Esta chica es una valiente. Aunque la belleza desarma cualquier superstición. Penélope Cruz protagoniza el calendario Campari para un año muy especial, el 2013. Esperemos que sea el de la buena suerte (y no hace falta cruzar los dedos, que aquí no somos supersticiosos).
Con sus últimas declaraciones acerca de la crisis económica y las decisiones de los gobiernos europeos, incluido el español de Mariano Rajoy, para afrontarla, más de uno diría que Penélope Cruz es, como su marido Javier Bardem, una “roja”.
Pero el rojo que ocupa estas líneas no tiene nada que ver con las ideas políticas de la actriz, sino con el vestuario que luce espléndida en el calendario de 2013 que protagoniza para Campari. Rojo, rojo, rojo. Como el que llevó también para la presentación en Milán, de Giorgio Armani.
El nexo común de las imágenes correspondientes a los doce meses del año 2013 consiste en que la valerosa Penélope Cruz desafía a las supersticiones populares que afirman que un gato negro, una escalera o un espejo roto pueden traer consigo una indeseable racha de mala suerte. Y es que el año 13, número también de mal augurio, debería ser bueno para todos, a pesar de la mentada crisis que tanto nos viene machacando.
