66 años de matrimonio. A Edie le sobrevive su hija Lynne Wasserman, y sus nietos, alguno muy vinculado a la gran industria.
