Dicen que la heroína de "Los juegos del hambre" debería tener un aspecto más enclenque. Y es que la obsesión por la delgadez alcanza incluso a una interpretación tan maravillosa como la que hace la actriz Jennifer Lawrence en Los juegos del hambre. Estamos inmersos en una auténtica guerra de los kilos.
Genial el post de Patrick Goldstein en su blog 24 Frames de Los Angeles de Times. El crítico afea la conducta de algunos comentaristas como Manohla Dargis, del New York Times, por decir que, en Los juegos del hambre, Jennifer Lawrence en su papel de Katniss Everdeen “con 21 años y figura femenina seductora encaja mal en una fantasía distópica sobre gente hambrienta y sometida”. Peor es Todd McCarthy, de The Hollywood Reporter, que dice que “se muestra aquí como una chica persistentemente gorda”, o Jeffrey Wells en Hollywood Elsewhere que dice que es “muy alta y corpulenta.”
El artículo, del que dejamos el enlace, incide en la obsesión con el físico, no sólo de los que hacen las películas, sino también de los que las comentan. Y se queja Goldstein de que las críticas no incidan, en todo caso, en un posible error de casting, más que en decir que la actriz es así o asá; también le parece una lástima, con razón, de que critiquen a un personaje femenino fuerte y bien construido en una película de acción, algo no tan habitual en los tiempos que corren.
