Dos famosos de ambos sexos, la actriz Jennifer Lawrence y el cantante Bono, han proclamado bien alto que hombres y mujeres deberían ganar lo mismo por hacer el mismo trabajo.
La primera en levantar la voz fue Jennifer Lawrence, con motivo del SonyLeaks, la difusión masiva de mails de la compañía por un ciberataque perpetrado muy probrablemente por Corea del Norte, que así torpedeó el film The Interview, que ridiculizaba al dictador que rige ese país, Kim Jong-Un.
En efecto, los correos intercambiados por ejecutivos de Sony demostraban que la actriz cobraba bastante menos que sus iguales masculinos de La gran estafa americana, título muy apropiado, pues Lawrence se sentía, en efecto, estafada.
Ahora ha sido Bono el que ha puesto el grito en el cielo por la discriminación por razón de sexo, a la hora de cobrar por un trabajo. El cantante ha alabado públicamente a Jennifer por decir en voz alta lo que piensa, en un encuentro con sus seguidores en Facebook, donde hablaba también de la situación humanitaria en Oriente Próximo y África.
Concretamente, Bono criticó una proposición de ley en Nigeria, que ha sido rechazada, y que intentaba equiparar los sueldos de hombres y mujeres. Con su organización ONE apoya una campaña asegurando que la pobreza es sexista, y ceba más en ellas que en ellos.
