El incendio que asola parte de California desde el pasado jueves, ha devorado más de cien casas. Rob Lowe está de suerte, pues su hogar no ha sufrido daños, pero se vieron obligados a abandonarlo con el miedo metido en el cuerpo.
“Ha sido exactamente como el Armagedón”, declaró Rob Lowe en KABC-TV. El actor estaba en su casa con su familia, cuando tuvo que abandonarlo todo para ponerse a salvo del incendio que desde el pasado jueves asola Santa Bárbara y sus alrededores. “Mi hijo y yo estábamos viendo un partido de fútbol en televisión, cuando mi mujer volvió a casa después de hacer unos recados. Entró y dijo: ‘Aquí fuera, la montaña está en llamas’. Yo pensaba que bromeaba, no había ninguna señal de que algo fuera mal”, afirma Lowe, que pronto se dio cuenta de que aquello era todo menos una broma pesada. “Puse a los niños en el coche y en cuanto salimos a la carretera vimos que toda la montaña estaba ardiendo con unas llamas que se levantaban del suelo más de 60 metros. Definitivamente, habían llegado sin previo aviso. Surgieron de la nada”, confesó el actor.
Las últimas noticias afirman que los bomberos han conseguido controlar el gran incendio, pero también recogen la preocupación que tiene el cuerpo por el viento. Los Ángeles Times habla sobre la inquietud de los bomberos ante el posible cambio en el tiempo, lo que volvería a empeorar el incendio. Hasta la fecha, las llamas han arrasado más de cien casas y miles de personas han tenido que ser evacuadas. La casa de Lowe se encuentra en la zona residencial de lujo de Montecito, donde también viven Michael Douglas y Oprah Winfrey. Todos han tenido suerte, pues ninguna de las casas se ha visto afectada. El pasado verano, los estudios Universal fueron los que peor parados salieron, después de que hubiera otro gran incendio en Hollywood.
