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Biografía

John Williams

John Williams

88 años

John Williams

Nació el 08 de Febrero de 1932 en Long Island, Nueva York, EE.UU.

Premios: 5 Oscar (más 3 nominaciones)

Vibrante

07 Febrero 2012

Dices el nombre de John Williams, y te dan ganas de ponerte a tararear. Hasta el espectador con menos oído tiene en su memoria cinéfila los temas principales de películas inolvidables, como la saga de La guerra de las galaxias, En busca del arca perdida, o incluso los violines de La lista de Schindler. Más de un centenar de partituras para el cine le convierten en leyenda.

Escucha una selección de las mejores bandas sonoras de John Williams, desde "Tiburón" hasta títulos más recientes como "Harry Potter" o "Memorias de una geisha".

John Williams nació en Long Island, en Nueva York (aquí dan ganas de cantar con Frank Sinatra “New York, New York”) el 8 de febrero de 1932. No tuvo que irse muy lejos para tomar gusto a la música, pues su padre era percusionista en la CBS Radio y formaba parte del Quinteto de Raymond Scott. Él empezó a tocar el piano con 7 años, y con el firme propósito de ser concertista se traslado con la familia a Los Ángeles con apenas 15 años; el padre entonces trabajó esporádicamente para el cine. Ya por entonces le gustaba dirigir grupos musicales, pues estaba al frente de su propia banda de jazz. Con un talento poco común, a los 19 años estrenaba en público una sonata para piano compuesta por él mismo.

Lo suyo no era sólo afición o saber de oído. Estudió muy en serio en UCLA y en Los Angeles City College, quería aprender a dirigir orquestas. Entre los maestros que le tutelaron se encuentran Robert Van Eps y Mario Castelnuovo-Tedesco. Como trabajaba en serio y aquello era claramente su vocación, durante el servicio militar dirigió una orquesta en el ejército del aire. Su formación no la considera acabada nunca, de modo que recibe más inputs en la neoyorquina escuela Juilliard, de la mano de la mítica Rosina Lhevinne. En la Gran Manzana se gana la vida tocando jazz en clubs, pero Lhevinne le anima a que no deje de crear su propia música. Regresará a Los Ángeles, y Hollywood encontrará en él a un compositor con el talento de un gigante.

Pero no todo fue llegar y besar el santo. Lo que sí es verdad es que pudo trabajar junto a los compositores hollywoodienses más importantes, nombres de la talla de Bernard Herrmann, Alfred Newman o Dimitri Tiomkin. Él tocará el piano, y hará trabajos de arreglos en Fox y Columbia, donde trabaja con André Previn. Incluso conoce ahí a su esposa, la actriz y cantante Barbara Ruick, su esposa hasta que fallece en 1974. Con ella tuvo tres hijos. En 1980 contraerá segundas nupcias con Samantha Winslow, con la que vive en Boston.

Williams hará mucho trabajo en tele, apareciendo en los créditos como Johnny Williams, a finales de los 50 y principios de los 60. Sus primeros trabajos en cine de entidad son El señor de Hawaii (1963) y Código del hampa (1964). Suya será la partitura de la popular serie televisiva Perdidos en el espacio (1965). William Wyler le permite dar a su película Cómo robar un millón (1966) el requerido tono de comedia sofisticada de ladrones. En 1968 logra su primera nominación al Oscar por El valle de las muñecas. Será un habitual de las estatuillas doradas, cuenta en su haber con 5 Oscar de 47 nominaciones. El primero será en 1972 gracias a su trabajo de adaptación del musical El violinista en el tejado. Trabajar para el cine reconocerá que puede ser agónico, y que no dejas de estar en manos de los grandes estudios, pero él logrará una posición ciertamente privilegiada.

En los 70 su nombre queda asociado al cine de catástrofes, sus partituras vibrantes de animada orquestación encajan perfectamente en La aventura del Poseidón (1972), El coloso en llamas (1974) y Terremoto (1974). También es la década en que conoce a un tal Steven Spielberg, un director para el que compondrá la mayoría de las bandas sonoras de sus películas. La cosa empieza con Loca evasión (1974) y sigue con la mítica, popular y pegadiza música de suspense y terror de Tiburón (1975), su primer Oscar por una partitura original para el cine. Gracias a su feliz colaboración con Spielberg tendrá el Oscar por E.T., el extraterrestre (1982) y La lista de Schindler (1993). 26 trabajos cuenta, por ahora, con este director.

Para George Lucas, compondrá la música de La guerra de las galaxias (1977), oscarizada, y se asociará a la saga de Indiana Jones. También es sobresaliente su trabajo en la saga Superman (1978). Fuera de la órbita spielbergiana y luciana está la jugetona música de Solo en casa (1990) y secuela, su memorable partitura de Las cenizas de Ángela (1999), su incursión en el mundo Rowling en dos títulos de Harry Potter (2002 y 2004), y la música de aire oriental para Memorias de una geisha (2005).

A punto de cumplir los 80 años, tiene dos nominaciones al Oscar por sendos trabajos con Spielberg, en Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio y War Horse (Caballo de batalla). Sobre la envergadura de su aportación al cine de Spielberg da idea este comentario sobre su colaboración en Encuentros en la tercera fase: “"John se convirtió en algo más que un mero compositor de alquiler. Fue un colaborador creativo en todas las fases de postproducción, y se pasó los días enteros durante quince semanas en el estudio de mezclado y en las salas de edición”. Por supuesto, su próximo trabajo es para su fiel patrón, en el biopic de Lincoln. Más allá del cine tiene 50 composiciones, incluidas distintas fanfarrias para las Olimpiadas, y los especialistas le sitúan en el movimiento neorromántico, con influencias de Richard Wagner.

Oscar
2020

Nominado a 1 premio

Oscar
2018

Nominado a 1 premio

Oscar
2016

Nominado a 1 premio

Oscar
1994

Ganador de 1 premio

Oscar
1983

Ganador de 1 premio

Oscar
1978

Ganador de 1 premio

Oscar
1976

Ganador de 1 premio

Oscar
1972

Ganador de 1 premio

Filmografía
Star Wars: El ascenso de Skywalker

2019 | Star Wars: The Rise of Skywalker

La película que cierra la tercera trilogía de la saga Star Wars, La guerra de las galaxias. Georges Lucas triunfó en 1977 con el título con que arrancó todo, y tras su éxito aseguró que aquello estaba concebido como tres trilogías, luego se desdijo diciendo que eran dos, ocupándose de hacer tres películas precuelas de la original, y al final, ya cansado y jubilado, y dueño Walt Disney de los derechos galácticos, J.J. Abrams dirigió El despertar de la fuerza, comienzo de la tercera trilogía que él mismo se ha ocupado de rematar con El ascenso de Skywalker. La dificultad de la empresa era grande, pues se trataba de culminar una saga muy amada por los fans, y donde las expectativas se encontraban particularmente altas. Y aunque el nuevo film consigue ser muy entretenido y no deja un minuto de respiro, la acción es trepidante, y el cambio de escenarios, apabullante, también se tiene la sensación de que no se desea dar tregua al espectador al estilo de las películas de Indiana Jones con el objetivo inconfeso de que no se ponga a pensar un poco y descubra que le ofrecen mucho ruido y pocas nueces. Figuran acreditados en el guion y argumento original de la película cuatro nombres, de los cuales tres –Chris Terrio, Derek Connolly y Colin Trevorrow, están recién llegados a Star Wars, sólo Abrams tenía experiencia en la saga, y con un libreto donde contó nada menos que con Lawrence Kasdan –que estuvo en la trilogía original– y Michael Arndt. O sea, se ha optado por inyectar savia nueva para imaginar algo novedoso, aun con el riesgo de que las ideas propuestas no acabaran de encajar del todo con lo que resulta familiar y se da por sentado. Espero que el lector impaciente perdone todo el preámbulo anterior, pero lo considero necesario para poner las bases de mi juicio acerca de un resultado que no resulta del todo satisfactorio, tal vez porque con frecuencia se producen en la trama situaciones y avances de la narración un tanto arbitrarios y hasta desconcertantes, con supuestas revelaciones sorprendentes y amagos para no dar, e incluso apariciones de personajes varios que no aportan mucho a la trama, pero que se supone que quedan “cool”, concesiones a la galería. Y encima, te encuentras con que Disney, te ruega, te pide, te implora, que no desveles las sorpresas, por favor, nada de “spoilers” –quién se inventaría la maldita palabreja–, algo bastante difícil de cumplir para el cronista, cuando ya en las tradicionales letras flotando en el espacio con que se inicia el film, se nos plantea una sorprendente e inesperada premisa, un tanto gratuita, conejo en la chistera algo traído por los pelos. De modo que sin destripar la trama demasiado, digamos que la galaxia podría correr más peligro que nunca, y que si nadie lo remedia la Primera Orden restaurará el Imperio, más poderoso y malvado que nunca, pues invocaría a los muertos recurriendo al ocultismo. Por lo que Rey, impaciente, interrumpirá su aprendizaje de jedi, y con sus fieles amigos Finn y Poe, intentará dar respuesta a una misteriosa grabación que apunta a una amenaza muy seria, el resurgir de los sith. En el camino se topa con los esfuerzos de Kylo Ren por atraerla al lado oscuro de la fuerza, mientras se acerca cada vez más a resolver el misterio de sus orígenes. Y es que en efecto, todo se estructura en torno a este triple interrogante. ¿Quién es Rey? ¿Es recuperable el hijo de Han Solo y la princesa-generala Leia? ¿Se salvará la galaxia del amenazante opresivo dominio del lado oscuro de la fuerza? Y alrededor tenemos todo lo demás, a la carrera, vistosos fuegos de artificio, algunos golpes de humor (los mejores alrededor de C3PO), e invitaciones a pensar que a partir de determinados personajes se podrían armar más historias del universo Star Wars. El visionado se hace largo, sin lograrse toda la implicación emocional que sería de desear, también por la paradoja de querer aplaudir la importancia en la lucha galáctica de la unión del pueblo, la visión buenista del esfuerzo colectivo, cuando en realidad, todo acaba dependiendo de las acciones de una o dos personas, no más... El film vuelve a jugar con los sentimientos nostálgicos del espectador talludito, con muchos guiños a las películas precedentes, incluida la partitura de John Williams, que cuando mejor suena es con los acordes de antaño, aunque hay algún tema nuevo en torno a Rey y a la oscura oscuridad. Al mismo tiempo introduce nuevas criaturitas digitales sorprendentes y hasta un droide bastante artesanal. E igual nos paseamos por una pintoresca feria interplanetaria, que nos hacen navegar un rato por un proceloso y agitado océano, o se nos ofrecen imágenes propias de una cinta de brujas y magos en el enfrentamiento decisivo con el Villano con mayúscula, casi como si estuviéramos en el Monte del Destino de El Señor de los Anillos, la idea consiste en ofrecer algunas imágenes nunca vistas en este lado de la galaxia; y aquí se lleva la palma el modo en que Rey se enfrenta por primera vez con un Kylo que viene volando en su nave espacial. Con la confirmación de que Daisy Ridley aguanta los primeros planos como nadie, transmitiendo su sufrimiento interior, y que Adam Driver igual hace de sufrido marido en Historia de un matrimonio que de torturado hijo de sus padres en la saga galáctica, mientras que John Boyega sigue siendo el pánfilo ex soldado imperial buenazo, enamorado de Rey, pero al que se le apunta un posible nuevo interés romántico, mientras que el piloto y pronto general carismático de Oscar Isaac apunta en la dirección de un nuevo Han Solo.

6/10
Los archivos del Pentágono

2018 | The Post

Una película más dentro de la amplia tradición del cine periodístico estadounidense, en donde son puntas de lanza los clásicos Primera plana o Todos los hombres del presidente y filmes más recientes como Matar al mensajero o Spotlight. Tiene en común con la laureada película de Lumet sobre el “watergate” la época en que transcurre la acción, el hecho de que se trate de una historia real y el protagonismo del medio más emblemático cuando hablamos de investigación periodística, The Washington Post, aunque en Los archivos del Pentágono el quid de la cuestión no es tanto la indagación sobre una historia oculta, sino las dificultades, dudas y peligros de publicar información sensible. Está en juego la misma esencia del periodismo, la libertad de prensa frente a los abusos del sistema, valores que abandera con orgullo la constitución de Estados Unidos. Al principio de la década de los 70 The Washington Post está en serias complicaciones económicas. No le queda más remedio a su editora, Katherine Graham, que asumir su salida a bolsa y recibir inversiones que hagan evolucionar el Post de un periódico local y familiar a un gran medio global. En esta situación el director del diario, Ben Bradlee, sigue de cerca qué hace su competidor The New York Times. Cuando éste publica un artículo acerca de un informe gubernamental que cinco años atrás denunciaba la situación en la Guerra de Vietnam, cosa que fue acallada por el gobierno –con los presidentes Johnson y Nixon a la cabeza–, Bradlee perseguirá el hilo de una noticia que, intuye, podría conmocionar al país entero. El mérito del guión de Josh Singer –forjado en películas de línea similar, como El quinto poder o la citada Spotlight– es haber logrado una narración de enorme fluidez que se despliega como si se tratara de una película de intriga. Y eso cuando en realidad todo gira en torno a algo tan simple (y a veces tan difícil) como tomar una decisión. De atrapar al espectador se encarga la genialidad de Steven Spielberg, que sabe usar como nadie la banda sonora de John Williams para generar inquietud y que concibe algunas escenas con una impresionante maestría, al alcance de muy pocos, como la de la advertencia de la amenaza de desacato, la reunión final en casa de Graham (ese reloj, esa rotativa) o la conversación telefónica a varias bandas en casa de Bradlee, quizá el mejor momento de la película. Spielberg ofrece con su film un explícito homenaje al periodismo clásico, al mundo del papel impreso –primer eslabón en la cultura, se dice en el film–, de los reporteros y sus fuentes, pero le da tiempo a tocar otros temas interesantes: la ineludible responsabilidad moral en la información; la no injerencia de los propietarios en el trabajo periodístico; la incipiente y difícil llegada de las mujeres a puestos de alta dirección; e incluso el vínculo esencial que comparten todos los medios, aun cuando compitan como leones en las calles. Aunque se trata de una película bastante coral, con secundarios de renombre como Bruce Greenwood y Bradley Whitford, resulta simplemente perfecta Meryl Streep (Kay Graham) en su papel de mujer frágil y valiente cuya labor al frente del Post inspiraría a tantas mujeres para llegar a puestos directivos, mientras que Tom Hanks (Ben Bradlee) demuestra una vez más su camaleónica capacidad de convicción.

7/10
Han Solo: Una historia de Star Wars

2018 | Solo: A Star Wars Story

Antes de adoptar su emblemático nombre de Han Solo, este joven enamorado de Qi'ra ha trazado un plan para que ambos escapen de las garras de lady Proxima, a cuyas órdenes trapichean en el planeta Corellia delincuentes desde temprana edad, al más puro estilo “Oliver Twist”. Sin embargo en su fuga ella es atrapada, y él se alista como piloto del imperio, un paso para poder estar en disposición de liberar en un futuro no muy lejano a su amada. En el frente de guerra conocerá a un grupo de contrabandistas de combustible, al que espera asociarse para reunir el capital suficiente para comprar una nave. Nuevo spin-off de la saga Star Wars, que vendría a completar lo contado hasta la fecha sobre lo que ocurrió antes de los hechos narrados en la trilogía original. Como es sabido, George Lucas entregó una trilogía precuela en que, alrededor de la orden de los jedi, contaba cómo el padre de Luke Skywalker se convirtió en el malvado Darth Vader; y luego llegó un film “fuera de serie”, que explicaba el modo en que los rebeldes se hicieron con los planos de la Estrella de la Muerte. Ahora la película que nos ocupa, también fuera del canon de las trilogías, nos ofrece detalles de cómo Han Solo se convirtió en contrabandista galáctico asociado al wookie Chewbacca. No se trata, como es natural, de ofrecer aquí una lista de los guiños y las referencias a personajes o frases enigmáticas de La guerra de las galaxias que aquí encuentran una explicación, baste mencionarlo y dejar constancia de que de nuevo se juega la carta nostálgica, la del fan cuyo corazón palpitará emocionado evocando los filmes originales. Ron Howard –que sustituyó a los directores originalmente previstos, Phil Lord y Christopher Miller, que parece que deseaban experimentar un poco narrativamente, lo que se saldó con su salida del film, no se podían correr más riesgos de los necesarios, pensó la productora Kathleen Kennedy– cuenta con un guión de Lawrence Kasdan y su hijo Jonathan, lo que asegura la deseada fidelidad, que el espectador experto se mueva siempre por territorio conocido. No obstante hay un aspecto novedoso que chirría, el fallido androide L3, con elementos asociados a su personalidad que se desmarcan para mal de los robots que hemos visto hasta la fecha en la saga. Pero en general, y pese a algún momento de arritmia, hay lo que cabe esperar, una historia de amor, las pillerías del mundo criminal, lealtades y traiciones a veces presentadas algo bruscamente, trepidante acción. Algunos elementos son muy de western, el asalto al tren, las partidas de cartas; y es una lástima que la parte bélica casi de guerra de trincheras no tenga más espacio. Los efectos especiales, por supuesto, están muy conseguidos, y hay nuevos diseños en armaduras y naves, aunque siempre en continuidad con lo que ya hemos visto en otros filmes, buscando coherencia. La banda sonora funciona sobre todo cuando reconocemos variaciones sobre los conocidos temas de John Williams. El entretenimiento está más que asegurado, pero faltan genuinas emociones, cuesta que los personajes nos importen, y algunas muertes resulta difícil sentirlas. A pesar de su aire a Harrison Ford, le falta un hervor a Alden Ehrenreich, con un aire algo apocado y unos mohines que chocan algo con su bravuconería; mientras que Emilia Clarke como su amada arrastrada al submundo criminal, abusa de una desconcertante sonrisita de condescendencia; mientras que el villano de Paul Bettany tiene escasa entidad. Quizá los mejores del reparto sean Woody Harrelson, un actor fantástico que sabe insuflar vida a su contrabandista, y Donald Glover, que sí da el tipo que se espera de Lando.

6/10
Star Wars: Los últimos jedi

2017 | Star Wars: The Last Jedi

La paz está lejos de poder darse por sentada en la galaxia, más bien ocurre todo lo contrario. La Primera Orden, sucesora del denostado imperio y encabezada por el Líder Supremo Snoke, pone en peligro los logros alcanzados por la República, se hace necesaria una Resistencia para no sucumbir a los embates de un poder donde domina el lado oscuro de la fuerza, que empieza a ser poderoso en Kylo Ren, el hijo de Han Solo y la general Leia. Con él nota una conexión especial Rey, chatarrera del planeta Jakku, que ha acudido a la isla donde se ha retirado el jedi Luke Skywalker, para pedirle su ayuda a los rebeldes, y que sea su maestro en el conocimiento de una fuerza que acaba de descubrir. Mientras, el antiguo soldado imperial Finn y el piloto Poe, intentan dar con el modo de despistar a los cruceros de la Primera Orden, anulando su sistema de rastreo. Después de que la fuerza despertara con nuevos bríos en el inicio de la tercera trilogía de Star Wars, ya sin George Lucas, gracias a la buena mano de J.J. Abrams, alguien menos obvio para apuntarse a la saga galáctica, Rian Johnson –ha dirigido dos cintas interesantes pero no de gran público, Brick y Looper–, toma doblemente las riendas como guionista y director. El resultado es notable, porque sigue nuevamente la senda marcada por su antecesor, o sea, se pliega en los aspectos conceptuales a la película de 1977 con que empezó todo y sus dos secuelas, con numerosos guiños, ecos y variaciones sobre lo que vimos entonces, y añade al mismo tiempo muchas sorpresas narrativas y elementos novedosos, susceptibles de atraer también a los espectadores más jóvenes. La combinación de adentramiento en terreno familiar capaz de satisfacer sentimientos nostálgicos, sin limitarse a dar más de lo mismo, junto a un ritmo vertiginoso en un hilos narrativos bien interconectados, asegura la diversión, a pesar de la larga duración de la película, más de dos horas y media de metraje. El niño que todos tenemos dentro, simbolizado en el chaval que vemos casi en el último plano con el anillo de la resistencia, y recordando al legendario Luke, queda más que satisfecho con este film. La esperanza. Las relaciones entre padres e hijos, maestros y discípulos, personas con mando y las que deben obedecer. El espíritu de iniciativa y la disposición a dejarse guiar. La capacidad de rectificar. El reconocimiento de las cualidades ajenas, y también de los defectos. El heroísmo hasta el sacrificio. Son mimbres con los que se componen las aventuras de los personajes y sus desafíos hábilmente, jugando con los ya conocidos, e incorporando otros nuevos, donde se vuelve a dar presencia a las mujeres, ahí tenemos aparte de a Rey y Leia -–a película está dedicada a la memoria de Carrie Fisher–, a Rose (Kelly Marie Tran), de rasgos orientales –más diversidad–, y atraída por Finn, y a la vicealmirante Oldo (Laura Dern), y a un original buscavidas, DJ (Benicio del Toro, que borda su breve papel). Los conflictos dramáticos tienen fuerza, sobre todo los que atañen a Luke, Ray y Kylo, los actores Mark Hamill, Daisy Ridley y Adam Driver ofrecen magníficas interpretaciones, saben atrapar sus luchas internas. A la vez, junto a los dilemas morales y las consideraciones sobre la fuerza y la sabiduría jedi, abundan los golpes humorísticos, breves y que percuten a toda velocidad. Hay mucha espectacularidad en las escenas bélicas de combate aéreo de las naves espaciales, y no llegan a cansar, porque visualmente se saben plantear de modo atractivo, con un lienzo amplísisimo y una gran sensación de fisicidad, también en el último tramo, con unas curiosas naves esquiadoras, los efectos visuales son muy realistas en líneas generales. No faltan además, como es de rigor, las peleas con sables láser, muy bien planteadas. Y se saben introducir nuevas criaturas, o jugar con escenarios curiosos, como esa especie de decadente Montecarlo ciudad del juego que retrotrae al saloon de La guerra de las galaxias, donde viven los cínicos que amasan fortunas vendiendo armas, a los buenos y a los malos, quizá la crítica más clara a un estado de cosas muy extendido en el mundo real.

7/10
Querido baloncesto

2017 | Dear Basketball

Adaptación en dibujos animados de la carta escrita por Kobe Bryant cuando anunció su retirada de la NBA. Ganó el Oscar al mejor corto de animación.

6/10
Mi amigo el gigante

2016 | The BFG

Adaptación de la obra de Roald Dahl a cargo de Steven Spielberg, cuenta con un guión de Melissa Mathison, fallecida poco después de concluirlo, y que firmó el libreto de E.T., el extraterrestre. Con este film comparte la idea de cuento de amistad entre dos personas muy diferentes, una niña huérfana, Sophie, y un gigante bonachón, al que ella nombra por las iniciales BFG (pronúnciese "biefyi"), y en español sencillamente "grandullón". Además se cita expresamente a Charles Dickens como un referente. La pequeña vive en Londres en un orfanato llevado por una rígida directora, y a ella le encanta esperar despierta a la hora de las criaturas mágicas (que contrariamente a la creencia popular no sería la medianoche, sino las tres de la madrugada) y leer libros con su linterna; asomada por la fachada principal del centro, cree atisbar la mano de un... ¡gigante! Y éste la secuestra llevándosela al país de los gigantes, porque nadie debe saber de su existencia y de las de sus congéneres. Y resulta que aunque él es un gigante bonachón, los otros son todo lo contrario, y les gusta comerse a los seres humanos ("guisantes", en una broma que sólo puede entenderse en inglés), sobre todo a los niños. Así que le toca proteger a su nueva amiguita... Película familiar amable, con la que Spielberg retorna al mundo de la infancia, y más concretamente de los cuentos de hadas, tan querido por él, y que le hizo identificarse con Peter Pan, el niño que no quería crecer. Tanto la citada E.T., como Hook, le llevaron por esa dirección, con resultados notables, sobre todo con el primer título. Aquí, aunque el resultado tiene encanto, y técnicamente es de primerísima calidad, no se puede negar que el film es irregular, con momentos algo pesados, sobre todo cuando se nos describe la faceta de BFG de cazador de sueños, representados visualmente como una especie de luciérnagas. Puede que el universo de Dahl sea demasiado literario y con un sentido del humor muy particular, pero el caso es que, dejadas aparte las dos versiones fílmicas existentes de "Charlie y la fábrica de chocolate", con Johnny Depp y Gene Wilder encarnando a Willy Wonka, las otras adaptaciones no han tenido una acogida que pueda calificarse de espectacular. Aunque Mark Rylance hace un trabajo notable dando vida al gigante, su peculiar forma de hablar equivocando las palabras puede cargar un poquito. Mientras que la pequeña Ruby Barnhill, está correcta, pero no es una de esas niñas actrices que roban inmediatamente el corazón al espectador. Insistimos, visualmente la cinta es estupenda. Y merece la pena destacar las escenas del encuentro con la reina y el desayuno en el palacio real, muy, muy divertidas, con los efectos especiales al servicio de la narración, como debe ser.

6/10
Star Wars: El despertar de la fuerza

2015 | Star Wars: Episode VII - The Force Awakens

Casi 40 años después de la película original, vuelve la saga de La guerra de las galaxias, en esta ocasión por primera vez sin el concurso de George Lucas, pero con un formidable sucesor: J.J. Abrams, curtido en televisión con Alias y Perdidos, y en cine con Misión imposible y Star Trek. El resultado complacerá sin duda a los fans galácticos recalcitrantes, y captará nuevos adeptos entre las nuevas generaciones. El despertar de la fuerza narra acontecimientos posteriores a El retorno del jedi, cuando la siniestra Primera Orden ha sustituido al Imperio en el lado oscuro de la Fuerza, con un ejército más poderoso que nunca, y una alianza rebelde que hace lo que puede para hacerle frente. Rey, una joven sin familia, y Finn, un antiguo soldado imperial, con ayuda del droide BB-8, deberán intentar dar con el paradero del mítico jedi Luke Skywalker para, una vez más, salvar a la galaxia. Aletea la fuerza, como parece lógico, en esta película, que parece urdida con la idea de tomar lo mejor del film con que empezó todo en 1977, lo que puede verse como un guiño a los nostálgicos –indudablemente lo es–, pero también como una jugada inteligente, consistente en reconocer lo que subyugó a los espectadores de antaño, para entregarlo de nuevo a modo de auténtica reinvención y convenientemente dosificado. Casi podría hablarse de remake, sin haber nada peyorativo en el uso de esta expresión, para ser justos y evitar malentendidos digamos que se trata de variaciones sobre la lucha que no cesa entre el bien y el mal, con ecos de situaciones ya vistas que son lo mismo sin ser lo mismo. Firma el guión Abrams junto a Lawrence Kasdan –que participó en los libretos de El imperio contraataca y El retorno del jedi, y Michael Arndt, que estuvo en la cinta animada de Pixar Toy Story 3–, que asume y reinventa todos los elementos posibles del primer film. Abunda la acción y la aventura punteadas con golpes de humor, servidas con buenos efectos visuales en los combates entre naves espaciales, la recreación de planetas y diseño de criaturas, evitando al mismo tiempo el empacho digital de Lucas, que malogró en parte su trilogía de precuelas. Y hay espacio para las sorpresas argumentales de contenido dramático, que por supuesto, no desvelaremos en estas líneas. Están bien los ingenuos e idealistas personajes de Daisy Ridley y John Boyega, una chica guerrera y un soldado imperial converso negro que empiezan a sentir una clara atracción, más el en alza Oscar Isaac, un piloto de la alianza rebelde, y el villano de la función, buen trabajo de Adam Driver como Kylo Ren; los actores aportan juventud más el toque de mayor peso femenino y de diversidad racial. El nuevo robot BB-8 tiene encanto. Produce, por supuesto un agradable cosquilleo constatar el retorno de Han Solo, Chew, Leia y Luke, más los inefables androides que han estado en todas las películas de la saga, R2-D2 y C-3PO. Siempre da gusto ver a Max von Sydow, pero por desgracia su presencia no tiene la relevancia que han tenido veteranos como Alec Guinness, Peter Cushing o Christopher Lee en otras entregas de la saga galáctica, que en su nueva andadura promete pingües beneficios para Disney.

8/10
La ladrona de libros

2013 | The Book Thief

1938, Adolf Hilter campa a sus anchas en Alemania. La adolescente Liesel es adoptada por los Hubberman, Hans y Rosa, un matrimonio sin hijos, él todo bondad, ella dura por fuera pero de gran corazón. Su madre está destinada a un campo de internamiento por sus ideas políticas, y su hermanito muere en el camino al nuevo hogar. Ya instalada ahí, le toca pasar las penurias de la guerra, mientras, analfabeta al principio, descubre el placer de leer, escuchar y contar historias. Se hace amiga de un chico de su edad, Rudy, que sueña con correr tan rápido como Jesse Owens. Y compartirá con los Hubberman el riesgo de ocultar en el sótano a Max, un judío hijo de un antiguo camarada de armas de Hans en la Gran Guerra, que le salvó la vida. Adaptación de “La ladrona de libros”, el best-seller de Markus Zusak. Ha habido un gran esfuerzo de producción, y la banda sonora es de un maestro que se piensa mucho los proyectos en que se involucra, John Williams. El guión de Michael Petroni hace un gran esfuerzo por mantenerse fiel al original, incluido el mantenimiento, aunque con menor presencia, de la voz en off de la narradora de la historia, nada menos que la muerte. Sin embargo la película que entrega Brian Percival, conocido sobre todo por su trabajo televisivo en la serie Downton Abbey, resulta demasiado fría y cerebral, no acaban de aflorar las deseadas emociones. Un problema es que que le falta sutileza, subraya demasiado los elementos dramáticos de algunos pasajes, cayendo en la obviedad incluso, paradójicamente, en la contención. El tono es menos oscuro que en el original, pero hay que reconocer que se han tomado riesgos, no se puede acusar al film de haber ablandado lo que se cuenta hasta convertirlo en otra cosa. Está claro que el planteamiento, salvando las distancias que uno quiera, invita a las comparaciones con El niño con el pijama de rayas o El diario de Ana Frank, que también tienen base literaria y protagonistas jóvenes. No obstante las pegas señaladas, la historia es tan poderosa, que enganchará a muchos espectadores. Porque tiene su encanto ver cómo se estrechan los lazos entre Liesel –Sophie Nélisse, la niña de Profesor Lazhar– y sus padres, bien compuestos por Geoffrey Rush y Emily Watson, el amor “teen” de ella por Rudy, o el afecto por el “hermano mayor” que viene a ser Max. La pasión por los libros y la lectura se apunta, aunque adolece del mismo problema que la obra original, los textos que se leen, ficticios, no enganchan, empezando por el primero e irónico manual del sepulturero; y se entiende que se haya acudido aquí a uno real, “El hombre invisible” de H.G. Wells, como un subtexto de la presencia escondida de Max. De todos modos no se aprovecha bastante la magia que cabía esperar en lugares como la biblioteca de la esposa del alcalde, o el sótano de los bombardeos donde se cuentan historias.

5/10
Lincoln

2012 | Lincoln

Enero de 1865. Estados Unidos lleva cuatro años desangrándose en una terrible guerra civil después de que los estados del Sur proclamaran su secesión de la Unión. En ese tiempo el presidente Abraham Lincoln ha declarado la emancipación de los esclavos arrogándose poderes especiales en tiempos de guerra, y acaba de ser reelegido para ocupar de nuevo la Casa Blanca. La lucha fraticida podría estar llegando a su final, pues las autoridades del Sur desean negociar una paz honrosa; pero Lincoln tiene intención de lograr antes la votación en el Congreso de la décimotercera enmienda de la Constitución, que aboliría de una vez por todas la esclavitud; el desafío consiste no sólo en lograr los apoyos políticos necesarios –cuenta con los republicanos de su partido, pero debe ganar votos entre los demócratas–, sino en el dilema de posponer la polémica votación, para llegar a la paz cuanto antes, lo que dejaría sin resolver la cuestión esclavista. Formidable lección de historia a cargo de Steven Spielberg, que maneja en Lincoln un solidísimo guión de Tony Kushner, quien ya escribió para el director el libreto de Munich, y que aquí parte del libro de Doris Kearns Goodwin “Team of Rivals: The Political Genius of Abraham Lincoln”. Sorprende la fuerza de una película muy discursiva, con numerosos personajes y abundante información histórica, sin apenas desahogos que amplíen el lienzo y que se considerarían muy razonables, ya sea a través de los campos de batalla, o de los discursos memorables de corte épico. A veces uno tiene la sensación de estar siendo testigo directo de la historia, pero una historia que es un drama muy íntimo y personal, sin concesiones a la lágrima fácil o la emoción impostada. Y sin embargo, oh, paradoja, hay espacio para la épica, pera la lágrima y para la emoción. Spielberg consigue que el ejercicio de la política parezca algo grande en Lincoln; no obvia que es necesario negociar, comprar voluntades, ejercer la persuasión de modo diferentes con personas diferentes. Aquello de que “la política es el arte de lo posible” se entiende en las concesiones que unos y otros deben hacer, la necesidad de tragarse el orgullo, pero también de intentar lo imposible para hacerlo posible. Y en medio de las decisiones de trascendencia histórica, donde están en juego los grandes conceptos, la igualdad entre los hombres que radica en su igual naturaleza otorgada por el Creador, blancos o negros, hombres o mujeres... se encuentra lo personal, la esposa amantísima pero con problemas mentales, el hijo que desea cumplir con su papel en la guerra y no limitarse a ser... el hijo de su padre. Probablemente nunca ha sido Spielberg mejor director de actores que en este film, donde nadie parece actuar, tan naturales son las interpretaciones de todo el reparto, empezando por ese prodigio de la naturaleza llamado Daniel Day-Lewis, transfigurado en Abraham Lincoln, con una modestia y humildad deslumbrantes. No hay villanos ni personajes caricaturescos, y están muy bien introducidos los personajes negros, su presencia no parece forzada. Resulta una maravilla la composición de los planos, la dirección artística, naturalista, se diría que se ha rodado con luz disponible, que nada está iluminado artificiosamente, en el Congreso, en la Casa Blanca, o en esos exteriores sucios, donde vemos la crudeza de la guerra, o el deambular de unos y otros. Películas como Lincoln, sencillamente, dignifican la profesión cinematográfica.

9/10
Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio

2011 | The Adventures of Tintin: The Secret of the Unicorn

Paseando por el mercado viejo en compañía de su fiel perro Milú, el joven periodista Tintín descubre y adquiere una magnífica maqueta de un viejo barco, el Unicornio. Casi a renglón seguido dos personajes le ofrecen importantes cantidades de dinero por el preciado objeto, pero él declina ambas ofertas. De modo que más tarde, en su casa, le roban la maqueta. Y es que oculto en el mástil hay un viejo pergamino con la clave para dar con el magnífico tesoro que transportaba en su nave, tiempo atrás, el caballero de Hadoque. Para resolver el misterio de su paradero será clave la contribución del capitán Haddock, único descendiente del caballero, e incorregible borrachín. Traslación a la pantalla de las aventuras de Tintín, el genial personaje de cómic creado por el artista belga Hergé, seguramente la obra maestra indiscutible del llamado Noveno Arte. No faltan a la cita personajes como Hernández y Fernández, el mayordomo Néstor o el capitán Allan. La base argumental la proporciona el álbum “El secreto del Unicornio”, aunque el guión pergeñado por el trío compuesto por Steven Moffat, Edgar Wright y Joe Cornish toma algún elemento prestado de otras historietas –hay menciones apresuradas de un buen número de ellas–, e inventa o recrea muy libremente alguna situación, sobre todo en relación a la presencia de la Castafiore, la soprano conocida como “El ruiseñor de Milán”. Steven Spielberg y su equipo –donde se encuentra también Peter Jackson, el neozelandés que se atrevió a adaptar al “intocable” J.R.R. Tolkien con su trilogía de El Señor de los Anillos– tienen el buen tino de no pretender igualar al cómic, tarea de todo punto imposible. De hecho, la escena inicial de Hergé pintando un retrato de Tintín, constituye no sólo un homenaje a su figura, sino que es también una declaración de principios: lo que pinta Hergé sería su personalísima creación, y Spielberg se basa en las ideas que dan pie a la obra del belga para ofrecer su propia versión de lo que no deja de ser una trepidante aventura. Parece ser que cuando Spielberg estrenó En busca del arca perdida algunos críticos europeos compararon el film con Tintín, y de aquí nació el primer encuentro del cineasta con el personaje de las viñetas, y su deseo de llevarlo a la pantalla. Ciertamente esta película, que llega veintimuchos años después de tal encuentro, versiona el espíritu aventurero de Tintín con ritmo trepidante a lo Indiana Jones. No es el Tintín de Hergé, lo repetimos de intento, y hasta alguna licencia puede llevar a que algún purista se tire de los pelos, pero el film en líneas generales sí es una digna mirada a sus aventuras, servido con el alarde tecnológico que permite el avance de las técnicas de captura de movimiento de actores y su recreación animada mediante ordenador, aquí Spielberg sigue la estela del otrora tutelado suyo Robert Zemeckis con filmes como Cuento de Navidad y Polar Express. Spielberg se estrena en esta especie de híbrido entre el cine de actores y el de animación, y se permite espectaculares escenas como la de un larguísimo plano secuencia de persecución, que habría sido imposible rodado de modo convencional. También son brillantes y originales algunas transiciones entre escenas. No obstante cansa con alguna escena de acción –los juegos de perro y gato, las peleas en el barco a lo Piratas del Caribe–, y no acaba de provocar emociones genuinas, los personajes se antojan demasiado distantes.

6/10
War Horse (Caballo de batalla)

2011 | War Horse

Vísperas de la Primera Guerra Mundial en Inglaterra. El tozudo Ted Narracott se empeña en comprar un caballo pura sangre para las tareas de su granja pagando un elevado precio, por una estúpida rivalidad con el terrateniente que le arrienda sus tierras. Su joven hijo Albert se ocupará de domar a Joey para lograr lo que parece imposible, que sea capaz de arar un campo. Las dificultades económicas obligarán a vender al caballo al ejército, el primer paso de un emocionante periplo para el animal, que se prolonga a lo largo de toda la contienda. Notable adaptación de la novela de Michael Morpurgo, que estaba narrada con talento desde el punto de vista del caballo del título. Steven Spielberg y sus dos guionistas Richard Curtis y Lee Hall han renunciado a intentar trasladar esta óptica a la pantalla, un desafío del que seguramente podían haber salido escaldados, lo que no obsta para que en un buen puñado de escenas Joey sea protagonista principal, y exista una clara fidelidad al original. De modo que el film sigue un enfoque más tradicional, en la línea del western Winchester 73, en que vemos cómo el caballo pasa por distintas manos que se ocupan de él, la primera de ellas y la más importante la del joven Albert. Ello permite presentar distintos escenarios y personajes donde cambia el tono, pero siempre está presente la humanidad, seres de carne y hueso con ilusiones, y que al tiempo sufren diversas penalidades: los padres sufridores, el oficial de palabra, los adolescentes obligados a alistarse, el cuidador de caballos, el abuelo que se ocupa de su nieta enferma... Hay acierto en un reparto sin grandes estrellas pero sí con grandes actores. No se hurta el horror de la guerra y el inevitable miedo, pero no hay regodeo en mostrar sus peores efectos, prevaleciendo en cambio el tono épico, la idea del cumplimiento del deber y de la lucha como “brothers in arms”, en el combate todos son hermanos aunque hayan podido tener diferencias. Ayuda mucho a la atmósfera la formidable partitura musical de John Williams. En realidad gran parte del equipo habitual de Spielberg -el director de fotografía Janusz Kaminski, el montador Michael Khan, la productora Kathleen Kennedy...- ayudan a que la ambientación sea perfecta. Hay mucha cinefilia y maravilloso clasicismo en el film de Spielberg, mucho más logrado que su otro trabajo de 2011, la tarea imposible de llevar Tintín satisfactoriamente a la pantalla grande. Enmarcan el film pasajes deudores de John Ford, el desafío en la granja del primer acto, o la escena con el sol poniéndose con que se llega al final. Pero entre medias hay guerra, mucha guerra, la maravillosa carga de la caballería, o las trincheras que nos retrotraen a Stanley Kubrick y sus Senderos de gloria. Hay momentos maravillosos, que sólo el talento de un gran cineasta sería capaz de pasar satisfactoriamente del papel a la pantalla: destaca esa versión equina de la tregua de Feliz Navidad, o aquel que no es cuestión de destripar y que podríamos calificar de “milagroso”, con un “ciego que ve” y un incrédulo que no mete las llagas en ningún costado como Santo Tomás, pero casi.

8/10
Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal

2008 | Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull

Los amantes del cine ‘Indy’ llevaban diecinueve años esperando que Spielberg se decidiera a retomar la saga de Indy, Indiana Jones, el más célebre arqueólogo del mundo. Pero el cineasta se ha resistido, pues en espera de un guión que le motivara llegó a echar por tierra uno escrito por el mismísimo Frank Darabont (Cadena perpetua). Al final se ha decantado por un libreto de David Koepp, que había escrito para él Parque Jurásico, muy acorde con lo que se esperaba. La trama transcurre en los años 50, la era del nacimiento del ‘rock and roll’, cuando un Indy envejecido ha sido retenido junto con Mac, antiguo colaborador suyo, por un grupo de soldados soviéticos liderados por Irina Spalko, una cruel mujer que fue el ojito derecho de Stalin. Irina necesita que Indiana Jones le ayude a encontrar una reliquia precolombina, depositada en una instalación secreta del ejército estadounidense... En la aventura subsiguiente en la que se ve envuelto el veterano aventurero recibirá la ayuda de Mutt Williams, arrogante muchacho que ha ido en busca de Indy para advertirle de que un amigo, el profesor Oxley, ha sido secuestrado. Y también reaparece la mismísima Marion Ravenwood, la compañera de Indy en la legendaria En busca del arca perdida. Desvelar más datos de la trama sería hacerle un flaco favor al espectador... La cuarta entrega de la saga no decepciona, a pesar de las grandes expectativas que ha levantado. Ya quisiera George Lucas haber mantenido el nivel tan alto en su resurrección de La guerra de las galaxias. Se le pueden sacar pegas, pero éstas son bastante menores. Por ejemplo, algunos diálogos explicativos son tan extensos que propician caídas de ritmo. También se puede resaltar que a pesar de la magia que tiene el regreso de Marion, Karen Allen es una actriz que no acaba de resultar muy convincente. La película está llena de guiños a los incondicionales por sus referencias al arca, al padre del protagonista, a Marcus, etc. Y también se homenajean a clásicos del cine de aventuras, como los protagonizados por Tarzán, o aquellas que tenían memorables duelos de espadas... Si el objetivo de las anteriores entregas era recuperar el sabor de aquellas películas para todos los públicos, ciertamente, Spielberg ha vuelto a conseguirlo. Gustará a los que crecieron con los clásicos del cine, a quienes eran unos niños cuando se estrenaron sus predecesoras, y también a las nuevas generaciones. Spielberg muestra desde luego que sigue en plena forma –aunque nadie lo dudaba, pues su anterior trabajo, Munich, es uno de sus grandes filmes–. Aprovecha la ambientación para trazar una descripción de la época de la Guerra Fría, con sus pruebas nucleares, su paranoia ante la amenaza comunista, y sus jóvenes rebeldes y roqueros. Se luce sobre todo en las secuencias de acción, algunas para el recuerdo, como la persecución en plena selva. Aunque ha necesitado más efectos especiales que en otras entregas, lo cierto es que los usa de forma tan inteligente que no desentonan. Las andanzas de sus personajes propician además una apología de la unidad familiar bastante sana, que el cineasta admite sin rubor. Por supuesto, es obligatorio citar el trabajo de John Williams, un colaborador esencial de la serie. El compositor favorito de Spielberg se luce, rememorando fragmentos musicales de antaño, y con pasajes nuevos brillantes, como el que acompaña a los soldados soviéticos, que suena a música rusa. El reparto está formado por grandes estrellas, en pequeños papeles, que cumplen con su cometido. Harrison Ford mantiene su intenso carisma; en pantalla parece que sigue en forma a pesar del paso del tiempo, y se nota que ha acumulado ya muchas tablas. Cede mucho protagonismo a Shia LaBeouf, sin duda un gran acierto, porque desprende el magnetismo de las grandes estrellas, y recuerda lejanamente al rey del género de aventuras, Errol Flynn, en quien parece haberse inspirado para encarnar a su personaje, un fanfarrón con encanto. Cuando ambos protagonistas aparecen en pantalla aprovechan bastante que los diálogos tienen cierto ingenio (‘has traído una navaja a un tiroteo’). ¿Son padre e hijo, como se rumoreaba antes del estreno del film? Para hallar respuesta al gran enigma cinematográfico de la temporada, lo suyo es no perderse la película.

6/10
La venganza de los Sith

2005 | Star Wars: Episode III - Revenge of the Sith

En 1977, una siniestra presencia abrumaba a los cinéfilos desde la pantalla, acompañada del fuerte sonido de su respiración, en La guerra de las galaxias. Casi tres décadas después, por fin se desvela cómo alguien tan prometedor como Anakin Skywalker, cuya infancia y adolescencia se han contado en los episodios I y II, se transforma en el malvado Darth Vader. La acción comienza tres años después de las Guerras Clon, cuyo inicio se narró en El ataque de los clones. Resulta que un miembro del senado, el canciller Palpatine, ha sido aparentemente secuestrado por el Conde Dooku y el general Grievous, líderes del ejército de androides separatista que se enfrenta a los caballeros jedi. Pero Obi-Wan y su fiel discípulo Anakin acuden al rescate. Agradecido, Palpatine se hace amigo del joven Anakin, con quien mantiene profundas conversaciones sobre las supuestas ventajas del lado oscuro de la fuerza. Finalmente, Palpatine nombra a Anakin representante del senado galáctico en el Consejo de los Jedi. A éstos, Anakin no les ha contado que su adorada Padme Amidala, por quien haría cualquier cosa, está a punto de dar a luz. El joven jedi ignora que se ha convertido en una pieza fundamental en los planes de Palpatine, que ha puesto en marcha una conjura para acabar con la democracia galáctica. Un puente entre dos mundos, que ata los filmes originales con los nuevos, última pieza del rompecabezas galáctico que aunque no depara ninguna sorpresa, aclara por fin las dudas que han quedado en el aire hasta el momento. Si los dos episodios anteriores, aunque vistosos, decepcionaron a los apasionados de la saga, George Lucas recupera el equilibrio de la fuerza y se reconcilia finalmente con ellos en un episodio que restablece el nivel, ofrece grandes dosis de espectacularidad acompañada de un ritmo trepidante y ata con mayor o menor habilidad todos los cabos sueltos de las películas anteriores. Entre los numerosos hallazgos de esta entrega, destaca el vistoso arranque, con una batalla de naves que deja muy atrás a las de las películas clásicas por la complejidad de los modernos efectos especiales. El enfrentamiento entre Anakin y Grievous es una de las mejores secuencias de acción de la serie. Sin duda, la tensión dramática ha ido "in crescendo", y estamos ante el episodio más oscuro de la nueva trilogía, y el único de toda la serie calificado para mayores de 13 años en Estados Unidos. Como bien saben los seguidores, se trata de una tragedia que narra el triste destino final de Anakin. “Estamos ante la primera película verdaderamente adulta de toda la saga”, ha llegado a decir el productor Rick McCallum, que asegura que “todos los que han tenido la paciencia suficiente para llegar hasta aquí se darán cuenta de que ha valido la pena”. Pocas incorporaciones en el reparto, salvo en el caso de Keisha Castle-Hughes, en su breve interpretación de Apailana, la nueva reina de Naboo. Los ya conocidos, como Natalie Portman, Hayden Christensen, Ewan McGregor o Samuel L. Jackson cumplen, aunque el punto fuerte del film no son las grandes interpretaciones actorales ni los diálogos, sino las vistosas secuencias de acción y efectos especiales. Todos los planos cuentan con algún que otro retoque, y existen personajes creados digitalmente, como el citado general Grievous. De hecho, todo el rodaje con los actores concluyo en 53 días, pero hubo que esperar más de año y medio para que terminara la compleja postproducción, con el añadido de efectos.

7/10
Memorias de una geisha

2005 | Memoirs of a Geisha

Adaptación de la célebre novela de Arthur Golden, que nos introduce en el misterioso mundo de las geishas japonesas. El film arranca cuando una humilde familia de campesinos coloca a sus dos pequeñas hijas en una casa de geishas, como modo de asegurar su supervivencia ante la acuciante pobreza. Las dos hermanas se separan, primero temporalmente, colocadas en pabellones diferentes, y luego definitivamente. La pequeña Chiyo, que luego trocará su nombre por el de Sayuri, más adecuado para una geisha, se verá sumergida a su pesar en el mundo de esas extrañas mujeres de compañía. El desconocimiento que la niña tiene acerca de ese modo de vida les sirve, a Golden, a la guionista Robin Swicord y al director Rob Marshall, como excusa perfecta para describir de modo pedagógico en qué consiste eso de ser geisha. A modo de película río, vemos a Sayuri crecer. Y siempre mantendrá en su recuerdo el gesto amable de un hombre cuando era pequeña. Un gesto que le devolvió las ganas de vivir y la esperanza, y que alimenta un amor hacia ese hombre, conocido como `El presidente', y con el que volverá a encontrarse una vez convertida en adulta. El film muy bien un mundo predominantemente femenino. La rivalidad que se establece entre una Sayuri joven y hermosa, y una madura Hatsumono que fue, por así decir, la reina de las geishas, pero que empieza a hacerse mayor, tiene una enorme fuerza. Y sirve para mostrar cómo los sucesos de infancia marcaron a las dos mujeres, al tiempo que se señala el mayor peso del oficio de geisha, que es el de no poder tener un amor verdadero, exclusivo, para siempre. Precisamente ambas mujeres tratan de desafiar esta regla, con resultados desiguales. Seguramente el principal logro del film de Marshall es no dejarse seducir por el exotismo de lo que se cuenta, hasta olvidar la historia. Sí, hay momentos que se prestan al esteticismo, y que están muy bien aprovechados (la primera danza de Sayuri como geisha es de una belleza deslumbrante, bien coreografiada por el director de Chicago, que aquí parece encontrarse a sus anchas), pero no se sacrifica a ellos la línea argumental, la construcción de los personajes. Además de los ya señalados, Sayuri y Hatsumono (estupendas Zhang Ziyi y Gong Li), destacan también Mameha (Michelle Yeoh), una geisha experimentada que guía personalmente el aprendizaje de la protagonista, el presidente, un personaje no tan sencillo de interpretar como podría parecer a primera vista, y que requiere una sutileza que Ken Watanabe sabe imprimirle a la perfección. Es cierto que hay brusquedad en el momento en que la guerra hace que el mundo de las geishas se tambalee, y que hay momento en la historia pierde fuelle. Pero en líneas generales debemos decir que se trata de una buena adaptación de la novela de Golden, estupenda introducción a un mundo, el de las geishas, que muchas películas niponas dan por sentado que conocemos.

7/10
Munich

2005 | Munich

Quizá la película más arriesgada de Steven Spielberg, superior en audacia a La lista de Schindler. El cineasta utiliza como telón de fondo, fragmentado a lo largo de todo el metraje, los trágicos sucesos de las Olimpiadas de Munich de 1972, cuando un grupo terrorista palestino, Septiembre Negro, secuestró y asesinó a 11 atletas israelíes. Y coloca en primer término la respuesta de un grupo de cinco agentes, encargados por el estado de Israel de eliminar, extraoficialmente, a los autores intelectuales del atentado. Con tales elementos tenemos una película vibrante, de cámara nerviosa y estudiada frialdad, que no deja momentos de respiro. El espectador comparte el desasosiego de los personajes, su tensión es la nuestra. Y la violencia, terrible –nunca habíamos visto tanta brutalidad en un film de Spielberg–, recuerda que quitar la vida a un semejante pasa inmediata factura a ambas partes. Al arrancar el film, se nos advierte su ‘inspiración’ en los sucesos de 1972. La realidad compleja, y más si no acontece a la luz del día, es difícil de aprehender. Se queja George Jonas, autor del libro del que arranca el guión de Tony Kushner y Eric Roth, de distorsiones, como los remordimientos de Avner, líder del comando, que aplica a su modo la ley del talión. Resulta difícil juzgar sobre la precisión en hechos tan oscuros, pero Spielberg sale airoso de su meta principal: hablar de la repercusión mediática instantánea del terrorismo actual; y mostrar que la venganza justiciera, fría y fuera de la legalidad, no logra sus objetivos (la violencia no mengua, aumenta) y provoca un vacío interior en sus ejecutores que nada, tampoco la vida familiar, puede llenar. Se ha acusado injustamente al director de equiparar Septiembre Negro y Mossad: en realidad Spielberg no cuestiona el patriotismo y la sinceridad con que los protagonistas sirven a su país; ni la condición de respuesta de sus acciones: sacan el ojo y el diente al que antes hizo lo mismo. Aunque, siguiendo las citas bíblicas, sí señala que “quien a hierro mata, a hierro muere”. Hay sinceridad en el cineasta e ideas para el debate. La violencia deshumaniza, y en la discutida escena en que los agentes israelíes comparten apartamento con terroristas palestinos, plantea el riesgo de que la línea que los separa se desdibuje. Lo vemos en las discusiones del grupo israelí, estupendo reparto, o cuando un agente rechaza el detalle pudoroso de cubrir el cadáver desnudo de una asesina, algo que luego cargará su conciencia. Spielberg ha hecho una película poderosa, su dominio cinematográfico es innegable. Que su trabajo sea el definitivo sobre el terrorismo es otro cantar. No lo es, ni seguramente el director pretende tal cosa.

8/10
La guerra de los mundos (2005)

2005 | War Of The Worlds

Cine palomitero, cine menor. Steven Spielberg entrega una gran superproducción, basada en la obra homónima de ciencia ficción de H.G. Wells, adaptada por David Koepp y Josh Friedman a un contexto contemporáneo, con ciertas licencias. La premisa básica es de una simplicidad pasmosa: por alguna razón ignota, un ejército de alienígenas ha decidido invadir nuestro planeta. Con una idea semejante, M. Night Shyamalan articuló en Señales una trama inquietante sobre la necesidad de la fe, y acerca de los peores temores que acechan y paralizan a la sociedad actual. Spielberg se queda sólo con la idea de los extraterrestres belicosos (nada que ver las visitas amistosas de E.T. y Encuentros en la tercera fase), y con una familia en apuros, aunque con problemas domésticos más convencionales. Como es típico en los filmes del director, por la situación que él mismo vivió en su infancia, tenemos una familia en descomposición. Ray Ferrier es un padre divorciado, mujeriego y poco responsable, incapaz de ganarse a sus hijos en los periodos en que se hace cargo de ellos. Pero durante un fin de semana compartido se produce la indeseada invasión, y Ray se ve obligado a salir de su caparazón… para no ir demasiado lejos. Aprenderá a ocuparse de los seres queridos más cercanos, los hijos, y poco más. Aunque uno espera de Spielberg más, no deberían buscarse tres pies al gato que vino del espacio. Su película es entretenimiento en estado puro, en la línea de Parque Jurásico, con quien comparte guionista. Se ve con agrado, y desde el punto de vista visual y de efectos especiales, el cineasta entrega escenas asombrosas, de rara perfección. Y acierta en la creación del suspense en el primer tramo del film, a través de unas tormentas con inusitado aparato eléctrico. Pero pronto opta por circunscribirse más al subgénero catastrofista que al cine de ciencia ficción: El día del mañana se nos antoja la referencia más cercana en el tiempo. Así las cosas, la narración discurre por senderos más que trillados, hasta llegar a un desenlace que sabe a poco. El reparto, con el todopoderoso Tom Cruise y la niña Dakota Fanning al frente, se limita a cumplir con sus esquemáticos personajes.

6/10
Harry Potter y el prisionero de Azkaban

2004 | Harry Potter and the Prisioner of Azkaban

Harry Potter crece. La saga del niño mago también. Estrena nuevo director, el mexicano Alfonso Cuarón (Chris Columbus quedó agotado con las dos primeras entregas), aunque manteniendo al guionista Steve Kloves, y contando con el necesario "placet" de J.K. Rowling, la madre de la criatura. Tercer curso en Hogwarts. La incorporación de Harry, Hermione y compañía trae consigo una novedad. Ha escapado de prisión Sirius Black, un poderoso mago relacionado con la muerte de los padres de Harry. Las medidas de seguridad en la escuela se han extremado, sobre todo con los dementores, siniestras criaturas policiales, capaces de introducirse en la cabeza del que tienen delante, y cuyos interrogatorios mentales Harry no soporta nada bien. Como puede verse, la imaginación de Rowling depara nuevas sorpresas, y sólo presentamos la punta del iceberg. Cuarón asume el mundo de Potter, utilizando lo mejor de su capacidad de cuentacuentos (recuérdese que dirigió La princesita), y evitando el error de pasarse de listo (su fallida adaptación contemporánea de Grandes esperanzas de Dickens); apunta lo justo la entrada en la adolescencia de Harry (la rabieta con sus tíos, que le lleva a hacer magia en el mundo de los "mugles", algo archiprohibido), y da un toque un pelín más oscuro a la saga. Los personajes más mimados son Harry y Hermione entre los niños, y el profesor Lupin (estupendo David Thewlis) entre los adultos. Donde el mexicano se gana un diez es en el capítulo visual. El autobús que recoge a Harry, el sortilegio de conjurar los miedos con un pensamiento ridículo, la clase sobre el hipogrifo, el viaje en el tiempo o los terroríficos dementores, resultan deslumbrantes. También hay asombrosas transformaciones (atención al hombre lobo, o las sorpresas que depara Scabbers, la rata de Ron), y hechizos que dan pie al humor, como aquel con que Harry castiga a la tía Marge, conviertiéndola en una auténtica mujer-globo. Concretamente Cuarón se esforzó en la creación de los dementores, según explica el productor, David Heyman: “Alfonso quería que los dementores tuviesen una cualidad completamente distinta de las restantes criaturas míticas de la historia. Comenzó el proceso de diseño experimentando con movimiento a cámara lenta. Y luego reprodujo el movimiento a cámara lenta al revés, como si los dementores fueran por delante de un personaje al entrar en una habitación, en lugar de seguirlo.” Y sí, dan miedo estas criaturas, que recuerdan un poco a los Jinetes Negros de El Señor de los Anillos.

6/10
La terminal

2004 | The Terminal

¡Qué bello es quedar atrapado en una terminal!, podríamos decir parafraseando el film más célebre de Frank Capra. Porque ésa es la singular propuesta del último trabajo de Steven Spielberg. Viktor Navorski, ciudadano de un imaginario país de la Europa del Este, se encuentra con la sorpresa, al pasar por el control de aduanas del neoyorquino aeropuerto JFK, de que su pasaporte no es válido. Su patria ha sufrido un golpe de estado, y mientras se clarifica la situación se ve abocado a la kafkiana situación de vivir en la zona de tránsito. Pronto se convierte en un elemento más del paisaje, hace buenos amigos, e incluso se enamora. Película ligera, optimista, en la línea iniciada por Spielberg con Atrápame si puedes. Pero La terminal es más redonda, y sus temas de mayor enjundia: se nota la mano argumental de Andrew Niccol, y sus famosas historias-límite (Gattaca, El show de Truman, S1m0ne). Destaca la tenacidad del protagonista, Tom Hanks, que quiere ser tratado como una persona, con justicia, y que cada mañana rellena, como buen héroe capriano, el formulario para entrar en Estados Unidos, petición siempre denegada. Hay un villano, Stanley Tucci, al que resulta imposible odiar, atado a la letra del reglamento, incapaz de leer su espíritu, que no sabe ver personas en las incidencias cotidianas. Un grupo de trabajadores de la terminal, inmigrantes, permite una honda crítica a cómo recibe el país de las oportunidades, a veces, a sus nuevos ciudadanos. Y resulta entrañable la historia de esa azafata, Catherine Zeta-Jones, que, nunca mejor dicho, no acaba de tener los pies en el suelo. Los que no soportaron a Spielberg hasta La lista de Schindler, eternos cenizos, odiarán el film. No así el público normal, que gozará de una historia con humor, rebosante de humanidad y buenos sentimientos, incluida la muy spielbergiana razón por la que viaja Navorski. Pasajes como el de las cámaras de seguridad, siguiendo al protagonista al más puro estilo Chaplin, son destellos de un director de gran poder visual, capaz de convertir lo que para muchos suele ser un lugar deprimente, el aeropuerto, en lugar luminoso donde acontecen las historias más bellas.

7/10
Harry Potter y la cámara secreta

2002 | Harry Potter and the Chamber of Secrets

Ya está aquí por fin la segunda aventura del mago más famoso de todos los tiempos. Tras el primer año en Hogwarts, Harry vuelve a estar aburridísimo en casa de los Dursley, sus horribles tíos, y echa de menos a sus inseparables Ron y Hermione, los mejores amigos que ha tenido nunca. Un buen día recibe la inesperada visita de un elfo doméstico –nada que ver, por cierto, con los elegantes aliados de Frodo Bolsón–, el cual le comunica que un gran peligro le espera si regresa a su querida Escuela de Magia y Hechicería. Claro está que al intrépido Harry le basta ese aviso para que sus ganas de aventura se incrementen hasta el infinito y allá ira, después de un pequeño encontronazo con el andén 9 y 3/4, surcando los aires en el coche volador de Ron para aterrizar en el mismísimo jardín de Hogwarts. Es justo el momento de tomar aliento y respirar a fondo, porque desde ese instante las adversidades se multiplicarán: desde un sauce que está a punto de tragárselos hasta un ejército de peludas arañas dispuestas a prepararse un jugoso banquete. Pero el mayor peligro acecha tras unos extraños mensajes que aparecen en la escuela y que hablan de la apertura de la famosa Cámara de los Secretos, un lugar recóndito donde se dice que habitaba un monstruo. Una serie de calamidades –la pobre Hermione se quedará tiesa– avisan de que la malvada criatura ha despertado para llevar a cabo su deseo: acabar con todos los muggles, es decir, los magos de sangre sucia. Pero, tranquilos, Harry Potter esta más que dispuesto a dar la vida por salvar a sus amigos. Si en algo se diferencia de su predecesora es que en esta segunda parte de Harry Potter no hay respiro. El director Chris Columbus dispara la acción con ritmo frenético y adopta un tono general más tenebroso: “La cámara secreta es más sombría y más divertida. La primera película trataba sobre Harry dándose cuenta de que era realmente un mago. En contraste con los pintorescos y excesivos personajes que le rodeaban, Harry era algo pasivo y no se lucía hasta el tercer acto de la película. En esta segunda parte, Harry irradia mucha más confianza y fortaleza ya desde el comienzo”. La contrapartida cómica la toma de los gestos y palabras de Ron y de un actor felizmente recuperado: Kenneth Branagh. Y, cómo no, podremos disfrutar con un partido de quidditch con efectos especiales de los que hacen época.

6/10
Minority Report

2002 | Minority Report

Cuando en 1983 un joven Tom Cruise rodaba Risky Business conoció a Steven Spielberg y surgió entre ellos un amor a primera vista. Desde entonces, el protagonista de Top Gun buscaba un proyecto para trabajar con él. Los años pasaron como una exhalación y así hasta que en 1999 llegó a manos de Cruise una historia que le pareció fascinante y se la envió a Spielberg. Éste la leyó y quedó maravillado. Había nacido Minority Report. La película está ambientada en el año 2054, en la ciudad de Washington. El modo de impartir justicia en el planeta ha progresado considerablemente, pero por senderos peculiares y bastante sinuosos. El caso es que ahora los crímenes no se cometen, son impedidos antes de que se produzcan y las personas son encarceladas por ser criminales en potencia. La clave de esta práctica es la existencia de tres personas denominadas pre-cogs (abreviatura de pre-cognoscentes), instrumentos de la todopoderosa organización Pre-Crimen, de la que el agente John Anderton (Tom Cruise) es su principal líder. Sin embargo el departamento de Justicia piensa que en Pre-Crimen puede haber errores y que algunos inocentes han podido ser arrestados, y para investigarlo envía hasta allí al agente Danny Witwer (Colin Farrell). Anderton, por el contrario, cree fervientemente en su empresa y se refugia de la soledad en su trabajo, como si fuera un bálsamo para dolor que años atrás le produjo la pérdida de su único hijo. Pero su fe en Pre-Crimen se esfuma cuando uno de los pre-cog profetiza que en el plazo de 36 horas él mismo asesinará a una persona que ni siquiera conoce: el cazador se convierte en presa y dispone de muy poco tiempo para descubrir la verdad. Si ya desde la trilogía de Indiana Jones Steven Spielberg demostró ser un maestro en películas de acción y más tarde hizo lo propio con el drama humano en La lista de Schindler, ahora se supera a sí mismo y ofrece un trepidante thriller de ciencia ficción, asentado sobre planteamientos que remiten directamente a cuestiones filosóficas y morales. La película es mucho más que un divertimento, que lo es, y ahí reside su grandeza. Y por encima de la atmósfera a lo Blade Runner, de los encomiables efectos visuales y de un guión sin fisuras, se alza la imponente figura de Tom Cruise, un tipo que aguanta cámara como nadie y que demuestra una vez más que es un actor como la copa de un pino.

7/10
Atrápame si puedes

2002 | Catch Me If You Can

Steven Spielberg cineasta lo ha probado prácticamente todo. Dotado de indudable talento y dueño por méritos propios de una posición privilegiada en el paisaje hollywoodiense, puede hacer lo que se le antoje. Así se explica su decisión de dirigir esta comedia ligera de ladrón sofisticado y con encanto, que no se parece a nada de lo que había hecho antes, y que en principio estaba destinada a ser realizada por el artesano Gore Verbinski. El film parte de hechos reales, recogidos en las memorias de Frank Abagnale Jr. Este singular personaje, reconvertido con los años en agente de la oficina americana de lucha contra el fraude, llegó a figurar entre los más buscados por el FBI por sus estafas monetarias cuando era un adolescente. El hecho de que sus delitos no supusieran daño físico para las personas, unido al ingenio con que los perpetró, facilita la labor del guionista Stephen Nathanson, que alimenta una corriente de simpatía hacia Frank, aunque sin buscar disminuir la gravedad de sus acciones. Más bien presenta los elementos que pudieron empujarle por el mal camino. Entre ellos ocupa lugar principal la decepción del divorcio de sus padres, a los que tenía idealizados. El intento frustrado de una fuga imposible de Frank, ya detenido, anticipa las dificultades de su captura nada más empezar la película. Sigue entonces, en flash-back, la narración de los años locos de Frank, desde su adolescencia truncada. Y abundan las escenas de comedia, en que despliega su talento para el fingimiento; pero vemos también el atractivo que el dinero y el sexo ejercen en él, una frívola vida de playboy que, piensa, es necesaria para cumplir el proyecto de reunir a sus padres. Y cuando advierte que ellos no son lo que él quisiera, busca sin saberlo figuras paternas sustitutivas: sobre todo, su tenaz perseguidor, con quien vive un juego del ratón y el gato, y que a veces es la única persona con quien puede sincerarse. Leonardo DiCaprio resulta perfecto como el eterno adolescente, mientras Tom Hanks carga con aplomo sobre sus hombros un papel incómodo, de tipo reservado y refugiado en su trabajo.

6/10
El ataque de los clones

2002 | Star Wars: Episode II - Attack of the Clones

Anakin Skywalker está ya crecidito. Diez años han pasado desde que corriera la célebre carrera de vainas, período durante el cual ha sido adiestrado en el manejo de la fuerza por su maestro, el caballero jedi Obi-Wan Kenobi. La fuerza es poderosa en el joven Anakin, pero a la vez se nota en él una buena dosis de rebeldía. Esto se hace patente cuando debe perseguir a un misterioso personaje que atenta contra Padmé Amidala, momento en el que arriesga con valor, pero alocadamente, su vida. Para colmo, su reencuentro con Padmé toca su corazoncito. El chico se enamora perdidamente, a pesar de que los caballeros jedi deben permanecer célibes, para servir mejor al lado luminoso de la fuerza. Las amenazas de grupos separatistas están poniendo a la galaxia y su república al borde del colapso. Intrigas en el Senado, donde Padmé defiende la causa de la paz, parecen hacer inevitable la confrontación. Mientras Obi-Wan investiga una oscura trama, que está llevando a la creación de un poderoso ejército de clones, Anakin se convierte en guardaespaldas (y en algo más, el muy pillín) de Amidala. La amenaza fantasma fue uno de los filmes más esperados de los últimos tiempos. No en vano, se trataba de retomar una de las sagas míticas de la historia del cine. Por ello, por las expectativas, aunque el resultado no fue perfecto, a George Lucas se le perdonó la cosa. Pero no podía fallar una segunda vez. El cineasta lo sabía, y por ello se ha esforzado con un film más movidito y complejo, con muchísimos guiños a los incondicionales de La guerra de las galaxias. Donde vemos a Anakin deslizarse poco a poco por las oscuridades de la fuerza, conocemos un poco más del emblemático Boba Fett, y vemos a Jar Jar Binks retirado a un discreto segundo, e incluso tercer plano. Lucas hasta se arriesga con una historia de amor, a la que sólo se puede reprochar el despiste del consejo jedi, incapaces de darse cuenta de que Anakin bebe los vientos por Amidala. Y vemos en acción a los moradores de las arenas, en una escena de destrucción que tendrá su imagen reflejada en el conocido Episodio IV, ahora rebautizado como Una nueva esperanza. Por cierto que la entrada en un bareto también retrotrae a la escena del saloon de la primera película de la saga.

6/10
Harry Potter y la piedra filosofal

2001 | Harry Potter And The Philosopher's Stone

¿Qué pasa cuando vives con una familia adoptiva, los Dursley, que no te quieren demasiado? Pues puede pasar que empieces a saber quién eres realmente cuando un buen día recibes una carta de Hogwarts, una escuela de magos, que dice haberte admitido en su primer curso. Siempre que haya una lechuza persistente en entregar sus mensajes, y un gigante, el simpático Hagrid, dispuesto a echarte una mano. Una vez que Harry se hace con sus enseres de mago, acude al andén nueve y tres cuartos, y de allí parte rumbo a un mundo nuevo, donde los “profes” son magos, y donde se pueden hacer amigos estupendos como Ron y Hermione, y hasta crearte alguna que otra rivalidad con la casa de Slytherin. El film abunda en situaciones humorísticas (magnífico el sombrero seleccionador), pero también en otras dramáticas (como Harry ante el espejo que devuelve el reflejo de sus padres muertos, cuando Dumbledore le dice que “no conviene atarse a los recuerdos demasiado” sabiendo que las nostalgias paralizantes pueden ser un peligro), o de suspense sin límites (la partida de ajedrez). El secreto del éxito del film viene dado por la fidelidad que Chris Columbus (Solo en casa, Señora Doubtfire) y su guionista Steve Kloves (Jóvenes prodigiosos) guardan al libro original de J.K. Rowling, con la clásica historia de un internado, donde los chicos van mostrando sus virtudes y defectos, siempre con deseos de ir mejorando. La escritora reconoce que le encantaban las 'Crónicas de Narnia' de C.S. Lewis, aunque ella trata de ser más subliminal en los contenidos de sus historias. En cuanto al parecido con la serie 'Los cinco de Enid Blyton', dice que la diferencia principal es que ella pretende que sus personajes crezcan. A los que critican su visión optimista de la vida, lo que se refleja en sus filmes, Columbus les replica: “Puedo entender que es válido mostrar a la gente las cosas feas de este mundo, pero también pienso que hay un lugar para películas que dejen a la gente un sentido de esperanza. Si tu película no consigue eso, creo que no vale la pena hacerla.” Este hombre familiar, casado y con cuatro hijos, ha vuelto a las raíces más puras de su cine para toda la familia. Y hasta se ha trasladado a vivir a Inglaterra, y puede que acabe dirigiendo las siete películas que pueden dar los libros de Rowling. Dice haberse inspirado, a la hora de dar con el aire adecuado, en sus tempranos trabajos en Gremlins y El secreto de la pirámide.

7/10
Parque Jurásico III

2001 | Jurassic Park III

Hagamos memoria. Hace unos años el prestigioso paleontólogo Alan Grant (Sam Neill) aceptó una invitación de un industrial millonario para visitar un parque temático creado por su compañía In Gen. Jurassic Park era algo completamente nuevo, un lugar donde se habían creado dinosaurios genéticamente. Pero la visita acabó en tragedia: los depredadores prehistóricos sembraron el terror entre los turistas, muchos de los cuales resultaron muertos. Ocho años después, el Dr. Alan Grant sigue investigando los dinosaurios y aunque ha logrado desarrollar algunas teorías –como la capacidad comunicativa de los velocirraptores- sus fondos no dan para mucho y su trabajo se encuentra en la cuerda floja. Por ese motivo no le costará demasiado aceptar la invitación de sobrevolar la isla de Sorna –otro de los lugares utilizados por In Gen- para servir de guía a un matrimonio aventurero, que está dispuesto a pagar a cambio una gran cantidad de dinero. Le acompañará su discípulo más aventajado. Pero cuando, iniciado el viaje, el piloto pretende aterrizar en la isla, Grant sospecha que algo no anda bien. En realidad, el matrimonio no quiere hacer turismo, sino rescatar a su hijo desaparecido en la isla unos días antes. La fauna prehistórica se encargará de que su misión no sea nada fácil. La película recupera sin duda el nivel que alcanzó la primera entrega de Steven Spielberg, quien esta vez se ha encargado de la producción ejecutiva y ha dejado el proyecto en manos de su alumno Joe Johnston (Jumanji). El resultado es aventura de altos vuelos y mayor realismo en las escenas de acción (la de la pajarera es impresionante). Quizá el final es algo brusco y el espectador reclame mayor duración, pero poco más se puede pedir. Una de las grandes bazas del film es recuperar a Sam Neill, un actor capaz de transmitir una inquietud permanente al espectador. William H. Macy está perfecto como padre del niño y Téa Leoni compone una de sus mejores interpretaciones.

6/10
Inteligencia artificial

2001 | Artificial Intelligence: AI

¿Cuál es la verdadera naturaleza del amor? ¿Se pueden crear los afectos artificialmente? ¿Hasta qué punto? En un mundo futuro donde los robots desempeñan todo tipo de funciones, sólo falta un último eslabón que separa a las máquinas de los seres humanos: la capacidad de amar. Pero la poderosa empresa Cybertronics Manufacturing acaba de superar este obstáculo con la creación de David, un robot-niño de 12 años diseñado específicamente para desarrollar lazos afectivos. Henry y Mónica, cuyo matrimonio comienza a resquebrajarse debido a la enfermedad de su hijo –crionizado hasta que se encuentre remedio para su mal–, decidirán superar la situación “haciéndose con los servicios” de David. Tras las dudas iniciales, será sobre todo Mónica quien pretenda así llenar el vacío afectivo dejado por su hijo. Sin embargo, el desmedido cariño del niño-robot acabará por no ser asumido satisfactoriamente por la sociedad que le ha creado. Sin nadie a quien acudir, el pequeño David emprenderá un viaje para comprender de dónde procede. Spielberg toma un proyecto del gran Stanley Kubrick y ofrece una entrañable película sobre uno de los aspectos que más atrae a los científicos: el de la capacidad de crear inteligencia. Y lo hace contando su particular versión futurista de Pinocho, el muñeco que quería ser niño. Quizá pueda achacársele un metraje excesivo y una perspectiva demasiado sentimental, pero esta película es ya un monumento del género de la ciencia ficción. Muy bien ambientada –los escenarios de Rouge City son un buen ejemplo– y con notables efectos especiales, la historia de David atrapa sin embargo por su paradójica humanidad, un mérito que pertenece íntegramente a Haley Joel Osment, quien da vida al robot con una profundidad asombrosa. El guión de Spielberg y una buena galería de secundarios, entre los cuales brilla Jude Law con su papel de “Joe el gigoló”, ponen el resto.

6/10
El patriota

2000 | The Patriot

Carolina del Sur. 1776. Benjamin Martin es un viudo, padre de una numerosa prole, y dueño de una plantación. Antaño intervino en varias guerras, pero ahora lo más importante para él es su familia. Por eso, cuando en la Asamblea de Charleston se habla de luchar contra Inglaterra para lograr la ansiada independencia, Benjamin rehúsa apoyar la causa. Lo que contraría sobremanera a Gabriel, el hijo mayor, que decide ir a la guerra por su cuenta. Los hechos, que son tozudos, obligarán al propio Benjamin a replantearse su postura en la guerra de independencia. Magnífica película que, curiosamente para el tema patriótico que aborda, viene firmada por un alemán: Roland Emmerich (Independence Day, Godzilla). El director cambia completamente de género al filmar una historia de aventuras, donde al final queda claro que, para defender la propia familia, hay que luchar también por el país o la sociedad donde esa familia convive con otras muchas familias. Sin posturas patrioteras sonrojantes, Emmerich logra, gracias al medido guión de Robert Rodat (autor también del libreto de Salvar al soldado Ryan), una película emocionante, donde se conjuga el drama de los personajes (sobre todo el enfrentamiento padre-hijo, y contra el enemigo inglés), con magníficas escenas bélicas. Mel Gibson demuestra una vez más que su carisma no es casual, mientras que el el joven Heath Ledger sostiene el personaje del hijo con aplomo.

6/10
Las cenizas de Angela

1999 | Angela's Ashes

1935. La familia McCourt, de origen irlandés, va a seguir el camino de la emigración, pero en sentido contrario al habitual. Ellos viven en Nueva York, donde arrastran una vida paupérrima y miserable; Angela y Malachy tienen cuatros hijos, y acaba de nacerles el quinto, una niña. La rapidísima muerte de ésta, los problemas con el alcohol del padre y la falta de trabajo precipitan el regreso de la familia a Limmerick, Irlanda. Pero ahí las cosas se ponen aún más cuesta arriba. La familia de Angela mira con hostilidad a Malachy, de origen protestante. Y las condiciones de vida no son mucho mejores que las que tenían; más bien al contrario. Todo este triste paisaje vital lo contempla Frank, el hijo mayor, desde cuya perspectiva se cuenta la historia. Alan Parker (El expreso de medianoche, Arde Mississipi, Evita) se ha atrevido a adaptar las memorias de Frank McCourt, ganadoras del Pulitzer. El director opta por apoyarse en una voz en off, que lee algunos de los cautivadores pasajes del libro original. Si hay un adjetivo que le va como anillo al dedo al film, ese adjetivo es ‘triste’. La casa donde viven, que se inunda con facilidad pasmosa, es para deprimir a cualquiera; lo mismo que la muerte de los hermanitos, o el modo en que deben proveerse de carbón. El film, con indudable pesimismo, pone el dedo en una dolorosa llaga: lo difícil que es ser feliz cuando falta un mínimo de bienestar material. También hay críticas a la hipocresía de determinadas personas religiosas que, disfrazadas bajo una capa de falsa piedad, son incapaces de pensar, un poquito, en el prójimo de al lado. McCourt se basa en su experiencia personal para hablar de algunos rigorismos que encontró en el catolicismo; aunque también habla con aprecio del padre Gregory, que le acoge en uno de sus momentos más bajos. El reparto está fantástico. Tanto los actores más célebres (Robert Carlyle y Emily Watson), que asumen los papeles de padre y madre, como los tres desconocidos que dan vida a Frank a distintas edades hacen excelentes trabajos. Por cierto, que hay una escena brillante en que coinciden estos tres actores, una magnífica idea de Parker. Por otro lado ayudan a hacer creíble la historia la cuidada reconstrucción de época y la inspirada banda sonora de John Williams.

6/10
La amenaza fantasma

1999 | Star Wars: Episode I - The Phantom Menace

El caos impera en la República Galáctica. Hay serias disputas para controlar las lucrativas rutas comerciales, y la Federación está sometiendo a un férreo bloqueo al pequeño planeta Naboo. La reina de ese planeta, Amidala, encarga al maestro jedi Qui-Gon Jinn y a su aprendiz Obi Wan Kenobi la negociación con el virrey de la Federación. Pero la cosa resulta ser una emboscada, por lo que deben huir y contactar de nuevo con la reina. En una de sus numerosas aventuras recalan en el planeta Tatooine, donde conocen a un niño, el joven Anakin Skywalker, y a su madre. El misterioso nacimiento del crío, y la poderosa presencia de la fuerza en él, ponen a Qui-Gon con la mosca detrás de la oreja. Hasta el punto de que decide llevar al muchacho ante el Consejo Jedi, con la intención de solicitar su permiso para adiestrarle en los secretos de la fuerza. Al fin. Eso dijeron los aficionados que han durante más de 15 años esperado nuevas aventuras galácticas. La duda que existía era: ¿estará George Lucas a la altura de las enormes expectativas? La película es la tranquilizadora respuesta. Un espectáculo lleno de aventuras y efectos especiales, que nos devuelve la capacidad de soñar.

6/10
Salvar al soldado Ryan

1998 | Saving Private Ryan

Un veterano de la Segunda Guerra Mundial visita con su familia el cementerio de la playa de Omaha. Los recuerdos se agolpan en su memoria. Los sucesos de aquel ya lejano 6 de junio de 1944. El día D del desembarco de Normandía, en que 170.000 soldados comienzaron la liberación de Europa del yugo nazi. Una de las misiones, que recae en el capitán Miller y sus hombres, es rescatar a un soldado muy especial, perdido en las líneas enemigas: se trata de James Ryan, que ha perdido tres hermanos en combate, y al que el alto mando americano quiere devolver con vida a su madre. Lo nunca visto en guerra. Un realismo alucinante. La primera media hora del film, prácticamente sin diálogos, muestra toda la crudeza de la guerra. En el desembarco las balas silban, los temblores y el miedo son palpables, los rezos se oyen, los miembros amputados y la sangre se ven: no es "como en las películas" sino que es, de verdad, la guerra. Luego la película se centra en la misión de rescate, no sin antes ofrecer una secuencia antológica: el trasiego entre el alto mando hasta que una mujer recibe la noticia de la muerte de 3 hijos en distintas acciones bélicas. Los actores recibieron una dura instrucción militar para hacer más creíbles sus caracterizaciones: largas marchas, noches cortas, alimentación de supervivencia, clases sobre armamento... Hasta hubo un conato de motín por la dureza del entrenamiento. Pero el resultado valió la pena, y ha sido reconocido con cinco merecidos Oscar: mejor director, fotografía, montaje, sonido y montaje de efectos sonoros.

8/10
Quédate a mi lado

1998 | Stepmom

Drama familiar al que hay que acudir pertrechados con abundantes kleenex. Luke y Jackie están separados desde hace algún tiempo. Sus dos hijos, la adolescente Anna y el pequeño Ben, viven con Luke y con Isabel, la novia del padre. Los sentimientos de los chicos hacia Isabel, sobre todo los de Anna, no son demasiado favorables. En cambio, adoran a su madre, que les mima y demuestra su cariño hasta la extenuación. El caso es que un mejor conocimiento, y la aparición de un cáncer que golpea a Jackie cambian las cosas. Chris Columbus cambió de tercio, tras sus comedias Solo en casa o Señora Doubtfire, y se mete de lleno en un drama. Aunque el tema de la familia, y concretamente el de los efectos del divorcio, coincide con el segundo film citado. Pese a que el guión podía estar mejor trabado (hasta cinco aparecen acreditados, entre ellos Ronald Bass), el film tiene a su favor un reparto de primera división. Ed Harris es un simple comparsa, pero el duelo entre Julia Roberts y Susan Sarandon merece verse.

6/10
Amistad

1997 | Amistad

Año 1839. Los esclavos que transporta el barco español Amistad, encabezados por Cinque, se amotinan y exigen ser llevados de vuelta a África. Pero la nave acaba recalando en aguas estadounidenses. Comienza un juicio donde pesan los cargos de asesinato, además de la reclamación de la propiedad de los esclavos por parte de un terrateniente, al que apoya la corona española. Un grupo de abolicionistas se hace cargo de la compleja defensa, viendo una ocasión de oro para avanzar en la supresión del comercio con seres humanos. Si la veta de cine fantástico y de aventuras que hizo popular a Steven Spielberg parece algo agotada -Parque Jurásico y El mundo perdido: Parque Jurásico 2 son un alarde técnico y de dirección, pero se echa en falta la imaginación de su autor- no sucede así con sus películas adultas. El director asume la responsabilidad de provocar la reflexión del espectador -en primer lugar la de sus hijos, ha asegurado-, lo que no está nada mal ante un panorama de películas en cuya degustación parece condición indispensable no pensar en absoluto. No deja de ser paradójico que él y George Lucas recuperaran el cine de aventuras cuando nadie lo cultivaba, y que ahora que abundan los films de simple entretenimiento sea Spielberg el que proponga temas que apelan a la conciencia. Como todos los filmes de Spielberg, Amistad es muy visual; magnífica es la fotografía de fuertes contrastes, en que los personajes parecen bañados en luz. Y la historia, auténtica en sus líneas maestras, interesa. Quizá sea algo larga, con alguna caída de ritmo, y algún personaje poco desarrollado, como el de Morgan Freeman. Pero magníficas ideas de guión mantienen la atención. Una es la dificultad del idioma. Los esclavos no hablan inglés ni castellano, no pueden expresarse bien. Eso mantiene las distancias, y logra que esa consideración de seres inferiores, sin derechos, se acepte más fácilmente. De modo que cuando los defensores, siguiendo los consejos del ex presidente John Quincy Adams –formidable Anthony Hopkins-, tratan de ver no 'cosas' sino 'personas' con su historia, y logran comunicarse, la perspectiva cambia de modo muy efectivo. También el paralelismo entre la odisea de los esclavos y el relato del Evangelio que cautiva a uno de ellos ayuda a dar un sentido a los sinsabores que padecen.

6/10
Siete años en el Tíbet

1997 | Seven Years in Tibet

Heinrich Harrer es un escalador y alpinista decidido a subir el pico Nanga Parbat, situado en el Himalaya. Deja a su mujer embarazada, sin él saberlo, e inicia su aventura. En el camino le acompaña Peter (David Thewlis), y ambos son testigos del inicio de la Segunda Guerra Mundial. Los británicos les detienen y les hacen prisioneros en la India, pero logran escapar a través de las montañas y llegar al Tíbet. La película está basada en el libro autobiográfico del propio Heinrich Harrer, alpinista austriaco que llegó a conocer el Tíbet como la palma de su mano. El guaperas Brad Pitt interpreta al protagonista en esta aventura a través de hermosos paisajes orientales, y con los que el director se deleita. Pero se le acusa de olvidarse de los personajes y trazar una trama en ocasiones absurda y fuera de lugar, como cuando Pitt enseña a bailar a unos monjes tibetanos. La parte en que éste se hace íntimo del niño Dalai Lama es graciosilla a la par que incoherente, pues no es muy lógico que una personalidad para los budistas como el Dalai Lama se vaya codeando con cualquiera, por muy niño que sea éste. De todos modos, Jean-Jacques Annaud (Enemigo a las puertas, Dos hermanos) hace un esfuerzo por mostrar el cambio que sufre Harrer en el transcurro de su viaje fuera del hogar y cómo las experiencias vividas hacen mella en él espiritualmente. Destaca también una banda sonora preciosa a cargo del maestro John Williams.

6/10
El mundo perdido: Parque Jurásico 2

1997 | The Lost World: Jurassic Park

Una expedición dirigida por Ian Malcolm (Jeff Goldblum) se dirige a una isla cercana a Jurassic Park, donde aún siguen vivos muchísimos dinosaurios. Entretenida secuela de Parque Jurásico, basada en otra novela que escribió para la ocasión el escritor Michael Crichton. Añade nuevos brochazos ecologistas y anticapitalistas, más humor y violencia, secuencias de acción más intensas y mejores efectos especiales. Lo más importante no es la entidad dramática de la trama, sino la acción y, sin duda, Spielberg consiguió uno de los más entretenidos filmes del cine reciente.

6/10
Rosewood

1997 | Rosewood

Historia basada en hechos reales, dirigida por el afroamericano John Singleton, rememora lo acaecido en los años 20 del siglo XX, cuando se produce un linchamiento en una pequeña población negra de Florida, por una falsa acusación. Sólo algunos blancos arriesgarán su vida escondiendo a algunos de los perseguidos.

6/10
Sleepers

1996 | Sleepers

A finales de los años 60, cuatro adolescentes tratan de superar sus complicadas relaciones familiares en el barrio neoyorquino de La cocina del infierno. Tras una peligrosa gamberrada, son enviados a un correccional, donde padecen todo tipo de abusos sexuales a manos de un sádico carcelero. Cuando ya son adultos, dos de ellos asesinan al carcelero y los otros trazan un plan para que sus ex compañeros salgan absueltos, pues consideran que lo sucedido ha sido un acto de justicia. El realizador Barry Levinson (Rain Man) es el artífice de este espléndido drama, pues es el responsable de la dirección, guión y producción. Se basó en los recuerdos del escritor Lorenzo Carcaterra. El reparto es excepcional, sobre todo en cuanto a los veteranos Hoffman y De Niro. Además, el aspecto visual de la película está muy cuidado.

6/10
Nixon

1995 | Nixon

Oliver Stone (JFK, Platoon), vuelve a comprometerse políticamente con este film, que nos narra la vida de Richard Nixon, el único presidente de los Estados Unidos que se ha visto obligado a dimitir. Apasionante relato de los entresijos de la política norteamericana, Stone consigue realizar un elaborado retrato del perfil del polémico presidente, gracias sin duda a la maravillosa interpretacion de Anthony Hopkins. Ambición, desconfianza y terquedad son los rasgos que Hopkins consigue imprimir al personaje. Destacable es el ambiente de tragedia shakesperiana que domina el film, especialmete al narrarnos los últimos días de la presidencia, con el escándalo Watergate en su punto más álgido. La película obtuvo cuatro nominaciones a los Oscar.

4/10
Sabrina (y sus amores)

1995 | Sabrina

Remake del clásico de Billy Wilder, a cargo del romántico Pollack, que alcanzó la cumbre con la fabulosa Memorias de África. Ahora son Harrison Ford y Greg Kinnear los hermanos que se disputan el corazón de la hija del chófer (Julia Ormond), patito convertido en hermoso cisne.

5/10
La lista de Schindler

1993 | Schindler's List

Clavado en la memoria tenemos el angustiado rostro de Liam Neeson, con ojos llorosos y gesto desesperado, mientras a su alrededor se aglomera un grupo de hombres y mujeres dramáticamente enternecidos: “El coche. ¿Por qué me quedé el coche? Valía diez personas. Diez personas. Diez personas más… Esta pluma. Dos personas. Es de oro… Dos personas más… Él me hubiera dado dos personas por ella, al menos una. Una persona más. Una persona, Stern. Por esto… ¡Pude haber salvado a una persona más y no lo hice! ¡Y… y no lo hice…!”. Steven Spielberg nos ha estado preparando para ese final durante tres horas de película. Un final melodramático que expresa algo terrible: hasta dónde ha podido llegar la bajeza humana, capaz de vender la vida de un semejante por… una pluma. La lista de Schindler es probablemente la mejor película sobre el Holocausto jamás filmada y también la más triste. Cuando se estrenó en 1993 muchos pensaron que a partir de ese momento ya no habría más películas sobre el mismo tema. Con La lista de Schindler ya todo estaba contado. Y, pese a que nos equivocamos, ninguna hasta el momento ha podido superar la entidad dramática y cinematográfica de la obra maestra de Spielberg. El director recibió por la película una recompensa largamente acariciada. La Academia se volcó con ella, otorgándole siete Oscar, entre ellos los correspondientes a la mejor película, mejor guión y mejor dirección. Antes Spielberg había fracasado –en cuanto a premios se refiere– con El color púrpura (11 nominaciones y ningún premio), E.T., el extraterrestre, En busca del arca perdida y Encuentros en la tercera fase. Ahora se consagraba definitivamente para un sector de la crítica, que siempre le había considerado el niño mimado por el público, un experto en hacer dinero con historias infantiles que ensalzaban los sueños y las aventuras por encima de las historias reales y los conflictos dramáticos. El director de Cincinnati necesitaba una película grande, monumental, un proyecto definitivo para demostrar su impresionante talento. Y lo encontró gracias a un libro del australiano Thomas Keneally donde se narraba la historia de Oskar Schindler, el empresario alemán que salvó a cientos de judíos de una muerte segura durante la II Guerra Mundial. Septiembre de 1939. Los nazis invaden Polonia. Los judíos son internados en guetos, son asesinados en las calles, son enviados a los campos de concentración. El alemán Oskar Schindler ve en la situación un medio de prosperar económicamente y comienza una interesada relación con los militares más poderosos para poner en marcha una fábrica. La mano de obra no es problema, ya que procederá de los campos de concentración… Schindler logra hacerse con los servicios de Itzhak Stern, un judío que se hará realmente cargo del negocio, mientras que él se ocupará de la labor de salón con la cúpula nazi, con el objetivo de elaborar una lista de trabajadores judíos que estarán únicamente bajo su protección. Sin embargo, lo que empieza como un medio lucrativo acaba convirtiéndose en la obsesión –empeñando su dinero y su futuro– por arrancar a cuantas más personas mejor de la garras psicópatas de Amon Goeth, oficial al mando de uno de los campos. La lista de Schindler es la historia de un héroe y un monumento a la dignidad humana, pero ambas cosas se hacen patentes poco a poco, tras un denso y trágico velo. Spielberg muestra a un Oskar Schindler nada ejemplar: vanidoso, mujeriego y hedonista. Un dandy oportunista que tardar cierto tiempo en comprender la barbarie nazi y en implicarse totalmente contra el holocausto. Además es el mismo horror el que produce una toma de partido por todo aquello que tenga aliento de vida. El asco y la repulsión de algunas imágenes no son aptas para paladares muy sensibles. La elección de actores es realmente acertada. Tipos como Harrison Ford, Bruno Ganz o Stellan Skarsgård fueron considerados para el papel de Schindler, pero fue Neeson quien finalmente bordó el itinerario interior de su personaje. Ralph Fiennes, por su parte, es un Amon Goeth estremecedor y acaba siendo como una reencarnación del Mal. Los distintos apartados técnicos funcionan a la perfección, desde el guión de Steven Zaillian, que presta atención minuciosa a los numerosos personajes y a la riqueza de sus diálogos, hasta la meticulosa labor de montaje, obra de Michael Kahn. Pero, ante todo, Spielberg sabe cómo jugar con los sentimientos de modo admirable y algunos pasajes quedan grabados para siempre en la memoria (los niños buscando refugio, las mujeres en las duchas de Auschwitz, los juegos asesinos de Goeth…). La formidable fotografía en blanco y negro de Janusz Kaminski aporta a la cinta una sólida entidad histórica, próxima en ocasiones al género documental, como en las escenas del gueto. Y la música del maestro John Williams suena como un desgarrador lamento imposible de olvidar.

8/10
Parque Jurásico

1993 | Jurassic Park

Obra maestra del suspense, la aventura y la ciencia ficción de un especialista como Steven Spielberg. Un rico empresario (Richard Attenborough) ha llevado a cabo uno de su sueños: convertir una remota isla del Pacífico en un paraíso natural donde se dan cita todo tipo de animales prehistóricos. Esta isla, llamada Parque Jurásico, ha sido posible gracias a las más avanzadas técnicas de manipulación genética, de modo que se han podido gestar especies extinguidas hacía millones de años. Cuando un grupo de científicos visita el parque comienzan sin embargo a tener pequeños contratiempos, que con los días se convierten en una pesadilla. Entre los animales hay verdaderos asesinos, como los "velocirraptores", una especie de agilidad y agresividad increíbles. Lo que parecía una visita de placer se convierte en una carrera hacia la supervivencia. Aventura y acción sin respiro nos ofrece esta impresionante superproducción, que cuenta con tres Oscar en su haber y una música fantástica a cargo de John Williams.

6/10
Solo en casa 2: Perdido en Nueva York

1992 | Home Alone 2: Lost In New York

Tras el éxito de Solo en casa el productor John Hughes escribió esta secuela y reunió a la totalidad del equipo de la primera parte. Los McAllister vuelven a salir de vacaciones navideñas a Florida. Se dirigen con mucha prisa al aeropuerto, pero el pequeño Kevin (Macaulay Culkin) se despista de sus padres y coge un avión equivocado, que le lleva a Nueva York. Los bandidos con los que se enfrentó en la primera parte (Joe Pesci y Daniel Stern), acaban de fugarse de la cárcel y pretenden robar una juguetería. El pequeño Kevin se lo impedirá. Chris Columbus repite en la dirección de los mismos actores e incorpora al veterano Tim Curry, en un pequeño papel. Lo más destacable de esta segunda parte, vuelve a ser la banda sonora de John Williams, que a partir de un villancico tradicional norteamericano, realiza una auténtica obra maestra.

4/10
Un horizonte muy lejano

1992 | Far and Away

1892. Joseph Donelly trabaja en Irlanda para el poderoso señor Christie. Una serie de desafortunados incidentes hacen que tenga que huir, dejando atrás su patria. En su marcha lo acompaña la adinerada hija de Christie. Juntos llegan a Estados Unidos donde pasan todo tipo de calamidades para sobrevivir. Él comienza a pelear para ganarse la vida. Entretenido film de aventuras en donde la pareja protagonista –en aquella época también en la vida real– demuestra mucha química e pantalla. Dirige Ron Howard, para algunos un director demasiado blandito, por lo que sus películas nunca alcanzan la fuerza que se les podría sacar a us historias.

6/10
JFK

1991 | JFK

Basada en la investigación del fiscal del distrito de Nueva Orleans, esta película pone en tela de juicio las conclusiones a las que llegó la Comisión Warren sobre el asesinato del presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy. Frente a la tesis defendida por la Comisión de que el magnicidio fue realizado por un solo hombre (Lee Oswald), el fiscal Jim Garrison defiende la existencia de una conspiración que implica a altos miembros del Gobierno y de la CIA y a un grupo de guerrilleros anticastristas Oliver Stone, director caracterizado por comprometerse políticamente en sus películas, consigue mantener un ágil ritmo narrativo, a la vez que nos proporciona una información exhaustiva y documentada sobre los hechos acaecidos en Dallas. Testimonios contradictorios, muertes oportunas y repentinas, ocultación de pruebas, terminan por hacernos dudar de la versión oficial. En el film, galardonado con 2 Oscars, Stone contó con un amplio reparto de estrellas, tanto en papeles principales como secundarios, lo que contribuye a enriquecer la película. Sólidas actuaciones de Kevin Bacon, Tommy Lee Jones, Gary Oldman y Donald Sutherland. La música es del sensacional John Williams.

7/10
Hook

1991 | Hook

Peter Banning, es un importante hombre de negocios, casado y con dos hijos. Brillante en su trabajo, lo tiene todo. Pero descuida a su familia, y ha perdido el recuerdo de quién fue en el pasado: Peter Pan, el niño que no quería crecer. El secuestro de sus hijos, llevado a cabo por el villano Capitán Garfio, le hará despertar del letargo en el que ha estado sumido tantos años. Recupera así su identidad, y regresa al País de Nunca Jamás donde, con la ayuda de Campanilla, tratará de liberar a sus retoños, recuperar su amor y enfrentarse a su mortal enemigo. Steven Spielberg, -¡quién si no él!- dirige este magnífico espectáculo sobre las peripecias de Peter Pan. Aventuras, barcos piratas, luchas de espadas, nos harán volver a sentirnos niños, y olvidarnos de los agobios de la vida diaria, aunque sólo sea durante un par de horas. Hay que destacar, el magnífico reparto: Robin Williams es un creíble Peter Pan, en un papel hecho a medida para él; Dustin Hoffman encarna al mítico capitán Garfio; y Julia Roberts es la adorable hada "Campanilla".

6/10
Solo en casa

1990 | Home Alone

La familia McCallister se marcha de vacaciones. Sin embargo, se olvidan de uno de sus hijos, Kevin (Macaulay Culkin). El niño aprovecha que está solo en casa para hacer las cosas que normalmente sus padres le prohiben: ver los programas para mayores y comer todo tipo de chucherías. Además, hace la compra, la comida e incluso pone la lavadora. Sin embargo, una pareja de ladrones pretende robar en su casa. Lejos de asustarse, el niño intenta defender su casa a toda costa. Para ello, utiliza su ingenio para tender todo tipo de trampas que disuadan a los intrusos. El clásico indiscutible del cine familiar de los años 90, que convirtió en estrella a Macaulay Culkin, que se haría el protagonista absoluto de los filmes posteriores de este género. El productor John Hughes y el realizador Chris Columbus crearon un estilo propio que sería imitado hasta la saciedad, basado en un tono amable y la recuperación de gags propios del cine mudo. Merece una especial reseña la estupenda banda sonora original compuesta por John Williams (Tiburón, La guerra de las galaxias, E.T., el extraterrestre, En busca del arca perdida).

6/10
Presunto inocente

1990 | Presumed Innocent

El fiscal Rusty Sabich (Harrison Ford) es el principal sospechoso del asesinato de una atractiva colega profesional, Carolyn Polhemus, con quien tiene un romance extramatrimonial. Sabich se ve enredado en una misteriosa trama por la que el sistema judicial que él defiende a capa y espada, trata ahora de encerrarle y arruinar su vida profesional y sentimental. Alan J. Pakula es un director ambicioso, siempre preocupado por el funcionamiento de los mecanismos que estructuran la sociedad. Sobresalen entre sus películas tres policíacas, con una inquietud esclarecedora: Klute (1971), El último testigo (1974), y Todos los hombres del presidente (1976). Presunto inocente sube el ritmo de la narración, desde la serenidad inicial de un hombre satisfecho, hasta la trepidante parte final. Una incursión en el interior de la justicia y de las pasiones humanas, donde Harrison Ford hace un papel muy convincente. La música es del genial John Williams.

4/10
Cartas a Iris

1990 | Stanley & Iris

Entre una viuda  adinerada y un cocinero analfabeto comienza una más que improbable historia de amor. Tras varias dificultades ambos aprenderán a quererse y a reconocer lo bueno del otro. Gran trabajo de Fonda y De Niro en papeles poco habituales.

6/10
Nacido el 4 de julio

1989 | Born of The Four of July

Una de las mejores películas del carismático y polémico director Oliver Stone, la cual le valió la obtención del Oscar al Mejor Director en 1989. La película narra la historia real de Ron Kovic un veterano de la guerra de Vietnam. Kovic (Tom Cruise) es valiente y apasionado y está dispuesto a servir del mejor modo a su país en Vietnam. Sin embargo, regresa destrozado física y anímicamente. Convertido en un paralítico amargado descubre a su regreso cómo han cambiado las mentalidades de su nación y se erige entonces como una de las voces que con más fuerza denuncia el tremendo engaño al que ha sido sometido todo el país. La película, a veces con secuencias de gran crudeza visual y verbal, tiene la fuerza de las historias reales verdaderamente trágicas. Tom Cruise llevó a cabo una de las mejores interpretaciones de su carrera, y fue candidato al Oscar por ella.

7/10
Always (Para siempre)

1989 | Always

Steven Spielberg dirige esta magnífica película sobre personas que dedican su vida a apagar espectaculares incendios forestales, todo ello envuelto en una vida de peligro, aventura, amor y compañerismo. Peter (Richard Dreyfuss) es el aviador mejor dotado de su grupo, un auténtico genio del vuelo capaz de arriesgarse hacia los mayores peligros, de los que no parece tener miedo, con tal de llevar a cabo su trabajo. Su actitud en el aire, sin embargo, no es vista con buenos ojos por parte de la mujer que ama (Holly Hunter) que sufre mucho cada vez que realiza una misión. Un día, al intentar salvar la vida de Al (John Goodman), su mejor amigo, Peter sufre un accidente mortal. El maestro Spielberg rueda una película llena de emoción y ternura, no exenta de realismo y tragedia, todo ello con la inestimable colaboración de unos actores fantásticos y una maravillosa banda sonora compuesta por el especialista John Williams. Fue la última película de la mítica Audrey Hepburn.

6/10
Indiana Jones y la última cruzada

1989 | Indiana Jones And The Last Crusader

Indiana Jones (Harrison Ford) es un inquieto profesor de arqueología en la Universidad, que además de tener embelesadas a sus alumnas, se dedica a buscar valiosas piezas de arqueología. Esta vez no es él quien se mete en líos, sino su padre Henry (Sean Connery), también aficionado a la arqueología. Henry es un testarudo viejo que se ha empeñado en encontrar el Santo Grial. Cuenta la leyenda que el Santo Grial es la copa donde Cristo bebió en la Ultima Cena, y el que lo encuentre y beba de él, conseguirá la vida eterna. Pero un nazi sin escrúpulos ha retenido a Henry y trata de apoderarse del Santo Grial. Con su habitual capacidad para meterse dentro de la psicología infantil, Steven Spielberg intentó recuperar los viejos seriales de aventuras de los años 30 y 40. El resultado, como en las anteriores entregas, son dos horas de acción sin respiro, en las que se acumulan, una tras otra, situaciones disparatadas de las que Indiana Jones siempre sale triunfante. Como suele pasar en todas las películas de Spielberg, el orden bueno –el occidental– se ve amenazado por el orden malo –que en este caso son los nazis–. Éste es el punto de partida para llegar a una confrontación entre lo humano y lo divino. Spielberg es un maestro en la manipulación de los sentimientos del espectador, y logra la emoción visual a un ritmo trepidante, en el que se suceden a velocidad de vértigo un catálogo de las situaciones más arriesgadas que se puedan imaginar.

7/10
El turista accidental

1988 | The Accidental Tourist

Un matrimonio, en crisis tras morir su hijo. Él, escritor de guías, anda bastante desorientado. Pero una peculiar mujer le hará pisar tierra. Lawrence Kasdan repite con la pareja William Hurt-Kathleen Turner, protagonistas de Fuego en el cuerpo. La guapa Geena Davis ganó el Oscar a la mejor actriz de reparto.

6/10
Las brujas de Eastwick

1987 | The Witches of Eastwick

El maleficio involuntario de un príncipe azul, lanzado por tres hermosas damas del pueblo de Eastwick, hace llegar a esta localidad a un extraño personaje que, poco a poco, va colmando todos sus deseos. Un cuento macabro que muestra un guión algo desordenado y un final con excesivos efectos visuales. Su reparto resulta llamativo, tanto en el trío de mujeres (Cher, Susan Sarandon y Michelle Pfeiffer) como en ese demonio de pelos alborotados llamado Jack Nicholson, que vuelve a ofrecer lo mejor de su repertorio hasta que llega un momento en la trama en que se hace el dueño absoluto de la película y no parece importar nada más. Excelente tanto la fotografía del húngaro Vilmos Zsigmond, espectacular en la creación de la tormenta, como la música de John Williams, en una maravillosa partitura repleta de matices y temas diferentes que fue nominada al Oscar.

6/10
El imperio del sol

1987 | Empire Of The Sun

Jim Graham es un chaval británico, hijo único, que vive con sus padres en Shanghai. Su cómoda existencia entre algodones dará un vuelco durante la II Guerra Mundial. Jim tiene 13 años y su exaltada imaginación vibra de modo especial con los aviones. Tiene varios modelos en miniatura, y no puede evitar dar botes cuando ve las aeronaves surcando el cielo. A Jim nunca le ha faltado nada, y siempre ha visto la realidad de la vida a distancia; lo dice Spielberg plásticamente con la imagen del Packard que le conduce con las ventanillas subidas, para que nada del exterior afecte a Jim. Tras el ataque japonés a Pearl Harbor, estalla el caos en la zona occidental de Shanghai. Jim se separa de sus padres, y a partir de ese momento se inicia en el juego de la supervivencia. La criada ya no le obedece, sino que le abofetea. Hay que buscar comida, los platos cocinados ya no llegan a la mesa por arte de magia. Jim se ve obligado a crecer (esa maleta de cartón, que abandonada supone el fin de la infancia), y busca la complicidad de Basie, un americano que se mueve en la actual situación como pez en el agua. Acabará, como tantos, en un campo de prisioneros. Adaptación de la obra de ribetes autobiográficos de J.G. Ballard, con guión del autor teatral Tom Stoppard. Spielberg rueda un film espectacular, gran parte rodado en Shanghai con miles de extras, con un formato 'a lo grande', muy a lo David Lean. La preciosa fotografía de Allen Daviau y la gran partitura de John Williams ayudan al empaque de un título a redescubrir.

8/10
S.O.S.: Equipo azul

1986 | SpaceCamp

Un grupo de jóvenes, chicos y chicas, están disfrutando de un campamento en Cabo Cañaveral organizado por la NASA. La idea es que vayan aprendiendo a ser astronautas. Desde allí serán lanzados por error al espacio exterior. Los jóvenes aprendices y una monitora espacial tendrán que intentar por todos los medios regresar a la Tierra. Película ochentera que mantiene cierto encanto aventurero. Destaca la presencia Kate Capshaw (Indiana Jones y el templo maldito) a quien acompaña un reparto solvente, lleno de jóvenes actores.

4/10
La guerra de Emma

1986 | Emma's War

Emma tiene 14 años y no se preocupa demasiado de la II Guerra Mundial, a pesar de que su padre está en el frente de batalla y su madre trabaja para la industria militar. Debido a lo que la guerra traer consigo, su madre se muda con ellos desde Sydney al campo, para llevar una nueva vida, más tranquila y pacífica. Un día, Emma conoce a un objetor de conciencia del que se enamora. Emotivo drama en ambientes bélicos que cuenta con la presencia de la incomparable Lee Remick, en el papel de madre, y de Miranda Otto en el de su hija.

4/10
El tren fantasma

1985 | Ghost Train | Serie TV

Cuento asombroso dirigido por Steven Spielberg. Un matrimonio con un hijo pequeño, Brian (el chico de las grandes orejas de Único testigo), y el abuelo Opa se trasladan a la nueva casa de campo familiar, construida donde Opa pasó la niñez, en tiempos donde el lejano Oeste daba sus últimos estertores. Allí el abuelo se da cuenta de que la casa está situada justo por donde pasaba el tren que descarriló, debido a una travesura infantil cometida por él. Tal vez Opa tenga ocasión de usar el billete para viajar que tenía por aquel entonces. Se trata de una historia plenamente spielbergiana, con chico de imaginación desbordante y su cuarto infantil repleto de juguetes, y que ve cómo sus fantasías se hacen realidad, la magia existe.

6/10
La misión (1985)

1985 | The Mission | Serie TV

Para muchos, el mejor episodio de la serie televisiva de corte fantástico “Cuentos asombrosos”, rodado con gran pericia por Steven Spielberg. Describe la misión de un bombardero americano durante la Segunda Guerra Mundial. Para el joven encargado de la ametralladora Jonathan va a ser su misión número 23, un auténtico récord de éxitos. Aunque el capitán se resiste a que Jonathan arriesgue una vez más su vida, ante la presión del resto de la tripulación, lo admite en la nueva incursión. Jonathan es muy popular por las caricaturas y dibujos que hace de cada uno del grupo, y le consideran como su amuleto de la suerte, por así decir. Y en efecto, el chico cumple con su cometido. Sólo hay un problema: Jonathan se ha quedado atascado en su posición en la panza del avión, y el tren de aterrizaje está roto. Sólo un milagro podría salvar su vida... Spielberg dota a la historia de un adecuado aire mágico, donde están muy presentes la nostalgia y la camaradería. El cineasta crea un genuino suspense, que crece de modo gradual, tal vez algo estirado, pero muy efectivo; hasta llegar a un final que en manos de otro resultaría sencillamente ridículo, y que él logra convertir en razonable, porque ha sabido prepararnos de modo conveniente para ello. Coprotagoniza la cinta un joven Kevin Costner.

6/10
Cuando el río crece

1984 | The River

Al Este de Tennessee, una joven pareja de agricultores tiene que hacer frente a una peligrosa crecida del río que amenaza con destruir su cosecha. Tom Garvey (Mel Gibson) se ve obligado a romper una huelga de la acería del lugar, dejando a su mujer (Sissy Spacek) al frente de la granja. Al regreso del marido, se ven sometidos a una dura prueba: la que supone la ambición del terraniente que codicia sus tierras y las de sus vecinos. Tras haberse convertido en una estrella internacional con el éxito de la saga de Mad Max, el actor australiano Mel Gibson comenzaba a despuntar en el cine norteamericano. En esta ocasión comparte reparto con una gran estrella, Sissy Spacek (Carrie (1976), Desaparecido) en un espléndido melodrama que se enriquece con la música de John Williams, compositor habitual de Steven Spielberg.

6/10
Indiana Jones y el templo maldito

1984 | Indiana Jones And The Temple Of Doom

El atractivo profesor de arqueología Indiana Jones (Harrison Ford) alterna sus clases en la Universidad con las más arriesgadas aventuras en busca de valiosas piezas. En esta ocasión, Indiana Jones debe encontrar la piedra Sankara, que ha sido robada de un tótem sagrado en Nepal. A la vez, centenares de niños están desapareciendo misteriosamente. Uno de ellos consigue regresar con vida al poblado, y cuenta los terribles sucesos que están sucediendo en un palacio. En las profundidades de este palacio, se encuentra el Templo Maldito, donde una malvada secta realiza los más terribles y sangrientos sacrificios. Indiana Jones tendrá que enfrentarse a cientos de peligros y fatalidades para salir con vida del Templo y rescatar a los niños. Se trata de la película con más elementos fantásticos de la serie de Indiana Jones. Las escenas se suceden a una velocidad de vértigo en varios continentes distintos. El sentido del humor es un elemento constante, y está reforzado por la presencia del joven Jonathan Ke Quan. Si en su estreno En busca del arca perdida (1981) fue una de las más taquilleras de la historia, la segunda parte no se queda atrás. Dos horas de acción trepidante, con sorpresas constantes y aventuras que dejan boquiabierto a cualquier espectador. La conocida música de John Williams es excelente.

7/10
El retorno del Jedi

1983 | Star Wars: Episode VI. The Return of the Jedi

El Imperio ha emprendido la construcción de un arma letal, una segunda estrella de la muerte más poderosa que la primera. La Alianza Rebelde planea lanzar un ataque sorpresa, mientras Luke Skywalker y la princesa Leia tratan de rescatar a su amigo Han Solo. El capítulo final de la trilogía galáctica original de George Lucas guarda pocas sorpresas, y el guión resuelve las tramas con soluciones fáciles. Además, los ewoks no gustaron demasiado, pese a que simbolizan la fuerza de voluntad y la imaginación. Pero el montaje es ágil, los efectos especiales mejoran incluso el nivel de las predecesoras, y las secuencias de acción resultan bastante espectaculares.

7/10
E.T., el extraterrestre

1982 | E.T. the extra-terrestrial

Steven Spielberg no sería quien es si no hubiera rodado esta película hace 20 años. Si ya antes había sorprendido con una visión favorable de la vida más allá de la Tierra en Encuentros en la tercera fase, su siguiente película fue directamente a destrozar el mito del marciano con malas pulgas que viene a nuestro planeta para sembrar la destrucción. ¿Qué ocurriría si el extraterrestre más simpático del universo perdiera el bus de vuelta a casa? Esta pregunta dio origen a la película más personal de Steven Spielberg, de la que ahora celebramos su veinte aniversario. En el pequeño Elliott, que sufre por la reciente separación de sus padres, y que no tiene amigos de su edad, podemos ver el “alter ego” de Spielberg. También él pasó por el divorcio de sus padres, y era un muchacho solitario, que buscaba refugio en su enorme imaginación. Como el protagonista de E.T., que vive en una casa de una zona residencial y juega con sus muñecos de superhéroes. Pero lo que más anhela es un verdadero amigo y, como explica el director, “dentro de esa existencia en solitario llega un regalo de las estrellas, el mejor amigo que pudiera uno imaginar. Por supuesto, esto es algo que nunca me sucedió a mí, pero es una parte de mis fantasías. Cuando yo tenía 9 años deseaba tener un amigo que viniese de las estrellas y creciera conmigo. Y pienso que, en definitiva, de ese deseo surgió la idea de hacer E.T.” En efecto, uno de los alienígenas que están recogiendo especies de plantas en la Tierra, pierde la nave espacial que debe llevarle a casa. Elliott le descubre, y se convierte en su mejor amigo. Pero ha de ayudarle a volver con los suyos, aunque le duela la separación. Steven Spielberg dibujó de un modo inimitable el mundo infantil. Sólo a los niños les está permitido conocer la presencia de E.T., los adultos no están preparados mentalmente para ello. Para remarcar esto, el director filmó toda la película con la cámara a la altura de Elliott, y por ellos los planos están tomados como si la cámara fuera un niño. De hecho, casi nunca se ven los rostros de los adultos, que son tomados de cintura para abajo: la excepción la constituyen la madre de Elliott, y el personaje de un científico, Peter Coyote, que dice la célebre frase, que bien podía haber pronunciado Spielberg, “he estado esperando esto desde que tenía diez años”. Además, el director tomó elementos de uno de sus libros favoritos, el clásico infantil 'Peter Pan' (años más tarde dirigiría Hook, una variación sobre el tema), de James Barrie; se trata del cuento que la madre lee a la pequeña Gertie, que sabe creer en las hadas, tiene auténtica fe. Steven Spielberg encargó el guión del film a Melissa Mathison, la que fuera esposa de Harrison Ford. De hecho, el actor hizo un pequeño cameo en la película, en la escena de la escuela, aunque luego fue eliminado del metraje que se estrenó en 1982. Otro “cameo” interesante es el de Yoda, en la fiesta de Halloween, al que E.T. quiere saludar, reconociendo en el maestro jedi a uno de los suyos. También es sensacional la incomparable música de John Williams, ganadora del Oscar con todo merecimiento.

8/10
Monseñor

1982 | Monsignor

John Flaherty (Christopher Reeve) es un joven capellán que sirve en el ejército norteamericano durante la II Guerra Mundial, mientras éste toma parte en el desembarco en Italia. De los campos de batalla es destinado al Vaticano, donde destaca por su fuerte personalidad. Se le asigna la misión de conseguir fondos para rehacer las reservas económicas, mermadas por el conflicto. Sin embargo, su fe va a ser puesta a prueba cuando conoce a Clara, una joven novicia por la que se siente atraído. Irregular film sobre la dedicación religiosa de un joven inteligente y constante, dirigido rutinariamente por Frank Perry. Se trata de la adaptación de una novela de Jack Alain Leger que ofrece una versión bastante parcial del mundo eclesiástico. Christopher Reeve, encasillado por su papel de Superman, daba un giro a su carrera, pues pasó de interpretar a un superhombre, a un papel de ser humano vulnerable.

4/10
En busca del arca perdida

1981 | Raiders of the Lost Ark

Un profesor de arqueología llamado Indiana Jones (Harrison Ford), combina sus clases de arqueología en la Universidad, con una agotadora actividad aventurera por todo el mundo, en busca de piezas arqueológicas de valor. En 1936, Hitler pone a un poderoso equipo en busca del Arca de la Alianza, donde fueron guardadas las Tablas de la Ley que Dios entregó a Moisés en el Monte Sinaí. Indiana recibe el difícil encargo de adelantarse a los nazis y conseguir el Arca. Pero para cumplir su misión Indi deberá correr innumerables aventuras y sortear los más increíbles peligros. Spielberg recupera con esta sensacional película el espíritu de los viejos seriales de aventuras de los años 30 y 40. Son dos horas de acción sin respiro, que se ven sin ningún esfuerzo y con mucho gusto. Se acumulan las situaciones más complicadas, de las que Indiana Jones siempre sale airoso. La emoción visual se logra a un ritmo trepidante, y se suceden a velocidad de vértigo las aventuras en la jungla sudamericana, en el desierto de El Cairo o en una base submarina nazi. Aunque la historia no es muy rica en matices, el sentido del humor es un elemento constante. En su estreno, fue una de las más taquilleras de la historia del cine. La música compuesta por John Williams es magistral.

8/10
El imperio contraataca

1980 | Star Wars: Episode V. The Empire Strikes Back

Tres años después de arrasar en las carteleras con La guerra de las galaxias, la película más influyente en Hollywood de las últimas décadas, George Lucas dispuso de un presupuesto holgado, que le permitió unos efectos especiales más creíbles. Saturado por las labores de producción, el cineasta delegó la realización en el artesano Irvin Kershner (Los ojos de Laura Marsh) y tuvo la suerte de contar con dos guionistas de excepción, la novelista Lee Brackett, autora de películas como Río Bravo, y Lawrence Kasdan, uno de los grandes escritores y directores estadonidenses de los últimos años. Tras la destrucción de la Estrella de la Muerte, Han Solo, la princesa Leia, Luke Skywalker y el resto de la Alianza Rebelde se han refugiado en el desértico planeta helado de Tattooine, donde no parece haber vida. Pero las tropas imperiales, bajo el mando de Darth Vader emprenden una búsqueda incansable, y barren la galaxia mediante sondas imperiales. Aunque Han Solo logra destruir una, es demasiado tarde, y transmite señales que alertan de la posición de las tropas rebeldes. Emprenden una rápida evacuación, pero antes deben frenar a los gigantescos vehículos de asalto del Imperio. Se dice que segundas partes nunca fueron buenas, pero ésta es una de las excepciones a la regla, habiendo resistido mejor el paso del tiempo que la película original. Además, aumenta la intensidad dramática porque desarrolla por completo a los personajes. Han Solo se hace menos cínico por amor, y Luke Skywalker pasa de ser un joven granjero ingenuo a un maestro Jedi por su entrenamiento con Yoda.

7/10
1941

1979 | 1941

Si algo demostró Steven Spielberg con esta película es que la comedia gamberra no era lo suyo. Con la ayuda de sus compinches de la saga de Regreso al futuro pergeñó una trama sobre el pánico que se desata en California ante una posible invasión japonesa a los pocos día del ataque a Pearl Harbor, durante la Segunda Guerra Mundial. Un grupo de personajes lunáticos y un submarino nipón perdido por allí cerca dan pie a situaciones disparatadas. Spielberg, niño bonito de Hollywood tras sus taquillazos con Tiburón y Encuentros en la tercera fase, se estrelló con un film al que faltaba el adecuado timing para provocar las risas. Era como explotar el tirón de Que vienen los rusos, de Norman Jewison, con un reparto coral más o menos estelar; pero la jugada no funciona.

4/10
Drácula (1979)

1979 | Dracula

Una de las mejores versiones de la novela "Drácula", de Bram Stoker, dirigida por John Badham (Juegos de guerra, Cortocircuito) y con unos espectaculares efectos especiales. Además, consiguió aglutinar a un espectacular reparto, en el que destaca Frank Langella, como el conde vampiro, y el mítico Laurence Olivier (Rebeca, La huella) como el profesor Van Helsing. La principal baza de la película reside en una excelente partitura musical cuidadosamente elaborada por John Williams, compositor habitual de Steven Spielberg. La historia es enormemente conocida: el conde Drácula se translada hasta Londres en un barco, cuya tripulación muere en extrañas circunstancias. Una vez en esta ciudad, elige como víctima a una joven de la alta sociedad.

6/10
Tiburón 2

1978 | Jaws 2

Es agosto y las playas de la costa de Maine se llenan de veraneantes. Pero el jefe Brody tiene trabajo y más cuando aparece una orca varada en la arena con una gran mordedura en la cabeza. Días después unas chicas que están haciendo esquí acuático sufren un accidente en el mar, pues algo ha atacado su lancha motora. Brody comienza a recordar lo que años antes fue su peor pesadilla, un enorme tiburón blanco. Investiga el caso y todo parece apuntar que otro enorme escualo ha vuelto a las playas a saciar su apetito, pero cuando informa a las autoridades del peligro que acecha, el mayor Larry Vaughn sale al paso con excusas, pues es temporada alta y eso significa negocio. Para colmo de males, Mike, el adolescente hijo de Brody, ha salido a alta mar a navegar con su pandilla. Secuela de Tiburón, que ya no contaba con Steven Spielberg para dirigirla. Repite sin embargo, un cínico Murray Hamilton, el desaparecido Roy Scheider como el agente Brody (genial) y Lorraine Gary, como la resignada esposa. La película no está a la altura de la primera, pero también contiene buenas dosis de suspense, angustia y terror. La pesadilla de los jóvenes en alta mar se hace, por momentos, interminable, pero consigue la agonía que reclama en el espectador en este tipo de filmes. Entretenida pero no apta para ver en vísperas veraniegas.

5/10
La furia

1978 | The Fury

Peter Sandza, intenta encontrar a su hijo, que tiene poderes psíquicos y ha desaparecido sin dejar rastro. Como no tiene pistas, decide recurrir a una joven que tiene ls mismos poderes que el chico. Ésta le explica que su hijo ha sido capturado por una siniestra agencia gubernamental.  Brian De Palma realizó una nueva incursión en el cine de terror, tras el gran éxito de Carrie, también sobre poderes psíquicos. Aunque se parece demasiado a su antecesora, y de que el guión por momentos resulta poco creíble, es una cinta amena, de ritmo trepidante, con una notable banda sonora de John Williams. A pesar de su madurez, Kirk Douglas resulta creíble en las secuencias de acción.

6/10
Superman

1978 | Superman

¿Es un pájaro? ¿Es un avión? No, es Superman, el hombre de acero. El planeta Kripton se muere, pero un niño sobrevive gracias a que sus padres lo mandan a la Tierra. Allí crece con su familia adoptiva bajo la identidad de Clark Kent. Pronto se manifiestan sus superpoderes, que usará, por supuesto, al servicio del bien. Lo malo es que Lex Luthor, un villano que conoce su punto débil (la kriptonita), le complica la vida. Adaptación a la pantalla del clásico superhéroe de DC Comics. Christopher Reeve (antes de sufrir su desgraciada lesión) dio vida al héroe que, recordaba, “ha sido una figura muy importante en nuestra cultura. En los años 30 era un rayo de esperanza durante la Depresión. En los 40, los soldados leían en la trincheras el cómic como apoyo moral. En los 50 y 60 era un gran héroe para tiempos difíciles. Y en los 70 y 80 era una figura romántica y un amigo”. El film tiene un poco de todo: acción, amor, humor y lucha entre el bien y el mal, todo ello en dosis equilibradas. Los secundarios están muy bien, comenzando por el gran Gene Hackman, aquí en el histriónico rol de Lex Luthor.

6/10
Domingo negro

1977 | Black Sunday

Mezcla de cine de catástrofes y thriller policial, que comienza cuando un comando israelí asalta la casa de unos terroristas palestinos. Sin embargo, el líder del grupo, el mayor Kabakov (Robert Shaw), permite la huida de una peligrosa terrorista –Dalhia (Marthe Keller)– a la que no se atreve a disparar cuando la encuentra desnuda en la ducha. Es ella la que se une al veterano de Vietnam Lander (Bruce Dern), frustrado por el mal trato que le ha dado su país, para preparar un enorme atentado haciendo explotar un zeppeling repleto de metralla durante la final de la Super Bowl, la gran fiesta del fútbol americano. Un gran espectáculo repleto de acción e intriga, dirigido con enorme tensión por John Frankenheimer y apoyado en una inquietante música de John Williams. Una de las mejores películas de los años 70, sutil en su denuncia política, y a reivindicar cuanto antes. Resulta curioso cómo combina el realismo, apoyado por la selección de un reparto bastante desconocido y la sobriedad narrativa, con la espectacularidad, especialmente en el tramo final, no apto para cardíacos.

7/10
La guerra de las galaxias

1977 | Star Wars

Hace mucho, mucho tiempo, en los 70, en la relativamente lejana galaxia de Hollywood, George Lucas revolucionó el cine con la saga de La guerra de las galaxias, responsable directa de que la mayor parte de películas actuales de Hollywood se dirijan hacia un público cada vez más joven. Contra todo pronóstico, y a pesar de que Lucas tuvo grandes problemas para encontrar financiación para su película, se convirtió en un gran éxito. Por eso, el cineasta aseguró a los cuatro vientos que tenía pensado que la película fuera el capítulo cuarto de una extensa saga. El tiránico Imperio domina la galaxia, a pesar de la resistencia de la Alianza Rebelde. Antes de ser capturada, la princesa Leia esconde los planos del arma principal del Imperio, la Estrella de la Muerte, en un droide que irá a parar a las manos de Luke Skywalker. Éste intentará salvar a la princesa, con ayuda del jedi Obi-Wan-Kenobi y el contrabandista Han Solo. Aunque la estética se ha quedado bastante desfasada, continúa funcionando porque recupera el espíritu de las viejas películas de aventuras, y el argumento mezcla tópicos del género, con otros sacados del cine negro, el western y las películas de aviación. Aunque hoy en día los efectos especiales parecerán ingenuos, tienen el valor de estar hechos sin recurrir al ordenador, y en su momento fueron un hito. Además, Lucas fundó con los técnicos que había reunido la empresa ILM, que hoy en día siguen siendo los números uno en su campo. El reparto combina ilustres veteranos, como Alec Guinness y Peter Cushing, con jóvenes simpáticos, como el entonces desconocido Harrison Ford y los malogrados Mark Hamill y Carrie Fisher. La filosofía de la fuerza, aún siendo algo simplona, es bastante positiva y parte de principios religiosos.

7/10
Encuentros en la tercera fase

1977 | Close Encounters Of The Third Kind

La película que consagró definitivamente a Steven Spielberg. Con ella esculpió su nombre en letras de oro en la historia de la ciencia ficción. Esta edicion especial incluye secuencias no vistas en cine, que completan y mejoran el film original En el film somos testigos de cómo se produce la primera toma de contacto de los humanos con formas de vida extraterrestre, a través de diferentes personajes, que se ven impulsados, sin motivo aparente, a acudir a un determinado lugar en un momento determinado. Ellos serán los protagonistas de la gran aventura que supone el encuentro con una civilización extraterrestre. Spielberg da muestras de su buen hacer y se revela, además, como un excelente técnico y un gran director de actores. Destaca la interpretación de Richard Dreyfuss, así como la especial intervención del actor y director François Truffaut. Los efectos especiales, supernovedosos en su día, corren a cargo de Douglas Trumbull, y la banda sonora es del célebre John Williams (La guerra de las galaxias). El guión es del propio Spielberg.

6/10
Missouri

1976 | The Missouri Breaks

Un cazador de recompensas persigue a un tipo que se ha escapado con la hija del hombre que le ha contratado. Irregular western de Arthur Penn (La jauría humana) que le saca partido a un veterano Marlon Brando.

4/10
La batalla de Midway

1976 | Midway

Recreación minuciosa de la batalla decisiva entre EE.UU. y Japón durante la II Guerra Mundial, con papel clave de la fuerza aérea. Buen reparto, y respeto en el dibujo de ambos bandos.

6/10
La trama

1976 | Family Plot

Última película del maestro del suspense, Alfred Hitchcock. Un taxista y una clarividente se unen para obtener los 10.000 dólares de recompensa que se ofrecen por encontrar a un hombre que dan por muerto pero que en realidad no lo está. Sus vidas se entrecruzan con las de un ladrón tratante de joyas y su acompañante habitual. Muy bien interpretada por Karen Black, Bruce Dern y Barbara Harris, Hitchcock volvió a realizar una de sus entretenidas intrigas con un punto de humor.

5/10
Licencia para matar (1975)

1975 | The Eiger Sanction

Clint Eastwood interpreta a Jonathan Hemlock, un mercenario retirado que se dedica ahora a la enseñanza y a la búsqueda de obras de arte. Sin embargo, un día la paz en la que vive se ve truncada por el asesinato de su mejor amigo. Para desenmascarar al asesino se deberá reunir con un grupo de alpinistas que se dispone a realizar una peligrosa ascensión al monte Eiger, en los Alpes Suizos. Aunque algo escasa de ritmo, el film es una emocionante mezcla de acción y suspense con el que Clint Eastwood empezó a demostrar que, además del actor idóneo para el cine de acción, era también un buen realizador. Especialmente destacables son algunos diálogos, que brillan con fuerza en boca del carismático Eastwood. Aunque quizá lo más espectacular es la serie de secuencias de alpinismo, de las mejores que se han visto en la gran pantalla.

5/10
Tiburón

1975 | Jaws

El título que catapultó a la fama a Steven Spielberg, gracias a la confianza que le mostró el estudio Universal, asombrado de lo que había hecho el joven cineasta con El diablo sobre ruedas. Tomando una novela de Peter Benchley, logró entregar un clásico del cine terrorífico con monstruo depredador. La acción transcurre el pueblecito costero y playero de Amity, donde empieza a hacer de las suyas el escualo del título. Las autoridades locales, temerosas de que los ingresos turísticos se vayan al traste por el miedo al tiburón, tratan de restar importancia a las muertes que se producen, e incluso muestran a un bicho, ya capturado, que supuestamente habría sido el tiburón asesino. La cosa no resulta tan sencilla, de modo que aúnan fuerzas para enfrentarse al tiburón el sheriff local, un experto oceanográfico y un cazador de tiburones. Aunque el rodaje en el mar fue harto complicado, y al principio no se acababa de dar con el muñeco mecánico adecuado que hiciera las veces de tiburón, al final resultó un film redondo, gracias al magistral uso del suspense por Spielberg, bien apoyado en las inquietantes notas musicales de John Williams. Resulta memorable la escena de Quint, estupendo Robert Shaw, relatando el trágico destino de los ocupantes del barco USS Indianapolis.

8/10
El coloso en llamas

1974 | The Towering Inferno

La acción se desarrolla en San Francisco, en un rascacielos recién construido de 138 pisos, considerado el edificio más grande del mundo. Durante la ceremonia inaugural, que ha reunido a las más importantes personalidades de la ciudad, se desencadena un incendio que se propaga rápidamente por todo el edificio. La salvación de vidas humanas, así como controlar y sofocar el incendio, constituye el objetivo principal del cuerpo de bomberos de la ciudad de San Francisco. El coloso en llamas es ya un título clásico dentro del género de cine de catástrofes, que tan en boga se puso durante los años setenta. Dirige la película John Guillermin, que consigue escenas cargadas de gran dramatismo. Cuenta con un reparto de estrellas de primer orden: Paul Newman encarna al arquitecto del edificio y Steve McQueen al sufrido jefe de bomberos; aparecen también Faye Dunaway, Fred Astaire, Richard Chamberlain, Robert Wagner, William Holden y O.J. Simpson. El film consiguió tres Oscar en 1974, en las categorías de mejor fotografía, canción y montaje.

7/10
Loca Evasión

1974 | Sugarland Express

Tras el éxito de El diablo sobre ruedas, realizada para televisión, Steven Spielberg debutó en el terreno del largometraje con este filme. Lou Polin va a ver a su marido a la prisión y le cuenta que van an tener que dar a su hijo en adopción en Sugarland. A pesar de que le queda poco tiempo de condena, ella le convence para que escape con su ayuda. Tras secuestrar a un matrimonio de ancianos con un coche, parten hacia Sugarland donde dan un golpe, secuestran a un policía y recuperan a su hijo. Los agentes de la ley le siguen muy de cerca. A pesar de que se estrenó en España una vez que Spielberg ya era un director famoso, este filme resulta imprescindible para conocer la evolución del artífice de Tiburón y E.T., el extraterrestre y supuso su primer encuentro con el compositor John Williams, que se convertiría a partir de ese momento en un colaborador imprescindible.

6/10
Conrack

1974 | Conrack

Autobiografía del profesor Pat Conroy, según su libro 'The Water Is Wide'. En el mismo cuenta cómo consiguió educar a sus alumnos, principalmente conflictivos afroamericanos del Sur de California. Sin embargo, no todo fue sencillo, ya que ni los jefes de la escuela confiaban en sacar algo provechoso de estos muchachos. Ambientado en los revueltos años 60, narra como Conroy les enseñó mucho más que lo que podían aprender en los libros: ver cine, escuchar música, amar la vida y respetarse entre ellos. Curiosamente, este profesor se transformó después en un reputado novelista, algunas de cuyas obras han sido adaptadas al cine, como El gran Santini y El príncipe de las mareas. Gran interpretación de Jon Voight y sobresaliente banda sonora de John Williams, que aporta sentimiento y sensibilidad al relato.

7/10
Terremoto

1974 | EarthQuake

El cine norteamericano suele dramatizar los sucesos más relevantes de su historia. Esta vez le tocó el turno a los dramáticos efectos que produjo el terremoto ocurrido en el Sur de California, que casi destruye Los Ángeles, en la mañana del 9 de febrero de 1971. Para asegurar la calidad, el productor Jennings Lang contrató a Mario Puzo, novelista y guionista que acababa de triunfar con El padrino. Los actores son competentes, en especial el mítico Charlton Heston (Ben-Hur, Los diez mandamientos).

4/10
Vida de un estudiante

1973 | The Paper Chase

James es un estudiante universitario de Derecho que asiste a las sufridoras clases del estricto profesor Kingsfield. Pronto se enamora de Susan, que resulta ser la hija del docente. Drama sobre un muchacho que lucha por mantener el amor de su vida y no descentrarse de sus estudios universitarios. El disciplinario profesor no le pondrá las cosas fáciles, sobre todo cuando sabe que es el noviete de su hija. La película tuvo buenas valoraciones, obteniendo John Houseman un Oscar como mejor actor secundario. El guión y el sonido se conformaron con la nominación.

6/10
Un largo adiós

1973 | The Long Goodbye

Adaptación del libro más maduro de Raymond Chandler sobre el detective Philip Marlowe. El cáustico Robert Altman contó con un guión de Leight Brackett, que había adaptado a Chandler en El sueño eterno.

5/10
Permiso para amar hasta la medianoche

1973 | Cinderella Liberty

Maggie es una prostituta treintañera, algo alcoholizada y con un hijo de 10 años. En su vida se cruza John, un marinero que no puede salir a navegar debido a un imprevisto legal con sus documentos. Estando en tierra John ayuda a Maggie con el crío al tiempo que los dos se van enamorando. Marsha Mason (Sólo cuando me río) fue nominada al Oscar a la mejor actriz por este drama dirigido por Mark Rydell (Cuando el río crece). James Caan que casi nunca decepciona, le da la réplica con una buena interpretación. La música la pone el maestro John Williams.

5/10
El hombre que amó a Cat Dancing

1973 | The Man Who Loved Cat Dancing

Jay Grobart se convierte en un forajido tras pasar un tiempo en la cárcel por vengarse del responsable de la muerte de su esposa, que fue salvajemente violada y asesinada. Unido a un grupo de maleantes, se cruzará en su camino una mujer llamada Catherine, que está huyendo de su marido. Film del oeste, cuya dura y violenta trama enlaza con los temas propios del western crepuscular. Destaca el protagonismo del otrora burlesco Burt Reynolds.

4/10
Imágenes

1972 | Images

Extraña y fantasmagórica cinta, deudora del cine de Bergman en cuanto a su claustrofobia y visión del universo femenino, que marcaría una pauta a su director Robert Altman en posteriores proyectos como la no menos "rarita" Tres mujeres (1977). Narrada con voz en off, sigue a una solitaria mujer, escritora de cuentos infantiles, que se encierra en su propio mundo de fantasía viviendo unas experiencias macabras, que duda si son reales o imaginadas. Por la complejidad del personaje y su fuerza expresiva, Susanna York (embarazada mientras rodaba la película) fue premiada como mejor actriz en el Festival de Cannes. Rodada en dos únicos escenarios y con escasos protagonistas o bien acaba apresando al espectador en una fascinante tela de araña, o bien éste siente que no entiende nada de lo que está pasando. A tono con la frialdad del relato, el músico John Williams escribió uno de sus más sugerentes trabajos con el sintetizador del japonés Stomu Yamashita.

6/10
Risas y lágrimas

1972 | Pete 'n' Tillie

Adaptación de la novela 'Witch´s Milk' de Peter De Vries, con un guión adaptado por el veterano Julius J. Epstein (1909-2000), que empezó a escribir películas junto a su hermano gemelo Phillip en los años 30, y que adquirieron la categoría de mitos al ganar el Oscar por Casablanca (1942). Film recordado gracias a su pareja protagonista, Walter Matthau y Carol Burnett. Ambos son unos amigos que acaban convirtiéndose en amantes, y después en marido y mujer. En toda su trayectoria vital van pasando por momentos que, como su título español indica, están repleto de risas y lágrimas. Nominaciones al Oscar para Geraldine Page como mejor secundaria y el mencionado Julius al mejor guión adaptado. Primera película entre el actor Walter Matthau y el director Martin Ritt, que después volverían a colaborar en 1978 con Casey's Shadow.

6/10
Los cowboys

1972 | The Cowboys

Will Andersen, un maduro ranchero, se dispone a transportar su ganado a la ciudad para venderlo. Pero los vaqueros que iban a trabajar con él le dejan abandonado, porque corre el rumor de que se ha encontrado un filón de oro. Se verá obligado a recurrir a un grupo de niños. Imprescindible y simpático western, en torno a la iniciación a la madurez y a la edad adulta, donde a Wayne le acompaña un grupo de jovencísimos, pero expresivos actores. De los mejores trabajos del final de la amplia carrera del legendario actor.

6/10
La aventura del Poseidón

1972 | The Poseidon Adventure

Durante la celebración de la Nochevieja, un lujoso transatlántico sufre un terrible accidente, al recibir el impacto de una ola gigantesca que le hace volcar. Los supervivientes quedan atrapados en el interior y su única esperanza es ir hacia el casco del barco antes de que se hunda. En los años 70 se pusieron de moda las producciones de catástrofes, caracterizadas por una exhibición de suntuosos efectos especiales y un reparto que incluía a grandes estrellas en pequeños papeles. El argumento suele ser muy similar en todas ellas y tras el accidente o desastre meteorológico de turno (hubo desde incendios en El coloso en llamas hasta múltiples accidentes de aviones en las más populares de la época, las cintas de la saga de Aeropuerto), las vidas de un extenso grupo humano se truncan, pues su única preocupación pasa a ser la supervivencia. La aventura del Poseidón es uno de los títulos más representativos y cumple modélicamente todas estas características, tomando como base la novela de Paul Gallico. El choque del barco resulta espectacular, debido a la utilización de maquetas y técnicas muy avanzadas para la época. La lista de actores que interpretan a las víctimas es extensa, e incluye algunos de los nombres más taquilleros de la época, como Gene Hackman o Ernest Borgnine, pero también estrellas del Hollywood clásico como Shelley Winters o Leslie Nielsen. Un John Williams en sus primeros años de carrera es el autor de la música, un excelente presagio de que el autor de las bandas sonoras de La guerra de las galaxias, En busca del arca perdida y E.T., el extraterrestre se convertiría poco a poco en el más reputado compositor de música de cine de su generación. El éxito de esta película propició que se hiciese una secuela, Más allá del Poseidón, que, aun siendo entretenida, no alcanza la excelencia de la primera parte.

6/10
Jane Eyre (1970)

1970 | Jane Eyre

Nueva producción televisiva de la obra de Charlotte Brontë, "Jane Eyre". Ya antes y, por supuesto después, esta novela ha sido objeto de numerosas adaptaciones tanto en el cine como en series para la pequeña pantalla. Hasta los mismísimos Orson Welles y Joan Fontaine protagonizaron una versión en 1944. Jane Eyre es una huérfana que encuentra trabajo como institutriz en la casa de una familia adinerada. Conforme pasan sus días allí, se va dando cuenta de que el lugar está lleno de oscuros secretos.

4/10
Adiós, Mr. Chips (1969)

1969 | Goodbye, Mr. Chips

Arthur Chiping es un profesor inglés que imparte clases en una prestigiosa escuela. En el transcurso de los años, Arthur conocerá a diferentes generaciones de muchachos. Entrañable film, basado en la novela de James Hilton, que ya contaba con otra versión cinematográfica del año 1939, con Robert Donat como protagonista. En este caso es Peter O'Toole el que se encarga de interpretar al profesor, y su trabajo le valió una nominación a los Oscar. Herbert Ross dirige su segunda película y contó también con Petula Clark entre el reparto.

6/10
Los rateros

1969 | The Reivers

Boon Hogganbeck (Steve McQueen), un hombre alocado e irresponsable, tomará "prestado" para irse a Memphis el coche nuevo de su patrón, un espectacular y fabuloso Winston Flyer. Boon, acompañado de los hermanos McCaslin: el mozo encargado del establo, Ned (Rupert Crosse); y un chaval de 12 años a punto de perder la inocencia, Lucius (Mitch Vogel); realizará un viaje lleno de incidentes y en el que lo más importante es no perder el coche. Película basada en la novela de William Faulkner. Obtuvo 2 nominaciones al Oscar: Mejor actor de reparto (Rupert Crosse) y Mejor BSO.

El sargento Ryker

1968 | Sergeant Ryker

Durante la guerra de Corea, un sargento es enviado a cumplir una misión secreta: pasarse al enemigo. Sólo un oficial del servicio de inteligencia conoce sus auténticas intenciones. La situación se complica porque el oficial muere y Ryker es hecho prisionero vestido con el uniforme enemigo. Un tribunal le acusa de alta traición. Notable película que avanza de modo totalmente imprevisible y que tiene su colofón en el memorable alegato de Lee Marvin contra las autoridades militares. El director, Buzz Kulik, se había dedicado a la publicidad antes de dirigir películas.

4/10
Cuidado con el mayordomo

1967 | Fitzwilly

Simpática comedia romántica, especialmente lúcida debido a su pareja principal: Dick Van Dyke y una Barbara Feldon muy conocida en esos momentos gracias a la paródica serie televisiva Superagente 86. Su trama proviene de una novela de Poyntz Tyler, donde una millonaria filantrópica descubre que sus generosas donaciones le han llevado a la ruina. Así que, a pesar de tener una gran casa y estar rodeada de lujo, no puede hacer frente al sueldo de sus fieles sirvientes. Éstos harán todo lo posible para mantener el nivel de vida de la señora, incluyendo el robo y las apuestas. La llegada de una secretaria complicará bastante las cosas. Lo mejor de la película es la secuencia de los grandes almacenes navideños rodada en los enormes estudios Goldwyn con un coste de medio millón de dólares y 450 extras, con una memorable dirección artística de Robert F. Boyle. El film contiene una de las primeras partituras del autor de Star Wars, cuando todavía firmaba como Johnny Williams. Además, fue el debut en pantalla de Sam Waterston.

7/10
Guía para el hombre casado

1967 | A Guide for the Married Man

Ed y Paul son hombres casados, pero el primero trata de convencer al otro que la mejor manera de mantener el matrimonio es tontear con otras mujeres. Ello lo ilustra Ed con algunas experiencias personales, mientras Paul se prepara para iniciarse en el seguimiento de los consejso del amigo. Agradable comedia dirigida por Gene Kelly a partir del libro de Frank Tarloff, con Robert Morse y Walter Matthau como la pareja de amigos, y un montón de rostros conocidos en pequeños papeles.

5/10
La fuerza de la nobleza

1966 | The Plainsman

Calamity Jane decide ayudar a Buffalo Bill y Wild Bill Hickock, que intentan detener la guerra contra los indios. Remake de Buffalo Bill, dirigida en 1936 por Cecil B. DeMille. Aunque no llega a la altura del original, se sigue con agrado.

4/10
Bromas con mi mujer... no

1966 | Not with My Wife, You Don't!

Una enfermera italiana se enamora de dos soldados norteamericanos durante la guerra de Corea. Uno de los afortunados está interpretado por George C. Scott, aunque la protagonista decide casarse con el personaje de Tony Curtis pues cree que Scott ha muerto en combate. Después de más de una década de matrimonio feliz el supuesto cadáver irrumpe en sus vidas vivito y coleando, algo que no hará ninguna gracia al marido. Esta película es uno de los primeros trabajos como máximo responsable de una banda sonora del multioscarizado John Williams.

4/10
Cómo robar un millón

1966 | How to Steal a Million

Si uno se aficiona a falsificar obras de arte, la vida puede complicarse mucho... William Wyler repitió con Audrey Hepburn en el terreno de la comedia romántica tras Vacaciones en Roma, con esta historia de falsificación de obras de arte y ladrones de guante blanco. En ella Nicole planea un robo en un museo para evitar que se descubra que su padre, un falsificador, ha dado el cambiazo a una estatua que supuestamente estaba restaurando. La sofisticada secuencia del robo nocturno combina suspense, comedia y romanticismo.

6/10
Una dama entre vaqueros

1966 | The Rare Breed

Martha, una mujer irlandesa, y su hija Hilary llegan a Estados Unidos a finales del siglo XIX. Allí venden un ejemplar de su ganado a un hosco escocés durante una feria de ganado, con la intención de que esa raza se extienda por el país. Para llevar la res hasta su nuevo dueño contratan a un vaquero llamado Burnett. El viaje no será fácil y también el destino será un lugar poco acogedor. El discípulo aventajado de John Ford, el director Andrew V. McLaglen, dirige este entretenido western que cuenta con un reparto exquisito, encabezado por unos ya crepusculares James Stewart y Maureen O'Hara. No es lo mejor de ambos, pero ya quisieran algunos...

5/10
Penélope

1966 | Penelope

Divertida comedia que narra la hsitoria de la inestable, cleptómana y caprichosa esposa de un banquero que consigue robar más de 50.000 dólares del banco de su propio marido. La película cuenta con un gran reparto encabezado por una estupenda Natalie Wood (Rebelde sin causa) como la aburrida y ladrona Penelope, Ian Bannen (Muerde la bala) y Peter Falk (La princesa prometida).

5/10
Perdidos en el espacio (1965)

1965 | Lost in Space | Serie TV

El profesor John Robinson decide abandonar la Tierra, con problemas de sobrepoblación, y mudarse con su esposa y sus dos hijos a un planeta habitable del sistema Alpha Centauri. Para ello, emprenden un viaje espacial durante el que permanecerán en animación suspendida, en la nave Jupiter 2 pilotada por el comandante Donald West, el mejor amigo de Robinson. Un agente extranjero intenta sabotear el viaje, lo que provocará que el Jupiter 2 se desvíe de su trayectoria. Emblemática serie de los 60, inspirada libremente en la novela "Los robinsones suizos", de J.R. Wyss, pero en clave de ciencia ficción. La acción comienza en 1997, un año que parecía muy lejano en el tiempo cuando se rodó la serie. En 1998 se rodó una versión cinematográfica.

6/10
Todos eran valientes

1965 | None But the Brave

Primera y única incursión de Frank Sinatra en el terreno de la dirección. Acostumbrado a participar en comedias y musicales, para su experiencia como director cambió de tercio y se atrevió con un drama bélico. Él se reserva un papel secundario en esta cinta coral enmarcada en la Segunda Guerra Mundial. Si Clint Eastwood quiso mostrar en Banderas de nuestros padres y Cartas desde Iwo Jima la versión norteamericana y japonesa del conflicto bélico, Frank Sinatra acometió algo parecido con 40 años de antelación. La película narra las desdichas de un avión norteamericano que se estrella en una isla perdida del Pacífico. Sin posibilidad de comunicar por radio, se encuentran con que los japoneses ocupan el lugar, tan aislados como ellos. Aunque hostiles, las circunstancias les permitirán momentáneamente dejar a un lado la guerra y sus diferencias, e iniciar una enriquecedora convivencia. Hasta que la guerra llama de nuevo a sus puertas. Destaca la escena en que Sinatra, enfermero reconvertido en médico, debe proceder a la amputación de la pierna de un soldado enemigo. La partitura es de John Williams, que por aquel entonces firmaba como Johnny Williams.

6/10
Un yanqui en el harén

1965 | John Goldfarb, Please Come Home

John Goldfarb es un ex jugador de fútbol americano del equipo de Notre Dame que sobrevuela una ciudad de Arabia con tan mala suerte que sufre un accidente y aterriza aparatosamente. Tras salir ileso, el rey Fawz que allí habita, le invita a su harén y le convence para que entrene a su equipo de fútbol. Entretanto, John conocerá a la reportera americana Jenny Ericson, de la que se enamorará. Acostumbrada a las comedias, como Irma La Dulce o Ella y sus maridos, Shirley MacLaine protagonizó este simpático film de J. Lee Thompson, junto a un orondo Peter Ustinov en el papel del Rajá. Richard Crenna (Rambo) interpreta al desubicado futbolista.

4/10
Código del hampa

1964 | The Killers

Dos sicarios son contratados para asesinar a un ex piloto de carreras llamado Johnny North, pero cuando lo hacen, la víctima en cuestión no opone resistencia, lo que hace sospechar a Charlie, uno de los asesinos. Junto a su compañero iniciará una investigación para conocer el pasado de Johnny, y poco a poco irá descubriendo la mafia que se esconde detrás de todo. Basándose en un relato de Ernest Hemingway, Don Siegel dirige este thriller que tiene muchas de las características del cine negro: matones, asesinos, mujeres fatales... La cinta tiene un ritmo ágil, con uso de flashbacks y suspense 'in crescendo'. Lee Marvin (La taberna del irlandés) protagoniza la historia en un papel idóneo para el actor. Por su parte,  Angie Dickinson (La jauría humana) es la novia de Ronald Reagan en ésta, última película del que fuera presidente de los Estados Unidos. La música la pone John Williams.

5/10
La isla de Gilligan

1964 | Gilligan's Island | Serie TV

En medio del Océano Pacífico el barco turístico S.S. Minnow se ve afectado por una fuerte tormenta, que acaba hundiéndolo. Las siete personas que viajaban a bordo –el capitán, su ayudante y cinco pasajeros– acaban en una isla de Hawaii, donde tratarán de trazar un plan para regresar a la civilización. El gran clásico de las comedias de situación televisivas americanas. Aunque sólo estuvo en antena durante tres temporadas, a base de las continuas repeticiones se ha convertido en un icono de la cultura pop. En cada episodio, el profesor es capaz de todo tipo de muebles y artefactos con cañas de bambú, llegando a fabricar un contador geiger. Solían también hacer frente al descubrimiento de algún personaje que curiosamente anda por la isla, como nativos violentos, o soldados japoneses que pensaban que continuaba la II Guerra Mundial. Destaca el episodio del chico criado en la jungla, al estilo de Tarzán, que estaba interpretado por un jovencísimo Kurt Russell.

5/10
El señor de Hawai

1963 | Diamond Head

Richard "El rey" es un importante terrateniente en Hawai, que está pensando seriamente en iniciar una carrera política. Pero para ello es clave contar con el voto de los nativos; y la verdad sea dicha, su actitud racista (no aprueba que su hermana pueda casarse con un nativo, mientras él mantiene relaciones con una joven también nativa, que para más inri se queda embarazada) no parece que le vaya a ayudar demasiado. Intenso dramón sobre el racismo, a cuento de una especie de linaje de poderosos que durante generaciones han rehusado estrechar lazos con los hawainos nativos. Charlton Heston aludía a las notas que tomó en su diario de rodaje para afirmar que, a pesar de que todo el equipo se esforzó, no le satisfizo cómo iba la película.

4/10

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