Sony, Chris Rock y algún que otro productor más, acaban de ser demandados por 20 millones de dólares. La demandante alega que Un funeral de muerte es un plagio de un libro que ha escrito ella.
Racismo, un complot para erradicar la presencia femenina en las ciudades, así como la presencia de chistes destinados a humillarla, son algunas de las numerosísimas quejas que incluye la demanda interpuesta por Pamella Lawrence. Los destinatarios son Sony, Chris Rock y todos los productores vinculados al remake norteamericano de Un funeral de muerte. Pamella defiende que esta película es una copia de su libro “Caught on Video… The Most Embarassing Moment de Funeral, July 11, 1994, Jamaican Volume 1”. El libro cuenta la experiencia vivida en un funeral en Jamaica, donde, por ejemplo, fue despojada de sus ropas. Algo que también sucede en Un funeral de muerte.
No es éste el único vínculo entre el libro y la película y esto se debe, siempre según Pamella, a que en 1998 contactó con unos profesionales de TriStar. Les dejó una copia del libro y del material que tenía pero nunca se lo devolvieron. Según Lawrence, los ejecutivos le dijeron que lo habían perdido y que, si no se lo creía, entonces se verían en los tribunales, donde ellos pagan por tener a los mejores abogados. Aún así, ella los denunció. El caso es que en 2007 Frank Oz dirigió la película que inspiró a la actual Un funeral de muerte. Sin embargo, Pamella no parece estar tan enfadada con ese título como con el casi calcado remake actual.
El caso es que aunque Pamella se lo haya inventado todo, no se ha dado cuenta de que ahora sí ha contado una curiosísima historia. Si esto cayera en buenas manos podría ser desde un nuevo Erin Brockovich hasta otro Big Fish.
