¿Debería ser desterrada al infierno de los vampiros crepusculares? Es lo mínimo porque la actriz ha dicho que le gustaría intervenir en la serie televisiva de Alan Ball, con un derroche de sexo y violencia que la sitúa en las antípodas de la 'casta' saga Crepúsculo.
Nikki Reed –Rosalie Hale en la saga Crepúsculo– ha coincidido en el plató con una actriz de True Blood, Deborah Ann Woll –Jessica Hamby en la serie–, en el rodaje de Catch .44. Y no sabemos si la han mordido en el cuello, pero el caso es que Reed dice estar tramando un plan para aparecer en la serie televisiva, aunque sea un momento. La actriz lo explicó así en MTV: “Voy a visitarla [a Deborah Ann] un día al set, como por casualidad, y sería un “¡Ey, Alan! Alan Ball, ¿cómo te va? ... ¿Sabes que podría ser divertido, porque estoy en Crepúsculo, que podría ser divertido? No creo que fueran a cargárselo. Estoy dispuesto a pelear por ello.”
Suena a traición de lesa majestad, pero lo peor no es su intervención en True Blood, sino que encima la chica dice que querría hacer de “mujer loba”. Definitivamente, al infierno con ella.
