La actriz Mia Farrow ha dado una versión algo distinta de la de la modelo Naomi Campbell, acerca de los diamantes que recibió del ex presidente de Liberia Charles Taylor, juzgado en Holanda por crímenes de guerra.
La película Diamantes de sangre, protagonizada por Leonardo DiCaprio, ayudó a que el público se familiarizara con la expresión “diamantes de sangre”, que alude al tráfico con estas joyas a cambio de armas que financian sangrientas guerras. Por estos hechos, acontecidos durante la guerra civil que asoló Sierra Leona entre 1992 y 2002, está siendo juzgado el ex presidente de Liberia, Charles Taylor.
El jueves 5 de agosto Naomi Campbell fue llamada a testificar, por el regalo de unos diamantes de sangre durante una fiesta presidida por Nelson Mandela en septiembre de 1997. Según la modelo, que se resistió durante meses a comparecer, se trataba de “unas piedras de aspecto sucio envueltas en un pañuelo”. Pero no es esto lo que afirmó ayer día 9 la actriz Mia Farrow, también invitada a la fiesta. Según ella, Campbell comentó “feliz” que había recibido “un diamante enorme”, y su intención de destinarlo a obras de caridad. No obstante, Farrow admitió no haber visto el diamante.
