El culebrón de esta actriz, aspirante a imitar a Lindsay Lohan en lo que a escandalosa presencia en medios se refiere, continúa.
Amanda Bynes es de esas guapas actrices cuya carrera prometía, pero después de la muy apropiadamente titulada en España Rumores y mentiras, no la hemos vuelto a ver en una película. En cambio si arma revuelo mediático al más puro estilo Lindsay Lohan, y escribe tuits más o menos escandalosos.
El caso es que el pasado jueves se informó de que había sido detenida por fumar marihuana, después de que un vecino denunciara un olor sospechoso en el edificio donde tiene su apartamento. Ahora es Bynes la que contraataca diciendo que un policía la manoseó abusando de ella, y que es falso que tuviera en su apartamento nada relacionado con la droga, ni que arrojara un bong por la ventana.
Asuntos internos está investigando la reclamación de la actriz, que la ha aireado profusamente a través de cuenta de Twitter.
