Bryce Hayashi y Mickle Miller, dos adolescentes, vieron cumplido su sueño de conocer al mítico compositor de bandas sonoras.
Y desde luego, el procedimiento fue de los más original. Los dos chavales se plantaron delante del chalet donde reside John Williams, e interpretaron con trompeta y fiscorno la melodía principal de La guerra de las galaxias. Quizá no fuera la ejecución más perfecta de la conocida composición musical, pero emocionó lo suficiente al maestro compositor para que se asomara a la puerta de su casa y saludara a unos atónitos Bryce Hayashi y Mickle Miller, que no podían creer semejante muestra de afecto.
"Fantástico, buen trabajo", dijo Williams, y a los chicos, que por si acaso pidieron a un amigo que grabara en vídeo su actuación, les faltó tiempo para subir su proeza a YouTube, donde las reproducciones ya superan el millón.
