La cosa rosa
El legado de Newman
El pasado lunes numerosas estrellas de Hollywood se dieron cita en San Francisco para participar en una obra de teatro a beneficio de un campamento creado por Paul Newman para niños con enfermedades graves.
El legado solidario de Paul Newman continúa después de su muerte. En 1999 el actor creó The Painted Turtle, un campamento para niños con enfermedades graves. El pasado lunes tuvo lugar el acto anual en el que se recaudan fotos para esta causa. Todavía no había muerto Newman cuando Julia Roberts, Tom Hanks, Rita Wilson, Sean Penn, Robin Wright Penn, Danny Glover, Danny DeVito, Jack Nicholson, Warren Beatty, Annette Bening, Billy Crystal, Joaquin Phoenix , Casey Affleck y Bruce Willis, se comprometieron a participar en la interpretación de la obra “The World of Nick Adams”, de Ernest Hemingway. Inevitablemente, el carácter solidario del espectáculo acabó impregnado de un aire de homenaje al fallecido Newman. Todos notaron su falta al haber sido el primer año que no acude a su colecta para el campamento. DeVito afirmó “él se ha ido, pero está aquí con nosotros en espíritu. No, es más que eso. Creo que realmente está aquí”, otros como Bruce Willis prefirieron recordar alguna de las anécdotas que habían vivido junto a Newman, “cuando rodábamos Ni un pelo de tonto, llegué una vez tarde al rodaje. Entonces él me dijo ‘la puntualidad es cortesía de reyes’. Y nunca más llegué tarde”.
El público disfrutó de lo lindo con las intervenciones de los rostros más populares. Warren Beatty y su mujer Annette fueron los padres de Nick Adams, interpretado por Casey Affleck; Julia Roberts y Rita Wilson fueron un par de prostitutas, DeVito y Phoenix unos mafiosos, Willis un boxeador, Penn un borracho, Nicholson el narrador, etc. Cada uno aportó su granito de arena a esta causa que ha sobrevivido a su creador, Paul Newman.
Mariel Hemingway, prostituta con corazón
Mariel Hemingway y Sophia Adler encabezarán el reparto de "Holy Whore", la nueva película independiente de la directora Deborah Kampmeier.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.