El deseo de tener más niños llevó a Alec Baldwin a bromear en el programa de David Letterman sobre la posibilidad de pedir por correo una novia filipina. Un senador de este país no ha tardado en poner al actor a caldo por sus palabras.
Parece mentira, la gente no aprende. Si a la pobre Hannah Montana casi se le cae el pelo por posar en una foto haciéndose la china, qué puede espera alguien que hace un comentario desafortunado en un programa de televisión. En esta ocasión ha sido Alec Baldwin el que ha dicho lo que no debía. El actor acudió al programa de David Letterman donde le confesó al presentador su deseo de tener más hijos. Baldwin es padre de la adolescente Ireland, que nació fruto de su matrimonio con Kim Basinger. Ahora está divorciado, por lo que se le ocurrió hacer una bromita a propósito de la necesidad de echarse novia para así ser padre de nuevo. “Estoy pensando en mandar un mail para encargar una novia filipina... o rusa”, dijo Baldwin. A los rusos parece que la cosa ni les ha ido ni les ha venido, pero a los filipinos... El senador Ramon Revilla ha puesto el grito en el cielo y ha demostrado que si Baldwin puede estar fuera de lugar, él aún más. No sólo ha criticado lo que ha dicho el actor y le ha recordado que en su país existen reglas que prohíben ese tipo de “encargos”, sino que además le ha garantizado violencia si en alguna ocasión se le ocurre pasarse por Filipinas. Ha calificado sus declaraciones de “insensibles e innecesarias”, además de un insulto para millones de filipinos. No conforme, el “macarra” senador hizo gala de una sutil elegancia para retar al actor: “Dejadle que intente venir aquí a Filipinas y ya verá la que se lía”.
