En boca cerrada no entran moscas... ni virus. Debe ser una lección recién aprendida por Laurence Fishburne.
A veces las palabras las carga el diablo. Laurence Fishburne se encuentra en plena promoción de su última película Contagio, donde ha trabajado a las órdenes de Steven Soderbergh. El actor echó unas risas a cuenta de que algunos de los actores habían tomado aprensión por el realismo con que se describe la propagación de un virus letal en la trama. Así, afirmó muy convencido “No tengo miedo a los microbios. No tengo miedo a ponerme enfermo. Morirse, ésa es la madre del cordero”.
El caso es que al día siguiente de tan contundentes declaraciones un representante del actor explicó que el actor estaba indispuesto por un virus estomacal. Lo que provocó comentarios bromistas de Soderbergh y Matt Damon. Ahora se asegura que el actor ya está restablecido, y sólo dabe preguntarse si estamos ante la enésima triquiñuela promocional del mundo del cine.
