Objetos-fetiche de películas de culto y cinéfilos forrados dispuestos a aflojar su cartera para añadirlos a sus colecciones conforman la ecuación perfecta para que cifras desproporcionadas brillen ante cositas que en la vida ordinaria podrían estar, quizá, en un almacén de chatarra.
En cualquier caso, la motocicleta que Peter Fonda manejaba en Easy Rider, el mítico film de finales de los 60, se encuentra en perfecto estado, y el próximo 17 de octubre será subastada en la web Profiles in History, y se estima que las pujas supararán el millón de dólares. Y es que estamos hablando de un vehículo icónico, y por tanto muy apetecible para el coleccionista dispuesto al correspondiente desembolso.
Para que nadie piense que esto sólo es capricho y negocio, los subastadores aseguran que parte de lo ingresado se destinará a una asociación benéfica, la America Humane Society. El dueño actual de la moto es Michael Eisenberg, que en tiempos fue propietario de un restaurante motero con sus socios Fonda y Dennis Hopper.
