Ni en casa la dejan a una tranquila. Eso ha debido pensar Sandra Bullock, después de un molesto suceso el pasado fin de semana.
Susto morrocotudo. Eso debió llevarse Sandra Bullock cuando se encontraba en su casa de Beverly Hills el pasado fin de semana y detectó la presencia de un intruso. Un hecho de alta Gravity, si se nos permite la bromita. En vez de actuar como algunas de las heroínas a las que ha dado vida en la pantalla, la actriz se decantó por la opción más prudente, avisar a la policía. De todos modos, el allanador de moradas no llegó a entrar en la casa, sino que anduvo pululando por el jardín, hasta que fue detenido y llevado a comisaría.
El intruso responde al nombre de Joshua James Corbett, y tiene 39 años, según informó un portavoz policial. De momento se ha dictado para una orden de alejamiento, lo que hace sospecha que más que un ladrón podría tratarse de un acosador de famosos.
