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Biografía

Bruce Willis

Bruce Willis

65 años

Bruce Willis

Nació el 19 de Marzo de 1955 en Idar-Oberstein, Alemania

Espíritu burlón

21 Marzo 2006

En los 80, apenas existían precedentes de populares actores televisivos que triunfaran en las  pantallas. Hasta que Bruce Willis pasó de la pequeña a la gran pantalla, a base de carisma y desparpajo. Humanizó a los héroes de acción, e imprimió al género naturalidad y mucha socarronería. Destaca cuando le tocan personajes que han vivido una gran tragedia –ya sea la muerte de un paciente o la desintegración matrimonial–, y aunque la procesión va por dentro, tratan de superarlo sin perder el sentido del humor. Y aunque normalmente le llaman para personajes duros de matar que salvan el mundo, Bruce Willis ha demostrado ser capaz de sacar adelante personajes más complejos, con matices oscuros. 

Es un dato poco conocido que Walter Bruce Willis nació el 19 de marzo de 1955, en la base militar de Idar-Oberstein, una localidad alemana. Resulta que su padre, David Willis, era un soldado estadounidense destinado en Alemania, donde encontró al amor de su vida, Marlena, la madre del actor. Cuando Bruce cumplió los dos años, la familia se trasladó a Pennsgrove, un pueblecito de Nueva Jersey. Allí pasó el resto de su infancia, finalizó sus estudios y se matriculó en Montclair Stage, una escuela de Arte Dramático. Cuando acabó, decidió trasladarse a Nueva York para probar suerte como actor teatral. Necesitado de dinero, Willis se ganaba la vida como camarero, y eso que se le daba bastante mal. Una noche, un director de reparto acudió a tomarse unas cervezas al bar en el que trabajaba Bruce Willis. Le gustó tanto la forma de ser del actor, que le contrató como extra en El primer pecado mortal, donde ni siquiera le mencionaban en los títulos de crédito. Este trabajillo aumentó la confianza en sí mismo del actor, que logró ser seleccionado para diversos papeles teatrales. Por aquella época cultivaba su gran afición, la música, tocando la armónica con grupos de diversos estilos. Pronto empezaría a adquirir notoriedad con sus trabajos en televisión. Debutó en la pequeña pantalla como traficante de armas en Corrupción en Miami. A continuación, causó sensación con la serie Luz de luna, que le granjeó un Emmy –máximo galardón de la televisión estadounidense- por su papel de detective que llevaba una agencia con Cybill Shepherd. Willis se hizo muy popular y en 1986 publicó un disco de rock titulado The Return of Bruno, que fue un éxito de ventas.

A continuación pasó a los cines con la comedia de Blake Edwards Cita a ciegas, donde quedaba con Kim Basinger, una buena chica que se trasformaba en una loca si bebía alcohol. Y aunque el film era una variación poco disimulada de La fiera de mi niña y ¿Qué me pasa, doctor?, con algunos gags calcados, tenía un aire de comedia clásica que le hizo triunfar en las carteleras. Willis repetiría a las órdenes de Edwards en Asesinato en Beverly Hills, que pasó desapercibida. Poco afectó este fracaso a la carrera de Willis, escogido entre muchos candidatos porque añadiría humor a su personaje por el productor Joel Silver y el director John McTiernan para La jungla de cristal, una de las películas más espectaculares de todos los tiempos. Insuflándole tridimensionalidad al protagonista, un hombre vulnerable y afectado por los problemas conyugales que se enfrentaba a peligrosos terroristas descalzo, Willis cambió para siempre el género de acción, hasta entonces dominado por superhéroes inhumanos y poco creíbles estilo Rambo. Willis recuperó al memorable personaje de John McClane en dos secuelas, La jungla de cristal 2. Alerta rojaLa jungla de cristal 3. La venganza, inferiores al original pero lo suficientemente amenas.

Tan arriba estaba Willis en ese momento, que se pudo permitir algún que otro fracaso más, como el drama de Norman Jewison Recuerdos de guerra, la fallida adaptación de La hoguera de las vanidades y El gran halcón, una comedia de robos tan surrealista como aburrida. Paradójicamente, la actriz Demi Moore, una desconocida cuando se casó con Bruce Willis, se convertía en una estrella con Ghost. Y aunque el matrimonio se divorció en el año 2000, antes Willis y Moore tuvieron tres niños. “Estoy más orgulloso de ser padre que de ser actor”, ha declarado Willis.

En las pantallas, Willis volvía a conocer el éxito, sobre todo cuando regresó al territorio de la acción con El último boy scout. También realizó memorables trabajos como marido maltratador en Pensamientos mortales –coprotagonizado por Demi Moore, su esposa-, y como cirujano, en La muerte os sienta tan bien. En aquella época destaca su interpretación de Butch Coolidge, el boxeador gafe de Pulp Fiction, de Quentin Tarantino, con el que repetiría en un pequeño papel en Four Rooms. Precisamente, una de las señas de identidad de Willis  es que los directores con los que trabaja suelen quedar satisfechos y repetir con él, como Robert Benton (Billy Bathgate, Ni un pelo de tonto), y Rob Reiner (Un muchacho llamado Norte, Historia de lo nuestro).  Especialmente significativo es el caso de M. Night Shyamalan, que le dio dos de sus mejores papeles, en El sexto sentido y El protegido. En los últimos años, la carrera de Willis se distingue porque abarca diversos géneros, como la ciencia-ficción (El quinto elemento12 monos, Armageddon), la comedia (El chico, Falsas apariencias), y los thrillers  bélicos (La guerra de Hart, Lágrimas del sol). De todas formas, parece que el público le sigue prefiriendo en películas de acción, como Hostage, Sin City y la cinta policíaca 16 calles, que acaba de rodar con Richard Donner. Próximamente le veremos en títulos como Alpha Dog, un drama de Nick Cassavetes, y con toda probabilidad en la cuarta entrega de La Jungla de Cristal.

Filmografía
Hard Kill

2020 | Hard Kill

El trabajo del multimillonario CEO de tecnología Donovan Chalmers  es tan valioso que contrata mercenarios para protegerlo. Pero un grupo terrorista secuestra a su hija solo para chantajearle.

Glass (Cristal)

2019 | Glass

David Dunn, Kevin Wendell Crumb, Elijah Price. También conocidos como "El Protector", "La Bestia" y "El señor Cristal". Van a coincidir como inquilinos de un centro psiquiátrico donde les evalúa la doctora Ellie Staple, desea que se curen de su dolencia, creerse especiales, auténticos superhéroes. Fuera, sus seres queridos –Joseph, el hijo de David, Casey, antigua víctima de Crumb, y la madre de Elijah– siguen inquietos su evolución. En el final de Múltiple, M. Night Shyamalan dejaba la puerta a unir el universo de esta película con el de El protegido. Y en efecto, han pasado los años, y David sigue usando sus talentos de superhéroe, encapuchado con su impermeable, tratando de dar caza a la Bestia, que sigue con sus numerosas personalidades dando guerra, y últimamente ha secuestrado a unas cheerleadres. Shyamalan prepara el terreno con estos prolegómenos para centrar la acción en el manicomio, donde Elijah sigue maquinando ideas por ser algo más que una simple némesis de David, como recuerdan bien los admiradores de El protegido. En su momento denominé a Shyamalan como "el nuevo mago del suspense". Sigo convencido de su enorme talento. Pero también de que ha perdido el norte. Sus mejores filmes siguen siendo El sexto sentido y El protegido. Poco conocido del gran público, me pareció fantástico su primer trabajo de entidad, Los primeros amigos. Tras entregar unas logradas El bosque y Señales, empezó a hacer agua con La joven del "ídem", y tocó fondo con Airbender: el último guerrero, simplemente fallida por infantiloide. Desde ahí ha ido remontando, pero nunca al nivel de antaño. Con Múltiple y ahora Glass (Cristal) procura reverdecer sus laureles, pero aún le queda camino. Y es que la sensación es que aún le queda espacio a Shyamalan para madurar, se diría que se encuentra encantado con la idea de crear su propia franquicia de superhéroes, aunque me temo que Marvel y DC quedan todavía un poquito por delante. De acuerdo, la película está bien armada, y la trama nos depara alguna sorpresa, pero de algún modo, en los temas de fondo se limita a revisitar con cerebral frialdad ideas de los otros filmes de los que es deudora. Cuesta empatizar con los personajes, aunque estén encarnados por un buen plantel de 7 magníficos actores, Bruce Willis, Samuel L. Jackson, James McAvoy, Sarah Paulson, Anya Taylor-Joy, Spencer Treat Clark y Charlayne Woodard.

6/10
10 minutos menos

2019 | 10 Minutes Gone

Un atraco bancario sale mal y como consecuencia de ello, uno de los ejecutores del atraco, Frank, pierde la memoria, mientras que su hermano muere. Frank necesita recordar los diez minutos que han desaparecido de su cabaeza para poder reconstruir lo ocurrido y cazar al culpable del sabotaje. Thriller de acción  de bajos vuelos, dirigido con poca originalidad por Brian A. Miller (The Prince). El escaso presupuesto se entrevé en la planificación y en la puesta en escena, bastante anodina, cercana al telefilm. El empaque lo pone el protagonisa Michael Chiklis (The Shield), mientras que Bruce Willis parece ser únicamente un reclamo con poco peso en la trama. En conjunto se trata de una película bastante fallida.

3/10
Testigo protegido

2019 | Trauma Center

Puerto Rico. Madison Tayler es una joven que presencia el asesinato de un hombre. Sus asesinos le disparan una bala, pero han de huir pues llega la policía. El caso será investigado por el detective Wakes, compañero del fallecido. La herida será trasladada a un hospital, pero Wakes sospecha que su vida corre peligro por lo que la aíslan en una planta vacía. Y allá iran los asesinos –unos policías corruptos, por cierto– a acabar su trabajo. Discreto thriller de acción en donde la presencia de Bruce Willis es el reclamo, aunque su pequeño papel como Wakes pasa prácticamente desapercibido. Lejos quedan aquellos días en que el actor encabezaba producciones de gran calidad y suculentos presupuestos. La que nos ocupa es muy pobre y tiene una dirección poco inspirada, el aire de telefilm tira de espaldas. Todo se basa en la desesperada protagonista por sobrevivir a sus cazadores en la deshabitada planta del hospital, lo que da lugar a situaciones de lo más inverosímiles. Al menos la rubia australiana Nicky Whelan se esfuerza de veras.

4/10
Huérfanos de Brooklyn

2019 | Motherless Brooklyn

En el curso de la investigación de un caso, Frank Minna, jefe de una agencia de detectives, es tiroteado y acaba muriendo tras ser auxiliado por uno de sus hombres, Lionel Essrog, el cual era uno de sus protegidos desde que Minna le conoció en un orfanato de Brooklyn. Essrog es un tipo singular pues tiene una rara enfermedad nerviosa llamada Síndrome de Tourette, por la tiene una infinidad de tics y se siente obligado a hablar sin freno e inoportunamente. Pero Lionel es también un tipo inteligente, detective perspicaz y tenaz, que le tenía cariño a Minna y que está decidido a llegar al fondo del asunto. Huérfanos de Brooklyn es cine negro de altura, que recuerda a producciones clásicas y a las historias herederas de las creaciones de Hammett y Chandler. Se trata de una adaptación de la novela Jonathan Lethem, con elementos reconocibles del género, como la corrupción política, los secretos del pasado, el afán de poder, la música de jazz, la chica en apuros, las gabardinas, los sombreros, los matones a sueldo y los investigadores de raza. Hacía 20 años que Edward Norton no dirigía una película, desde su debut con Más que amigos. Desde entonces su carrera como actor tuvo muchos éxitos pero tras rodar El increíble Hulk algo pasó entre él y la industria y fue relevado poco a poco a papeles secundarios. Aquí regresa por todo lo alto, aunque haya tenido que ejercer de productor, además de ser el director, el actor principal y el guionista. Vamos que se ve que se ha tomado el proyecto como algo muy personal. La consecuencia es que se trata una película muy cuidada, mimada diría yo, que ofrece una convincente ambientación de los años 50, se desarrolla sin prisas (casi dos horas y media) gracias a unas pesquisas lentas pero muy creíbles y que atrapa desde el principio hasta el final. Y hay toques de gran director, como ése en que Lionel decide ponerse el sombrero de su difunto jefe. Gran parte del gancho del film es la caracterización de su protagonista, Lionel Essrog. Curiosamente Edward Norton se dio a conocer en el cine con un personaje de desdoblada personalidad en Las dos caras de la verdad, por el que fue nominado al Oscar, y en otra de sus películas más recordadas,The Score, también su personaje jugaba al despiste con su comportamiento. Aquí sus brotes psicóticos son constantes, a veces muy divertidos y Norton vuelve a demostrar que integrar personalidades múltiples sigue siendo una de sus especialidades. Quizá puede achacarse al film que algunos personajes, como los compañeros de oficina de Lionel, queden algo desdibujados, pero otros, como el poderoso político Moses Randolph (notable Alec Baldwin), la activista civil Laura Rose (Gugu Mbatha-Raw) o el ingeniero interpretado por Willem Dafoe, resultan lo suficientemente estimulantes. Estupenda música de Daniel Pemberton.

7/10
El justiciero

2018 | Death Wish

Paul Kersey es un cirujano de prestigio en Chicago, una ciudad que tiene los índices de criminalidad disparados. Precisamente, una noche en que está trabajando en el quirófano, es testigo de cómo llegan hasta allí su mujer y su hija malheridas, después de que hayan sido atacadas en su propia casa. Su mujer muere y su hija queda en coma. Durante días Kersey será incapaz de remontar anímicamente, también porque la policía no es capaz de seguir ninguna pista. Se le ocurrirá entonces adquirir un arma... Remake de la emblemática película setentera El justiciero de la ciudad, basada en la novela de Brian Garfield protagonizada por Charles Bronson, y cuyo éxito propició la creación de una saga que llegaría hasta los cinco títulos. Muchos pensarán que es innecesario, y con razón, este nuevo film que recupera al personaje original, Paul Kersey, ya que en el fondo no aporta nada relevante al planteamiento: un hombre que decide tomarse la justicia por su mano. Lógicamente hay algunos detalles que cambian –Kersey es ahora cirujano, no arquitecto; la acción tiene lugar en Chicago, no en Nueva York– junto a la razonable puesta al día de varios elementos, como el uso de internet para formarse en el uso de las armas, por ejemplo. Pero el resultado suena a ya visto. El director Eli Roth (Cabin Fever, Hostel) deja de un lado por primera vez el género del terror gore para contar otro tipo de historia, esta vez de acción y venganza, pero no se olvida del todo de su origen y ofrece algunos momentos especialmente sangrientos y desagradables, tortura incluida, que delatan su sello personal. El film, por lo demás, tiene un buen ritmo y se sigue como entretenimiento de pura evasión, más si cabe cuando al frente del reparto tenemos a un correcto Bruce Willis que vuelve a trabajar en una película de cierto presupuesto, tras algunos subproductos. Por lo demás, es una pena que no se le saque partido a Vincent D'Onofrio, cuyo papel de hermano carece por completo de importancia, algo que sí adquiere Elisabeth Shue en los pocos minutos que aparece en pantalla.

4/10
Reprisal

2018 | Reprisal

Jacob es un director de sucursal bancaria que vive obsesionado con un robo que sufrió en el trabajo y por el cual murió un amigo. Junto con su vecino James, ex policía, intentará descubrir la identidad del atracador, pero éste parece conocer todos sus movimientos. Rutinario thriller de acción con una factura que le acerca al telefilm, en donde se asocian de nuevo Bruce Willis y el director Brian A. Miller, tras The Prince y Vice. El guión, por lo demás, va en la línea habitual de la pareja: entretiene más o menos aunque no es precisamente muy original. Ayuda el reparto, con la presencia de un convincente Frank Grillo (Election: La noche de las bestias) como protagonista.

4/10
Once Upon a Time in Venice

2017 | Once Upon a Time in Venice

Actos de violencia

2017 | Acts of Violence

El último disparo

2017 | First Kill

Mercancía peligrosa

2016 | Precious Cargo

Jack, un ladrón de joyas que opera a nivel internacional, se deja convencer por su antigua amante, Karen, para llevar a cabo un peligroso golpe, tras el que ella recuperará la confianza de Eddie, un veterano capo de la mafia. Por desgracia, el trabajo se complica. Bruce Willis anda de capa caída, por lo que en los últimos tiempos trabaja en mediocres producciones de acción, que apenas tienen repercusión. En esta ocasión se apunta a un papel secundario (el del malo de turno) y se pone a las órdenes del desconocido director Max Adams, hasta el momento autor de cortos, que también ha escrito el guión. El conjunto acaba siendo una rutinaria cinta de acción, que tiene un acertado tono de comedia y un buen trabajo del semidesconocido Mark-Paul Gosselaar. Gustará sólo a los amantes del género pero no demasiado críticos.

4/10
Los conspiradores

2016 | Marauders

Un banco sufre un brutal atraco. Todas las evidencias parecen apuntar  a que los responsables son el director del banco y los clientes más acaudalados. Sin embargo, el FBI se adentra más en el caso y, al tiempo que otros atracos se suceden, los datos podrían señalar a una conspiración de mayores proporciones. Lo mejor de este thriller de acción, que incluye algunas secuencias de gran intensidad y violencia, es sin duda el reparto apañado, en donde destacan unos cuentos actores de conocida celebridad, encabezados por Bruce Willis y Adrian Grenier. La dirección, a ratos vibrante, corre a cargo del inspirador Steven C. Miller (Extraction), un cineasta de poco recorrido, entregado al género. El resultado es entretenido, pero no quedará en la memoria.

4/10
Rock the Kasbah

2015 | Rock the Kasbah

Richie Lanz es un representante de cantantes totalmente en decadencia, tipo desastrado que acaba aceptando un trabajo en Afganistán, para colaborar con las actuaciones que se hacen ahí para las tropas que se encuentran desplazadas. Tal caos es Richie que acaba en Kabul sin dinero y sin pasaporte, y aceptando dudosas tareas. Hasta que una noche tiene una "revelación", en el desierto escucha cantar a una voz prodigiosa, se trata de una mujer. Y decide llevarla a un programa televisivo tipo "Operación Triunfo" o "American Idol" para descubrir talentos locales, todo un desafío, pues nunca hasta la fecha ha cantado una fémina. El personaje protagonista parece cortado por el patrón "Bill Murray" –hay muchos puntos de conexión con la muy superior St. Vincent–, así que es totalmente lógico que éste sea el actor escogido para la función, que prometía ser divertida. No lo es, el actor se mueve con desgana, y la prostituta que le ayuda, encarnada por Kate Hudson, está muy desdibujada, aunque peor es lo de Bruce Willis, que parece enfadado todo el rato, como si aún no le hubieran pagado su anhelado cheque. Por desgracia el veterano Barry Levinson maneja un torpe guión de Mitch Glazer. En la función falta el colmillo de sátira política que sí reconocíamos en Cortina de humo, y no se logran las deseadas risas. Tampoco funciona como reivindicación de los derechos de la mujer en el mundo islámico, idea tímidamente apuntada, seguramente para no airar a algunos socios de la producción como Dune Films, compañía marroquí.

3/10
Extraction

2015 | Extraction

Leonard Turner, agente retirado de la CIA, es secuestrado por un grupo terrorista. Su hijo Harry, analista, intercederá para liberar a su padre, pero al ver la pasividad de la CIA decidirá tomar él mismo el toro por los cuernos. Sin embargo, la CIA no está por la labor y enviará a una experta agente a pararle los pies a Harry. Film de acción a todo trapo, que disfrutará el espectador amante del género si decide suspender el juicio ante lo inverosímil de las peripecias del protagonista, tipo forzudo y sarcástico con el careto de Kellan Lutz, a quien vimos en la saga Crepúsculo. Forma pareja con la luchadora Gina Carano y entre los os se apañan para despachar a todo tipo de indeseables. Y Bruce Willis pone su carisma en unos pocos minutos.

4/10
Vice

2015 | Vice

VICE es el nombre de una atracción que sustituye la realidad, cuyo jefe supremo es Julian Michaels (Bruce Willis). En el mundo de VICE los poderosos y ricos pueden vivir sus fantasías más oscuras, ya que la interacción se produce con humanoides que son reseteados cada día. Pero algo ocurre con Kelly (Ambyr Childers), una humanoide que por un fallo del circuito descubre que está siendo utilizada para fines deplorables. Buscará a los responsables. No acaba de funcionar este film de ciencia ficción que juega al viejo temas de las dobles realidades (Los sustitutos) y de los humanos que pasan por no serlo pero que comienzan a experimentar como si lo fuesen (Blade Runner). ¿Dónde está la frontera? Al menos cuenta con intérpretes con oficio que posibilitan que la historia se siga hasta el final, aunque no deje demasiado buen recuerdo.

4/10
The Prince

2014 | The Prince

Paul, padre de familia viudo, oculta su pasado criminal, tras rehacer su vida dentro de la ley como mecánico. Un día, su hija Beth deja de responderle al teléfono y abandona la universidad. Cuando empieza a indagar con ayuda de una compañera de clase de la muchacha, descubrirá que ha sido secuestrada por Omar, un mafioso que pretende vengarse de él porque asesinó a su esposa y a su pequeña hija. Aunque cuenta con un punto de partida trillado, The Prince podría haber sacado tajada al tema de la redención. Pero se queda en un thriller ligero, de desarrollo poco imaginativo, con secuencias de acción rudimentarias. El especialista en thrillers de bajo presupuesto Brian A. Miller demuestra no tener ninguna pericia para que su película se distinga de cualquier producción similar. El tal Miller cuenta con un reparto de viejas glorias en horas bajas, como Jason Patric, de nuevo a sus órdenes tras la desconocida The Outsider, que apenas se esfuerza con su tópico personaje protagonista, o Bruce Willis, que aporta su tono sarcástico habitual a un villano de manual. En todo caso, se salva un creíble John Cusack, como antiguo amigo del personaje central. En todo caso, esta insulsa producción sólo resulta recomendable para un público muy poco exigente.

4/10
Sin City: Una dama por la que matar

2014 | Sin City: A Dame to Kill For

Casi diez años después de Sin City, los directores Frank Miller y Robert Rodríguez entregan la segunda parte de su película-cómic sobre la ciudad donde reina el pecado, la muerte, la violencia y el desenfreno. "En Sin City quien no se corrompe se pudre", dice un personaje. Aquí el guión, escrito y basado en el cómic de Miller, sigue tres historias interconectadas: la de un jugador de póker que se enfrenta al temible Senador Roark; la de la bella Ava Lord, que se propone seducir de nuevo a su ex novio Dwight; y la de la bailarina Nancy, deseosa de vengar la muerte de su adorado Hartigan. Lo más impactante del film sigue siendo la puesta en escena, verdaderamente original. El nocturno blanco y negro (muy blanco y muy negro) de las viñetas se rompe de vez en cuando con algún elemento de color que logra un efecto estupendo (los ojos verdes de Ava, las heridas faciales de Dwight, el pelo rubio de Marcie, los faros del coche, la explosión, los labios, etc.). La narración es atractiva, los efectos especiales eficaces (soberbio vuelve a ser el maquillaje) y la voz en off ofrece frases modélicas, muy de cine negro. Por supuesto, una de las señas de identidad del producto sigue siendo la gran presencia del sexo –aquí con muchas escenas exhibicionistas de Eva Green– y la violencia brutal, una constante durante todo el metraje. El resultado es inferior a la primera película pero su fuerza es también indudable. El nutrido reparto es asombrosamente espectacular.

5/10
La jungla: Un buen día para morir

2013 | A Good Day to Die Hard

John McClane (Bruce Willis) recibe la noticia de que su hijo Jack (Jai Courtney) se encuentra detenido en una cárcel rusa. La cosa pinta mal y como mínimo podría caerle la perpetua. Allá irá entonces papá McClane dispuesto a sacar a su hijo de apuros. Pero el poli de Nueva York no sabe muy bien a qué se dedica su retoño y su sorpresa será mayúscula cuando compruebe que es agente de la CIA y que se encuentra en una misión para salvar de la muerte a un tal Komarov (Sebastian Koch), un millonario ruso cuya vida está en peligro porque posee información clave que podría acabar con el futuro de un importante y peligroso jerarca llamado Chagarin. Cine de palomitas. John McClane no envejece, o al menos eso da a entender esta quinta entrega de la que ya es una de las sagas más exitosas de Hollywood. Conforme han ido pasado los años (desde la lejana Jungla de cristal de 1988), el protagonista tan sólo ha perdido pelo. Mantiene su inconfundible sorna, su tozudez frente a la adversidad y su resistencia física, hasta el punto de que su cuerpo ha adquirido la característica de ser indestructible. Es inimaginable la cantidad de golpes que sufre en La Jungla: Un buen día para morir, y más inimaginable aún lo ileso que sale de cada uno de sus accidentes, explosiones, disparos, caídas al vacío, etc. El espectador ha de rendir el juicio desde la primera, hiperdestructiva y larguísima secuencia del rescate en el juzgado y la posterior huida por la autopista, si no quiere sentir un cortocircuito cerebral. Más que en ningún otro film de la saga el guión se consolida aquí como una enorme excusa para ofrecer un alocado circo de fuegos artificiales y actuaciones más propias de superhéroes que de personas de carne y hueso. Algún giro hay, y los guionistas se descuelgan con un par de diálogos de más de dos líneas con la pretensión de dar algo de juego a la tirante relación entre padre e hijo. Pero no dejan de ser simples transiciones entre el silbar de las balas y el fuego de las granadas. Porque en este fin no hay otra cosa que acción desenfrenada y hueca, y desde luego la mesura no es un concepto que maneje el director John Moore, responsable de títulos desiguales como Tras la línea enemiga o Max Payne. Ciertamente, en La Jungla: Un buen día para morir lo único que se puede decir de Moore es que rueda bien las escenas de acción. En cuanto a los personajes, hay poco que decir. La película apunta a que estamos ante un relevo generacional, cosa que ya se entrevió con su hija Lucy en La Jungla 4.0. Aquí el personaje de Mary Elizabeth Winstead tiene escasa presencia, mientras que el fornido hermano se reparte el protagonismo con su padre Bruce Willis. Lástima que el estólido Jai Courtney no parezca la mejor elección para encarnar a MacClane Jr. Su escaso sentido del humor e inexpresividad no son precisamente una prueba del buen funcionamiento de la genética. De cualquier forma es un detalle que tampoco tiene demasiada importancia y sea como fuere el último plano familiar deja abiertas las puertas para la continuidad.

4/10
G.I. Joe: La venganza

2013 | G.I. Joe: Retaliation

Los G.I. Joe sufren una escabechina en una terrible emboscada, cuando andaban desarmando unas ojivas nucleares. La culpa es de un impostor que ha suplantado al presidente de los Estados Unidos, que se encuentra secuestrado. Los tres supervivientes conectarán con el esquivo Snake Eyes, y con un antiguo coronel retirado, para salvar al mundo mundial, que podría correr directo hacia su destrucción por culpa del archienemigo Cobra y secuaces como Zartan. Secuela de G.I. Joe, donde la trama es casi lo de menos, aunque ésta ofrece un momento desopilante y digno de mención, con todos los mandatarios mundiales jugando con los botoncitos de sus maletines nucleares. De modo que lo que ofrece G.I. Joe: La venganza consiste sobre todo en un puñado de momentos adrenalíticos, servidos por los musculosos protagonistas, hay que olvidar los diálogos, que no se acercan ni a graciosos. Dentro de los pasajes de acción, aparte de las coreografías de peleas de rigor, al más puro estilo oriental y bailarín –no en balde dirige la función John M. Chu, responsable de Street Dance y Step Up 3D–, destaca la escena en un inmenso paredón montañoso, muy vistosa aunque también muy de videojuego.

3/10
Red 2

2013 | Red 2

Red, de 2010, adaptación del cómic de Warren Ellis y Cully Hamner, obtuvo un enorme éxito, sobre todo porque contaba con un reparto de primera fila. La secuela era inevitable. En Red 2, el agente de la CIA Fran Moses (Bruce Willis) intenta llevar una vida tranquila tras su jubilación, pasando los días con Sarah (Mary-Louise Parker), su novia. Pero se expande el rumor en internet de que Moses y su equipo de viejas glorias están relacionados con un viejo proyecto armamentístico, lo que les convertirá en objetivo de oscuros individuos, y les forzará a volver a entrar en acción. Se nota que no vuelve a estar tras las cámaras Robert Schwentke (Plan de vuelo: Desaparecida), que dirigía con mayor dinamismo. Le sustituye Dean Parisot (Héroes fuera de órbita) cuya realización no pasa de correcta, y en ocasiones resulta incluso insulsa. Pero Red 2 cuenta con un guión esforzado de los hermanos Jon y Erich Hoeber, los mismos del film anterior. Además, el innegable carisma de las estrellas reunidas en el reparto levanta lo suficiente esta producción, ya que repiten Bruce Willis, Mary-Louise Parker, John Malkovich y Helen Mirren (falta esta vez Morgan Freeman), y se suman a la fiesta Anthony Hopkins y Catherine Zeta-Jones. Por lo demás no pretende ser más que un entretenimiento bastante ligero.

5/10
Moonrise Kingdom

2012 | Moonrise Kingdom

Tras debutar en el campo de los dibujos animados con Fantástico Sr. Fox, Wes Anderson vuelve a la imagen real con Moonrise Kingdom, elegida para inaugurar el Festival de Cine de Cannes. Como es habitual, el propio Anderson ha escrito el guión, con la ayuda de Roman Coppola, con el que ya había elaborado el libreto de Viaje a Darjeeling. Años 60, en una isla de Nueva Inglaterra. Sam, un preadolescente, huye del campamento de scouts para reunirse con Suzy, la chica de la que se ha enamorado, y emprender un viaje hacia territorio selvático. Trata de encontrarles el capitán Sharp, de la policía local, mientras que el jefe de scouts Ward también ha emprendido la búsqueda por su cuenta con los otros chicos a su cargo. Como cabía esperar, Anderson se mantiene dentro de su particular mundo personal, marcado por un tono surrealista, personajes estrafalarios, frescos golpes de humor y abundancia de imágenes coloridas. En suma, vuelve a realizar una apología de la excentricidad, con otro joven protagonista con gafas como el de Academia Rushmore, su debut, que a pesar de su apariencia chocante parece tener dotes excepcionales. Una vez más vuelve a estar muy presente la reivindicación de la necesidad de la unidad familiar. A diferencia de otros de sus títulos, como Life Aquatic, que parecía concebido únicamente para sus incondicionales más acérrimos, Moonrise Kingdom tiene un ritmo dinámico, se sigue con interés y logra conmover a través de su exploración del descubrimiento del amor. La huida juvenil de los protagonistas no oculta estar inspirada en "El guardián entre el centeno", el célebre libro de J.D. Salinger. Como es habitual, el realizador ha seducido a conocidos actores. como Edward Norton, Frances McDormand y Bruce Willis, en registros sorprendentes. No puede evitar Anderson ofrecer una vez más la sensación de que en Moonrise Kingdom ha desaprovechado a parte del reparto, como en el caso de la gran Tilda Swinton, que tiene un mínimo papel como asistente social, o el de Harvey Keitel, eficaz, pero breve. Tampoco tienen una enorme presencia esta vez Bill Murray y Jason Schwartzman, sus actores fetiche. Los auténticos reyes de la función son los jóvenes debutantes Jared Gilman y Kara Hayward, así como el resto del reparto juvenil, que logra personajes muy mimetizados con el universo de Anderson.

6/10
Looper

2012 | Looper

Futuro no tan lejano. En el año 2072 cometer asesinatos e irse de rositas resulta complicado, el ADN deja una huella que permite enseguida capturar a los criminales. De modo que se recurre a enviar a las víctimas al pasado, al año 2042, a través de una máquina del tiempo, donde les aguardan los “loopers”, que los matan y se deshacen de los cadáveres. Joe ejerce tal profesión con fría eficacia, sabe que lo hará hasta el día en que le envíen a sí mismo para lo que se denomina “cerrar el bucle”. Tras matar a su versión del futuro tendrá 30 años para retirarse con el dinero adquirido como “looper”. A no ser que... Singular muestra de ciencia ficción, aunque también con elementos de cine negro, este film de Rian Johnson, guionista y director, es coherente con su filmografía previa, Brick y Los hermanos Bloom, títulos arriesgados, visualmente fascinantes, un tipo de historias alambicadas pero sugerentes, que recuerdan al trabajo de Christopher Nolan. En Looper juega con las paradojas de los viajes temporales, pero el mismo cineasta bromea con el tema a través de uno de sus personajes, diciendo algo así como “no te voy a hacer un diagrama ahora para explicarte todo”. De modo que lo importante al final narrativamente son los dilemas morales de un personaje (Joseph Gordon-Levitt), que a través de su otro yo (Bruce Willis), empieza a cuestionarse sus crímenes, de modo que cuestiones como el determinismo y el libre albedrío, la solución no-violenta de los problemas y la confianza en los otros, afloran a lo largo del metraje, hasta alcanzar un final sorprendente e impactante. Aunque haya mucha acción, y una violencia a ratos gratuita y poca contenida, hay que decir a favor de Looper que existe un buen guión, donde se logra trenzar con la columna vertebral de la lucha por la propia supervivencia una inesperada subtrama de tipo mesiánico a la inversa. Hay además un buen perfilado de personajes, donde además de los actores ya citados brilla Emily Blunt como madre soltera, e incluso un fugaz Paul Dano.

6/10
Doble o nada

2012 | Lay the Favorite

Adaptación del libro de memorias del mismo título de Beth Raymer. En 2001, Beth llega a Las Vegas con la esperanza de trabajar como camarera en algún casino importante. Al principio, tuvo que conformarse con servir mesas en un simple restaurante, pero uno de los clientes del local le presentó a Dink, un profesional de las apuestas deportivas que andaba buscando a alguien de confianza.

Los mercenarios 2

2012 | The Expendables 2

Barney y sus mercenarios, después de resolver expeditivamente el secuestro de un millonario chino en Nepal, son requeridos por Iglesia para recuperar una misteriosa caja, que contiene los planos de una mina con toneladas de plutonio ideales para preparar armas nucleares. El muy apropiadamente llamado Vilain liquida a uno de los hombres de Barney, por lo que este clama venganza, al tiempo que salva al mundo y los lugareños de un pueblecito de Albania. Secuela de Los mercenarios, Los mercenarios 2 es más de lo mismo, se toma o se deja, que nadie espere un guión inteligentísimo, por aquello de no vivir de las rentas de la idea del original, hacer una peli reuniendo a los machotes iconos del cine de acción, o sea, Sylvester Stallone, Jean-Claude Van Damme, Arnold Schwarzenegger, Bruce Willis, Jason Statham, Chuck Norris y compañía. Es más, el film incluye dos "deus ex machina", o sea, situaciones insolubles pero que, porque sí, porque para eso tenemos con nosotros a unos increíbles hombres de acción supermachotes, encuentran fácil arreglo de modo absolutamente disparatado. Humor autoparódico sobre sí mismos de algunos actores, más un ligero toque femenino –la oriental Yu Nan, más las mujeres del pueblo–, la razón de ser de la película no es otra que la de ofrecer explosiones y mamporros para nostálgicos del cine de acción ochentero. Quien busque esto no saldrá decepcionado de Los mercenarios 2, sobre todo de la pelea de Stallone y Van Damme; aunque se echa un poco más de imaginación en las escenas moviditas, que suenan a mil veces vistas.

4/10
Fuego cruzado (2012)

2012 | Fire with Fire

Mientras está comprando en una tienda de comestibles, el bombero Jeremy Coleman es testigo del asesinato de dos hombres a manos de un mafioso especialmente cruel. Salvará la vida a duras penas e informará a la policía. Se encargará del caso el inspector Mike Calla, un hombre que precisamente perdió a su mujer a manos del mafioso, de nombre Hagan, y que desde entonces va en su busca. Para testificar contra él Jeremy se acogerá a la ley de protección de testigos, pero entretanto Hagan no está dispuesto a llegar al estrado. Entretenido thriller de acción que responde a la premisa "hombre normal en apuros" dirigido por David Barrett, que ha destacado en numerosas series televisivas, como Castle o El mentalista. Desde luego las peripecias que ha de recorrer el protagonista no son precisamente fáciles de asumir y su vida se volverá una montaña rusa en donde no hay vuelta atrás y en la que para salvar la vida deberá atacar por su cuenta. Aunque la trama es ciertamente inverosímil, sobre todo en algunos pasajes, en general atrapa desde el principio. Da el pego perfectamente Josh Duhamel, mientras que los secundarios de lujo –encabezados por Bruce Willis– no desentonan lo más mínimo, aunque el rol del malvado Vincent D'Onofrio resulta un tanto excesivo.

5/10
Catch .44

2011 | Catch .44

Setup

2011 | Setup

La fría luz del día

2011 | The Cold Light of Day

El francés Mabrouk El Mecri llamó la atención por la originalidad de JCVD, donde Jean-Claude Van Damme se interpretaba a sí mismo. Debuta en una producción estadounidense con este thriller filmado en España, de reparto internacional. Will Shaw, joven estadounidense en apuros porque su empresa está a punto de quebrar, viaja a España para pasar unos días con sus padres, su hermano y la novia de éste, en un yate con el que recorren la costa. Pero mientras Will se marcha para hacer un recado, unos tipos secuestran a punta de pistola a todos los suyos menos a su progenitor, que le desvela que en realidad es agente de la CIA, y que los captores pretenden que les entregue un enigmático maletín. Cuando su padre es tiroteado, Will se las tendrá que arreglar por sí solo para encontrarlo, pues en caso contrario morirá el resto de su familia. El Mecri rueda con la suficiente eficacia secuencias de suspense, y logra que el film funcione, al menos para un sector del público que no tenga muchas expectativas. Pero parte de un libreto pobre y vacío, que acumula tópicos del cine de suspense, y cuyo mayor defecto son los pobres, y a veces ridículos diálogos. No se nota que andaba cerca un peso pesado de los guiones, Steven Zaillian, que figura en los títulos de crédito como productor ejecutivo. A Henry Cavill, protagonista absoluto, le falta carisma y su interpretación es un tanto hermética. Le acompañan variopintos secundarios, como Bruce Willis y Sigourney Weaver, que le dan algo de vida a la cinta, más por su mera presencia que porque realicen ningún esfuerzo. Por su parte, Verónica Echegui no acaba de resultar creíble por culpa de la escasa tridimensionalidad de su personaje, la sobrina de un detective. El también español Óscar Jaenada, un gran actor, apenas tiene presencia como tipo duro, y el irlandés Colm Meaney se limita a un pequeño cameo. Además, el público que conozca Madrid, donde transcurre la mayor parte de la acción,encontrará hilarantes sus numerosas licencias, pues por ejemplo el personaje de Henry Cavill sale corriendo porque le persiguen unos policías junto a la Plaza Mayor, y en dos pasos está en el Parque del Retiro. Algunos detalles de La fría luz del día dan una imagen pobre de España, como la cochambrosa farmacia, o los policías locales a los que el protagonista encuentra en la comisaría jugando a las cartas despreocupados.

4/10
Vaya par de polis

2010 | Cop Out

Jimmy es un veterano policía de Nueva York con alguna que otra dificultad económica. Su único tesoro es un cromo de béisbol del año 1952 que está dispuesto a usar para poder pagar la boda de su hija. Jimmy es muy consciente de lo que algunos pueden llegar a pagar por una “joya” así. Todo se complica cuando alguien le roba el cromo al policía. Pero Jimmy es un tipo duro y no está dispuesto a que le arruinen los planes, así que recluta a su compañero, Paul, para que le ayude a recuperarlo. El problema es que Paul es un tipo torpe que poco tiene que ver con el rudo Jimmy. Juntos se enfrentarán a un peligroso gángster que está obsesionado con los objetos antiguos. Como comedia que es, la trama se va enredando por momentos y los “héroes” se las tendrán que ver también con una peligrosa organización de narcotraficantes mientras tratan de recuperar el cromo robado. Nueva película de Kevin Smith. A pesar de su inicio prometedor con la trilogía compuesta por Clerks, Mallrats y Persiguiendo a Amy, sus últimos títulos no han sido nada memorables como demuestra ¿Hacemos una porno? Puede que estos resultados recientes hayan influido en que Vaya par de polis no se estrenara en cines en España. Aún así, es más divertida que sus últimos trabajos. Sólo por ver al gran Bruce Willis parodiándose a sí mismo como el agente John McClane, ya merece la pena.

4/10
Red

2010 | RED

Cada vez llegan más comics a la gran pantalla. En esta ocasión estamos ante la adaptación de una novela gráfica de Warren Ellis y Cully Hamner de tres números, publicada por la editorial DC. El film cuenta con un director solvente, Robert Schwentke, responsable de la intensa cinta de suspense Plan de vuelo: Desaparecida. Frank Moses es un agente de la CIA jubilado que pasa sus días buscando excusas para llamar a Sarah Ross, la chica que le envía los cheques de la pensión a su casa, a la que corteja por teléfono a pesar de que nunca se han visto en persona. Cuando unos asesinos irrumpen en su casa para aniquilarle, Frank logra salir airoso del trance, pero decide recoger a Sarah, ya que está convencido de que quienes le persiguen han escuchado sus conversaciones y van a ir a por las personas que más le importan para hacerle daño asesinándolas. Con ayuda de diversos amiguetes, todos ellos antiguos compañeros ya retirados, tratará de averiguar quién le persigue y por qué. Red ofrece acción a raudales, una buena factura técnica y en suma, lo que se espera. Nadie que sepa lo que va a ver saldrá defraudado. Bruce Willis recupera su personaje de héroe de acción socarrón que le convirtió en una megaestrella en Jungla de cristal, y demuestra una gran capacidad para reírse incluso de sí mismo, ya que se hace un chiste sobre su falta de pelo. Y desde luego, el punto fuerte de la cinta son los secundarios, ya que Willis está acompañado por Mary-Louise Parker, John Malkovich –muy divertido como paranoico–, Helen Mirren –genial como versión femenina de Rambo en un papel totalmente opuesto a los que suele interpretar–, Karl Urban, Morgan Freeman, Rebecca Pidgeon, Richard Dreyfuss, Brian Cox y el legendario Ernest Borgnine. ¡Casi nada! El público que vaya predispuesto a pasarlo bien pasará por alto que sus personajes son típicos de cómic, más bien esquemáticos, y que nada parece nuevo. De hecho la base de la trama –chica se enamora de un desconocido que resulta ser un superespía que la protege de peligrosos asesinos– es casualmente idéntica a la de la reciente Noche y día.

5/10
Los sustitutos

2009 | Surrogates

Jonathan Mostow, responsable de Terminator 3. La rebelión de las máquinas, regresa al terreno de la ciencia ficción y los cyborgs de apariencia humana. En esta ocasión adapta un cómic de Robert Venditti y Brett Weldele, que parte de una inquietante idea central. Si hoy en día los móviles y los ordenadores se han hecho indispensables en la sociedad, en el futuro donde se desarrolla la trama existen los denominados ‘sustitutos’. Se trata de réplicas robóticas de las personas, que sustituyen a su dueño en la vida diaria, mientras éste los maneja por control remoto. El usuario ya no tiene que ir a trabajar, por ejemplo, sino que envía a su ‘sustituto’, que además es una versión mejorada de sí mismo, más fuerte y guapo, y que nunca envejece. El agente del FBI Greer usa a su réplica para investigar la destrucción de un sustituto, manejado por un chico que también ha resultado muerto. Resulta que el robot fue alcanzado por una sofisticada arma que también mata al humano que esté detrás. La víctima resulta ser hijo de Canter, el inventor de los sustitutos. Mientras realiza las pesquisas con ayuda de su compañera –la agente Peters– el agente Greer intenta rehacer su vida familiar, pues su hijo murió en trágicas circunstancias, mientras que su mujer sólo se relaciona con él a través de su duplicado. Mientras tanto, ha surgido un líder –el Profeta– que aboga por la vuelta a una vida más humana, renunciando a los sustitutos. Por un lado, Mostow aprovecha que cuenta con ingredientes que hacen atractiva su cinta al gran público, sobre todo una trama detectivesca bien trazada, que da pie a secuencias de acción correctas y dinámicas, que permiten lucirse al departamento de efectos especiales. Bruce Willis suple con su carisma habitual el hecho de que su repertorio de gestos sigue siendo el de siempre, y de que no acaba de resultar creíble en su interpretación de la versión de su personaje sonriente y estilizada. Le acompañan secundarios de alto nivel, como Radha Mitchell (la agente Peters), James Cromwell (Canter) y Ving Rhames (el Profeta). Además, Los sustitutos parte de un guión que plantea cuestiones de interés. Como otras grandes obras de ciencia ficción, recurre a una historia futurista, para analizar problemas del presente. En este caso, estamos ante una crítica hacia una sociedad sedentaria, que advierte de lo que puede pasar cuando el hombre abusa de los adelantos tecnológicos y renuncia a trabajar, e incluso a vivir, para no agotarse, no sufrir daño ni desgaste físico, etc. Avisa también de la posibilidad de que el hombre acabe relacionándose con sus semejantes mediante la tecnología, un supuesto no tan lejano, a juzgar por el auge de internet, y la aparición de cada vez más adictos que se relacionan mejor a través de la web que en persona... Arremete también contra un mundo obsesionado con la estética, donde prima la juventud y la apariencia física, se ocultan cada vez más los defectos físicos y el envejecimiento, y todo el mundo querría tener un sustituto, que se conserve siempre impecable y dé una buena imagen de nosotros mismos a los demás. En España, el film se estrenó acompañado del cortometraje Cíclope.

6/10
Assassination of a High School President

2008 | Assassination of a High School President

Algo pasa en Hollywood

2008 | What Just Happened

Barry Levinson reclutó a Robert De Niro en 1997, para convertirle en uno de los protagonistas de La cortina de humo, ácida disección del mundo de la política, sobre un cineasta contratado por el presidente estadounidense para inventar una inexistente guerra con Albania. De nuevo un hombre de cine es el protagonista de esta nueva colaboración del actor con Levinson, un film de tono sarcástico muy similar. En este caso el personaje de De Niro se basa en un personaje real, Art Linson, reputado productor de Hollywood, cuya mano está detrás de títulos tan memorables como Hacia rutas salvajes, Heat y Los intocables de Eliot Ness. El guión de Linson,se inspira en sus propias memorias para seguir a Ben, productor de Hollywood que se la juega con su nuevo trabajo, que protagoniza el mismísimo Sean Penn, y que ha obtenido malos resultados en las pruebas con público por culpa de una secuencia en que un perro muere acribillado, lo que genera auténtica repulsión. El director del film, un “genio” bastante descontrolado e inestable, se niega a cortar la escena, a pesar de las exigencias de Lou, la jefa de los estudios. Ben tiene que lidiar con este problema, al tiempo que trata de recuperar a su esposa, de la que se acaba de separar, e intenta que el popular Bruce Willis se afeite la barba que se acaba de dejar, pues en caso contrario no darán luz verde a la película que va a rodar con él. La película remite a otros títulos de cine dentro del cine como la magistral El juego de Hollywood, de Robert Altman o la injustamente olvidada Gente de Sunset Boulevard, también protagonizada por De Niro. Aporta detalles poco conocidos por los espectadores, como lo crueles que pueden ser los espectadores que opinan en los pases de evaluación, o las presiones a las que se ve sometido un productor, una especie de “apagafuegos”, que tiene que conciliar intereses muy dispares. El protagonista da pie a De Niro a realizar un gran trabajo. Le acompañan grandes actores, como Catherine Keener, John Turturro, Robin Wright Penn y hasta Kristen Stewart, la protagonista de Crepúsculo. Destaca el enorme sentido del humor de dos actores que se interpretan a sí mismos, Sean Penn, y sobre todo de Bruce Willis, que da una imagen suya muy alejada de la realidad. La presencia de todas estas figuras denota que el biografiado, que es el productor de este film, ha hecho muy bien su trabajo, y que además, se le tiene cariño y respeto, puesto que todos han debido renunciar a su caché habitual.

6/10
Seduciendo a un extraño

2007 | Perfect Stranger

Rowena es una aguerrida periodista, que consigue un superreportaje que saca a la luz la hipocresía moral de un senador republicano, que mucho defender la familia y tal, pero en realidad lo que le va son los jovencitos becarios… Sin embargo, la chica se queda hecha trizas cuando los poderes fácticos le impiden su publicación. Tal berrinche pilla Rowena, que decide incluso dejar su periódico. Pero pronto tiene en qué ocuparse, porque una amiga de la infancia le asegura que tiene pruebas irrefutables de los insanos hábitos sexuales vía internet de Harrison Hill, un magnate de la publicidad. El caso es que la amiga es asesinada, y Rowena, secundada por su fiel ayudante Miles, va a investigar en serio el caso, empezando por conseguir trabajo en la compañía de Hill. Muchas películas actuales de los grandes estudios se ponen en marcha alrededor de lo que lo que los ejecutivos consideran un potente concepto. En el film que nos ocupa se trata de la idea de que “todos tenemos secretos que no nos atrevemos a compartir con nadie… a no ser que estemos amparados por el anonimato que ofrecen medios como internet”. Bueno, como concepto, la cosa quizá tenga su gracia; pero si alrededor de ello no hay un guión sólido y se orquesta sólo una trama simplona, sin pies ni cabeza, llena de trucos baratos, con una resolución tramposa… Todo en el film es tópico y previsible (¿dónde está la policía en esta película?, por citar sólo una rarísima ausencia en una historia como la que nos ocupa), excepto la pirueta final; y esto último, no por méritos del guión, sino por todo lo contrario: porque no se ha ofrecido ninguna pista al respecto. James Foley sigue demostrando que lo de Glengarry Glen Rose (Éxito a cualquier precio) fue una gran película por el “accidente” de David Mamet y un reparto excepcional. Halle Berry, que aparte de belleza tiene talento dramático, no sabe (o no quiere) aprovechar su Oscar por Monster’s Ball para hacer buenas películas, y se apunta a un film tonto, que explota sin rubor su ‘sex appeal’. Ella es el alma (?) del film, porque Bruce Willis es un mero comparsa, mientras que el personaje de Giovanni Ribisi están tan mal definido que uno llega a suponer inicialmente que es gay, extremo desmentido cuando detectamos su obsesión por Rowena.

3/10
Planet Terror

2007 | Planet Terror

Robert Rodriguez completa con esta película el díptico “Grindhouse”, junto con Death Proof, firmada por su amigo Quentin Tarantino. El proyecto “Grindhouse” hace referencia a un minoritario estilo de cine surgido en los años setenta en Estados Unidos y que se caracterizaba por mezclar el terror y el gore en películas baratas con efectos especiales caseros. Estos filmes de serie Z eran exhibidos a menudo en salas de baja calidad y en programación doble, y no hay que ser muy avispado para colegir que tanto Tarantino como Rodriguez fueron ávidos espectadores de este tipo de cine en sus años mozos. Siguiendo con los cánones del género Planet Terror es excesiva, inverosímil, paródica, divertida, grimosa, violenta, asquerosa, romántica e incluso cursi. Durante una noche en un pequeño pueblo de Texas se empiezan a multiplicar los casos de personas infectadas por una extraña y vomitiva dolencia, debido a la cual unos purulentos granos se extienden como enormes erupciones gangrenosas sobre sus cuerpos hasta hacerles parecer seres amorfos y horribles. Lo peor es que la infección se extiende a marchas forzadas, ya que los afectados se transforman en una especie de psicóticos zombies caníbales que buscan saciarse con carne humana. Al parecer, el origen del mal es un virus creado como arma química y cuyo antídoto es pretendido por el sanguinario teniente Muldoon. Y entre los que lucharán contra la epidemia se encuentran dos enamorados, una médico, dos polis, un tipo experto en hacer barbacoas, dos gemelas raritas, etc. El director de El Mariachi y Sin City (Ciudad del pecado) rueda con ritmo muy ágil este exagerado cóctel que puede indigestarse si se toma demasiado en serio. En realidad, bajo su brutal y desagradable apariencia, la película no deja de ser un guiño nostálgico al cine del pasado, un sentido homenaje en forma de gamberrada, un poco como Kill Bill lo es del cine de acción oriental de serie B, solo que aquí se trata de ofrecer La noche de los muertos vivientes en clave de casquería, vísceras sangrantes y violencia desmedida repleta de acción. Pero lo que salva la función es que Rodríguez pergeña un puñado de personajes con alma, simpáticos y muy bien perfilados, cada uno con su singular y a menudo sangrienta parte de heroísmo. Y los actores están en su sitio. Entre el reparto, destacan especialmente, Freddy Rodríguez (Harsh Times) en su papel de Wray, la “pata de metralleta” Rose McGowan (increíble personaje), a quien vimos en Scream o en la serie Embrujadas, un felizmente recuperado Michael Biehn (Terminator) y el malote Bruce Willis. Incluso Tarantino tiene sus minutos de gloria, tan truculentos como descerebrados.

7/10
La jungla 4.0

2007 | Live Free or Die Hard

Más difícil todavía. De nuevo John McLane vuelve a estar en el lugar y en el momento equivocados, pero, cómo no, con sus expeditivos métodos de trabajo –un hombre analógico en un mundo digital–, logrará salvar al mundo mundial, y estrechar lazos con su joven hija, en la que descubrimos la verdad de aquello de “De tal palo, tal astilla”. Quienes demuestran no estar en el lugar equivocado al retomar la saga son Fox, la productora, y el director fichado para la ocasión, Len Wiseman, el responsable de la vampírica Underworld, otra franquicia hollywoodiense. Quien era un quinceañero cuando se rodó el primer film ofrece la mejor entrega “junglera”, si se exceptúa la original. La película, por supuesto, ofrece un ritmo vertiginoso y elaboradísimas escenas de acción. Son completamente disparatadas pero, ¿qué importa? Aceptada la premisa de la suspensión de la incredulidad, se disfruta sobremanera de auténticos momentos circenses, como el enfrentamiento de la autopista o cómo derribar un helicóptero con un automóvil, o el duelo en la autopista entre un enorme camión y un caza de combate, que invitan a que “el respetable” aplauda entusiasmado las proezas del héroe. Y las escenas del caos circulatorio explotan al límite lo que ya se apuntaba en otro buen film de acción, The Italian Job. Pero los efectos especiales y las coreografías no bastan. Hay además un guión inteligente de Mark Bomback, que toma como punto de partida un artículo periodístico de John Carlin, “A Farewell to Arms” (adiós a las armas), sobre la dependencia excesiva de la tecnología en la sociedad intelectual. La trama especula sobre qué ocurriría si, con piratas informáticos, se pudieran colapsar los equipos que regulan la circulación, el suministro energético, las finanzas, la seguridad nacional… Y el telón de fondo de los miedos post 11-S refuerza el planteamiento. Además presenta a un villano de envergadura (Timothy Olyphant) ejecutando un maquiavélico plan, con oscuros propósitos no desvelados de inmediato. Mientras, McClane debe llevar a cabo una tarea sencilla antes de irse a su casa –buscar en su domicilio a un hacker y ponerlo a disposición del FBI–, pero las cosas se complican cuando un equipo de terroristas trata de eliminar a su hombre. El film es fiel al espíritu de los anteriores, también en la añoranza del héroe por la vida familiar, y en el sacrificio y la renuncia, precio que debe pagar quien tan altas cualidades posee, para enfrentarse a los villanos de turno. Hay además mucho sentido del humor –impagables el gurú informático fan de La guerra de las galaxias de Kevin Smith, la puya a Spiderman o las bromas con “la chinita”–, buenas réplicas y guiños para McClane, inmenso Bruce Willis, cuando conversa con su “protegido”, su hija, el FBI o los “malos malotes”.

7/10
Fast Food Nation

2006 | Fast Food Nation

Si de algo no se puede acusar a los yanquis es de no tener capacidad de autocrítica y este film es una contundente prueba de ello. En 2001 el periodista Eric Schlosser escribió "Fast Food Nation. The Dark Side of the All-American Meal", una denuncia en toda regla del negocio de la comida rápida en Estados Unidos. Sus tesis e investigaciones pronto convirtieron su libro en un best seller, además de haber significado de cara a la opinión pública un buen varapalo para los intereses de la empresas del sector. El propio Schlosser se ha unido con el reputado cineasta Richard Linklater para coescribir la adaptación cinematográfica en clave de ficción dramática. Por su intención y temática, el film recuerda al documental Super Size Me, aunque éste tenía un argumento diferente y adoptaba un tono mucho más tragicómico. Fast Food Nation indaga en todos los estratos de producción de una cadena de restaurantes de comida rápida llamada Mickey's. El punto de partida es la investigación interna provocada por los resultados de unos análisis según los cuales en uno de los productos estrella –la hamburguesa supergigante– se han detectado residuos fecales. Hasta el matadero de Colorado viajará un alto ejecutivo de la compañía. Allí visitará las instalaciones de la fábrica y se entrevistará con el ganadero que suministra la carne, el intermediario, etc. Junto a él, seguimos también las andanzas de otras muchas personas relacionadas con el negocio, como los dependientes de los restaurantes, los capataces de la fábrica o los mexicanos fruto de la inmigración ilegal, “usados” como mano de obra (y algo más) a cambio de unas condiciones laborales infrahumanas. La intención de la película es claramente mostrar con dureza y sin ambigüedades la corrupción generada en este negocio, típicamente estadounidense. Lo que vemos viene a ser como una metáfora de la opresión de los poderosos sobre los débiles, sólo que la metáfora es real. Que el film siega automáticamente las ganas de tomar hamburguesas con ketchup es inapelable. Refuerza ese impacto el buscado aire documental, sobre todo en las pesquisas del directivo Henderson, encarnado con maestría por Greg Kinnear, mientras que la historia de los mexicanos tiene un aire de mayor ficción, con una fantástica Catalina Sandino Moreno (María, llena eres de gracia). Y Linklater deja su sello personal sobre todo en los verborreicos diálogos de Ethan Hawke –convertido ya en actor fetiche– con su simpática sobrina Amber, interpretada por la expresiva Ashley Johnson. El reparto está plagado de actores conocidos, y entre ellos destaca Bruce Willis en una divertida y cínica aparición.

5/10
Alpha Dog

2006 | Alpha Dog

Escalofriante película basada en hechos reales, que como otros títulos coetáneos –Diario de un escándalo, Juegos secretos–, dibuja una sociedad occidental enferma, que debería empezar a afrontar de una vez los graves problemas que la amenazan. Nick Cassavetes, director y guionista, recrea tomándose ciertas libertades el caso de Jesse James Hollywood, que conmocionó en 1999 a la opinión pública estadounidense. El cuadro que entrega de los adolescentes californianos y sus familias no puede ser más desolador. La cosa arranca con el enfrentamiento violento entre los jóvenes Johnny Truelove y Jake Mazursky, por una deuda relacionada con el tráfico de marihuana. Decidido a cobrar su deuda “como sea”, Johnny no tiene ocurrencia mejor que secuestrar a Zack, el hermanastro adolescente de Jack, un quinceañero que se siente sobreprotegido por sus padres. Lo que podría ser una experiencia desagradable, para Zack se convierte en una inmersión en el mundo de los adultos (?), en el que siempre quiso ingresar. Pues los “amigos” de Johnny, especialmente Frankie, lejos de maltratarle, le tratan como a un “colega”, haciendo de él uno más en sus juergas y francachelas. Pero paralelamente, en el “mundo real”, las cosas se les están complicando. Los padres de Zack han denunciado la desaparición del chico, Jake amenaza a Johnny de muerte, un abogado afirma que se enfrenta a posibilidad de cadena perpetua… Y en el horizonte asoma la posibilidad de lo que podríamos denominar “solución final”. El mayor interés de la cinta es su condición de radiografía social sin moralina, de la que salen malparados jóvenes y adultos. Los primeros viven en un artificial “mundo infeliz”, donde los alicientes que les animan responden al nombre de alcohol, sexo, droga, ropa, videojuegos, música y poco más. Su completa inmadurez les incapacita para tomar cualquier tipo de decisiones, y cuando se mueven en “terreno peligroso”, la posibilidad de “meter la pata” más todavía, es casi del cien por cien. Caso llamativo es el de Elvis, objeto de burlas de la banda de Johnny, cuyo complejo de inferioridad le convierte en carne de cañón para ejecutar la acción que ningún otro osaría acometer. Y triste, muy triste, es el caso de Zack, la víctima, que se plantea su secuestro como una “gran aventura”, de un vértigo embriagador. En la parte de los progenitores, los tenemos de dos tipos: los que se mueven ya en el mundo de la delincuencia, y que más que otra cosa reprochan a sus retoños su increíble estupidez a la hora de resolver un “problema”; y los “normales” –es un decir–, sinceramente preocupados, pero sin recursos para ganarse la confianza de sus hijos. La película cuenta con un atinado reparto –destacan entre los jóvenes Anton Yelchin y Justin Timberlake, y Sharon Stone entre los adultos– y buen ritmo, donde los interrogatorios que salpican el metraje, y los rótulos que enumeran las personas que se cruzan con el secuestrado como “Testigo 1”, “Testigo 2”, etcétera, presagian un fatal desenlace. Eso sí, la enorme crudeza con que se describe el estilo de vida vacío de los personajes –experiencias sexuales, lenguaje soez, peleas, droga…– resulta excesiva.

6/10
El granjero astronauta

2006 | The Astronaut Farmer

Un astronauta de la NASA se ve obligado a abandonar el trabajo de sus sueños y jubilarse para salvar la granja de su familia. Sin embargo, no tiene pensado rendirse en ningún momento, por lo que decide construir su propio cohete espacial en su casa, a pesar de las numerosas advertencias por parte del gobierno. Con un reparto estelar, encabezado por grandes actores como Billy Bob Thornton, Bruce Dern, Virginia Madsen o J.K. Simmons, la película cuenta la lucha de un hombre por hacer realidad su sueño de viajar al espacio. El film está lleno de emoción y mensajes muy positivos, y, aunque el resultado no es redondo, logra ser satisfactorio en su misión de entretener.

5/10
El caso Slevin

2006 | Lucky Number Slevin

Ingenioso thriller, en que el joven Slevin es confundido con otro, lo que le sitúa en medio de una guerra entre dos bandas de gangsters. Mientras, un misterioso asesino a sueldo engaña a unos y a otros, y la policía vigila los movimientos del variopinto grupo sin aclararse demasiado. Paul McGuigan (Obsesión) maneja bien la ‘tarantiniana’ (también en el subido tono de algún pasaje) trama del desconocido Jason Smilovic, cuyo efecto se diría parecido al del taco de una mesa de billar, por la forma en que los personajes ‘rebotan’ en las ‘bandas’ gracias al ritmo vertiginoso, las elaboradas situaciones de enredo y los diálogos afilados. Así, hasta desembocar en un enlace sorpresivo a lo Sospechosos habituales, que obliga a cuestionarse lo visto previamente. Hay además acierto en el reparto: el desconcertado protagonista (Hartnett), el asesino impávido (Willis), la vecina enredadora (Liu), los jefes mafiosos (Freeman y Kingsley), o el poli despistado (Tucci).

6/10
16 calles

2006 | 16 Blocks

Jack Mosley, agente borrachín poco ejemplar de la policía de Nueva York, recibe un encargo aparentemente fácil. Debe recoger al delincuente Eddie Bunker en una celda y trasladarle al juzgado, a una distancia de 16 manzanas. Jack mete a Eddie en su coche, pero no puede evitar parar en una tienda de licores por el camino. Allí, tiene un encuentro con varios detectives de homicidios que pretenden liquidar a Eddie, ya que éste va a testificar contra ellos. A Jack le queda un último reducto de dignidad, por lo que decide poner todos los medios para evitar que asesinen a su protegido. Para ello, tendrá que llegar al juzgado sin que le atrapen multitud de enemigos armados. Autor de películas tan renombradas como Arma letal, La profecía y Superman, Richard Donner llevaba desde 2003 sin dirigir, tras el fracaso de Timeline. Ciertamente el veterano cineasta, que ya pasa de los 70 años, narra con fluidez, se luce en las secuencias de acción, y compone un thriller sin pretensiones, de argumento calcado a Ruta Suicida, que protagonizó Clint Eastwood. La fotografía, de aspecto arenoso, recuerda en cierta medida a los documentales, y busca el aspecto realista de películas policíacas como French Connection o Bullit. En un momento delicado de su carrera, Bruce Willis aporta su socarronería habitual a un personaje fracasado, que encuentra una última oportunidad de redimirse y demostrar su valía. Tiene como contrapunto humorístico al rapero Mos Def, en un papel de charlatán desmesurado que recuerda a Eddie Murphy en Límite 48 horas o Shrek, donde el actor ponía la voz a Asno. David Morse, secundario de lujo en películas como Bailar en la oscuridad o La milla verde hace creíble el papel del villano.

6/10
Hostage

2005 | Hostage

No viene esta película con la etiqueta de las grandes superproducciones, ni como uno de los thrillers más esperados del año. Sin embargo, es una historia vibrante que atrapa al espectador por la tensión interna a la que somete a sus personajes. Hace tiempo, Jeff Talley era uno de los mejores negociadores de la policía de Los Ángeles. Sin embargo, un terrible suceso cambió su vida y le “obligó” a trasladarse a la comisaría del tranquilo pueblo de Bristo Camino, donde vive con su mujer y su hija. Pero su pacífica labor policial se ve alterada cuando tres delincuentes deciden entrar a robar a una lujosa mansión de las afueras. La casualidad dicta que allí viva un enlace de la mafia que se prepara para hacer una entrega importante. La operación mafiosa queda paralizada. Jeff Talley nada sabe de eso y sólo piensa en convencer a los jóvenes criminales para que desistan de su empeño, pero entretanto éstos han encontrado un suculento alijo de dólares… Y al tiempo que Jeff se da cuenta de que uno de los secuestradores es un psicópata muy peligroso, recibe una brutal amenaza de la organización criminal. Jeff tendrá que superar su pasado y negociar como nunca lo ha hecho antes. Estamos, sí, ante una película de acción, con un desarrollo quizá convencional, pero a la vez es mucho más que un tópico relato de secuestradores, rehenes, polis duros y dólares… Porque el guión –escrito por Doug Richardson a partir de la novela de Robert Crais– no olvida a los personajes, sobre todo al protagonista, un Bruce Willis complejo y atormentado, muy alejado del personaje de tics sarcásticos que le ha reportado los mayores éxitos de su carrera. Ahora se asemeja más al estilo sufriente que extrajo de él M. Night Shyamalan en películas como El sexto sentido y El protegido. Por otro lado, en su primera película en inglés el director francés Florent Siri (Nido de avispas) da mucha importancia a la atmósfera, y, al margen de algún giro sorprendente, dosifica extraordinariamente la intriga, la cual –y aquí hay un hallazgo sobresaliente– tiene lugar a un tiempo dentro y fuera de la casa, con un más que correcto montaje por acciones paralelas. Y, aparte de Willis, destaca en el reparto el joven Ben Foster, quien compone un psicópata que da realmente escalofríos.

6/10
Sin City (Ciudad del pecado)

2005 | Sin City

Tres historias independientes que transcurren en la ciudad a la que alude el título, con pequeñas conexiones entre ellas. Marv, un monstruoso gigantón, olvida sus penas a base de alcohol en un sórdido local. Un día conoce a una prostituta con la que pasa la noche. Al despertar, la chica ha sido asesinada y Marv decide consagrar su vida a la venganza. Mientras tanto, Dwight, un asesino que se ha cambiado la cara, trata de impedir los manejos de Jackie Boy por los bajos fondos. Por último, el detective Hartigan cumple 60 años y está a punto de retirarse de la policía. Cuando le queda una hora de servicio, intenta salvar a la pequeña Nancy de un depravado violador y asesino. Pero su enemigo acaba llevándose a la niña, por lo que Hartigan decide encontrarla como sea. Robert Rodriguez deja de lado sus últimas películas familiares, como Spy Kids y la reciente Las aventuras de Sharkboy y Lavagirl, y vuelve al tono violento de otros de sus trabajos, como Abierto hasta el amanecer, en esta adaptación de la serie de comics homónima de Frank Miller. Algunos de los directores de las numerosas adaptaciones de cómics a la pantalla que se filman últimamente han declarado a los cuatro vientos su pasión por la obra original. Es lo que ocurre con Sam Raimi, responsable de Spider-Man, que por lo visto es seguidor del personaje desde niño. En el caso del mexicano Robert Rodriguez, su devoción por el original es tan grande, que ha trasladado al cine casi todas las viñetas, traduciendo milimétricamente el original, en blanco y negro, con algunos detalles en color. Para ello, ha filmado a los actores en formato digital, para después retocarles con sofisticados programas de ordenador y hacerles idénticos a los personajes del cómic. También ha utilizado gráficos computerizados para todos los decorados, con iluminaciones que recuerdan al expresionismo alemán y a los clásicos del cine negro. Se trata de una técnica similar a la que se utilizó en la sorprendente Sky Captain y el mundo del mañana. Desde luego, el aspecto del film es apasionante, pues Rodríguez se luce con vistosas imágenes que reproducen la estética propia del cine negro. El resultado, una reinvención absoluta de la realidad, ha sido recibido como un adelanto del cine del futuro. Este nivel artístico permite pasar por alto que las historias, típicamente de cómic, sean absolutamente irreales, increíbles y en ocasiones paródicas, y que sus diálogos sean sencillos. Otro elemento bastante discutible es su utilización hasta la extenuación de la omnipresente voz en off, sacada directamente de los recuadros del cómic original. Evocadora de los relatos de los grandes del género negro, como Raymond Chandler o Dassiell Hammett, se trata de una cinta oscura y tendente al exceso, no apta para menores, con un tono violento y secuencias de sexo bastante explícitas. Evidentemente, todo esto a la creación del mundo de la película, un lugar tenebroso donde la corrupción alcanza a todos los habitantes, y en que la moral brilla por su ausencia. Además, se entresaca de ellos una visión fatalista y escéptica de la vida. Así las cosas, sólo queda sitio para algunos individuos relativamente heroicos, capaces de redimirse y sacrificar sus vidas en pro de una buena causa. Además de un dinámico montaje, del propio Rodríguez, cabe mencionar el sólido elenco que ha logrado reunir. Destaca, sin duda, el veterano Mickey Rourke, últimamente muy alejado de las pantallas, en una gran interpretación del horripilante Marv, gigantón cuya recreación le ha obligado a ponerse grandes dosis de maquillaje. A Bruce Willis también le va que ni pintado su personaje de poli duro. Otros actores se lucen en breves papeles, a veces bastante transformados, como Elijah Wood, el perverso asesino Kevin.

7/10
Más falsas apariencias

2004 | The Whole Ten Yards

“El Tulipán” ha vuelto. Pero ahora ha dejado atrás su pasado asesino, y trata de ser un buen ‘amo de casa’ en compañía de su querida mujercita Jill. Lo malo es que Cinthya, la mujer de su socio accidental de Falsas apariencias, el dentista Oz, es secuestrada por unos mafiosos. Lo que supone el pistoletazo de salida de una complicada trama de enredo, en la que unos y otros se buscan las cosquillas. Howard Deutch, el responsable de La chica de rosa, dirige esta secuela de Falsas apariencias, donde la gracia está en jugar la carta del contraste: el asesino que quiere llevar una vida normal, el tipo anodino que se mete en un terrible lío; y las respectivas chicas de ambos, muy guerreras. Repiten casi todos los actores del primer film, encabezados por el impasible Bruce Willis.

3/10
Lágrimas del sol

2003 | Tears of the Sun

Mal que nos pese estamos acostumbrados a recibir noticias de las atrocidades que han vivido y aún viven muchas poblaciones africanas, víctimas de milicias descontroladas que siembran el terror entre la población. Lágrimas del sol recrea una historia de este tipo, ambientada en las selvas de Nigeria, infestadas de los rebeldes que han derrocado al presidente. Hasta ahí ha de llegar A.K. Waters (Bruce Willis), teniente de las Fuerzas Especiales de las Navy SEAL, con la misión de traer con vida a Lena Kendricks (Monica Bellucci), una doctora que realiza labores humanitarias en una misión católica situada en plena selva. El cometido de Waters no va a ser nada fácil cuando pise territorio hostil, porque llevar a cabo su plan de evacuación va a encontrar una oposición con la que no contaba: la doctora se niega a abandonar la misión si no es acompañada de los refugiados que se encuentran en ella. Ésta podría ser una película plana, una variación más sobre la típica y tópica intervención yanqui al estilo Rambo o Delta Force, pero muy pronto nos damos cuenta de que algo importante aporta un valor añadido a las imágenes. En este sentido, las palabras que introducen la película, tomadas del pensador irlandés Edmund Burke, son esclarecedoras: “Lo único necesario para que triunfe el mal es que los hombres de buena voluntad no hagan nada”. Así, el guión de Lagrimas del sol, obra de Alex Lasker (quien también escribió el libreto de Más allá de Rangún, una película con la que comparte muchos puntos de vista), acaba por hacer clara referencia a la resposabilidad personal del individuo. Bruce Willis se lo toma muy a pecho y da buena cuenta de ello con una interpretación reconcentrada y nada maniquea respecto al dilema moral que se le presenta: limitarse a seguir las órdenes que ha recibido o implicarse en el futuro inmediato de un grupo de personas inocentes. La película acierta además al mostrar la heroicidad de tantas personas desconocidas que dan la vida por los necesitados, como el caso del sacerdote de la misión. Antoine Fuqua ya sorprendió con su vibrante dirección de Training Day (Día de entrenamiento), una película de enorme poder visual, gracias a la cual Denzel Washington logró el Oscar al mejor actor. Aquí vuelve a mostrar su solvencia en este aspecto, con escenas de ritmo trepidante y tensión creciente, aunque en ocasiones cargue la mano en una violencia excesiva.

6/10
Grand Champion

2002 | Grand Champion

Buddy, un imaginativo niño, gana un premio en una feria de animales con su mascota Hokey, un ternero. Es el primer paso para que Hokey se convierta en campeón nacional, pero importantes empresas tratarán de impedirlo. Buddy contará con la ayuda de su madre y sus hermanas, mujeres de carácter que no se echan atrás ante nada. Comedia pensada para un público familiar, con un tono amable y algún giro de guión simpático. Destaca la interpretación de la niña Emma Roberts, sobrina de Julia Roberts. Ésta última se presta a hacer un pequeño papel, al igual que Bruce Willis.

4/10
La guerra de Hart

2002 | Hart's War

Los años de la II Guerra Mundial. El teniente Hart (Colin Farrell), estudiante de derecho en la vida civil, es hecho prisionero por los nazis. No es un héroe y lo sabe; lo que le cuesta es reconocerlo, y esto molesta al coronel William A. McNamara (Bruce Willis), cuyas raíces castrenses se remontan cuatro generaciones. No quiere a ese hombre en su barracón del campo de prisioneros, y lo manda con los suboficiales. Allí –giro dramático de doble vuelta y pelín forzado– van a parar también dos oficiales negros; en un ambiente de racismo nada soterrado, se fuerza la muerte violenta de uno de ellos. La atmósfera se carga, y se produce el asesinato de un suboficial blanco: el negro superviviente es el principal sospechoso y tras lograr, graciosa concesión de los nazis, la posibilidad de formar un consejo de guerra, Hart se encarga de su defensa. Gregory Hoblit maneja bien la historia, a la vez que muestra con atino a un grupo de hombres que combaten por su país, pero que no son de una pieza. Tanto el razonable Hart (el joven Farrell) como el soldado a machamartillo McNamara (Willis, al que le basta saber estar), presentan rasgos sombríos; pero a la vez son capaces de sacrificarse y pensar en los otros. Los nazis son unos malvados, como mandan los cánones; pero el coronel que compone Marcel Iures también muestra su humanidad al aflorar sentimientos paternales en su endurecido corazón. Hasta tenemos a un par de actores de color (Terrence Howard y Vicellous Reon Shannon) dispuestos a reclamar la cuota de pantalla que piden Denzel Washington, Halle Berry y compañía. Si encima tenemos un par de espectaculares escenas de acción –dos ataques aéreos, posibles gracias al software desarrollado para la bastante inferior Pearl Harbor–, podemos decir en verdad “miel sobre hojuelas”.

6/10
Bandits (2001)

2001 | Bandits

Joe y Terry: dos atracadores que nunca fallan. Su método es de una sencillez aplastante: secuestran al director del banco que piensan desvalijar en su casa, por la noche; y, al día siguiente, tempranito, acuden con él a abrir las puertas del “tenderete”, para que les entregue la pasta gansa. Las cosas van a cambiar un poco cuando se cruza en su camino Kate, un ama de casa ignorada por su marido. Los dos bandidos se enamorarán de ella, y la incorporan a la banda. Buen cine comercial, servido por el veterano Barry Levinson (El mejor, Rain Man, La cortina de humo). Con personajes bien trazados, interpretados por un trío de lujo: Bruce Willis (hombre tranquilo), Billy Bob Thornton (maniático histérico) y Cate Blanchett (mujer que necesita cambiar de aires). Aun con dosis de emoción, el film está más cercano a los momentos de comedia de Dos hombres y un destino y Bonnie and Clyde, que a otros títulos de robos. El film incluye una escena de evasión de la cárcel, rodada en una auténtica prisión en Oregón. De hecho, 150 inquilinos del lugar intervinieron como extras en algunos planos. Y por lo visto, cuando Willis y Bob Thorton traspasaron las puertas de la prisión en un camión de cemento, estalló una espontánea salva de aplausos por la “fuga”. Sin duda que no tuvieron que actuar demasiado para expresar sus deseos de libertad.

6/10
Falsas apariencias

2000 | The Whole Nine Yards

Nicholas es un tipo normal y corriente. Dentista con consulta en Montreal, tiene una esposa insoportable y una suegra todavía más insoportable. Su vida anodina da un vuelco cuando se instala junto a su casa un nuevo vecino: Jimmy “El Tulipán”, un asesino a sueldo que huye de su oscuro pasado para llevar una existencia más pacífica. Las cosas no son sencillas, pues la mafia busca al asesino de marras, y ofrece una suculenta recompensa a quien dé pistas de su paradero. Mujer y suegra creen que es una oportunidad crematística que no deben dejar pasar de largo... pero Nicholas no lo tiene tan claro. Disparatada mezcla de comedia y thriller, el film tiene un puñado de gags más que notables. Bruce Willis es el divertido matón, pero un protagonismo aún mayor adquiere Matthew Perry, el popular actor de la célebre serie Friends, que describe así su personaje: “un tipo que lleva una vida horrible; tiene un matrimonio putrefacto y se ve envuelto en una serie de situaciones ridículas”. Jonathan Lynn (Sargento Bilko, Mi primo Vinny, Su distinguida señoría) es un especialista en comedia, y así describe la aplicación del concepto a su último film: “La comedia es precisión. Es pureza y control. Hay tan sólo un milímetro de diferencia entre la interpretación graciosa, medio graciosa o nada graciosa.” La receta para acerta es fácil para él: “Me pongo en el lugar del espectador”.

5/10
El protegido

2000 | Unbreakable

David es el único superviviente de un trágico accidente de tren. Lo que cabe calificar de milagroso, quizá lo sea, por qué no. ¿Tiene David un don, como los superhéroes de los cómics? ¿Es Elijah el “profeta” que le ha reconocido tras vislumbrar varias “señales”? Son interrogantes que asaltan a un David sumido en una profunda crisis personal. Sobre él planean la posible separación de su mujer, y la mirada perpleja de su hijo adolescente, que necesita el apoyo sólido de un padre, creer en él. Tras El sexto sentido el director M. Night Shyamalan nos conduce a otra historia de ribetes sobrenaturales, repleta de sorpresas. Contar lo normal entreverado con lo extraordinario, ése es el don como narrador de Shyamalan. Eduardo Serra, el director de la fotografía, asegura que Shyamalan le subrayó que “la película habla sobre todo de personas, de la relación entre un hombre, una mujer, y su hijo”. Se nos puede mostrar algo tan peculiar como un presunto chiflado (estupendo Samuel L. Jackson), empeñado en que David (un no menos estupendo Bruce Willis) es un superhéroe. Puede estar sembrado el film de momentos inquietantes (¡qué gran creador de atmósferas es Shyamalan!), como los del accidente, la caída por la escalera del metro, la irrupción en la casa asaltada por un criminal, la caída a la piscina. Pero todo ello está atravesado por una corriente eléctrica de normalidad que humaniza la historia, hasta hacer creíble lo increíble. ¿Quién no conoce una familia con problemas? O mejor aún, ¿quién no ha pasado personalmente por alguna dificultad? Shyamalan aborda el tema de la comunicación de uno con los suyos de un modo atractivo. Por ser algo que a cualquier espectador atañe, en mayor o menor medida, la cuestión podía abordarse de modo anodino, sin conseguir despertar el interés. Al unirla el director con un tema más amplio –David tratando de encontrar su sitio en el mundo, de conocerse tal y como es–, lo ordinario pasa a convertirse en algo extraordinario, que merece la pena ser observado.

8/10
The Kid (El chico)

2000 | The Kid

El éxito de Russ Duritz (Bruce Willis) muchos lo querrían tener. Triunfador en su profesión de asesor de imagen, tiene el crédito de sus clientes y un alto estatus social. Pero todo es simple apariencia. Su vida interior naufraga, aunque no quiera reconocerlo. La “burbuja” donde se recluye lo aísla del contacto amable con los demás. Todo en él es arisco, desagradable e incluso cruel con quienes muestran sus sentimientos. Pero esa “burbuja” estalla cuando un niño irrumpe en su cotidiana y “triste” existencia, para ponérsela patas arriba hasta hacerle cambiar. Lo increíble es que ese chico es él mismo con ocho años. La catarsis del protagonista adulto es construida en clave de comedia, con situaciones de enredo y estupendos diálogos. Y se ilustra con la presencia de un “Pepito Grillo” tan ingenuo como lo puede ser cualquier crío y, al mismo tiempo, tremendamente divertido y sensible. Spencer Breslin es Rusty, el alter ego infantil de Bruce Willis, el espejo limpio donde mirarse para deshacer su condición de “pringado” y recuperar la ilusión de lo que siempre quiso ser: piloto. Tras la cámara, Jon Turteltaub esboza adecuadamente la sonrisa dulce (que no dulzona) y amable en los espectadores, igual que hizo en Mientras dormías. También provoca la risa libre de compromisos y auténtica. Con sentido de la oportunidad introduce los puntos de inflexión románticos e interpela al corazón al más puro estilo Frank Capra. “Como cineasta tenía la necesidad de trabajar en una pelÌcula que fuera de lo más honesta y revelara mejor lo que yo soy “, dice Turteltaub. A la pregunta de qué pasaría si un adulto se encontrase consigo mismo de niño, da respuesta e imaginación la guionista Audrey Wells. Bruce Willis lo traduce en pantalla con una interpretación ajustada, gracias a una vis cómica de la mejor escuela y sin aspavientos. Hace creíble cómo el niño que lleva dentro sale a flote (“fue un incentivo para mí”), y también el amor, al cual había dado cerrojo y que Amy (Emily Mortimer) consigue finalmente abrir. Mención aparte es el talento del gordito protagonista de medio metro, Spencer Breslin: el niño perfecto para dar réplica al cínico cascarrabias de Willis.

6/10
El sexto sentido

1999 | The Sixth Sense

Malcolm Crowe es un psicólogo infantil de reconocido prestigio. Una noche, cuando está en casa con su esposa, recibe la visita de un antiguo paciente, ya adulto, totalmente trastornado. El hombre hiere a Malcolm y posteriormente se suicida. Un año después, el psicólogo no ha logrado superar los hechos. Hay un distanciamiento de su mujer, y su pericia con los niños no parece dar buenos resultados con el pequeño Cole. El inteligente crío de ocho años tiene un extraño comportamiento, y vive en un permanente estado de miedo. Cuanto más intenta ayudar a Cole, más parecidos encuentra Malcolm entre los síntomas del niño y los de su antiguo paciente. Y punto. No diremos ni una palabra más de un argumento que logra algo raro en el cine actual: sorprender. La anterior película de M. Night Shyamalan, Los primeros amigos, que pasó algo inadvertida, ya revelaba algunos temas presentes en El sexto sentido: el mundo de la infancia, el sentido de la vida y de la muerte, la fuerza de la fe y del amor. Aquí se añade, además, la atmósfera de thriller inquietante, perfectamente lograda. Shyamalan crea suspense mediante una planificación y montaje impecables, y con la sugestiva partitura de James Newton Howard, que casa con las imágenes a la perfección. La película, además de inquietante, sabe perfilar relaciones humanas. Amistad entre niño y psicólogo, entre niño y madre, entre psicólogo y esposa, entre esposa y un tipo que empieza a interesarse por ella. Saber hablar, saber escuchar, a todos: a los vivos y a los muertos. Conocer las necesidades de los otros, y satisfacerlas en la medida de las posibilidades de uno. Creer. Resulta asombroso que un puñado tal de temas sugerentes pueda ir servido en una película de género, que cabalga entre el terror y el suspense; y junto a ello, con enorme naturalidad, se muestra la existencia de una vida después de la muerte, la necesidad que todos tenemos de descansar en paz, el refugio que puede ofrecer, a un alma atribulada, la quietud de una iglesia.

8/10
Friends (6ª temporada)

1999 | Friends (6ª Season) | Serie TV

La quinta temporada terminó cuando los chicos se fueron a Las Vegas. Ross y Rachel se emborracharon y, haciendo una locura, se casaron. Mientras, Chandler y Monica esperaban señales que les adviertieran que debían comprometerse en matrimonio. La sexta entrega comienza cuando los seis amigos vuelven a Nueva York. Ross y Rachel intentan anular la boda, pero Ross duda porque no quiere cargar con tres divorcios a sus espaldas. Además, en esta temporada Rachel se irá a vivir con Phoebe y se reencontrará con su hermana Jill. Chandler y Monica seguirán tan enamorados como siempre y se replantearán algo más en su relación. Por otro lado, Phoebe y Joey, dos de los personajes más cómicos, seguirán en su línea. La sexta temporada de Friends continúa regalando a los fans momentos verdaderamente divertidos. Además, en esta entrega, se cuenta con la aparcición de otros actores como Bruce Willis o Reese Witherspoon, rostros conocidos de Hollywood que con su pequeña intervención han dejado su semillita en esta gran serie.

7/10
Historia de lo nuestro

1999 | The Story of Us

Ben y Katie llevan 15 años casados. Dijeron “sí” ante el altar enamorados, con el deseo de que aquello durara “hasta que la muerte os separe”. Pero la cosa no es tan sencilla. La relación se ha ido deteriorando y, aprovechando que sus dos hijos se van a un campamento, deciden vivir separados una temporada. Rob Reiner (La princesa prometida, Cuenta conmigo, Algunos hombres buenos) conjuga con acierto drama (¿no lo es cualquier divorcio?), comedia y romanticismo. Se juega bien con los diferentes caracteres de los dos protagonistas –el Ben de Bruce Willis es espontáneo y algo caótico, mientras que a la Katie de Michelle Pfeiffer le gusta que nada escape a su control–, y con los flash-backs que recuerdan la época feliz en que ambos se conocieron. Reiner asegura que ha hecho un film en el que se ven “las dificultades de lo que significa tener una relación continuada y comprometida”. Y, a la vez –es la gran virtud de la película–, hace reír con situaciones disparatadas y hasta surrealistas, como aquellas en que aparecen los padres de los esposos haciendo reproches a sus respectivos hijos.

6/10
El desayuno de los campeones

1999 | Breakfast of Champions

Dwayne (Bruce Willis) es, además de dueño, la imagen publicitaria de una potente empresa de coches usados. Un tipo muy popular, como el famoso Curro de Viajes Halcón, pero con tendencias suicidas. Su socio, Harry (Nick Nolte), es una persona con un secreto inconfesable: le gusta ponerse ropa de mujer. Por otro lado, Kilgore (Albert Finney) es un escritor de quinta división, al que, por alguna razón inexplicable, le han invitado a participar en unas jornadas culturales. El film narra las vicisitudes de tan extrafalarios personajes. El “moderno” Alan Rudolph (Inquietudes, Choose Me...) dirige esta adaptación de una novela Kurt Vonnegut. Una película alocada e inclasificable, con un toque psicodélico que recuerda un poco a Miedo y asco en Las Vegas, de Terry Guilliam. Bruce Willis, que ya trabajó con Rudolph en Pensamientos personales, se pone serio a la hora de hacer esta especie de comedia; así es, aunque suene paradójico, pues este film trata de ser una crítica al desquiciamiento de la sociedad actual.

5/10
Estado de sitio

1998 | The Siege

Estados Unidos siempre ha vivido feliz en lo que atentados terroristas se refiere. Hasta que Nueva York empieza a sufrir una serie de golpes mortales con bombas, que obligan a declarar el estado de emergencia. Los encargados de resolver la crisis difieren en el modo de acometerla: Hub (Denzel Washington), de la Fuerza Conjunta Antiterrorista, prefiere no alarmar a la población; Elise (Annette Bening), de la CIA, sigue un juego muy peligroso intimando con los terroristas; mientras que el general Devereaux (Bruce Willis) es partidario de la mano dura. El film sabe combinar una atmósfera agobiante, que va en aumento, con un interesante dibujo de personajes (estupendo el trío protagonista). Como terroristas, se presentan grupos fundamentalistas islámicos, lo que provocó las protestas de algunos grupos árabes.

6/10
Mercury Rising (Al rojo vivo)

1998 | Mercury Rising

Simon, un niño autista, asiste con horror a la eliminación de toda su familia. ¿La razón? La extraordinaria inteligencia del chiquillo, que ha sido capaz de descifrar Mercury, un código secreto de una agencia del gobierno, publicado en una revista de pasatiempos. Bruce Willis es un agente del FBI, desilusionado por cómo manejan los distintos casos sus superiores. Ahora se topa con el desconcertante caso de la muerte de dos padres ejemplares: no parece existir móvil para el crimen, pero indudablemente el "trabajo" ha sido hecho por "profesionales". Harold Becker, director de las interesantes Taps (Más allá del honor) y City Hall, procura combinar buenas dosis de acción e intriga, con la relación que se establece entre el duro Willis, y el chiquillo sensible y listo que no puede comunicarse con el exterior. El resultado vale la pena, y está en la línea del conocido thriller Único testigo, que protagonizó el carismático Harrison Ford.

5/10
Armageddon

1998 | Armageddon

Un asteroide se dirige hacia la Tierra. En pocos días podría acabar con todo rastro del ser humano, como ocurrió muchos años atrás con los dinosaurios. ¿Qué hacer? Expertos de la NASA, consejeros presidenciales y estrategas militares se devanan los sesos. La única idea que podría funcionar es enviar una nave tripulada hasta el meteorito. Allí habría que hacer un agujero a una profundidad adecuada, e introducir en su interior un explosivo nuclear. La explosión debería romper el asteroide en mil pedazos, que tomaran una trayectoria no mortífera. ¿Pero quién es capaz de hacer un agujero lo bastante profundo para que la misión tenga éxito? ¡Está clarísimo! Expertos perforadores que buscan petróleo en los fondos oceánicos. Y el mejor es Harry S. Stamper (un Bruce Willlis tan duro como siempre) y su equipo. El problemas es que, aunque son muy buenos en su trabajo, son algo "bruticos". No en vano, el director Michael Bay ha definido la película como una especie de Doce del patíbulo del espacio, en referencia al célebre film sobre un grupo de reclusos que realizan una importante misión, enmarcada en la Segunda Guerra Mundial. Acción trepidante desde el minuto uno. El inconfundible estilo de Michael Bay (un bombardeo de planos que apenas duran más de dos segundos cada uno) ayuda a crear ese ritmo apabullante, que deja sin aliento. Así es esta película. Desde la furia incontenida de Bruce Willis al descubrir a su hija líada con uno de sus hombres, pasando por la secuencia en la estación espacial rusa, hasta llegar al asteroide. Y por supuesto que no faltan algunos fragmentos de asteroide, que destruyen ciudades y monumentos emblemáticos de todo el mundo. Si la reciente Deep Impact se centraba en los sentimientos de los personajes, los responsables de Armageddon apuestan sin dudarlo por el espectáculo con enormes dosis de adrenalina. Eso no implica que hayan descuidado el argumento, que ha contado con todo un batallón de prestigiosos guionistas: Jonathan Hensleigh y Scott Rosenberg (Con Air (Convictos en el aire)), Robert Towne (Chinatown, Marea roja), Tony Gilroy (Medidas desesperadas), J.J. Abrams (A propósito de Henry) y Ann Biderman (Las dos caras de la verdad). En el reparto tampoco se han regateado esfuerzos. Al imprescindible Willis hay que añadir a Ben Affleck (coganador de un Oscar por el guión de El indomable Will Hunting), Liv Tyler, Billy Bob Thornton, Steve Buscemi, Will Patton... Un reparto atractivo y a la vez arriesgado, que funciona perfectamente.

5/10
Chacal (1997)

1997 | The Jackal

'Remake', muy libre, del clásico de Fred Zinnemann, sobre un asesino profesional que prepara un magnicidio, que a su vez adaptaba un best-seller de Frederick Forsyth. Hay varias escenas de acción espectaculares, y el guión es más o menos verosímil, si quitamos el retrato de una terrorista vasca. Del reparto, destaca Diane Venora, que da vida a una agente rusa. Este film supuso el encuentro entre dos grandes estrellas: Richard Gere y Bruce Willis.

4/10
El quinto elemento

1997 | The Fifth Element

Luc Besson dirige esta historia de ciencia ficción, que nos narra la búsqueda del quinto elemento, que junto con la tierra, el aire, el agua y el fuego, componen el motor del universo. A cargo de esta tarea, están: un desaliñado taxista del siglo XXIII (Bruce Willis), una atractiva enviada celestial (Milla Jovovich), y un curioso monje (Ian Holm). Para lograr sus fines, han de oponerse a un malvado e histérico villano, (Gary Oldman), dispuesto a todo para evitar la unión de los cinco elementos y asi dominar a la humanidad. Espléndido relato de ciencia ficción, que combina acertadamente acción, efectos especiales, y, en algunas ocasiones, una sutil ironía de los tópicos del género. Destaca el diseño visual del film, inspirado en los comics de Moebius y Jean Claude Mézières, este último creador del personaje de Valerian. Así, sobresale una cuidadosa recreación de las calles y modo de vida de una futurista ciudad de Nueva York.

5/10
El último hombre

1996 | Last Man Standing

John Smith es un mercenario pistolero que huyendo de la justicia, llega a la ciudad de Jerichó, que está dividida en dos grupos, los italianos y los irlandeses. Smith se posicionará en uno u otro bando, según le convenga económicamente. Remake de Yojimbo de Akira Kurosawa con un Bruce Willis en su salsa, es decir, haciendo de tipo duro. Walter Hill dirige un western moderno con un estilo a los clásicos y se nota en los planos y en el uso de la música. La acción es constante y la violencia traspasa la pantalla, por momentos, colocando a un protagonista que no tuerce el gesto cuando ha de aniquilar a alguien. Recomendable film con secundarios de lujo como Bruce Dern o Christopher Walken.

5/10
Jungla de cristal 3. La venganza

1995 | Die Hard: With A Vengeance

Para muchos el bueno de Willis siempre será el detective John McClaine de la primera entre de la Jungla de cristal, el personaje que le hizo famoso, después de pasar por la televisión en la divertida serie "Luz de luna". En esta película un sanguinario terrorista (Jeremy Irons) hace explotar una bomba en un concurrido centro comercial de Nueva York. Tras el estallido, el terrorista anuncia la existencia de varias bombas más que amenazan con destruir la ciudad. Con la ayuda de un simpático y singular héroe (Samuel L. Jackson), McClaine comenzará una carrera frenética para descubrir los artefactos antes de que explosionen. Se trata de una película de acción como pocas se han realizado, toda una verdadera demostración de hasta dónde se puede llegar en efectos especiales. El especialista John McTiernan ha contado además con la colaboración de uno de los actores más oscuros e inquietantes del panorama actual, como es Jeremy Irons (La misión, El misterio de Von Bullow) y la colaboración de un magnífico actor en alza, Samuel L. Jackson (Pulp Fiction, Negociador). Para amantes de la acción sin límites.

5/10
12 Monos

1995 | 12 Monkeys

Año 2035. Una catátrofe enigmática ha eliminado casi a la raza humana del planeta. Los pocos supervivientes malviven en condiciones deplorables bajo tierra. La única posibilidad de salvación es hacer un viaje al pasado para erradicar el mal. Para ello, un voluntario, Cole (Bruce Willis), viajará a 1996. Allí conocerá a un joven desequilibrado (Brad Pitt) que le habla del "ejército de los 12 monos". Además una extraña visión atormenta continuamente a Cole. Conocerá también a la doctora Kathryn (Madeleine Stowe), experta en el estudio de la locura. Ella piensa que Cole es un paranoico, pero poco a poco comienza a creerle cuando se cumple todo lo que va profetizando. Espectacular inmersión en el futuro de la mano del singularísimo Terry Gilliam (El rey pescador, Brazil). La película tiene una imaginería poco común y un guión sobresaliente, todo ello con unas interpretaciones magníficas.

6/10
Four Rooms

1995 | Four Rooms

Disparatada comedia que narra cuatro historias diferentes que tienen como nexo de unión el hecho de desarrollarse en diferentes habitaciones de un mismo hotel de la ciudad de los Angeles, e intervenir en todas ellas un botones en su primera noche de trabajo. Un grupo de brujas que quieren convocar a una antigua diosa, un matrimonio, en el que el marido quiere matar a su adúltera esposa, los hijos de un matrimonio de mafiosos que la toman con Ted, el botones, que debe aguzar su ingenio si quiere salvar su vida, y una macabra apuesta, son las cuatro historias que componen el hilo argumental de esta película. Narradas por cuatro directores diferentes: Allison Anders, Alexandre Rockwell, Robert Rodriguez y Quentin Tarantino, estamos ante un film un tanto irregular en el que abunda la sal gruesa, y un macabro sentido del humor que parece especialmente dirigido a la fiel parroquia de Tarantino y compañía.

4/10
Un muchacho llamado Norte

1994 | North

Tras éxitos indiscutibles como Algunos hombres buenos, Cuando Harry encontró a Sally, Misery o La princesa prometida, Rob Reiner se permitió el riesgo de dirigir y producir Un muchacho llamado Norte, un proyecto personal, difícil de encajar en un género concreto. Ello podría explicar la tibia acogida que tuvo el film. La trama, nada desdeñable, basada en una novela de Alan Zweibel ‑ha escrito el guión y figura también como productor‑, tiene algo de comedia, de fábula, de suspense...: si se mira bien, no está tan lejos de las coordenadas por las que se mueve la filmografía de Reiner. Norte (Elijah Wood) es el hijo que, por sus cualidades, muchos padres desearían tener: deportista y buen estudiante; destaca en el teatro; sus amigos y profesores le aprecian... El problema para él son precisamente sus progenitores. Inmersos en el egoísmo de sus problemas personales, no le prestan la más mínima atención. La situación llega al extremo de que Norte acude a un abogado que le buscará unos nuevos padres, los padres perfectos que él se merece. El caso de Norte conmociona al mundo entero, y cartas de posibles candidatos llegan al chico de los cuatro puntos cardinales. Norte viajará a distintos países para conocerlos: le acompañará en su búsqueda un misterioso personaje (Bruce Willis), a modo de peculiar ángel de la guarda. Reiner dirige con habilidad esta agradable película, un cuento de aura a veces mágica, y hasta surrealista. Lo hace transmitiendo una idea clara a padres e hijos: ambas partes han de esforzarse para que su relación funcione. Sin didactismos aburridos, el director imprime ritmo a la historia, que avanza fluidamente. Los posibles padres con que va topando Norte, de diferentes nacionalidades y tradiciones -una pléyade de actores de lujo, haciendo su cameo-, y el creciente poder de un movimiento político de niños, desatan situaciones divertidas; a la vez, Norte va madurando en su singular aventura. Reiner supera además con originalidad el escollo de que el final de la historia sea previsible.

6/10
Ni un pelo de tonto

1994 | Nobody's Fool

Sully (Paul Newman) es un obrero de la construcción en edad de jubilarse. Vive en una pequeña comunidad del estado de Nueva York, donde todo el mundo se conoce. Sully realiza pequeños trabajos, en parte para estar ocupado y en parte para subsistir. Hace años que abandonó a su familia. Vive en casa de la antigua profesora miss Beryl (Jessica Tandy), junto a su hijo, un especulador inmobiliario. A cambio del alojamiento, Sully hace trabajos domésticos, mientras que intenta ser contratado por el propietario de la constructora local, Carl Roebuck (Bruce Willis). La mujer de éste, Toby (Melanie Griffith), siente una irrefrenable pasión por Sully. Todo se complica en su vida cuando su hijo y su nieto, al que no conoce, se presentan en casa de su ex mujer. El guión está basado en la novela homónima del norteamericano Richard Russo. Paul Newman, en una interpretación excelente, obtuvo aquí su séptima nominación al Oscar. Su personaje está lleno de humanidad y de humor, y llega enseguida al espectador, con todos sus defectos. Un personaje que con el tiempo entrará en la historia del cine, como el arquetipo del que arregla los desperfectos y las vidas de los demás, cuando la suya se va a pique. Una película conmovedora, que se ve con deleite de principio a fin. Jessica Tandy, en su duelo interpretativo con Newman, está sensacional. La música es del prestigioso Howard Shore.

6/10
El color de la noche

1994 | Colour of Night

Bill Capa, es un psiquiatra de reconocido prestigio, que queda traumatizado tras el suicidio en su propia consulta de una paciente. Por ello decide tomarse unas vacaciones y marchar a la ciudad de los Angeles. Una vez allí se aloja en casa de un antiguo amigo, también compañero profesional. La desaparición de éste, así como el inicio de una tórrida relación amorosa le harán verse envuelto en una serie de misteriosos asesinatos. Richard Rush dirige este pretencioso"thriller erótico" bajo las influencias del éxito que en su día tuvo la película Instinto Básico. La película no es demasiado convincente y la trama resulta articifial. Bruce Willis y Jane March encabezan el reparto.

3/10
Pulp Fiction

1994 | Pulp Fiction

Dos años después de su hiperviolento debut tras las cámaras con Reservoir Dogs, Quentin Tarantino sorprendió a la crítica y al público de todo el mundo con un magnífico ejercicio de estilo. El título hace referencia a los 'pulp', tal como se llamaban unas novelillas baratas que narraban historias criminales, con humor negro y secuencias violentas. Es el mismo tono que predomina en los relatos de este film, que transcurren en Los Ángeles. Vincent Vega, un matón de la mafia, debe acompañar a la novia de su jefe. Al boxeador Butch Coolidge le persigue un mafioso, por no cumplir con un combate amañado. Tarantino introduce numerosas referencias a la cultura pop, homenajeando a películas de artes marciales, a los cómics, y a la música rock, mediante una modélica utilización de la banda sonora. Tarantino también se luce en el guión, con ingeniosos diálogos, eso sí, groseros e irreverentes. Los pasajes violentos y sórdidos están filmados de forma irreal, y con sentido del humor y un enfoque ‘kitsch’. Lo cautivador de este peculiar producto es lo inverosímil de unas situaciones que parecen concebidas por la mente violenta de un Peckinpah mezclada con la de los hermanos Marx. El film supuso la resurrección cinematográfica de John Travolta, quien tras Grease y Fiebre del sábado noche se había perdido entre subproductos de difícil digestión. Sólo el bailecito con Uma Thurman le convirtió de nuevo en estrella. Tarantino da muestras de su extraordinario talento para narrar con imágenes y con ritmo trepidante. Pero... nada de realidad, aquí todo es puro cine. Y la música es tan original y ecléctica como todo lo demás. Estuvo nominada para 7 Oscar y ganó merecidamente la estatuilla al mejor guión original.

8/10
Persecución mortal

1993 | Stricking Distance

Aunque Tom Hardy (Bruce Willis) es un experto policía, implacable en el cumplimiento de su deber, el caso que tiene entre manos es duro de roer. Un sanguinario psicópata está actuando en el estado de Pittsburgh, y hasta ahora las autoridades se sienten incapaces de detenerle. El Departamento de Homicidios de Pittsburgh solicita la ayuda de Tom Hardy, que ha seguido de cerca al astuto psicópata. La única pista segura es que las víctimas aparecen siempre flotando en el río. Después de organizar un cerco, la policía detiene a un sospechoso. Convencidos de la culpabilidad del sujeto que han detenido, y deseosos de acabar con el asunto, cierran el caso. Pero Tom Hardy está convencido de que el verdadero psicópata sigue libre. Sus sospechas le obligan a enfrentarse al asesino por sus propios medios. Thriller de acción trepidante, con un misterioso psicópata como motor del argumento. Un género en el que Bruce Willis es un auténtico especialista. En este sentido, sus películas más significativas son las que forman la saga de Jungla de cristal. No tiene grandes pretensiones, pero la intriga está asegurada hasta el final. Las escenas de persecuciones en el río son muy buenas.

4/10
El juego de Hollywood

1992 | The Player

Loca sátira del mundo del cine, narra las peripecias de un productor cinematográfico que recibe una serie de amenazas de muerte por un guionista, al que este en su día no contrató. Tim Robbins da vida a este productor, que habrá de luchar por mantener su puesto de trabajo y que deberá hacer todo lo posible para eludir la acción de la policía cuando se vea accidentalemnte involucrado en la muerte de un guionista. Robert Altman dirige esta comedia, a la que sabe imprimir su sello personal, ironía y mordacidad predominan durante todo el film. Ingeniosos diálogos y un reparto multiestelar encabezado por Tim Robbins, Whoopi Goldberg, Greta Scacchi, Fred Ward, Peter Gallagher y Brion James contribuyen a que estemos ante un auténtico producto de lujo. El film obtuvo tres nominaciones a los oscar en las categorías de mejor director, mejor montaje, y mejor guión adaptado.

7/10
La muerte os sienta tan bien

1992 | Death Becomes Her

Original y maravillosamente interpretada película dirigida por uno de los mejores directores del momento, Robert Zemeckis (Regreso al futuro, Forrest Gump). La actriz Madeline Ashton tiene como hobby particular quitarle los novios a su amiga Helen Sharp, hasta que una de las veces se casa con su prometido, el doctor Ernest Menville. Siete años después Madeline sólo vive para su físico, Helen se ha convertido en una gorda inmensa y Ernest es un borracho empedernido. Pasan otros siete años y marido y mujer reciben una invitación para ir a la presentación del libro de Helen "Siempre joven". Para horror de Madeline, Helen ha vuelto a ponerse delgada y guapa y se pone a flirtear descaradamente con su marido. Madeline acudirá entonces a la ayuda de una pócima que tendrá como resultado la recuperación de la juventud, pero también otros efectos insospechados. Comedia loca que en ningún momento pierde frescura y que tiene unos meritorios y sorprendentes efectos especiales. Meryl Streep vuelve a demostrar una vez más que es una auténtica maga de la interpretacion.

4/10
Pensamientos mortales

1991 | Mortal Thoughts

Ambicioso thriller psicológico de gran intensidad dramática y que cuenta con un reparto de auténtico lujo. El director Alan Rudolph se muestra como un auténtico especialista en manejar la acción, en la dirección de actores y en llevar al espectador al terreno que quiere. La historia es el desvelamiento de un misterioso asesinato. Parece que todas las personas que conocían a la víctima tenían motivos suficientes para acabar con ella. Dos mujeres, sin embargo, serán llevadas a la comisaría como principales sospechosas... Tanto Demi Moore (Ghost, Algunos hombres buenos) como Bruce Willis (Pulp Fiction, La jungla de cristal, El sexto sentido) firman unos papeles memorables y dan cuenta de una capacidad dramática envidiable. Harvey Keitel (Smoke, Reservoir Dogs) tiene también una envidiable presencia y el guión de William Reilly y Claude Kerven está perfectamente hilvanado en colaboración con la inquietante música de Mark Isham. Para amantes de las historias difíciles de resolver.

4/10
Billy Bathgate

1991 | Billy Bathgate

Billy es un joven sencillo con ganas de progresar. Cuando conoce al mafioso Dutch Schultz, decide introducirse en su banda y pasar a ser un gangster más, conociendo los entresijos del mundo de la mafia. Poco a poco Billy irá progresando y destacando por encima de Dutch, pero las cosas se complicarán cuando Billy y Drew, novia de Dutch, se enamoren. Thriller que recuerda Uno de los nuestros y Una historia del Bronx. En la línea de las películas de la mafia, el joven protagonista queda fascinado por el 'negocio' y por el mundo de prosperidad económica que se abre ante sus ojos y que hace que olvide el peligro que también acecha. Dirige la cinta Robert Benton, que se basó en una novela de E.L. Doctorow, y protagonizan Dustin Hoffman, Nicole Kidman y Steve Buscemi.

5/10
El gran halcón

1991 | Hudson Hawk

Hudson Hawk es un ladrón de guante blanco de Nueva York que es contratado por unos chantajistas para un próximo trabajito. Deberá robar valiosos cuadros de Leonardo da Vinci de unos museos europeos si no quiere que asesinen a su amigo Tommy. El plan se irá complicando porque diversas personas se interponen en la operación, como unos agentes corruptos o una guapa experta en obras de arte llamada Anna Baragli. Michael Lehmann (La verdad sobre perros y gatos) no acertó al concebir esta película con un guión tachado de absurdo y unas interpretaciones algo falsas, por parte sobre todo de los 'malos'. Lo mejor es la intervención de Bruce Willis, Danny Aiello o Andie MacDowell, que parece que funcionaron bien en pantalla. A pesar de todo, algunas escenas, como la del robo, compensan la simpleza de la trama.

4/10
El último boy scout

1991 | The Last Boy Scout

Joe, un detective privado de capa caída, recibe la misión de proteger a una stripper llamada Cory, pero no tarda en ser asesinada y Joe, junto a Jimmy, novio de Cory y ex deportista de élite, se juntan para descubrir quién está detrás del crimen. Todo parece indicar que se trata de un asunto de corrupción entre el dueño del equipo de fútbol y los miembros de la comisión. Cinta de acción con un Bruce Willis en su salsa. El film recuerda a otros títulos del actor como Persecución mortal, o la saga iniciada con Jungla de cristal, donde acción, tiros, persecuciones y corrupción son los ingredientes principales. Willis no decepciona, mezclando sus momentos de valentía y audacia con el empleo de un chiste a tiempo. Como curiosidad de baja calidad hay que decir que es la película donde más se utiliza la palabra 'joder' (hasta 102 veces). Dirige la cinta Tony Scott, hermano de Ridley, y autor de filmes como Amor a quemarropa, Marea roja o Domino.

5/10
La hoguera de las vanidades

1990 | The Bonfire of the Vanities

Pocas adaptaciones literarias han tenido tan poco fortuna como la que nos ocupa. Si Tom Wolfe se puede considerar afortunado de lo que se logró antes con Elegidos para la gloria, basada en "Lo que hay que tener", aquí, se mire como se mire, sólo tenemos un completo horror, que no da con el tono que requiere la vitriólica trama en ningún momento. El film narra el descenso a los infiernos de un broker de Wall Street, cuando atropella accidentalmente a un tipo, y huye de la escena del suceso, por el posible escándalo, sobre todo porque le acompañaba en tal ocasión su amante. El caso es que la noticia sale a la luz pública, y como el atropellado era un negro se monta todo un "numerito", pues el suceso puede ayudar a dar un escarmiento, mucha gente puede ser tajada, y alguno puede avanzar en su carrera. Los hechos se miran a través de los ojos de un cínico periodista, que contempla la inesperada soledad del protagonista. Lo que en el libro es una historia que no se puede abandonar, en el film de Brian De Palma se vuelve rutinario y sin chispa, una hoguera que no es tal. Hay un error de casting en varios personajes, y Tom Hanks no da la talla, algo sorprendente en un actor luego doblemente oscarizado; en aquella época estaba encasillado como actor graciosete, y aquí no logra atrapar la vis tragicómica requerida. Tampoco Bruce Willis da la imagen socarrona pero humana que pedía el personaje, el actor parece contagiado de la desgana general que preside la cinta. Es una pena de film, porque con el material de partida, y el "no reparar en gastos" típico en Hollywood, debería haber dado como consecuencia una película para la historia, en vez de una película para olvidar.

3/10
La jungla 2. Alerta Roja

1990 | Die Hard 2

Tras haber salvado a los miembros de la empresa donde trabaja su mujer, el detective John McClane (interpretado por Bruce Willis) se dirige al aeropuerto de Washington para realizar lo que él cree que va a ser un rutinario viaje. Sin embargo, un comando terrorista ha tomado por asalto el aeropuerto. Conducidos por un psicópata ex oficial del ejército americano, que piensa que éste le ha traicionado y pretende vengarse de forma sangrienta, el grupo planea interceptar la extradición de un importante traficante de drogas centroamericano, justo cuando llegue a los Estados Unidos para ser juzgado, y liberarle. Una vez más, McClane se queda sólo. Intentará ser ayudado por los policías del lugar, pero estos resultarán ser del otro bando. El reputado especialista en cine de acción Renny Harlin (Máximo Riesgo) dirige con precisión esta amena y espectacular secuela de uno de los mayores éxitos del cine de acción, Jungla de cristal, y consiguió ser aclamado como el sustituto idóneo de John McTiernan, director de la ya mítica primera parte. El guionista Steven E. De Souza, autor de la primera parte, repite en esta secuela, para la que adaptó el argumento del libro 58 minutes de Walter Wager. El filme tiene el sello de estilo inconfundible de su productor, Joel Silver (Arma Letal, El último boy scout). Bruce Willis volvió a anotarse un éxito con su interpretación del policía John McClane, que intenta tomarse en clave de humor su trágico destino.

5/10
Recuerdos de guerra

1989 | In Country

Samantha, una adolescente, no llegó a conocer a su padre, que murió en la guerra de Vietnam. Y los veteranos, como su tío, no hablan mucho, prefieren pasar página. Ella promoverá iniciativas como un baile para honrar a los veteranos. Aunque irregular, la cinta de Norman Jewison es un sentido homenaje a los soldados que sirven a su país, y luego son olvidados injustamente cuando terminan las guerras. Protagoniza Bruce Willis, el tío de la joven "investigadora", encarnada por Emily Lloyd.

5/10
Asesinato en Beverly Hills

1988 | Sunset

Hollywood, años 20. El sheriff Wyat Earp y la estrella del cine mudo Tom Mix colaboran juntos en una investigación criminal, donde deben encontrar a un asesino que amenaza al mundo del cine. Comedia policíaca resuelta sin estilo por parte de un Blake Edwards en baja forma, ya que, a partir de aquí, sólo haría malas películas como Una cana al aire (1989) y, especialmente, El hijo de la pantera rosa (1993). Contiene una buena ambientación del mundo del cine de ese tiempo gracias al trabajo del director artístico Marvin March, pero a la película le falta garra e interés por lo que se está contando. Antes de comenzar el rodaje, Bruce Willis sustituyó a Robert Duvall como protagonista.

3/10
Jungla de cristal

1988 | Die Hard

En la ciudad de Los Ángeles un grupo de terroristas se apodera de un gigantesco rascacielos durante el transcurso de una fiesta y secuestran a todos los asistentes, excepto a John McClane, el esposo de una de ellas, que consigue huir -a pesar de que se había quitado los zapatos y la camisa-. Los delincuentes cierran herméticamente el acceso al edificio, por lo que la policía no puede pasar. John McClane se queda solo, pero aún así intentará hacer frente a los terroristas con la única ayuda de su astucia. Un policía le ayudará a través de la radio. Uno de los espectáculos visuales más trepidantes del cine de los 80, todo un clásico del cine de acción que obtuvo tanto éxito que se hicieron otras dos secuelas, inferiores pero entretenidas. El productor Joel Silver y el realizador John McTiernan repiten tras su colaboración en Depredador y contrataron como cabeza de cartel al carismático Bruce Willis, famoso por la serie de televisión Luz de luna, que había saltado al cine con el filme Cita a ciegas de Blake Edwards, y que con este título se consagró como un nuevo tipo de héroe de acción, más humano que sus predecesores -Stallone y Schwarzenneger- y que aporta mucho sentido del humor. Como oponente, un villano de excepción, el excelente actor de la escena británica Alan Rickman, que interpreta al líder de los terroristas. El guión es la obra maestra de Steven E. de Souza (Commando), que consiguió un estilo propio que se impondría durante la década de los 90 y, poco después daría el salto a la dirección con Street Fighter. La última batalla, protagonizada por Jean-Claude Van Damme.

7/10
Cita a ciegas

1987 | Blind Date

El fantástico Blake Edwards nos transmite en esta película una ración de sus vibraciones, con las que consiguió su obra más celebrada, Desayuno con diamantes, basada en la obra de Truman Capote y protagonizada por unos espléndidos George Pauppard y Audrey Hepburn. Como entonces, son ahora un hombre y una mujer los que dan origen a una comprometedora y divertida situación que comienza con una cena de negocios. Sin embargo, Nadia (Kim Basinger), una chica muy guapa y explosivamente sexy, bebe demasiado y acaba convirtiendo la velada en un auténtico desastre. Pero eso es sólo el comienzo, porque su acompañante, Walter (Bruce Willis), acabará metiéndose en una aventura que puede costarle mucho dinero, su salud mental e incluso... la vida. Bruce Willis, recién salido entonces de la serie Luz de luna, daba muestras de sus grandes cualidades para los toques de humor en las situaciones más extrañas. Y pocas veces Kim Basinger estuvo más encantadora.

6/10
Luz de luna (4ª temporada)

1987 | Moonlighting

Maddie ha iniciado una relación con David. Descubre que se ha quedado embarazada, pero aún así se resiste a contárselo a David. La penúltima temporada de la serie cuenta como invitados con John Goodman, Eva Marie Saint y Ray Charles.

5/10
Luz de luna (3ª temporada)

1986 | Moonlighting | Serie TV

David Addison y Maddie Hayes investigan todo tipo de casos. Vigilan a amantes despechados, capaces de cometer actos atroces, y desentrañan complejas conspiraciones. Esta tercera temporada, aunque están enfrentándose continuamente, es esta tanda de episodios se estrecha la relación entre David y Maddie. David, un poco fanfarrón, está decidido a impresionar a Maddie y demostrarle que es el mejor detective del mundo.

6/10
Luz de luna (2ª temporada)

1985 | Moonlighting | Serie TV

Continúan nuevos casos para los detectives Maddie y David, una pareja tan eficaz en su trabajo como opuesta en lo personal. En esta segunda entrega, los protagonistas recibirán la visita del hermano de David que a simple vista parece llevar una vida acomodada y de lujo. Así da comienzo esta nueva temporada donde las discusiones dialécticas de los detectives siguen siendo la tónica de humor de las historias.

6/10
Luz de luna

1985 | Moonlighting | Serie TV

Maddie Hayes, una famosa modelo, descubre que su contable le ha robado. De todas sus posesiones sólo le ha quedado una agencia de detectives. La empresa está dirigida por David Addison, un tipo alocado que no para de meterse en líos. Todo un fenómeno televisivo, gracias a la inolvidable paraje formada por Cybyll Shepherd y el entonces desconocido Bruce Willis. También tuvo mucho que ver la frescura de los guiones, los divertidos secundarios y el pegadizo tema musical.

6/10
El gran halcón

1991 | Hudson Hawk

Hudson Hawk es un ladrón de guante blanco de Nueva York que es contratado por unos chantajistas para un próximo trabajito. Deberá robar valiosos cuadros de Leonardo da Vinci de unos museos europeos si no quiere que asesinen a su amigo Tommy. El plan se irá complicando porque diversas personas se interponen en la operación, como unos agentes corruptos o una guapa experta en obras de arte llamada Anna Baragli. Michael Lehmann (La verdad sobre perros y gatos) no acertó al concebir esta película con un guión tachado de absurdo y unas interpretaciones algo falsas, por parte sobre todo de los 'malos'. Lo mejor es la intervención de Bruce Willis, Danny Aiello o Andie MacDowell, que parece que funcionaron bien en pantalla. A pesar de todo, algunas escenas, como la del robo, compensan la simpleza de la trama.

4/10

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