En los días alrededor de su muerte, todo fue llanto y pesar. También entre los conciudadanos de Whitney Houston en Newark. Hasta que ha llegado la elevada factura de los funerales.
Miles y miles de personas acudieron a los alrededores de la iglesia donde se celebró el funeral por Whitney Houston y al Newark Club donde luego se reunieron los familiares, amigos y allegados. Casi nadie pudo ver nada, pero lo que sí van a ver los ciudadanos de Newark es su bolsillo bien rascado, pues el coste del dispositivo de seguridad ante el evento se ha elevado a 187.000 dólares, según ha revelado la CBS. Una cantidad nada exigua, pues supone el 5% del presupuesto anual del ayuntamiento de la ciudad.
La concejala Mildred Crump defiende el gasto pues dice ella misma haber sido testigo de cómo “miles y miles de personas estaban desesperadas por asistir al funeral y fueron contenidos por barreras y funcionarios del orden público”. Pero algunas personas de a pie comentaron que de tan desmesurado gasto debería hacerse cargo la familia y no el erario público.
