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Biografía

Warren Beatty

Warren Beatty

83 años

Warren Beatty

Nació el 30 de Marzo de 1937 en Richmond, Virginia, EE.UU.

Premios: 1 Oscar (más 1 premios)

American Beatty: Símbolo del Nuevo Hollywood

07 Abril 2010

Considerado uno de los grandes seductores de Hollywood, hasta Woody Allen alabó su atractivo cuando dijo que si existe la reencarnación le gustaría reencarnarse “en las yemas de los dedos de Warren Beatty”. Pero además, ha demostrado su valía a las órdenes de legendarios directores, y es también un valioso productor y director. Símbolo del nuevo Hollywood surgido a finales de los 60, elige sus proyectos con cuentagotas.

Henry Warren Beaty (posteriormente añadiría una “t” a su apellido) nació el 30 de marzo de 1937 en Richmond (Virginia). El hermano pequeño de la actriz Shirley MacLaine era un excelente deportista desde muy joven, y obtuvo una beca para la Universidad. Sin embargo, decidió dejar la facultad y seguir los pasos de su ilustre hermana, por lo que se hizo alumno de Stella Adler, actriz de Broadway que estaba considerada una de las mejores profesoras de interpretación neoyorquinas.

Mientras recibía clases ejerció las ocupaciones más diversas –albañil o pianista de un bar–, hasta que le ofrecieron pequeños trabajos como actor en la televisión, y el teatro, llegando a ser nominado al Tony, por “A Loss of Roses”.

En el cine, Warren Beatty llegó, vio y venció, pues debutó a lo grande, de la mano del prestigioso Elia Kazan, que quedó encantado con su fotogenia tras hacerle una prueba de cámara. Decidió darle el papel protagonista de Esplendor en la hierba, junto a Natalie Wood, donde interpretaba a Bud, joven enamorado cuyo padre no le deja casarse porque quiere que vaya a la Universidad de Yale.

No tardaron en ofrecerle protagonizar más películas, como  La primavera romana de la Sra. Stone, junto a Vivien Leigh, Su propio infierno, con Eva Marie Saint, o Lilith, de Robert Rossen. El director Arthur Penn quedó entusiasmado con su talento y le dio el papel principal de Acosado, un correcto drama criminal.

Aunque Beatty tenía una gran intuición para involucrarse en cintas de calidad, lo cierto es que éstas eran lo que los grandes estudios consideraban “de arte y ensayo”, y no daban mucho dinero (ni siquiera Esplendor en la hierba). Admiraba a los grandes cineastas clásicos, como Kazan, su descubridor, o Billy Wilder, pero éstos ya empezaban a estar de capa caída. Y al arrogante actor las películas que le ofrecían le parecían indignas de su talento. Jack L. Warner le propuso protagonizar la adaptación de “John F. Kennedy and Pt-109”, un libro de éxito de John Tregaskis. El propio JFK había declarado que quería que el  director fuera Fred Zinnemann y Beatty el protagonista. Pero el joven rechazó la oferta, porque creía que el guión era muy malo. Así se lo hizo saber a Jack Warner, que le contestó que no volvería a trabajar en Hollywood.

Warren Beatty tuvo una mala experiencia al abandonar enfadado el proyecto de ¿Qué tal, Pussycat?, pues mientras escribía el guión, Woody Allen daba más importancia al personaje que él iba a interpretar que al de Beatty, y además, el productor, Charles Feldman, metió con calzador a su novia, Capucine, en la película.

Después de que ¿Qué tal, Pussycat? –con Peter O’Toole en su lugar– se convirtiera en un gran éxito de taquilla, Warren Beatty tuvo muy claro que a partir de entonces asumiría el control creativo de sus películas para siempre. Encontró el proyecto ideal, Bonnie y Clyde, pero como nadie se lo financiaba, decidió ir a visitar... ¡a Jack Warner!

“Tengo a Arthur Penn, tengo un guión formidable, puedo hacer esta película por un millón seiscientos; siempre será una gran película de gángsteres”, cuentan que dijo a Warner. Éste le guardaba mucho rencor a Beatty, pero cuando estaba a punto de mandarle “a paseo”, se dio cuenta de que era un auténtico chollo. Beatty le proponía rodar la cinta por una nimiedad, en comparación con los 15 millones que se había gastado en Camelot. Al final aceptó, con la condición de que Beatty le mandara el presupuesto por escrito y firmado por él.

En esta cinta, y nuevamente dirigido por Penn, Beatty bordó su papel más recordado, el gangster enamorado Clyde Barrow, con Faye Dunaway como su compañera de reparto.  Por esta cinta, basada en la historia real de dos famosos atracadores de bancos, Beatty fue nominado al Oscar por primera vez, no sólo como actor, sino que al ser productor del film, también le correspondió la candidatura a la mejor película.  Aunque el film optaba a diez premios, se llevó dos únicamente: actriz secundaria (Estelle Parsons) y fotografía.

Aunque Bonnie and Clyde fue su primer gran éxito, y le había consagrado como un icono del nuevo Hollywood, Beatty seguía mirando con lupa los guiones, y ya no volvió a actuar hasta tres años después, en El único juego de la ciudad, dirigida por George Stevens, uno de los cineastas clásicos que le gustaban. A continuación aceptó protagonizar el western Los vividores, de Robert Altman, y el excelente thriller El último testigo, de Alan J. Pakula, con el fin de recaudar lo suficiente para poner en marcha un nuevo proyecto de su cosecha.

Invirtió todas sus ganancias en Shampoo, drama romántico con Julie Christie, donde era un peluquero de éxito, que tiene a las mujeres  rendidas a sus pies. El film, dirigido por Hal Ashby, estaba coescrito y producido por Beatty.

Tras la comedia criminal Dos pillos y una herencia, con Jack Nicholson y Stockard Channing, Beatty debutó como director –con la ayuda de Buck Henry– con la deliciosa comedia celestial El cielo puede esperar,  basada en la misma obra teatral que dio lugar a El difunto protesta y La diosa de la danza, ambas de Alexander Hall. Además de que el film tuvo mucho éxito, Beatty consiguió acaparar varias de las 9 nominaciones al Oscar de la cinta, ya que le correspondieron a él mismo las candidaturas de guión adaptado (con Elaine May), película, director (con el citado Buck Henry), y actor. Al final, el film sólo ganó en la categoría de dirección artística.

Volvió a repetirse la historia con su segunda película como director, Rojos, épica crónica de las peripecias de un personaje real, el periodista John Reed, testigo de la Revolución Rusa que a pesar de su idealismo acaba dándose cuenta de la dura realidad del comunismo. Esta vez Beatty acaparó 4 de las 12 candidaturas al Oscar, y ganó uno (director), de los tres que el film obtuvo finalmente, ya que también triunfó en las categorías de fotografía (Vittorio Storaro) y actriz secundaria (Maureen Stapleton).

Desde entonces, Beatty se lo toma con más tranquilidad si cabe. De hecho, su filmografía es bastante escasa, pues no llega a las dos docenas de títulos en cinco décadas, ni la tercera parte de las que ha hecho Robert Redford, que empezó más o menos a la vez. Y el recibimiento de sus películas ha sido irregular. Ishtar –que produjo y coprotagonizó con Dustin Hoffman– fue un auténtico fracaso de taquilla, pero también a nivel creativo. Dick Tracy –adaptación de las peripecias de un famoso héroe del cómic– consiguió buenas cifras de recaudación, y tampoco funcionó mal la brillante Bugsy, dirigida por Barry Levinson, donde interpretaba a Bugsy Siegel, otro criminal real como Clyde Barrow. Pero Bulworth y Un asunto de amor, remake de Tú y yo, pasaron sin pena ni gloria, así como Enredos de sociedad, de Peter Chelsom, uno de los grandes fracasos del cine de Hollywood de principios del siglo XXI.

En el terreno sentimental, Beatty tiene el más largo historial de relaciones jamás conocido en Hollywood. Se le atribuyen romances con muchas mujeres, muchas de ellas bastante famosas, como Natalie Wood, Joan Collins, Leslie Caron, Vivien Leigh, Barbra Streisand, y sobre todo Julie Christie, con quien parecía que iba más en serio. También mantuvo un romance con Diane Keaton que fue decisivo a la hora de que la actriz dejara a Woody Allen. Cuando parecía que Beatty no iba a sentar la cabeza jamás, apareció en el horizonte la actriz Annette Bening. Ésta no sólo logró que pasara por la vicaría en 1992, sino que ha tenido con él 4 hijos, y siguen juntos. Vivir para ver. 

Oscar
1982

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

  • Premio Donostia
Filmografía
La excepción a la regla

2016 | Rules Don't Apply

Una mirada nostálgica al Hollywood de los años 60, con una historia de amor triangular alrededor del multimillonario hombre de negocio y productor Howard Hughes, en que están implicados dos de sus muchos jóvenes empleados, el chófer Alden Ehrenreich y la aspirante a actriz Marla Mabrey, que tiene contractualmente prohibido cualquier conato de romance. La idea sería que estamos ante una excepción muy particular a la regla, que tendría un efecto dulcificador en el excéntrico y enfermo Hughes, del que se pone en duda seriamente su equilibrio mental. Warren Beatty llevaba 15 años sin actuar y 18 sin dirigir o firmar un guión. Casi octogenario vuelve al ruedo con una historia de romanticismo exacerbado, no olvidemos que Beatty está detrás de cintas como Rojos. El resultado es irregular, el cineasta quiere entregar una historia evocadora al estilo de El gran Gatsby, pero en tal sentido, y también con Hughes como leit-motif, Martin Scorsese salió mejor parado cuando rodó El aviador. La cinta funciona, prometedora, en sus primeros compases, la relación de creciente confianza entre Alden y Marla, bien encarnados por Haley Bennett y Lily Collins, que dan bien el tipo de persona ingenua, desconocedora del mundo real. También tiene magia el primer encuentro de Hughes (Warren Beatty) con una y otro, separadamente. Pero luego, cuando llegan las complicaciones en las relaciones entre los personajes, su enrarecimiento no está bien plasmado, las cosas resultan abruptamente confusas, y sólo parcialmente se recupera el pulso en el clímax. Da además la sensación de que se ha eliminado metraje. Annette Bening como madre de Marla, desaparece con brusquedad, y los padres y la novia de Alden son meros comparsas. Da pena ver pasar tan fugazmenta a actores de la talla de Ed Harris y Martin Sheen, sin tiempo para componer algo parecido a un personaje.  

5/10
Enredos de sociedad

2001 | Town & Country

Dos matrimonios maduritos y amigos. Horror y desolación, Griffin y Mona van a separarse. Cómo es posible, a su edad y tal. Lo malo es que el matrimonio de Porter y Ellie no goza de mejor salud, cuando él se lía... con la mujer de su amigo. Comedia con reparto de lujo, y que demuestra hasta donde puede llegar la estupidez humana, cuando el corazón se desorienta y las hormonas piden guerra. Peter Chelsom (Los comediantes, Un mundo a su medida) logra parte del pretendido clima de enredo de la película. Aunque, según los rumores que circularon durante el rodaje, Warren Beatty, un actor de carácter difícil y que también ha dirigido, trató de imponer (y algo consiguió) su punto de vista.

6/10
Bulworth

1998 | Bulworth

El senador demócrata Jay Bulworth está en campaña para su reelección. Aunque en los spots y con el público es todo sonrisas, y junto a su mujer vende la imagen de un matrimonio unido, no es feliz. En absoluto. Su vida personal es un desastre y sus ideales políticos -si alguna vez los tuvo- se han prostituido. La situación ha llegado al extremo de contratar a un asesino profesional, que debe matarle durante el fin de semana. En el escaso tiempo que le queda, conoce a alguien que le muestra afecto; a la vez, se aficiona al sano ejercicio de decir, a sus posibles votantes, lo que de verdad piensa sobre el 'circo político'. Así que recupera su apego por la vida. Pero detener ahora al asesino no es tan sencillo.Warren Beatty, actor, guionista, director y productor, orquesta una durísima crítica a la clase política. Sus simpatías por la izquierda no son desconocidas -recuérdese su film Rojos-, pero en esta ocasión sacude con contundencia a la corrupción, que campa a sus anchas en todo el espectro político; no sólo entre los republicanos (no les concede, siquiera, el beneficio de la duda), sino (lo que es más grave para él) entre unos demócratas que creen tener asegurado, para siempre, el voto de las clases desfavorecidas. Lo hace con una fábula política que no pretende ser creíble al cien por cine sino, simplemente, provocar la reflexión. El film se alinea con títulos como El candidato o Cortina de humo para hablar de unos políticos cada vez más alejados de los problemas de la gente, para los que su trabajo es negocio y poco más.El guión es sólido, la película avanza por cauces bien determinados. Hay un humor corrosivo, eficaz en sus propósitos. Lo que se ve (fotografía de Vittorio Storaro, dirección artística de Dean Tavoularis) y se oye (partitura de Ennio Morricone) refuerza la historia. Los actores están bien con secundarios como Oliver Platt y la entonces desconocida Halle Berry.Sin embargo, la crítica que se pretende pierde algo de fuerza por los caminos de 'libertad' en los que se introduce el senador tras una noche de juerga. En la aventura sentimental de Bulworth subyace el deseo de encontrar el amor de una mujer y de una familia; pero su óptica confusa confía poco en la posibilidad de establecer vínculos duraderos. Lastra la historia el empeño de Beatty por imaginar que Bulworth suelta verdades como puños a ritmo de 'rap': música sin duda con adeptos, pero que no parece herramienta idónea para este film.

6/10
Un asunto de amor

1994 | Love Affair

Revisitación de la inolvidable historia de amor de Tú y yo, llevada al cine en dos ocasiones por Leo McCarey, en 1939 y 1957. La comparación con estos dos filmes se hace odiosa, a pesar de los esfuerzos del guión de Warren Beatty y Robert Towne. La idea de recontar el encuentro maravilloso en un viaje y la no-cita en Nueva York tres meses después, sólo se entiende viendo a la pareja protagonista, el propio Beatty y Annette Benning, que estaban viviendo su particular y definitiva historia de amor tras su boda dos años antes, que hacía, al fin, sentar la cabeza al primero. La película puso cierre final a la carrera en cine de Katharine Hepburn, por entonces ya enferma, y a la que convenció personalmente Beatty para que abandonara su retiro e hiciera su pequeño papel.

4/10
Bugsy

1991 | Bugsy

Recreación de la vida del famoso gángster Ben "Bugsy" Siegel, que llevó a cabo la realización de Las Vegas, y al que todos conocieron en vida como "el hombre más peligroso de América". Cuando Bugsy llegó a Hollywood para llevar su imperio de la mafia a la costa Oeste de los Estados Unidos, quedó absolutamente admirado de la ciudad y rendido a los piés de una fascinante y misteriosa mujer conocida como "The Flamingo". Allí, en medio de un lugar nuevo e inhóspito para él, Bugsy lo arriesgó todo, su dinero y el de sus compañeros del hampa, e incluso su propia vida. Sólo tenía ojos para ver realizados sus sueños. Magníficamente ambientada, esta película es toda una lección de glamour y fascinación. Warren Beatty (Esplendor en la hierba, Rojos, Dick Tracy) firmó uno de sus mejores papeles, y conoció a la que sería su esposa, Annette Bening, dejando atrás para siempre su fama de donjuán. El director Barry Levinson (Rain Man) consiguió dos Oscar para este cuidadísimo film.

6/10
Dick Tracy

1990 | Dick Tracy

Película original por los cuatro costados. Todo es sorprendente en esta producción del poderoso Warren Beatty, encargado también de la realización y de encarnar al héroe. Dick Tracy (Warren Beatty) es un detective de gran corazón y probada inteligencia que en compañía de un niño, ladronzuelo y conocedor de los bajos fondos de la ciudad, se encargará de limpiar la urbe de indeseables del crimen. En su cometido tendrán que vérselas con un grupo de mafiosos de armas tomar. La película goza de una estética fabulosa, tanto en los decorados de los años veinte como en la impresionante caracterización de los personajes, muchos de ellos interpretados por estrellas de Hollywood absolutamente irreconocibles bajo el maquillaje. La película aúna con sorprendente eficacia realismo y cómic (el film está basado en las historietas de Chester Gould), y los efectos especiales -magnífica la fotografía de Vittorio Storaro- y la banda sonora resultan realmente fascinantes.

6/10
Ishtar

1987 | Ishtar

Dos mediocres compositores necesitados de dinero se embarcan en una gira por un imaginario país, donde se avecina una revolución. Dos pesos pesados, Hoffman y Beatty, en una superproducción que tuvo menos suerte que sus protagonistas.

4/10
Rojos

1981 | Reds

John Reed (Warren Beatty) es un periodista norteamericano, muy comprometido con la causa comunista, y que no tiene ningún reparo en arriesgar su vida por aquello en lo que cree. Durante la Revolución Rusa, en 1917, Reed conoce a la escritora Louise Bryant (Diane Keaton), también férrea defensora de sus ideas feministas, y que se ha cansado de su marido. Ambos tienen un temperamento fuerte y decidido. El amor que surge entre ellos les lleva a cruzar varios continentes, en un mundo alborotado por la guerra europea. A su vez, el gran dramaturgo Eugene O'Neill (Jack Nicholson) se enamora perdidamente de Bryant. Pero el mayor amor para Reed es la política. Su relato al mundo de la revolución rusa de 1917 le mereció ser enterrado en el Kremlin. Pero no logró trasladar sus ideales a su propia patria. Una excelente película épica con una espectacular producción, que recrea de manera muy atractiva la agitada vida política y social del primer cuarto de siglo. El film intercala en el metraje testimonios de auténticos testigos de los hechos narrados, que el cineasta empezó a grabar a principios de los 70. Warren Beaty realiza un magnífico papel, al igual que Keaton y Nicholson. Beatty realiza con su dirección, un canto a la integridad de la persona y sus ideales frente a la adversidad. La película tiene acción, romance y emoción asegurada. Fue nominada a 12 Oscar, de los que ganó tres: mejor director, actriz secundaria y fotografía, obra esta última del talentoso Vittorio Storaro, que repetiría con Beatty en Dick Tracy y Bulworth.

6/10
El cielo puede esperar

1978 | Heaven Can Wait

Warren Beatty interpreta a un famoso deportista que, por una serie de circunstancias fortuitas, es elegido por los designios divinos para morir. Pero resulta que su muerte es un error, y es devuelto de nuevo a la tierra. En su nueva vida, ya no es el deportista de antes, sino un poderoso magnate que no tiene ningún escrúpulo para destrozar la vida de los demás. Así conocerá a una atractiva mujer, interpretada por Julie Christie, que cambiará su forma de ver la vida. Una entretenida comedia romántica, que se sirve de una fantasía espiritual, como en ¡Qué bello es vivir! (1946) del genial Frank Capra, para desarrollar la acción. Beatty, hermano pequeño de Shirley McLaine, que saltó al estrellato con Esplendor en la hierba (1961), de Elia Kazan, realiza una notable labor como intérprete y director. Esta película es un remake de El difunto protesta, dirigida en 1941 por Alexander Hall y Robert Montgomery. En su época El cielo puede esperar tuvo un gran éxito de público.

6/10
Dos pillos y una herencia

1975 | The Fortune

A principios del siglo XX, un hombre casado no puede legalmente viajar con su amante, por lo que pergeña un plan para que ésta viaje con un amigo, supuesto pretendiente; pero al final, los dos se disputarán el amor de la chica... ¿o habría que decir su fortuna?El triángulo de esta singular comedia de Mike Nichols lo conforman Stockard Channing, la reina de la función, a la que pretenden unos juveniles Warren Beatty y Jack Nicholson.

4/10
Shampoo

1975 | Shampoo

George (Warren Beatty) es un peluquero de Beverly Hills con fama de conquistador. Jill (Goldie Hawn) es su novia más duradera, y está preocupada por la tendencia libertina de George. Jill le propone formalizar de una vez por todas sus relaciones, algo de lo que George no quiere ni oír hablar. Debido a la insistencia de Jill, George le promete que formalizarán su relación cuando tenga una peluquería propia. Pero para esto le hace falta un dinero que no tiene. A George se le ocurre pedirle un préstamo a su amigo Lester (Jack Warden). Lester mantiene sus dudas acerca de George. La verdad es que George mantiene relaciones con la amante de Lester, Jackie (Julie Christie), con su esposa Felisa (Lee Grant), y con su hija adolescente Lorna (Carrie Fisher). George debe poner en orden su vida antes de que sus mujeres le den una lección. Una comedia frívola protagonizada por uno de los sex-symbol y donjuanes más conocidos del cine : Warren Beatty. Realizó apenas veinte películas en 30 años, pasándose después a la dirección. Destacan Esplendor en la hierba (1961), que le lanzó al estrellato, Bonnie and Clyde (1967) y El cielo puede esperar (1978). Tiene poco contenido, pero el disparatado planteamiento provoca divertidas situaciones, típicas de la comedia de enredo.

5/10
El último testigo

1974 | The Parallax View

El prestigioso periodista Joe Frady se convierte en testigo del asesinato de un senador. En la investigación descubre que todos los que vieron del suceso están muriendo en misteriosas circunstancias, y que detrás del asunto podría estar una corporación, Parallax, dedicada a la terapia, por lo que decide someterse a uno de estos tratamientos para averiguar la verdad. Otra cinta de intriga política protagonizada por periodistas, del director de Todos los hombres del presidente, inspirada en el asesinato de John Kennedy.

6/10
Los vividores

1971 | McCabe & Mrs. Miller

Patrick Sheehan, un irlandés de mal carácter, regenta una taberna en un pueblecito del lejano oeste. En el lugar, recala John McCabe, un hombre de misterioso pasado, que abre un prostíbulo. Una mujer llamada Constance Miller le ayudará a que el local sea todo un éxito. Robert Altman dirige a una pareja de lujo, Warren Beatty y Julie Christie, en esta adaptación de una novela de Edmund Naughton. Un western atípico, con personajes oscuros, en la línea de Buffalo Bill y los indios, que también pertenece al género.

5/10
Dólares

1971 | Dollars

Joe Collins es un especialista en servicios tecnológicos de seguridad y está trabajando para un banco alemán donde ha instalado dichos sistemas. Con ayuda de la alegre prostituta Dawn, ambos planearán el robo de la caja fuerte. Entretenida comedia con tintes policíacos, protagonizada por Warren Beatty y la divertida Goldie Hawn. Atracos, policías, persecuciones, humor y algo de romance, es lo que ofrece Richard Brooks (El milagro del cuadro, Dulce pájaro de juventud).

4/10
El único juego de la ciudad

1970 | The Only Game in Town

Fran es una corista de Las Vegas que mantiene un romance con Thomas, un hombre casado. Un día, Fran conoce a Joe, un pianista que pretende ganar dinero en el casino y progresar en su carrera musical. Tras entablar amistad, ambos deciden compartir piso, dejando bien claro que entre los dos no puede ocurrir nada. Finalmente, el roce hace el cariño y los dos acaban enamorándose. La película, a pesar de contar con la pareja protagonista Beatty-Taylor, supuso un fracaso y George Stevens, que ya dirigió a Elizabeth Taylor en Gigante, se despidió definitivamente de las cámaras.

4/10
Bonnie and Clyde

1967 | Bonnie and Clyde

Violenta y romántica historia de una pareja de atracadores en los años de la Depresión americana. El film se basa en hechos auténticos, y sigue la pista a Bonnie, un ladrón de bancos, y Clyde, una chica provinciana con ganas de emociones fuertes. Encadenarán un robo tras otro copando los titulares de los periódicos. Para ellos es un elemento adrenalítico, que además les une más y más. En los años 60 este film de Arthur Penn con guión de la pareja David Newman-Robert Benton produjo cierto escándalo, pues mostraba con todo realismo los continuos delitos de los protagonistabas, de los que no hacía una condena explícita. Más bien se producía cierta empatía con el espectador, gracias a la historia de amor, y al loco toque de comedia, por ejemplo con esa pareja de rehenes afectados por una especie de "síndrome de Estocolmo". La escena del acribillamiento final forma parte ya del imaginario del cine, y el film impulsó de modo notable las carreras de Warren Beatty y Faye Dunaway.

7/10
El magnífico bribón

1966 | Kaleidoscope

Divertimento para dos jóvenes actores, Warren Beatty y Susannah York, que interpretan a dos aventureros que se mueven en el mundo del juego. El primero es un estafador que se las ha arreglado para marcar el dorso de todos los juegos de cartas salidos de una determinada fábrica de naipes; mientras que ella es hija de un inspector de Scotland Yard, quien requerirá la ayuda del otro para embaucar a un criminal.El director de Harper, investigador privado, Jack Smight, entregó el mismo año este film que algunos señalan como deudor de la novela de Ian Fleming de Bond que dio pie a Casino Royale.

4/10
Prométele cualquier cosa

1965 | Promise Her Anything

Simpática comedia romántica protagonizada por una pareja con gran facilidad humorística, el galán Warren Beatty (Esplendor en la hierba) y la risueña Leslie Caron (Un americano en París). La historia es un mero pretexto para que ambos se encuentren: Harley es el dueño de un negocio de alquiler de películas y su vecina Michelle suele dejarle a cargo de su hijo cuando se va por ahí. Pero él, claro está, tiene un límite... Cinco años antes de dirigir la inmortal Love Story, Arthur Hiller ofrece este romance menor pero que se ve con agrado gracias a las interpretaciones.

4/10
Acosado

1965 | Mickey One

Un artista de un club nocturno cae en desgracia cuando se conoce su participación en una orgía... Degradado y obligado a actuar en tugurios de mala muerte, decide viajar desde Detroit hasta Chicago y cambiar su nombre por el de Mickey One. Una vez allí, le ofrecerán un puesto en el lujoso club Xanadú, pero finalmente acabará por rechazarlo debido al miedo que le inspira su propio pasado. El mismo año en que rodó la ligera comedia Prométele cualquier cosa, el galán Warren Beatty se arriesgó a protagonizar este drama de tintes oscuros y algo sórdidos, dirigido por el siempre personal Arthur Penn. Aunque posee el talento de su creador, no gustará a todos los paladares, pues se trata de una de las películas más singulares y deprimentes de la filmografía del director de La jauría humana.

5/10
Lilith

1964 | Lilith

Vincent (Warren Beatty) es un veterano de guerra que regresa a su pueblo natal, en Maryland. Allí pretende reiniciar su vida, que dejó en el punto de sus estudios de psicología. Empieza a trabajar como psicólogo en una clínica psiquiátrica privada. Allí conoce a una paciente encantadora, que sufre esquizofrenia. La joven se llama Lilith (Jean Seberg), y tiene cautivados a todos los jóvenes de la comarca. Uno de ellos es Stephen (Peter Fonda), un muchacho rebelde y problemático. Vincent no iba a ser menos, y se queda prendado de Lilith. Su amor llega hasta tal punto que haría cualquier cosa por ella, incluso tirar por la borda lo que tanto le ha costado conseguir. Vincent se involucra de tal manera en el mundo de Lilith, que olvida su posición de médico y confunde la realidad con la ficción. La tragedia está servida. Tres años después de su lanzamiento al estrellato con Esplendor en la hierba (1961), de Elia Kazan, Beatty vuelve a dar vida a un joven con enredos románticos. Después vendrían Bonny and Clyde (1967), Los vividores (1971) o El último testigo (1974). Dirigida con eficacia por una de las víctimas peor paradas del famoso Comité de Actividades Antiamericanas, que investigó posibles actividades subversivas en Hollywood. Sus títulos más conocidos son El político (1949) y El buscavidas (1961). Lilith cuenta con los mejores elementos del drama romántico, aunque se queda un poco desfasada para un espectador actual.

6/10
Su propio infierno

1962 | All Fall Down

Sólido drama dirigido con mano firme por John Frankenheimer el mismo año en que rodó la fantástica El hombre de Alcatraz. En este caso lleva a la pantalla un guión del reputado dramaturgo William Inge. La historia narra la relación amorosa entre Berry-Berry, un joven de carácter autodestructivo y una mujer mayor que él que acaba de perder a su marido. El film incide especialmente en el irrespirable ambiente familiar de la casa de Berry-Berry y en la honda admiración que le tiene a éste su hermano pequeño, Clinton. Estupendo quinteto de actores, encabezados por Warren Beatty (Esplendor en la hierba) y Eva Marie Saint (La ley del silencio).

6/10
La primavera romana de la Sra. Stone

1961 | The Roman Spring of Mrs. Stone

El mundo que se ha construido una madura actriz de teatro, se viene abajo el día en que muere inesperadamente su esposo. Retirada en Roma, y consciente del vacío que hay en su vida, acepta la compañía de Paolo, gigoló profesional que comparte ganancias con una condesa. Brillante adaptación de la única novela de Tennessee Williams, fue también el único film del director teatral José Quintero. Williams puso mucho de sí en la señora Stone, una mujer sola que busca desesperadamente el amor, y que le hacía pensar en Greta Garbo. Un jovencito Warren Beatty, que había llamado la atención ese año con Esplendor en la hierba, batalló ante el mismísimo Williams para hacerse con el papel del joven seductor, acudiendo a entrevistarse con él embadurnado de betún para tener un aire más latino, y con un trabajado acento italiano. Era el film preferido del dramaturgo, de entre los inspirados por su obra, y contó con un gran reparto, procedente del mundo teatral.

7/10
Esplendor en la hierba

1961 | Splendor in the Grass

Deanie (Natalie Wood), una joven de clase modesta, y Bud (Warren Beatty), de familia rica, están enamorados y piensan en casarse. El padre de Bud aspira a un mejor partido para su hijo, y Bud no sabe resistir la presión de su padre. Deanie piensa que las largas de Bud significan un abandono, una terrible traición. Mientras tanto, Bud no encontrará su sitio en la universidad, y piensa que quizá no sirva para darle a su padre todo lo que espera de él. ¿Dónde desembocará esa primera pasión, que no es entendida por sus mayores? ¿Puede el amor entre dos jóvenes sujetarse con las riendas de la razón y de las convenciones sociales? No es la mejor película de Elia Kazan, pero no cabe duda de que tiene un lugar elevado dentro del género romántico. El título hace referencia a unos versos del poeta William Wordsworth que se comprenden al ver la película: "Aunque no podamos tener de nuevo las horas / del esplendor en la hierba y de la gloria en las flores, / no debemos afligirnos / sino coger fuerzas de lo que hemos vivido". Depende demasiado de los tópicos de la época y sus protagonistas están excesivamente blandengues, pero la perennidad de su contenido está relatada de una manera tan dramática como excelente.

7/10
La excepción a la regla

2016 | Rules Don't Apply

Una mirada nostálgica al Hollywood de los años 60, con una historia de amor triangular alrededor del multimillonario hombre de negocio y productor Howard Hughes, en que están implicados dos de sus muchos jóvenes empleados, el chófer Alden Ehrenreich y la aspirante a actriz Marla Mabrey, que tiene contractualmente prohibido cualquier conato de romance. La idea sería que estamos ante una excepción muy particular a la regla, que tendría un efecto dulcificador en el excéntrico y enfermo Hughes, del que se pone en duda seriamente su equilibrio mental. Warren Beatty llevaba 15 años sin actuar y 18 sin dirigir o firmar un guión. Casi octogenario vuelve al ruedo con una historia de romanticismo exacerbado, no olvidemos que Beatty está detrás de cintas como Rojos. El resultado es irregular, el cineasta quiere entregar una historia evocadora al estilo de El gran Gatsby, pero en tal sentido, y también con Hughes como leit-motif, Martin Scorsese salió mejor parado cuando rodó El aviador. La cinta funciona, prometedora, en sus primeros compases, la relación de creciente confianza entre Alden y Marla, bien encarnados por Haley Bennett y Lily Collins, que dan bien el tipo de persona ingenua, desconocedora del mundo real. También tiene magia el primer encuentro de Hughes (Warren Beatty) con una y otro, separadamente. Pero luego, cuando llegan las complicaciones en las relaciones entre los personajes, su enrarecimiento no está bien plasmado, las cosas resultan abruptamente confusas, y sólo parcialmente se recupera el pulso en el clímax. Da además la sensación de que se ha eliminado metraje. Annette Bening como madre de Marla, desaparece con brusquedad, y los padres y la novia de Alden son meros comparsas. Da pena ver pasar tan fugazmenta a actores de la talla de Ed Harris y Martin Sheen, sin tiempo para componer algo parecido a un personaje.  

5/10
Bulworth

1998 | Bulworth

El senador demócrata Jay Bulworth está en campaña para su reelección. Aunque en los spots y con el público es todo sonrisas, y junto a su mujer vende la imagen de un matrimonio unido, no es feliz. En absoluto. Su vida personal es un desastre y sus ideales políticos -si alguna vez los tuvo- se han prostituido. La situación ha llegado al extremo de contratar a un asesino profesional, que debe matarle durante el fin de semana. En el escaso tiempo que le queda, conoce a alguien que le muestra afecto; a la vez, se aficiona al sano ejercicio de decir, a sus posibles votantes, lo que de verdad piensa sobre el 'circo político'. Así que recupera su apego por la vida. Pero detener ahora al asesino no es tan sencillo.Warren Beatty, actor, guionista, director y productor, orquesta una durísima crítica a la clase política. Sus simpatías por la izquierda no son desconocidas -recuérdese su film Rojos-, pero en esta ocasión sacude con contundencia a la corrupción, que campa a sus anchas en todo el espectro político; no sólo entre los republicanos (no les concede, siquiera, el beneficio de la duda), sino (lo que es más grave para él) entre unos demócratas que creen tener asegurado, para siempre, el voto de las clases desfavorecidas. Lo hace con una fábula política que no pretende ser creíble al cien por cine sino, simplemente, provocar la reflexión. El film se alinea con títulos como El candidato o Cortina de humo para hablar de unos políticos cada vez más alejados de los problemas de la gente, para los que su trabajo es negocio y poco más.El guión es sólido, la película avanza por cauces bien determinados. Hay un humor corrosivo, eficaz en sus propósitos. Lo que se ve (fotografía de Vittorio Storaro, dirección artística de Dean Tavoularis) y se oye (partitura de Ennio Morricone) refuerza la historia. Los actores están bien con secundarios como Oliver Platt y la entonces desconocida Halle Berry.Sin embargo, la crítica que se pretende pierde algo de fuerza por los caminos de 'libertad' en los que se introduce el senador tras una noche de juerga. En la aventura sentimental de Bulworth subyace el deseo de encontrar el amor de una mujer y de una familia; pero su óptica confusa confía poco en la posibilidad de establecer vínculos duraderos. Lastra la historia el empeño de Beatty por imaginar que Bulworth suelta verdades como puños a ritmo de 'rap': música sin duda con adeptos, pero que no parece herramienta idónea para este film.

6/10
Un asunto de amor

1994 | Love Affair

Revisitación de la inolvidable historia de amor de Tú y yo, llevada al cine en dos ocasiones por Leo McCarey, en 1939 y 1957. La comparación con estos dos filmes se hace odiosa, a pesar de los esfuerzos del guión de Warren Beatty y Robert Towne. La idea de recontar el encuentro maravilloso en un viaje y la no-cita en Nueva York tres meses después, sólo se entiende viendo a la pareja protagonista, el propio Beatty y Annette Benning, que estaban viviendo su particular y definitiva historia de amor tras su boda dos años antes, que hacía, al fin, sentar la cabeza al primero. La película puso cierre final a la carrera en cine de Katharine Hepburn, por entonces ya enferma, y a la que convenció personalmente Beatty para que abandonara su retiro e hiciera su pequeño papel.

4/10
Rojos

1981 | Reds

John Reed (Warren Beatty) es un periodista norteamericano, muy comprometido con la causa comunista, y que no tiene ningún reparo en arriesgar su vida por aquello en lo que cree. Durante la Revolución Rusa, en 1917, Reed conoce a la escritora Louise Bryant (Diane Keaton), también férrea defensora de sus ideas feministas, y que se ha cansado de su marido. Ambos tienen un temperamento fuerte y decidido. El amor que surge entre ellos les lleva a cruzar varios continentes, en un mundo alborotado por la guerra europea. A su vez, el gran dramaturgo Eugene O'Neill (Jack Nicholson) se enamora perdidamente de Bryant. Pero el mayor amor para Reed es la política. Su relato al mundo de la revolución rusa de 1917 le mereció ser enterrado en el Kremlin. Pero no logró trasladar sus ideales a su propia patria. Una excelente película épica con una espectacular producción, que recrea de manera muy atractiva la agitada vida política y social del primer cuarto de siglo. El film intercala en el metraje testimonios de auténticos testigos de los hechos narrados, que el cineasta empezó a grabar a principios de los 70. Warren Beaty realiza un magnífico papel, al igual que Keaton y Nicholson. Beatty realiza con su dirección, un canto a la integridad de la persona y sus ideales frente a la adversidad. La película tiene acción, romance y emoción asegurada. Fue nominada a 12 Oscar, de los que ganó tres: mejor director, actriz secundaria y fotografía, obra esta última del talentoso Vittorio Storaro, que repetiría con Beatty en Dick Tracy y Bulworth.

6/10
El cielo puede esperar

1978 | Heaven Can Wait

Warren Beatty interpreta a un famoso deportista que, por una serie de circunstancias fortuitas, es elegido por los designios divinos para morir. Pero resulta que su muerte es un error, y es devuelto de nuevo a la tierra. En su nueva vida, ya no es el deportista de antes, sino un poderoso magnate que no tiene ningún escrúpulo para destrozar la vida de los demás. Así conocerá a una atractiva mujer, interpretada por Julie Christie, que cambiará su forma de ver la vida. Una entretenida comedia romántica, que se sirve de una fantasía espiritual, como en ¡Qué bello es vivir! (1946) del genial Frank Capra, para desarrollar la acción. Beatty, hermano pequeño de Shirley McLaine, que saltó al estrellato con Esplendor en la hierba (1961), de Elia Kazan, realiza una notable labor como intérprete y director. Esta película es un remake de El difunto protesta, dirigida en 1941 por Alexander Hall y Robert Montgomery. En su época El cielo puede esperar tuvo un gran éxito de público.

6/10
Shampoo

1975 | Shampoo

George (Warren Beatty) es un peluquero de Beverly Hills con fama de conquistador. Jill (Goldie Hawn) es su novia más duradera, y está preocupada por la tendencia libertina de George. Jill le propone formalizar de una vez por todas sus relaciones, algo de lo que George no quiere ni oír hablar. Debido a la insistencia de Jill, George le promete que formalizarán su relación cuando tenga una peluquería propia. Pero para esto le hace falta un dinero que no tiene. A George se le ocurre pedirle un préstamo a su amigo Lester (Jack Warden). Lester mantiene sus dudas acerca de George. La verdad es que George mantiene relaciones con la amante de Lester, Jackie (Julie Christie), con su esposa Felisa (Lee Grant), y con su hija adolescente Lorna (Carrie Fisher). George debe poner en orden su vida antes de que sus mujeres le den una lección. Una comedia frívola protagonizada por uno de los sex-symbol y donjuanes más conocidos del cine : Warren Beatty. Realizó apenas veinte películas en 30 años, pasándose después a la dirección. Destacan Esplendor en la hierba (1961), que le lanzó al estrellato, Bonnie and Clyde (1967) y El cielo puede esperar (1978). Tiene poco contenido, pero el disparatado planteamiento provoca divertidas situaciones, típicas de la comedia de enredo.

5/10
La excepción a la regla

2016 | Rules Don't Apply

Una mirada nostálgica al Hollywood de los años 60, con una historia de amor triangular alrededor del multimillonario hombre de negocio y productor Howard Hughes, en que están implicados dos de sus muchos jóvenes empleados, el chófer Alden Ehrenreich y la aspirante a actriz Marla Mabrey, que tiene contractualmente prohibido cualquier conato de romance. La idea sería que estamos ante una excepción muy particular a la regla, que tendría un efecto dulcificador en el excéntrico y enfermo Hughes, del que se pone en duda seriamente su equilibrio mental. Warren Beatty llevaba 15 años sin actuar y 18 sin dirigir o firmar un guión. Casi octogenario vuelve al ruedo con una historia de romanticismo exacerbado, no olvidemos que Beatty está detrás de cintas como Rojos. El resultado es irregular, el cineasta quiere entregar una historia evocadora al estilo de El gran Gatsby, pero en tal sentido, y también con Hughes como leit-motif, Martin Scorsese salió mejor parado cuando rodó El aviador. La cinta funciona, prometedora, en sus primeros compases, la relación de creciente confianza entre Alden y Marla, bien encarnados por Haley Bennett y Lily Collins, que dan bien el tipo de persona ingenua, desconocedora del mundo real. También tiene magia el primer encuentro de Hughes (Warren Beatty) con una y otro, separadamente. Pero luego, cuando llegan las complicaciones en las relaciones entre los personajes, su enrarecimiento no está bien plasmado, las cosas resultan abruptamente confusas, y sólo parcialmente se recupera el pulso en el clímax. Da además la sensación de que se ha eliminado metraje. Annette Bening como madre de Marla, desaparece con brusquedad, y los padres y la novia de Alden son meros comparsas. Da pena ver pasar tan fugazmenta a actores de la talla de Ed Harris y Martin Sheen, sin tiempo para componer algo parecido a un personaje.  

5/10
Bulworth

1998 | Bulworth

El senador demócrata Jay Bulworth está en campaña para su reelección. Aunque en los spots y con el público es todo sonrisas, y junto a su mujer vende la imagen de un matrimonio unido, no es feliz. En absoluto. Su vida personal es un desastre y sus ideales políticos -si alguna vez los tuvo- se han prostituido. La situación ha llegado al extremo de contratar a un asesino profesional, que debe matarle durante el fin de semana. En el escaso tiempo que le queda, conoce a alguien que le muestra afecto; a la vez, se aficiona al sano ejercicio de decir, a sus posibles votantes, lo que de verdad piensa sobre el 'circo político'. Así que recupera su apego por la vida. Pero detener ahora al asesino no es tan sencillo.Warren Beatty, actor, guionista, director y productor, orquesta una durísima crítica a la clase política. Sus simpatías por la izquierda no son desconocidas -recuérdese su film Rojos-, pero en esta ocasión sacude con contundencia a la corrupción, que campa a sus anchas en todo el espectro político; no sólo entre los republicanos (no les concede, siquiera, el beneficio de la duda), sino (lo que es más grave para él) entre unos demócratas que creen tener asegurado, para siempre, el voto de las clases desfavorecidas. Lo hace con una fábula política que no pretende ser creíble al cien por cine sino, simplemente, provocar la reflexión. El film se alinea con títulos como El candidato o Cortina de humo para hablar de unos políticos cada vez más alejados de los problemas de la gente, para los que su trabajo es negocio y poco más.El guión es sólido, la película avanza por cauces bien determinados. Hay un humor corrosivo, eficaz en sus propósitos. Lo que se ve (fotografía de Vittorio Storaro, dirección artística de Dean Tavoularis) y se oye (partitura de Ennio Morricone) refuerza la historia. Los actores están bien con secundarios como Oliver Platt y la entonces desconocida Halle Berry.Sin embargo, la crítica que se pretende pierde algo de fuerza por los caminos de 'libertad' en los que se introduce el senador tras una noche de juerga. En la aventura sentimental de Bulworth subyace el deseo de encontrar el amor de una mujer y de una familia; pero su óptica confusa confía poco en la posibilidad de establecer vínculos duraderos. Lastra la historia el empeño de Beatty por imaginar que Bulworth suelta verdades como puños a ritmo de 'rap': música sin duda con adeptos, pero que no parece herramienta idónea para este film.

6/10
Dick Tracy

1990 | Dick Tracy

Película original por los cuatro costados. Todo es sorprendente en esta producción del poderoso Warren Beatty, encargado también de la realización y de encarnar al héroe. Dick Tracy (Warren Beatty) es un detective de gran corazón y probada inteligencia que en compañía de un niño, ladronzuelo y conocedor de los bajos fondos de la ciudad, se encargará de limpiar la urbe de indeseables del crimen. En su cometido tendrán que vérselas con un grupo de mafiosos de armas tomar. La película goza de una estética fabulosa, tanto en los decorados de los años veinte como en la impresionante caracterización de los personajes, muchos de ellos interpretados por estrellas de Hollywood absolutamente irreconocibles bajo el maquillaje. La película aúna con sorprendente eficacia realismo y cómic (el film está basado en las historietas de Chester Gould), y los efectos especiales -magnífica la fotografía de Vittorio Storaro- y la banda sonora resultan realmente fascinantes.

6/10
Rojos

1981 | Reds

John Reed (Warren Beatty) es un periodista norteamericano, muy comprometido con la causa comunista, y que no tiene ningún reparo en arriesgar su vida por aquello en lo que cree. Durante la Revolución Rusa, en 1917, Reed conoce a la escritora Louise Bryant (Diane Keaton), también férrea defensora de sus ideas feministas, y que se ha cansado de su marido. Ambos tienen un temperamento fuerte y decidido. El amor que surge entre ellos les lleva a cruzar varios continentes, en un mundo alborotado por la guerra europea. A su vez, el gran dramaturgo Eugene O'Neill (Jack Nicholson) se enamora perdidamente de Bryant. Pero el mayor amor para Reed es la política. Su relato al mundo de la revolución rusa de 1917 le mereció ser enterrado en el Kremlin. Pero no logró trasladar sus ideales a su propia patria. Una excelente película épica con una espectacular producción, que recrea de manera muy atractiva la agitada vida política y social del primer cuarto de siglo. El film intercala en el metraje testimonios de auténticos testigos de los hechos narrados, que el cineasta empezó a grabar a principios de los 70. Warren Beaty realiza un magnífico papel, al igual que Keaton y Nicholson. Beatty realiza con su dirección, un canto a la integridad de la persona y sus ideales frente a la adversidad. La película tiene acción, romance y emoción asegurada. Fue nominada a 12 Oscar, de los que ganó tres: mejor director, actriz secundaria y fotografía, obra esta última del talentoso Vittorio Storaro, que repetiría con Beatty en Dick Tracy y Bulworth.

6/10
El cielo puede esperar

1978 | Heaven Can Wait

Warren Beatty interpreta a un famoso deportista que, por una serie de circunstancias fortuitas, es elegido por los designios divinos para morir. Pero resulta que su muerte es un error, y es devuelto de nuevo a la tierra. En su nueva vida, ya no es el deportista de antes, sino un poderoso magnate que no tiene ningún escrúpulo para destrozar la vida de los demás. Así conocerá a una atractiva mujer, interpretada por Julie Christie, que cambiará su forma de ver la vida. Una entretenida comedia romántica, que se sirve de una fantasía espiritual, como en ¡Qué bello es vivir! (1946) del genial Frank Capra, para desarrollar la acción. Beatty, hermano pequeño de Shirley McLaine, que saltó al estrellato con Esplendor en la hierba (1961), de Elia Kazan, realiza una notable labor como intérprete y director. Esta película es un remake de El difunto protesta, dirigida en 1941 por Alexander Hall y Robert Montgomery. En su época El cielo puede esperar tuvo un gran éxito de público.

6/10
De vuelta a la Tierra

2001 | Down To Earth

Hasta los ángeles pueden equivocarse alguna vez. Que se lo digan si no a Lance Barton, muerto antes de tiempo por una equivocación de su ángel de la guarda. En realidad le quedaban 50 años de vida y, quién sabe, quizá habría llegado a ser el gran comediante que soñaba. King, el jefe del ángel despistado, piensa una solución de urgencia. Reencarnar a Lance en el cuerpo de Charles Wellington, un venerable anciano. Su nueva situación le hará replantearse un par de cosas acerca del sentido de la vida y de dónde se encuentra la verdadera felicidad. Los hermanos Weitz abandonan el humor grueso de American Pie para abordar una comedia celestial, remake de El cielo puede esperar, protagonizada por Warren Beatty en 1978. Para Chris Tucker, protagonista del film, “el cielo es como Copacabana con buena gente. Es un club muy exclusivo llevado por Chazz Palminteri, que lo regenta de un modo parecido a Humphrey Bogart en Casablanca.” Ahí queda el dato.

4/10

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