Steven Spielberg navega estos días por el Mediterráneo, con un grupo de familiares y amigos, y su ahijada Gwyneth Paltrow. La embarcación se acercó demasiado a la playa cerca de Porto Liscia.
Como la legislación local prohíbe navegar a menos de 300 metros de la costa, algún lugareño llamó a las autoridades para informar de que un barco se había saltado la norma a la torera.
Cuando un guardacostas acudió al lugar a investigar lo ocurrido, se encontró con un hombre con barba rodeado de gente que le pedía autógrafos. Se trataba del mismísimo director de En busca del arca perdida, que en cuanto vio al agente se acercó a él y le dijo: "Soy Steven Spielberg, ¿en qué puedo ayudarle?".
El guardacostas tuvo que explicar al director que no tenía más remedio que multarle. Spielberg demostró ser un hombre muy educado, se disculpó e incluso se ofreció a pagar la multa en el acto. Pero el agente le explicó que tenía que enviar el importe a través de Correos.
El hecho de que Spielberg haya tenido que pagar 173 euros no le impedirá llegar a fin de mes. No sólo es multimillonario sino que el citado yate es de auténtico lujo, tiene dos piscinas y dos cines e incluso un helipuerto.
