Conrad Murray se ha declarado no culpable ante el juez, de la muerte de Michael Jackson. Según la fiscalía no se trata de un delito grave, y se enfrenta a una pena máxima de cuatro años de prisión.
Según la fiscalía, Conrad Murray actuó sin malicia por lo que no se puede considerar que su implicación en la muerte de Michael Jackson sea un delito grave. En cuanto se supo que el artista había muerto por una intoxicación del anestésico Propofol todas las miradas recayeron sobre su médico. El lunes 8 de febrero Murray compareció ante un tribunal de Los Ángeles donde se declaró no culpable de los cargos de homicidio involuntario a los que se enfrentaba. El juez fijó una fianza de casi 55.000 euros para el doctor que tendrá que volver a presentarse en el juzgado el próximo 5 de abril. Gracias a la fianza, Murray saldrá en libertad aunque el juez le ha retirado el pasaporte y le ha prohibido recetar sedantes.
Dado que la fiscalía considera que no se trata de un delito grave, Conrad Murray se enfrenta a una pena máxima de cuatro años de prisión. El doctor ha admitido que suministró a Jackson varios medicamentos entre los que se encontraba el Propofol. Según su versión, Michael Jackson lo consumía habitualmente para conciliar el sueño y se refería a él como “leche”.
La familia Jackson ha mostrado su malestar con el desarrollo del juicio a través de su abogado, convertido en portavoz. En su opinión, la justicia está siendo indulgente con el doctor Murray.
