Lo más comentado en internet de la gala de los Oscar –aparte del vestido con forma de gofre de Emma Stone– fue la química entre Bradley Cooper y Lady Gaga cuando interpretaron “Shallow”, la canción de “Ha nacido una estrella” que posteriormente se hacía con la estatuilla.
Desde el domingo se habla de los gestos de cariño entre ambos, de que Irina Shayk, pareja del primero se sentó entre ambos con actitud de defensa, etc. Por eso no resulta nada sorprendente que en su visita al célebre programa !Jimmy Kimmel Live!, el presentador le preguntara a la diva por el asunto.
"Antes de nada, quiero decir que las redes sociales son el váter de Internet, es como un abismo”, respondió Lady Gaga tras un gesto de desesperación. “Sí, la gente vio el amor, ¿y adivina qué? Eso es exactamente lo que queríamos que se viera. Es una canción romántica y forma parte de la historia de amor que cuenta Ha nacido una estrella”, añadió antes de detallar cómo se gestó la aplaudida actuación. "Hemos trabajado muy duro en la película y en esta actuación. Bradley Cooper ha dirigido la cinta y obviamente los momentos musicales de ella también, incluida esta canción, por lo que sabía que él tenía una idea de cómo quería que fuese la interpretación en la gala", señaló.
“La forma en la que nos colocamos, dónde se sitúa el piano, la intro, cómo se colocó en el teatro, dónde estaba el público... Todo lo hizo él. Para los dos fue muy importante estar conectados durante la actuación, porque cuando cantas una canción de amor le tienes que transmitir a la gente lo que ésta expresa”, detalló.
Además, Lady Gaga recordó que también tenía una enorme complicidad con el veterano músico Tony Bennett, de 92 años, con el que hizo una gira en 2014. Ante esto, Jimmy Kimmel bromeó: "¿Has tenido algo con él?". La diva respondió que era un gran artista y nada más.
