Hannah Montana ha confesado que no ha visto ninguna película de la saga Crepúsculo y que no las piensa ver nunca porque no le gustan los vampiros. Sabe que está en minoría, pero no es capaz de entender el fervor de la gente. Bienvenidos al ‘harakiri’ de popularidad de la jovencita.
Puede que Miley Cyrus haya cambiado su vida para siempre. Puede que haya tomado la peor decisión de su existencia. Y es que Hannah Montana se acaba de practicar un ‘harakiri’ de su popularidad. Dejar Twitter fue un juego de niños en comparación a lo que ha hecho ahora la joven estrella. Miley Cyrus ha confesado que no es seguidora de la saga Crepúsculo y que nunca ha visto ni verá ninguna de sus películas. ¡Horror! ¡Arrepiéntete, Hannah! Esta actitud profana en los tiempos que corren te puede costar muy cara. No le gusta Crepúsculo...
“Nunca la he visto ni la voy a ver. No creo en ella. No me gustan los vampiros... No me gustan esos lobos que saltan de la pantalla cuando estoy viendo mi tele por la noche. No me gusta nada. No quiero tener nada que ver con esto”, dijo Miley a la emisora de radio Q92 cuando le preguntaron durante un evento de MTV en Cleveland sobre cuál era su personaje favorito de Crepúsculo. Después de pronunciar estas sacrílegas palabras, Cyrus reconoció que sabe que está en minoría. Por esto se siente “perdida, porque a todo el mundo le gusta”. Suerte, Hannah, la vas a necesitar.
