Beber o no beber alcohol de marca, he ahí el dilema al que van a tener que enfrentarse los productores de películas, si arrecian las quejas de los fabricantes.
Anheuser-Busch, la compañía fabricante de la celebérrima cerveza Budweiser, ha pedido a Paramount, uno de los estudios que está detrás de la película Flight, que elimine la escena donde aparece el protagonista alcohólico interpretado por Denzel Washington ingiriendo su bebida. El film de Robert Zemeckis, estrenado el pasado fin de semana, se centra en un piloto adicto al alcohol y a las drogas, que impide que su avión averiado sufra un accidente fatal.
A lo largo de la cinta, Washington bebe cerveza y vodka, y al parecer hay un momento en que se ve claramente la etiqueta de Budweiser en la botella. Los responsables de Anheuser-Busch han pedido que el logo desaparezca o se oscurezca en las copias digitales del film que se proyectan en salas, y en su futura explotación para servir cine en casa.
Por su parte, los distribuidores del vodka Stolichnaya tampoco están contentos del uso que el film hace de su bebida, y han declarado que “considerando el tema de la película Flight, se trata seguramente de un proyecto en el que no habríamos participado de modo voluntario”. Y no consideran que sea marketing responsable hacer utilizar de esta manera su marca.
De todos modos, lo más probable es que las quejas queden en nada, pues las leyes de marcas y copyrights permite un “uso correcto” de productos, y acudir al vodka y a la cerveza para la trama podría considerarse que entra en esta categoría. En el film aparecen además los vodkas Absolute y Smirnoff.
