La guerra del streaming. El ascenso de Netflix (José María Aresté, Rialp, 222 págs.)
Estupendo y lúcido libro sobre la revolución que se ha producido en el mercado cinematográfico en los últimos años y que permite comprender los mecanismos que han hecho posible el auge el fenómeno del streaming, con ese monstruo del mundo de la exhibición digital llamado Netflix, a quien todas las demás empresas del sector desean imitar. En tan solo doscientas páginas el lector obtendrá un bagaje completísimo acerca del fenómeno Netflix y estará en situación de comprender –y aun prever– los acontecimientos que seguirán en un futuro cercano.
José María Aresté, director de Decine21, crítico de prestigio y autor de libros como “En busca de William Wyler” o “Caballero Christopher Nolan”, demuestra conocer al dedillo los entresijos de la industria digital, con su historia y todas las incertidumbres que ha sobrellevado con el paso de los años hasta afianzarse como poderosa alternativa a la exhibición de películas en las salas, y eso en el caso de que no haya llegado a los hogares para sustituir definitivamente a las grandes pantallas. El negocio del cine ha dado un vuelco en poco tiempo y Netflix ha sido el principal protagonista. Este libro analiza este proceso con pulcritud y sin pesadez, ofreciendo una completa visión de la evolución empresarial de la compañía digital más puntera del momento.
Estructurado en seis grandes capítulos “La guerra del streaming. El ascenso de Netflix” comienza haciendo un poco de historia, remontándose a los años finales del siglo XX, cuando Reed Hastings y Marc Randolph fundaron Netflix, una empresa de envío de películas por correo postal. Resulta apasionante leer el itinerario que siguió la compañía en esos años iniciales, su opción por el DVD, sus ajustes en el reparto, la búsqueda de una interfaz amigable y un algoritmo intuitivo que facilitara la elección a los suscriptores, etc., hasta desembocar en la virulenta y ajustadísima batalla entre Blockbuster y Netflix por hacerse con el mercado del alquiler por correo.
En sintonía con el camino seguido por Netflix, otros capítulos del libro exploran la cultura corporativa de la empresa, la evolución hasta el streaming, los retos del algoritmo tecnológico, la producción de películas propias y el deseo de otras empresas de seguir los pasos de Netflix. Despiertan especial interés las páginas sobre la filosofía empresarial de la empresa. Características que pasan por no distraerse con ideas novedosas y centrarlo todo en facilitar al cliente el acceso a lo que desea. Pero esto, claro está, compaginado con no anquilosarse y haber sabido renovarse constantemente para mejorar sus objetivos. Una obtención de resultados que pasa por implantar una filosofía empresarial muy agresiva en cuanto a la innovación pero también en lo que se refiere al día a día de los trabajadores, que han de enfrentarse a una feroz competencia, a veces con la espada de Damocles del despido como insoslayable acicate para ser cada vez mejores. Aresté explica esto con soltura y claridad, sin ambigüedades ni eufemismos, apoyándose muchas veces en declaraciones de trabajadores o ex trabajadores de la empresa que hablan por experiencia propia.
Y resulta sumamente curioso repasar los diferentes retos que ha tenido la compañía a lo largo de los años. No son pocas las polémicas surgidas por ciertas decisiones que más parecen políticas o ideológicas que puramente empresariales, en temas tan controvertidos como el aborto o la ideología de género. O la cuestión de asumir errores –como el de desdoblar el negocio de streaming y el del reparto de DVD en dos compañías–, una metedura de pata subsanada rápidamente con flexibilidad. Y, en fin, entre los innumerables obstáculos, se suma la dificultad en la negociación con los estudios cinematográficos, que ven a Netflix como un Caballo de Troya capaz de destruirles usando ¡sus propios productos! Luego, claro, vendría la expansión internacional y las películas producidas por el mismo Netflix, un modelo también lleno de riesgos.
Aconsejo vivamente la lectura de este magnífico libro. Pienso que fascinará de veras a multitud de lectores, no sólo a expertos del negocio digital o a emprendedores con ambiciosos objetivos empresariales. José María Aresté escribe con inusitada claridad, con lenguaje rico, versátil, alejado de toda ampulosidad y de pretenciosos tecnicismos. El ritmo del relato, elaborado a menudo frases sencillas, sin abuso de oraciones subordinadas, facilita altamente la lectura y por momentos hace que se lea como una novela, algo que se disfruta especialmente en la primera parte, que por fases se lee de un tirón y atrapa como si fuera un thriller. Y eso también porque desde el punto de vista empresarial es altamente estimulante. Ayuda a la lectura también que los capítulos estén divididos en numerosos apartados, todos ellos de corta extensión, lo que facilita que se pase de uno a otro con pasmosa agilidad.
