Jim Carrey no ha podido aguantar más tiempo callado. Casi un año después de la muerte de su antigua pareja, Cathriona White, el aireamiento de algunas circunstancias del caso le han llevado a emitir un comunicado.
Y el actor cómico no está para bromas. Asegura un dolido Jim Carrey en las líneas que acaba de publicar, con una metáfora culinaria: “Cuando vine a Hollywood para convertirme en comediante, pronto aprendí que habría detalles de mi vida privada que serían entregados a los medios como tickets de comida gratis. Pero nunca soñé con que la gente a la que más amo en el mundo se convertiría en parte del menú”.
Y es que diversos medios han publicado y reproducido a lo largo de esta semana detalles de cómo amigos de la difunta Cathriona White descubrieron su cuerpo sin vida, días después de no tener noticias de ella, o de la nota en que explicaba su suicidio por sobredosis de fármacos. Todo pertenece al informe de toxicología y de la oficina forense, filtrado convenientemente para los medios más carroñeros y el público que los consume.
