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Biografía

Jim Carrey

Jim Carrey

58 años

Jim Carrey

Nació el 17 de Enero de 1962 en Newmarket, Ontario, Canadá

Gracia divina

01 Diciembre 2003

Humor físico que enlaza con el estilo de pioneros del cine como Buster Keaton. y aunque interpreta a Dos tontos muy tontos, planifica su carrera de forma inteligente. ha conseguido que le den la oportunidad de demostrar su talento en algún que otro drama, con resultados memorables. de “payasete” ha pasado a estar en el punto de mira de Spielberg.

Nacido el 17 de enero de 1962 en Ontario (Canadá), James Eugene Carrey fue el menor de los cuatro hijos de un saxofonista de jazz. El futuro cómico pasó una niñez trágica por culpa de los graves problemas económicos de su familia, la larga enfermedad de su madre y el alcoholismo de su abuelo. Pero desde muy pronto aprendió a evadirse mediante su facilidad para hacer reír. Tuvo que ponerse pronto a trabajar ocho horas en una fábrica, labor que simultaneaba con el colegio, donde sus sufridos profesores tenían que hacer pactos con él. Si les dejaba dar la clase sin comentarios jocosos, a cambio le dejarían unos minutos para actuar ante sus compañeros. Aún así, no terminó sus estudios, pues los problemas familiares y sus ansias por triunfar le llevaron a Toronto, para actuar en un famoso local especializado en actuaciones de humoristas. Gracias a una recomendación de un veterano cómico, Rodney Dangerfield, muy popular en Estados Unidos, le contrataron para el circuito de night clubs de Los Angeles.

Sus actuaciones llamaban la atención de los cazatalentos, lo que propició contratos para el cine, con pequeños papeles en Peggy Sue se casó, de Coppola o El cadillac rosa y La lista negra, de Clint Eastwood. Gracias a la serie In Living Color se convirtió en en rostro popular de la pequeña pantalla, lo que le brindó la oportunidad de presentar su propio programa, Jim Carrey’s Unnatural Act, un hito de la televisión americana. Debutó como protagonista en el cine en Ace Ventura, un detective diferente, que le hizo muy popular en todo el mundo. A partir de ahí, se mantuvo en la cima con cuatro éxitos consecutivos, La máscara, Dos tontos muy tontos, Batman Forever y Ace Ventura: Operación África, donde daba rienda suelta a su estilo histriónico, algunas veces traspasando os límites de la grosería. “Claro que hay límites n el humor, pero yo estoy seguro de que me los he saltado todos sin pasaporte”, bromeó sobre el tema.

A continuación, protagonizó uno de los fracasos más sonados de Hollywood en los últimos años, Un loco a domicilio,

título por el que cobró la desorbitante cifra de 20 millones de dólares, que él mismo describe como “una cantidad obscena de dinero”. Aunque esta comedia no es ni mejor ni peor que las antes citadas, sus incondicionales explican el batacazo porque cedía parte del protagonismo a Ben Stiller, y porque Carrey estaba más contenido de lo habitual, menos generoso en muecas que en otras ocasiones. Para los no incondicionales es imposible captar la diferencia. Para quitarse la espina, volvió a pasarse tres pueblos en Mentiroso compulsivo, que le devolvió a los primeros lugares de la taquilla.

Así las cosas, Carrey era adorado por los incondicionales de la comedia loca y la mayoría del gran público, pero vilipendiado por los críticos. De modo que intentó ganárselos, aceptando el riesgo de protagonizar una película con arranques humorísticos, pero fondo dramático, El show de Truman, una denuncia del morbo televisivo. Ahora sí, más contenido, Carrey interpretaba al incauto Truman Burbank, que aparecía sin saberlo 24 horas al día en televisión, en el mismo programa de televisión donde había nacido. “Cuando el productor me dijo que Carrey estaba interesado en el papel, me pareció una idea sorprendente”, recuerda Peter Weir, director de la cinta. Por su parte, Carrey declaró que se sentía identificado con el personaje: “Me iba descubriendo a mí mismo conforme leía el guión, sobre todo porque el personaje llega a un punto en que tiene que distinguir entre sus propias metas, y las que le han fijado los demás”.

Aunque obtuvo el Globo de Oro al mejor actor, y se habló de nominación al Oscar, la Academia le ignoró. Tal vez por eso, tras una pequeña intervención en El inolvidable Simon Birch, volvió a intentarlo en Man on the Moon, donde interpretaba a un personaje real, el excéntrico humorista Andy Kaufman, prematuramente fallecido a causa del cáncer. Consiguió el mismo resultado: otro Globo de Oro y ninguna nominación al Oscar.

Tal vez para no perder a su público de siempre, Carrey volvió al humor salvaje en Yo, yo mismo e Irene, de los hermanos Farrelly, aunque también protagonizó una comedia celestial, de argumento más elaborado, Como Dios, su último trabajo. En El Grinch, interpretaba a un personaje infantil salido de la pluma del Doctor Seuss. Además, hizo un magnífico trabajo en The Majestic, drama romántico del director de Cadena perpetua, donde bordaba el papel de guionista de Hollywood que perdía la memoria. Le ha cogido el gustillo a cambiar de género. “Me gusta sentirme como una pelota, botando de un lado a otro”, explica. Carrey tienen pendiente de estreno ¡Olvídate de mí!, donde su personaje intenta salvar su relación con Kate Winslet, sometiéndose a un lavado de cerebro que le borre los malos recuerdos. Y en la actualidad el actor rueda Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket, nuevo proyecto de Brad Silberling (El compromiso), donde intervienen Meryl Streep y Jude Law. En el futuro protagonizará un remake, con guión de Ethan Coen, de Roba sin mirar a quien, comedia de 1977 con George Segal y Jane Fonda. Y se han anunciado otras dos películas, aún en proyecto: The Six Million Dollar Man, basada en una serie de los 70, y La vida secreta de Walter Mitty, que en su día interpretó Danny Kaye, y que podría dirigir Steven Spielberg.

Filmografía
Sonic: La película

2019 | Sonic the Hedgehog

Para escapar de unos malvados seres de su mundo, Sonic, erizo azul con el superpoder de correr a enorme velocidad, se ha refugiado en Green Hill, un pueblecito de la Tierra. Pero no puede llamar la atención, por lo que permanece en soledad, oculto en una cueva; en su desesperación observa desde la distancia a Tom Wachowski, el sheriff local, y a su esposa Maddie, que serían sus padres ideales, con cuidado para que no le descubran. Cuando Sonic provoca un accidente que deja sin luz a toda la zona, el gobierno sospecha de su existencia, por lo que envían al Dr. Robotnik, que tratará de capturarlo con ayuda de sus sofisticados drones. Salto al cine del personaje emblemático de los videojuegos de Sega, creado en 1991 para competir con Super Mario Bros. de Nintendo, la competencia. Puesto que este último dio lugar a un film de valor ínfimo, y no suele ser habitual que los grandes éxitos de las consolas propicien adaptaciones dignas, el proyecto no hacía augurar nada bueno, sobre todo desde que Paramount lanzó el primer tráiler, con un diseño del personaje muy poco atractivo, que fue muy criticado, sobre todo por los fans. En un caso sin muchos precedentes, la ‘major’ escuchó sus lamentos y decidió reelaborar al protagonista, pese a que el proceso acarreó grandes gastos. Quizás por las bajas expectativas, el conjunto sorprende para bien, pues el metraje pasa a toda pastilla. En primer lugar se ha logrado una convincente integración de los actores con el personaje, creado con animación CGI, y sus efectos visuales de última generación propician efectivas secuencias de carreras, y enfrentamientos con Robotnik y sus creaciones. Integra también mucho humor, muy blanco, dirigido al público familiar, referencias a películas famosas como Speed y personajes de la cultura popular como Flash, y muchos guiños para los ‘gamers’, como la sintonía original del juego, y alguna sorpresa post-créditos. El debutante realizador Jeff Fowler aprovecha que el guión se articula en torno a la necesidad de los seres vivos de relacionarse, y tener una familia, de modo que su relato de amistad entre humano y extraterrestre perseguido por el gobierno recuerda lejanamente a E.T., el extraterrestre. También se pone en solfa la tendencia actual de anteponer la carrera profesional a todo, hasta tal punto que se renuncia por completo a los seres cercanos. James Marsden (Wachowski) tiene química con el protagonista animado, se nota que tiene experiencia en este terreno con Hop, donde se hacía amigo de un conejo. A sus 58 años, Jim Carrey se ha olvidado de sus actuaciones contenidas, en títulos como El show de Truman, aquí muestra el lado más histriónico de La máscara y similares, pero su villano de cómic tiene su gracia.

6/10
Kidding

2018 | Kidding | Serie TV

Jeff, alias Sr. Pickles, es un icono de la televisión infantil que ha sido durante tres décadas un ejemplo de bondad y optimismo tanto para niños como para adultos. Pero, cuando su vida familiar empieza a desmoronarse, Jeff no encuentra cuento al que agarrarse para salir de una crisis que avanza cada vez más rápido. ¿El resultado? La historia de un hombre demasiado bueno a punto de perder la cabeza en un mundo demasiado cruel..

True Crimes

2016 | True Crimes

The Bad Batch

2016 | The Bad Batch

Dos tontos todavía más tontos

2014 | Dumb and Dumber To

Harry Dunne necesita urgentemente un trasplante de riñón. Convencido de que la única que puede salvarle la vida es la hija que supuestamente tuvo con una antigua conquista, Fraida Felcher, de cuya existencia acaba de enterarse, se embarca junto a su viejo amigo Lloyd Christmas en un viaje para encontrar a la muchacha, que asiste a un congreso de mentes prodigiosas. Con su primera película, Dos tontos muy tontos, los hermanos Farrelly inauguraron en 1994 lo que se ha dado en llamar Nueva Comedia Americana, cuya principal seña de identidad podría definirse como un ataque sistemático al buen gusto y a las barreras de la corrección política. Por aquel entonces, sus películas –especialmente su posterior trabajo Algo pasa con Mary, la cumbre de su filmografía– al menos gozaban de cierta frescura. Pero los italoamericanos murieron de éxito, pues como su estilo se extendió prácticamente al conjunto del género cómico, llegó un momento en el que no destacaban. Las inenarrables Los tres chiflados y Movie 43 –una de las peores películas de la historia, en la que dirigieron varios segmentos– indican la decadencia de su modelo. En un intento desesperado de recuperar el público perdido, los Farrelly vuelven a sus orígenes con una continuación tardía –se ha rodado dos décadas después– de su propia ópera prima, que ya tuvo una execrable precuela en 2003, Dos tontos muy tontos. Cuando Harry encontró a Lloyd, realizada por otro equipo técnico y artístico. El público no pedía ni mucho menos Dos tontos todavía más tontos, pero parece que estos realizadores ya no saben qué hacer. Esta vez los Farrelly logran algún gag aislado que funciona (el arranque, la búsqueda de la casa de la hija a través de una dirección postal en un sobre), lo que ya es mucho en comparación con sus últimos trabajos. Pero el 90 por ciento de Dos tontos todavía más tontos consiste en una agotadora sucesión de sus recursos de siempre –escatología, surrealismo y humor físico– muy poco inspirada. También abundan los autohomenajes al original. En general, todo ofrece la sensación de que ya se ha visto en la primera parte, de la que se retoma el esquema de road movie. Por Jim Carrey parece que no ha transcurrido el tiempo, aunque hoy en día el espectador ya está muy cansado de su repertorio de muecas. Y lo cierto es que resulta un poco triste contemplar al pobre Jeff Daniels, ya visiblemente envejecido, regresar a sus raíces 'tontunas' cuando aspiró recientemente al Globo de Oro al mejor actor dramático televisivo por su trabajo en The Newsroom. Su interpretación viene a ser como descubrir a un amigo adulto fracasando estrepitosamente en sus intentos de hacer reír a los niños haciendo el tonto en una fiesta de cumpleaños. Por su parte, la madura Kathleen Turner consigue darle cierta gracia a su papel de antiguo bellezón en decadencia física, demostrando una gran capacidad para reírse de sí misma.

3/10
Kick-Ass 2. Con un par

2013 | Kick-Ass 2

Kick-Ass 2. Con un par adapta la segunda parte del cómic que originó la anterior entrega cinematográfica, del dibujante John Romita Jr. y el guionista Mark Millar. El director del film anterior, Matthew Vaughn, ha preferido quedar relegado a labores de producción, para ocuparse de otros proyectos, cediendo el testigo de la realización a Jeff Wadlow, autor de Rompiendo las reglas, subproducto de acción que trataba de imitar a Karate Kid. En Kick-Ass 2. Con un par, Dave Kuzewski se entrena para volver a patrullar las calles como superhéroe con Mindy, la joven que adoptaba la identidad de Hit-Girl. Pero el nuevo tutor de la segunda le prohibe seguir metiéndose en líos, pues pretende que lleve una vida normal. Así las cosas, mientras ella se enfrenta al reto de su vida, nada menos que enfrentarse a las animadoras y chicas populares del instituto, él se ve obligado a reemplazar a su amiga por el supergrupo dirigido por el coronel Barras y Estrellas. Mientras tanto, un antiguo héroe ha decidido reconvertirse en un supervillano (el primero que se da en el mundo real, fuera de los comics o las películas) para vengarse de Kuzewski, al que responsabiliza de la muerte de su padre. El propio Wadlow ha escrito el guión, ligeramente superior al de su predecesora, al incluir algún conflicto de cierta entidad, en las relaciones paternofiliales de los protagonistas, pero que sigue la misma línea irreverente, violenta y grosera. Wadlow incluso parece tomarse a broma la enorme cantidad de palabras malsonantes del film cuando un personaje echa mano del típico bote para poner un dólar cuando a alguien se le escape un taco (lleno de un billete por cada uno que suena en la película, se reuniría una pequeña fortuna). Por otro lado, Kick-Ass 2. Con un par está rodada eficazmente sin grandes aspavientos, y cuenta con alguna secuencia más o menos espectacular como el combate de Mindy tratando de entrar en una furgoneta a toda velocidad. En el apartado interpretativo, tanto Aaron Taylor-Johnson (Vronsky en Anna Karenina), como Chloë Grace Moretz (La invención de Hugo) no sólo cumplen, sino que ofrecen la sensación de que podrían dar más de sí en un film superior. Les rodean secundarios solventes como Morris Chesnut (Brigada 49), como el policía que cuida de Mindy, y un esforzadísimo Jim Carrey, que aunque posteriormente renegó de esta producción por su violencia, realiza un gran trabajo como el estrambótico coronel Barras y Estrellas, criminal reconvertido en héroe.

4/10
El increíble Burt Wonderstone

2013 | The Incredible Burt Wonderstone

Los estelares magos Burt Wonderstone (Steve Carell) y Anton Marvelton (Steve Buscemi) han gobernado Las Vegas durante años con ilusiones tan grandes como el creciente ego de Burt. Pero últimamente la mayor decepción del dúo es su amistad pública, ya que en secreto se odian. Además se enfrentan a la competencia feroz del guerrillero de calle el mago Steve Gray (Jim Carrey), que consigue oleadas de seguidores con cada maniobra escandalosa, a pesar de que su show pareciese rancio. Pero todavía hay una oportunidad de salvar el acto, tanto en el escenario como fuera, si Burt consigue estar en contacto con lo que le hizo amar la magia en un principio. Olivia Wilde, Alan Arkin y James Gandolfi ni también protagonizan esta comedia maravillosa.

Los pingüinos del Sr. Poper

2011 | Mr. Popper's Penguins

Jim Carrey protagoniza esta adaptación del libro infantil de Richard y Florence Atwater, considerado un clásico en los países de habla inglesa. Aunque se editó en 1938, la trama está adaptada a la actualidad, y cambia sustanciosos detalles. Por ejemplo, el protagonista, el Sr. Poper, ya no vive en una pequeña ciudad sino en la bulliciosa Nueva York, y no conversa por radio con el almirante Drake, de expedición por la Antártida, sino con su propio padre, desde su infancia. Poper tiene éxito en una gran empresa dedicada al negocio inmobiliario, y está a punto de convertirse en socio, aunque para ello tiene que conseguir comprar la única propiedad privada de Central Park. Aunque consigue hablar con la propietaria, Mrs. Van Gundy, ésta no accede a vender porque no le considera un hombre equilibrado con sólidos valores. Y está en lo cierto, pues demuestra pocos escrúpulos en su trabajo, y echó a perder su matrimonio con Amanda, con la que tiene dos hijos, y que ahora mantiene otra relación. La vida del Señor Poper cambiará por completo cuando recibe como herencia por parte de su padre –explorador con el que no se ha relacionado mucho, salvo a través de las ondas radiofónicas– un pingüino al que se unirán otros cinco... Dirige con el suficiente pulso Mark Waters (Las crónicas de Spiderwick), que por un lado da rienda suelta a Jim Carrey para sus excesos y muecas, que a veces logran las risas esperadas. Por otro lado, también aprovecha que cuenta con un sólido elenco de secundarios en el que destaca Carla Cugino y la veteranísima Angela Lansbury como la honesta Mrs. Van Gundy. También es un acierto que se mantenga el tono familiar, muy alejado de las comedias más groseras de Carrey, como Dos tontos muy tontos. Además, encierra un inteligente alegato a favor de la unidad familiar, y los efectos especiales otorgan una gran expresividad a los pingüinos protagonistas, cada uno con una personalidad propia.

6/10
Phillip Morris ¡te quiero!

2009 | I Love You Phillip Morris

Steven Russell fue abandonado por su madre nada más nacer. Criado en una familia cristiana, se casó también con una piadosa mujer, se convirtió en padre, y se hizo policía. Pero tras tal capa “convencional” se ocultaba la realidad de que era gay. El descubrimiento de su madre biológica, que le rechaza, y un accidente de automóvil le lleva a “salir del armario” y emprender un estilo de vida lujoso con su “novio”, que mantiene con diversas estafas. Éstas le llevarán a la cárcel donde conoce al “amor de su vida”, el preso Phillip Morris. Singular película que se nos asegura que se basa en una historia real, por lo que habrá que créerselo. Aunque lo cierto es que suena tan improbable, que invita a concluir que sus directores han acentuado dicho rasgo, para aumentar el posible atractivo del “increíble, pero cierto”. El planteamiento de la pareja de directores Glenn Ficarra-John Requa es sublimar la relación amorosa de Russell y Morris, dos “tortolitos” que comparten celda, con sus altibajos e increíbles “sacrificios” para estar juntos; sin embargo, se concede “importancia cero” al abandono que hace Russell de su familia –se conforma con mandarles dinero robado–, a su vida delictiva, o a los derroteros de auténtico gandul de Morris, una vez que sale de prisión. De modo que al final lo más valioso de la película es el tono alocado de los engaños y fugas carcelarias, y los esfuerzos actorales de Jim Carrey y Ewan McGregor. Por lo demás la película se inscribe en la corriente de filmes de gran presupuesto que tratan de dar carta de naturaleza a la homosexualidad, como Philadelphia, Mi nombre es Harvey Milk y Brokeback Mountain.

5/10
Cuento de Navidad

2009 | A Christmas Carol

Londres del siglo XIX. Scrooge es un viejo avaro, con un corazón de piedra, incapaz de realizar un acto de bondad, ya sea con su fiel empleado Bob Cratchit o con su sobrino Fred. Incapaz de compadecerse ante las necesidades de los demás, tampoco sabe disfrutar de la vida. Especialmente odia la Navidad, le parece absurdo que en esa época del año la gente se deje guiar por sentimientos caritativos, olvidando rencores y demostrando amor. Siete años después de morir su socio, se le aparece su espectro atrapado por unas cadenas que señalan su estado de condenación. Y le anuncia la próxima visita de los fantamas de las navidades pasadas, presente y futuras, lo que supondrá un auténtico examen de conciencia de lo que ha sido su vida hasta entonces, y de lo que podría llegar a ser. Existen versiones del clásico "Cuento de Navidad" de Charles Dickens para aburrir, con actores reales, animadas, mudas... Con Barbie, los Teleñecos, Mickey Mouse... Lo primero que viene a la cabeza es la pregunta '¿otra más, de verdad hace falta?'. Pues bien la respuesta es, 'Bienvenido sea este maravilloso e imaginativo film de Robert Zemeckis'. Uno se da cuenta de que hay historias inmortales –piénsese en el caso de William Shakespeare–, que pueden ser contadas mil y una veces, y nunca cansan, basta que haya un poco de talento en el narrador de turno. Si encima dicho narrador se toma la cosa en serio, y cuida el aspecto visual de un modo nunca visto hasta la fecha, pues vamos, sólo queda decir '¡chapeau!' Zemeckis, autor también del guión, logra mostrar la vigencia del cuento, sus valores universales y su fondo cristiano, que hablan del tiempo limitado de que disponemos los seres humanos en este mundo, y de la necesidad de aprovecharlo para hacer el bien y ocuparse de los demás. Y lo consigue sin caer en el empalago de otras aproximaciones, incluyendo pasajes bastante terroríficos, y dosificando los momentos de acción, humor y lágrimas, o el de aquellos que apelan directamente al corazón. Los actores, que han sido filmados con sensores para luego trabajar las imágenes en la animación fotorrealista ya utilizada por el director en Polar Express y Beowulf, están muy bien, de modo especial Jim Carrey que no sólo compone un Scrooge contenido en sus diversas edades, sino que pone voz a otros personajes como los fantasmas de las navidades. Zemeckis siempre ha demostrado una gran capacidad para usar los efectos especiales y el 3D sin caer en la rutina, no hay más que repasar su filmografía. Aquí vuelve a probar su pericia en el magnífico diseño visual, con las cadenas del primer espíritu, en el diseño de los tres fantasmas, especialmente el aterrador y silencioso de las navidades futuras, en los vuelos fantásticos, incluida la imagen que homenajea al barón Munchäusen, en las carreras por la nieve. Resulta además un acierto la incorporación de momentos de acción -como el deslizarse sobre la nieve– que no distraen de la narración principal.

7/10
Di que sí

2008 | Yes Man

Salvo en casos excepcionales en los que ha dado con directores de primera, como en ¡Olvídate de mí!, El show de Truman y Man on the Moon, Jim Carrey se dedica a las comedias alocadas. Aceptar ir a ver una de estas comedietas es arriesgado. Sin embargo, esta vez merece la pena decir que sí. En esta ocasión, Carrey interpreta a Carl Allen, que trabaja en una oficina bancaria donde se encarga de conceder préstamos, aunque lo más normal es que los deniegue. También es igual de negativo en sus relaciones personales, pues desde que su esposa le abandonó por otro hombre, no tiene muchas ganas de vivir. Si alguien le invita a una fiesta o a tomar unas cervezas, se niega, pues prefiere quedarse viendo vídeos en su casa. Un día, un tipo le habla de Terrence Bundley, un carismático gurú de la autoayuda. Carl acepta a ir a una de sus conferencias sobre algo llamado el Principio del Sí. Durante el acto, el gurú convence a Carl de que diga que sí a todo desde ese momento, porque las respuestas positivas conducirán a algo bueno, y las negativas a terribles desgracias. El especialista en comedias Peyton Reed (Abajo el amor) adapta una novela autobiográfica de Danny Wallace, escritor británico. El punto de partida tiene su gracia, y el guión exprime bastante bien sus posibilidades, a pesar de cierta tendencia a las situaciones groseras, que empañan lo que podría haber sido una comedia muy clásica. En este sentido, la secuencia de sexo con la mujer de la tercera edad remite a los peores momentos de los hermanos Farrelly. Por lo demás, abundan los secundarios divertidos –el director de la sucursal aficionado a las fiestas, la mujer de las tartas, el enfermero, la dependienta coreana– que tienen un aire disparatado que recuerda a las comedias de Blake Edwards. También el film es rico en momentos ingeniosos –la fiesta de Harry Potter, el intento de suicidio que deriva en un musical–. Subyace de fondo, un mensaje ligero pero positivo –nunca mejor dicho– sobre la responsabilidad individual, la toma de decisiones y la necesidad de afrontar la vida de cara. Además, Jim Carrey está bastante contenido, salvo en un momento gracioso, en el que recupera sus muecas exageradas de siempre. Le secunda muy bien la versátil Zooey Deschanel, que muestra una vez más sus excelentes cualidades para la comedia.

5/10
El número 23

2007 | The Number 23

Extraño y desasosegante thriller dirigido por el veterano Joel Schumacher (El cliente, Última llamada) sobre las obsesiones de un pobre tipo con el número 23. La cosa le ocurre a Walter Sparrow y el detonante es una novela que le regala su esposa, Agatha, y que recoge una serie de asesinatos que parecen referirse a la vida del propio Walter. Así las cosas éste se empieza a obsesionar en torno al número 23 (y no precisamente por Michael Jordan) y se ve impelido a investigar en su pasado antes de proseguir con su vida normal. Lo malo es que ese estado le puede conducir a la muerte. El planteamiento del film no es, digamos, demasiado atractivo. Pero hay que tomarlo como una ida de olla, ni más ni menos. Schumacher pone en juego su talento y sus años de oficio –la recreación escénica del capítulo 2, el que acaba con la muerte de la vecina, es de un virtuosismo notable– para llevar a buen puerto esta historia que juega a la realidad y la ficción, en una especie de siniestro entretenimiento metaliterario. El guión serpentea caprichosamente por distintos planos de la realidad durante muchos minutos y cuando parece haber tomado una dirección estable, la película vuelve a empezar. Al margen de que esto provoque situaciones reiterativas, con el consiguiente tedio, también de este modo la paranoia inicial se convierte en thriller surrealista, para finalmente acabar transformándose en drama. Hay un acertado uso de los filtros de color y de la caracterización de personajes, ya sean reales o creados por la mente del protagonista. Y como ya hizo en películas como The Majestic y ¡Olvídate de mí!, Jim Carrey vuelve a demostrar que tiene tablas más que suficientes para interpretar dramas agobiantes e intensos y dejar de lado por unas horas sus muecas desternillantes.

5/10
Dick y Jane: ladrones de risa

2006 | Fun With Dick And Jane

A primera vista, se diría que a Dick y Jane Harper no les pueden ir mejor las cosas. Felizmente casados, con un hijito adorable, él tiene un puesto ejecutivo en la importante empresa Globodyne, pues acaba de ser promocionado como vicepresidente de la compañía. Es la ocasión de que Jane deje de trabajar y se dedique con más tiempo a cuidar a la familia, y su estupendo hogar. Pero de la noche a la mañana Globodyne ‘pincha’. La empresa entra en bancarrota, los grandes jefes se han preparado sus ‘fondos de reptiles’, y el caso es que Dick se encuentra con una mano delante y otra detrás. Los Harper vivirán primero de los ahorros, y luego venderán sus propiedades, y tendrán que aceptar trabajos poco menos que indignos. La situación se vuelve tan precaria, que al fin deciden convertirse en auténticos ladrones: no al modo de sus jefes, sino disfrazados y asaltando bancos. Divertida comedia, que actualiza el viejo film de 1977 Roba sin mirar a quién, con Jim Carrey y Téa Leoni sustituyendo a los originales George Segal y Jane Fonda. Con un marco contemporáneo de escándalo al estilo del caso Enron, el film contiene un buen puñado de gags sencillamente hilarantes, a cuento de esta sociedad ‘de plástico’ que nos hemos construido, donde la felicidad se identifica con la posesión de bienes, y no con el esfuerzo de ser mejores personas. Bromas en torno a la idea de guardar las apariencias, o a la torpeza con que abordan su carrera criminal (un poco al estilo de Granujas de medio pelo, de Woody Allen), las borda la pareja protagonista. De Carrey es bien conocido su talento para la comedia, mientras que Leoni continúa exhibiendo la gracia mostrada en Flirteando con el desastre y Un final made in Hollywood.

5/10
Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket

2004 | Lemony Snicket's a Series of Unfortunate Events

Original adaptación de los cuentos de Lemony Snicket, acerca de los hermanos Baudelaire, Violet, Klaus y la bebé Sunny, que tras perder a sus padres en un extraño incendio, les toca vivir con su horrible tío, el conde Olaf. Este petulante personaje con ínfulas de actor, no desea otra cosa que la muerte de sus sobrinos, para así heredar la fortuna que a ellos les corresponde. Cuando se comprueba que Olaf no es el tutor ideal, los chicos irán a vivir con diversos parientes, entre los cuales resulta difícil adivinar quién es el más excéntrico. Brad Silberling es un director forjado en televisión, con un punto de sosería en filmes más o menos aceptables (Casper, City of Angels, El compromiso). Digámoslo claro: no es un tipo brillante. Pero aquí maneja una agradecida historia, repleta de pasajes delirantes, empezando con el arranque, transgresor de los cuentos tradicionales, al estilo Shrek. Tomando como narrador a Lemony Snicket, autor de los cuentos, desmonta los tópicos de los relatos infantiles con sutileza (nada de humor escatológico o similares), dotando así a la historia de un sólido anclaje. Sabe presentar además a una galería de estrafalarios personajes, que harían las delicias de un Tim Burton, con atinado buen humor. Y pone toda la carne en el asador de la imaginería, concibiendo un increíble mundo diferente: deslumbrante la fotografía de Emmanuel Lubezki (quien ya fotografiara un fascinante cuento, La princesita), pero también la dirección artística y el vestuario, y los increíbles maquillajes que luce un correcto Jim Carrey en sus distintas caracterizaciones. Como ocurría en la saga Harry Potter, da pena ver a grandes actores con pobres papeles: Dustin Hoffman como crítico teatral, se lleva la palma, pero tampoco Timothy Spall y Meryl Streep tienen mucho que hacer. Mientras que los chavales, Emily Browning y Liam Aiken, se limitan a cumplir.

5/10
¡Olvídate de mí!

2004 | Eternal Sunshine Of The Spotless Mind

Joel está enamoradísimo de Clementine, pero últimamente han tenido problemas. Lo que no podía esperar de ninguna manera era que Clementine acudiera a una terapia para sacar de su mente a Joel y a todo lo que pueda estar relacionado con él. El desesperado Joel se da cuenta de que ha perdido al amor de su vida, y, si no quiere morir de pena, tendrá él también que someterse al mismo lavado de cerebro. Sin embargo, la cosa no va a resultarle tan fácil, porque la presencia de Clementine en su vida es muy fuerte y ni siquiera él está seguro de querer olvidarla… Compleja, brillante y fascinante película sobre el poder irrompible del amor, obra de una de las mentes más rocambolescas que ha salido de Hollywood, Charlie Kaufman. Al igual que en Cómo ser John Malkovich y Adaptation. El ladrón de orquídeas, su anterior éxito como guionista, Kaufman ha ideado un rompecabezas lleno de cruces y vericuetos, que mezcla el pasado y el presente, la memoria y los hechos, hasta componer una intrincada madeja llena de nudos e hilos sueltos. Presentar y desenredar con éxito semejante ovillo era el difícil reto de Michel Gondry tras la cámara. El magnífico resultado es una atípica película, con muchas escenas arbitrarias a primera vista, plagadita de imágenes netamente surrealistas (y preciosas, como la de la cama en la playa nevada), con tendencia freudiana por el elemento paranoico depresivo, de rasgos sexuales, pero eminentemente romántica. El sensacional poder de atracción de este cóctel está además acentuado por los dos actores principales. Jim Carrey está soberbio, muy sobrio para lo que nos tiene acostumbrados, imbuido dentro de sí mismo y de su tristeza ya desde el primer fotograma; y Kate Winslet le da la réplica con un personaje similar, aunque más enérgico: su interpretación le ha valido su cuarta nominación al Oscar.

7/10
Como Dios

2003 | Bruce Almighty

Bruce. Un presentador televisivo, campeón de los ególatras. Frívolo y comodón, convive con su novia sin comprometerse. Cuando no logra el ascenso que creía merecer, eleva su ira al cielo. Trasunto de santo Job venido a menos, culpa a Dios de todas sus desgracias. Si él tuviera su poder, piensa, el mundo iría mejor. Tal presunción tiene una respuesta inesperada. Durante una temporada, Dios va a hacer a Bruce omnipotente: y delega en él todas sus funciones. Aunque, eso sí, no podrá interferir en el libre albedrío de la gente. De la incredulidad inicial, pasa Bruce al caprichoso regocijo de utilizar el poder prestado en su propio beneficio. Hasta que comprende que no tiene ni idea de lo que supone ser Dios. Tom Shadyac se decanta por una divertida comedia celestial de aire clásico con moraleja, un poco a lo Frank Capra. Pues tiene Como Dios un aire de fabulilla, tipo Atrapado en el tiempo. El esquema, de hecho, es semejante: un completo cafre se ve atrapado en una situación inesperada; al principio le parece genial, para sacar tajada; luego observa que aquello conlleva molestias, como la de atender las oraciones de la gente; finalmente descubre que hay que ocuparse de los demás, con los talentos que uno tiene. Entre medias, un buen puñado de gags, con un Jim Carrey en plena vena cómica. El film podría haber sido más redondo si la novia de Bruce (Jennifer Aniston), una chica supuestamente piadosa e influencia benéfica, estuviera mejor esbozada. También llama la atención que uno de los antojos milagrosos de Bruce (acercar un poquito la luna, para una velada romántica), con efectos catastróficos en otro lugar del planeta (quizá con centenares de muertos), apenas afecte al protagonista, que no parece darse cuenta de lo ocurrido.

6/10
The Majestic

2001 | The Majestic

Sobre el guionista Peter Appleton se cierne la sombra de una sospecha: el Comité de Actividades Antiamericanas investiga su posible pasado comunista. Deprimido, sufre un accidente; y sin memoria, la gente de un pueblo le toma por un desaparecido durante la II Guerra Mundial. Magnífico film de Frank Darabont (Cadena perpetua, La milla verde), un poco a lo Frank Capra, donde el “prota”, Jim Carrey, halla una nueva vida.

6/10
Yo, yo mismo e Irene

2000 | Me, Myself & Irene

Charlie Baileygates es policía en Rhode Island. Todo bondad y espíritu de servicio, los que le rodean se aprovechan de él hasta extremos insospechados. Su ex novia le encasqueta los tres hijos que tuvo con un hombre de color, los “pacíficos” ciudadanos se niegan a pagar sus multas... Tal acumulación de abusos le provoca un trastorno de doble personalidad, de modo que en los momentos más inesperados asoma su lado más agresivo y obsceno. Sus superiores le recomiendan descanso, y le encomiendan una sencilla misión. Llevar a la guapa Irene a cierto destino. Los dos Charlies se enamorarán de Irene, pero cada uno demuestra el amor a su manera. Nuevo disparate de los hermanos Peter y Bobby Farrelly, con dos protagonistas de excepción: el hombre de las mil caras Jim Carrey, y la cada vez más en alza Renée Zellweger. El esquema del film es semejante al de Dos tontos muy tontos y Algo pasa con Mary: situaciones absurdas y humor zafio y políticamente incorrecto, que salpican el relato. Como Bobby Farrelly explica, “sólo intentamos que la gente se ría. Es difícil hacerlo hoy en día, especialmente sin romper barreras. Tienes que pasarte de la raya o hacer algo que el público no se espere.” Pero para que nadie se asuste, Peter matiza: “Algunas personas pueden sentirse ofendidas. Nuestra norma es que si ofende a más personas de las que no ofende, lo quitamos de la película.”

4/10
El Grinch

2000 | How The Grinch Stole Christmas

Cuento de Navidad, basado en un personaje muy popular en EE.UU, creado por el Dr. Seuss. La historia es sencilla, y la acompaña a ratos un narrador, que introduce unos ripios graciosos e ingenuos. Los preparativos de celebración de la Navidad en el imaginario pueblo de Villaquién, sirven para ofrecer una razonable critica a la fiebre consumista, que conduce a la gente en fechas navideñas a la compra compulsiva de regalos, montones de regalos. Cindy, una niña, no entiende. ¿En eso consiste la Navidad? ¿En comprar, gastar y tener? Ella piensa que la Navidad debería consistir en buenas acciones como acompañar a quien está sólo. ¿Y quién más solo que el Grinch? ¿Y quién es el Grinch? Pues una criatura verde y peluda, traumatizada por una humillación infantil, que vive aislado del pueblo. Jim Carrey, tras sus trabajos “serios” en El show de Truman y Man on the Moon tiene la oportunidad de resarcirse con un film para el gran público, donde despliega todo su repertorio de muecas y chistes. El Grinch quiere estar en la línea de Pesadilla antes de Navidad, pero con menos poesía y mala leche.

5/10
Man on the Moon

1999 | Man on the Moon

Andy Kaufman (1949-1984). Un cómico singular. Capaz de provocar las carcajadas del público o su más completa irritación. Triunfador en televisión con Saturday Night Live y la serie Taxi. Artista del performance e improvisado púgil de lucha libra. Provocador nato. Era difícil distinguir cuándo actuaba y cuándo era él. ¿O es que su vida entera fue una actuación? El personaje de Kaufman es desconocido en Europa. Pero en EEUU goza de vitola de legendario, y su estilo influyó en toda una generación de cómicos. Curiosamente, es un europeo –el checo Milos Forman– el que llevaa su vida a la pantalla. Ha contado con un libreto de Scott Alexander y Larry Karaszewski, una pareja especializada en historias de personajes estrafalarios, como demostraron en Ed Wood. Milos Forman apuesta en Man on the Moon una visión romántica del personaje, limando sus aristas más conflictivas. Es ésta una película muy divertida. Con afán de sorprender, lo que logra sobradamente. Ya sólo el gag inicial, en que Andy Kaufman pretende dar por terminada esta película sobre su vida pasando a los títulos de crédito, es un hallazgo. Pero hay más, mucho más. Actuaciones divertidas, ocurrencias inesperadas, exigencias imposibles… Milos Forman tiene el mérito de equilibrar los elementos de una historia que podía hacer aguas a la mínima de cambio. Resultado: Oso de Plata en Berlín a la mejor dirección.

8/10
El inolvidable Simon Birch

1998 | Simon Birch

Dos chavales. Una amistad. Simon tiene una enfermedad degenerativa, que se manifiesta en su diminuto tamaño; sus padres, desilusionados con él, le ignoran. Joe vive con su madre soltera, Rebecca, que muestra también una solicitud maternal por Simon. Aparte de las preocupaciones propias de dos adolescentes, cada uno está marcado por su Tema (así, con mayúscula). El de Simon, la convicción de que su enfermedad y limitaciones se deben a que Dios ha pensado algo muy especial para él. Joe tiene la fijación de averiguar quién es su padre. Incursión al paisaje de la infancia e inicio de la adolescencia. El film del debutante Mark Steven Johnson comparte temas con el reciente Un mundo a su medida (Peter Chelsom) o la interesante La fuerza de la ilusión (Richard Donner). Johnson se toma su tiempo para definir a los chicos protagonistas y en presentar a los personajes que se mueven a su alrededor, en perfilar sus relaciones. El reparto, muy bien seleccionado (desde los chicos a los adultos), ayuda, mucho, a la historia. Merece un aplauso el esfuerzo del film por mostrar a unos chavales creíbles.

5/10
El show de Truman

1998 | The Truman Show

Truman Burbank es un tipo felizmente casado, que vive en una idílica ciudad, de calles limpias y bien iluminadas. Lo que no sabe es que, desde que nació, su vida forma parte de un "show" televisivo que se retransmite en directo las 24 horas del día. 1.700 millones de personas de 220 países distintos siguen sus andanzas con pasión. Todos los personajes que conviven con él, incluida su esposa, son actores. Pero Truman está a punto de descubrir que su vida no es lo que parece. Estupenda película del australiano Peter Weir, con guión de Andrew Niccol (que escribió y dirigió la interesante Gattaca). Perfecta la mezcla de drama, fantasía y comedia. El film reflexiona sobre los excesos televisivos con un caso extremo: el de un "reality show" del que el propio interesado no sabe que forma parte. Dirige el programa televisivo un tipo llamado Christof, que maneja a Truman como si fuera un "dios", decidiendo el modo en que debe transcurrir su vida. Atentos al trabajo de Jim Carrey, ganador de un Globo de Oro. Demuestra que puede moverse perfectamente en un papel dramático. Otro actor excepcional, que ha sido candidato al Oscar, es Ed Harris: él es el creador de "show" televisivo.

8/10
Mentiroso compulsivo

1997 | Liar Liar

Fletcher es un abogado sin escrúpulos que ha convertido la mentira en una rutina para él. Su hijo pequeño Max, harto de que su padre no le preste toda la atención que desea, pide como deseo de cumpleaños que, al menos, por un día, su padre no diga ni una sola mentira. El deseo se hace realidad y el multicaretos Carrey estará obligado a decir la verdad durante 24 horas. Los gags son 'compulsivamente' desternillantes y la risa está asegurada en una película cuyo protagonista hizo que el film se convirtiera en la comedia más taquillera de su año.

4/10
Un loco a domicilio

1996 | The Cable Guy

Steven acaba de romper con su novia. Ello supone un cambio de domicilio, y la búsqueda de alguna distracción. Un posible consuelo es la televisión; una propina al chico instalador del cable, y Steven podrá tener todos los canales de pago gratis. Lo que no sabe es que el chico no desea pago alguno, sino simplemente amistad. Y se pondrá muy pesado con Steven para obtenerla. Ben Stiller, el realizador de Bocados de realidad, film emblemático de la generación X, no acierta con este trabajo para un gran estudio. La película es una comedia más para el lucimiento de Jim Carrey. Hay algún chiste divertido pero también –cómo no, con Carrey–, abundantes gracias fáciles, basadas en la grosería. Con un poco más de ingenio, podía haber sido un film bastante aceptable, canto a la amistad y al amor, a la vez que crítica a la teleadicción compulsiva. No resulta así. La historia es anodina, sabe a falsa y superficial. Stiller no da con el tono, de modo que incluso la transformación de Carrey, de pelmazo simpático a neurótico peligroso, resulta ser una pirueta mal resuelta.

4/10
Batman Forever

1995 | Batman Forever

En esta tercera entrega de las aventuras del hombre murciélago, Batman debe enfrentarse a dos nuevos genios del mal: Dos Caras (Tommy Lee Jones), un antiguo fiscal con el rostro desfigurado, y Enigma (Jim Carrey), un chiflado proviniente del mundo de la informática. Estos siniestros personajes poseen una terrible máquina que sirve para leer la mente de las personas. Con semejante arma planean apoderarse de la ciudad de Gotham y destruir a su mortal enemigo. Batman lo tiene bastante difícil, pero en esta ocasión cuenta con la ayuda de Robin (Chris O'Donnell), un aprendiz de superhéroe y de una bonita psicóloga (Nicole Kidman). Tim Burton es sustituido en la dirección de esta tercera parte por Joel Shumacher, que imprime una estética más colorida a la ciudad de Gotham. Nuevo es también el actor que da vida a Batman, Val Kilmer, que sustituye a Michael Keaton. Acción y aventuras a un ritmo trepidante, nuevos efectos especiales, nada falta en esta nueva aventura de Batman, que hará las delicias de sus seguidores.

4/10
Ace Ventura, operación África

1995 | Ace Ventura: When Nature Calls

Secuela de la descacharrante Ace Ventura: Detective de mascotas, rodada un año antes. Vuelve a protagonizar Jim Carrey, más desatado que nunca, y como es de imaginar la historia es lo de menos, pues no tiene ni pies ni cabeza. Aquí se trata de reírse a lo loco con el surrealista actor. Que se abstenga el espectador que no le aguante. La cosa empieza con Ace totalmente deprimido, por no haber podido salvar la vida de una mofeta en su anterior misión. Pero podrá resarcirse cuando le encarguen encontrar al animal sagrado de una tribu africana.

3/10
La máscara

1994 | The Mask

Stanley es un empleado de banca de quien todos se aprovechan. La explosiva Tina Carlyle entra en el banco para hablar con Stanley, y cuando éste se distraiga, fotografiar la caja fuerte. Un día, Stanley encuentra una ancestral máscara, que otorga extraños poderes a su poseedor, y le desinhibe, quitándole la timidez. Uno de los grandes éxitos de Jim Carrey, que gracias a los sofisticados efectos especiales de morphing parece un personaje de dibujos animados. Además, el film permitió descubrir a una actriz, Cameron Díaz, que no sólo era hermosa sino que la pantalla, sencillamente, la amaba. Tuvo una secuela muy inferior al original.

6/10
Dos tontos muy tontos

1994 | Dumb And Dumber

Lloyd (Jim Carrey) es un conductor de limusinas, y Harry un peluquero para perros. Los dos están completamente chiflados y se verán envueltos en un montón de aventuras, a causa de un maletín que una cliente de Lloyd se dejó olvidado. Ambos emprenden un viaje con la intención de devolverlo a su legítima dueña, sin ocurrírseles siquiera abrirlo para averiguar su contenido. Si lo hicieran descubrirían que en su interior hay un millón de dólares. Alocada comedia protagonizada por dos genios del género: el gesticulante Jim Carrey (La Máscara) y el tronchante Jeff Daniels. La química entre los dos es perfecta, y si bien es cierto que predomina un humor "marrón", que en ocasiones puede parecer de mal gusto, y un exceso de muecas y gesticulaciones por ambos intérpretes, lo cierto es que el cóctel funciona a la perfección. El resultado es un film que provoca en todo momento la carcajada del espectador. Existen a lo largo de la película un sinfín de ingeniosos "gags"; baste mencionar el del búho, o la secuencia final que cierra el film.

3/10
Ace Ventura: Detective de mascotas

1994 | Ace Ventura: Pet Detective

Ace Ventura es un detective algo chiflado cuya especialidad es rescatar a animales robados. Su próximo trabajo es encontrar al delfín Copito de nieve, mascota del equipo de fútbol de Miami, que ha sido secuestrado en vísperas del campeonato. El caso no será fácil pues tendrá que hacer frente a los obstáculos que se le irán interponiendo por el camino. Jim Carrey hace alarde de un sinfín de muecas, como es habitual en este polifacético actor. Es el primer film de su carrera en el que aparece como protagonista y desde luego dio muestras suficientes de que la comedia es el campo donde mejor se desenvuelve.

4/10
El cadillac rosa

1989 | Pink Cadillac

Tommy Nowak recibe el encargo de encontrar a una peligrosa jovencita que conduce un cadillac rosa descapotable. La chica es la mujer de un ex presidiario y acaba de ser acusada por un delito relacionado con dinero falso. Un Clint Eastwood por entonces en horas bajas protagoniza este título menor en su filmografía. Dirige Buddy Van Horn, quien tan sólo dirigió otras dos películas en su carrera, también protagonizadas por Eastwood, La gran pelea y, la mejor de todas, La lista negra, última entrega de la saga de Harry Callahan.

4/10
La lista negra

1988 | The Deal Pool

Una lista de nombres, un juego macabro y la coincidencia en los asesinatos de una célebre estrella de rock, un crítico cinematográfico y un presentador de TV. Las tres víctimas estaban en la "lista negra" del título. Y el detective Harry Callahan acaba de descubrir un nuevo nombre en la lista: el suyo. Es la quinta y última película de la ya legendaria serie protagonizada por el detective de homicidios, Harry Callahan (el gran Clint Eastwood), y esta vez su compañero es un experto en karate. También tiene presencia una periodista por la que el duro inspector se siente atraído, interpretada con talento por Patricia Clarkson. Lo mejor desde el punto de vista de la acción es la persecución automovilística con un cochecito manejado por control remoto. Repite en la partitura musical Lalo Schifrin, pero echamos de menos el formato panorámico de pantalla en Panavision de los otros 4 filmes, aquí el ancho de pantalla es menor, 1.85:1.

5/10
Peggy Sue se casó

1986 | Peggy Sue Got Married

Peggy Sue (Kathleen Turner) es una mujer madura a la que le gustaba disfrutar de la vida. Pero en los últimos tiempos se siente infeliz. Ha decidido separarse de su marido, y se enfrenta a los siempre amargos momentos del divorcio. Se da cuenta de que quizá se casó demasiado joven y no le ha dado tiempo de vivir la vida como le hubiera gustado. Piensa en cambiar su destino de alguna manera. ¿Y si pudiera retroceder en el tiempo hasta los dorados años del instituto? De una manera fantástica, su deseo se cumple y es transportada hasta el último año de sus estudios. Tiene la oportunidad de arreglar su futuro, pero esta vez tiene que elegir mejor. Se trata de una de las películas consideradas menores en la valiosa filmografía de Coppola, donde destacan títulos como la saga de El padrino, La ley de la calle o Apocalypse Now. Una comedia desenfadada y llena de vitalidad, nostálgica acerca del tiempo, que se nos escurre entre las manos, en la que acompañan a Kathleen Turner dos principiantes, por entonces prometedores: Nicolas Cage y Jim Carrey. Su juego con el tiempo y las segundas oportunidades para cambiar las cosas retrotrae a Regreso al futuro.

6/10
Mordiscos peligrosos

1985 | Once Bitten

Lauren Hutton interpreta a una atractiva vampiresa, a pesar de tener varios cientos de años a sus espaldas. Nunca se ha preocupado demasiado por su forma de vida, pero de repente se encuentra en una encrucijada. Si quiere mantenerse joven está obligada a sorber la sangre fresca de jóvenes que se mantengan vírgenes. De esta forma conoce a un joven normal y corriente, llamado Mark Kendall (Jim Carrey), que cumple las exigencias de la vampiresa. Pero a ella no le resulta fácil convencer a Mark de los pros y los contras de convertirse en un vampiro. Desde un planteamiento a priori de terror, el argumento de la película consiste en tomarse a chanza el manido tema de los vampiros, en esta ocasión en versión femenina. La vampiresa se humaniza y consigue enamorar con sus encantos a un ingenuo Jim Carrey, que alimenta su fama de actor histriónico y frágil, marchamo que rompería en la magnífica El show de Truman de Peter Weir. Tiene algunos momentos divertidos.

3/10
Finders Keepers

1984 | Finders Keepers

Alocada y desopilante comedia dirigida por el británico Richard Lester (Petulia), con esmero y mucho oficio. La trama, rocambolesca a más no poder, arranca cuando un tipo se ve involucrado en un robo justo cuando él mismo está intentando huir de un equipo femenino de patinaje sobre ruedas. El hilo argumental es intrincado y les llevará hasta un tren en donde se oculta el dinero en un ataúd... La película es una sucesión de situaciones divertidas, con personajes estrambóticos como el del conductor de tren más anciano del mundo (David Wayne). El resultado es una comedia muy hilarante.

5/10
Ace Ventura: Detective de mascotas

1994 | Ace Ventura: Pet Detective

Ace Ventura es un detective algo chiflado cuya especialidad es rescatar a animales robados. Su próximo trabajo es encontrar al delfín Copito de nieve, mascota del equipo de fútbol de Miami, que ha sido secuestrado en vísperas del campeonato. El caso no será fácil pues tendrá que hacer frente a los obstáculos que se le irán interponiendo por el camino. Jim Carrey hace alarde de un sinfín de muecas, como es habitual en este polifacético actor. Es el primer film de su carrera en el que aparece como protagonista y desde luego dio muestras suficientes de que la comedia es el campo donde mejor se desenvuelve.

4/10

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