Ayer el presidente Barack Obama lanzó su discurso como candidato a la reelección en la Convención de los Demócratas. Pero antes las estrellas de Hollywood contribuyeron al fulgor previo.
Las jóvenes actrices Scarlett Johansson, Kerry Washington y Eva Longoria hablaron con pasión apoyando a Obama. El guión era parecido en los dos primeros casos, ellas son ricas y famosas, pero sus parientes no lo eran y salieron adelante con ayudas del estado, es necesaria la igualdad de oportunidades para todos.
Washington aseguró que se encontraba allí “no sólo como actriz, sino como mujer, como afroamericana y como nieta de inmigrantes”, y mostró preocupación porque la otra parte contratante –o sea, los republicanos– pueda arrebatar los derechos adquiridos.
En la misma línea habló Johansson, quien dijo estar con Obama “no como representante del joven Hollywood, sino representando a muchos millones de jóvenes americanos, mujeres jóvenes en particular, que dependen de programas públicos y sin ánimo de lucro que les ayudan a sobrevir”.
Longoria finalmente habló del plan de recortes de impuestos de los republicanos en los siguientes términos: “La Eva Longoria que trabajaba haciendo hamburguesas en Wendy, ésa necesitaba una bajada de impuestos. Pero la Eva Longoria que trabaja en el cine, no.”
