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12 claves y tendencias del cine y las series de 2020

Toca tomar distancia en un año marcado por la pandemia del Covid-19, que lo ha cambiado todo en lo relativo al cine y las series, no solo en el modo en que las vemos, sino en su explotación comercial y en el modo de rodar en un entorno seguro. En algunos aspectos pintan bastos, pero queremos ser optimistas y pensar que las crisis pueden devenir en oportunidades y formas de reinventarse. Así que aquí va una descripción del paisaje que se vislumbra cuando está a punto de terminar un año 2020 que muchos no han dudado en calificar de «annus horribilis».

1) El Covid-19 parece estar dando la puntilla a un sector de exhibición que ya estaba seriamente tocado, pero que sobrevivía gracias un público fiel. La pandemia obligó al cierre de las salas durante largas temporadas, que en algún caso persiste. En otros las estrictas medidas de seguridad convirtieron el lugar en seguro, pero a cambio de permitir un menor aforo por el respeto de las distancias sociales. Esto y el miedo de muchos espectadores se ha traducido en salas casi vacías, solo algunos títulos como Padre no hay más que uno 2 o Tenet han dado alegrías, y exhibidores veteranos como Enrique González Macho, propietario de los madrileños cines Renoir Princesa y que acaba de publicar "Mi vida en v.o.", ha llegado a señalar que podrían plantearse echar el cierre definitivo.

2) La ventana de exhibición pierde fuelle. Tradicionalmente se consideraba que una película tenía más valor de mercado si había pasado por salas. En la actual situación, la importancia de este hecho desaparece. Entre otras cosas porque estrenar es un riesgo que puede traducirse en fracaso en taquilla. El sonoro batacazo de Onward, al que la pandemia le dio en todos los morros, es indicativo al respecto. Se buscan apuestas más o menos seguras, como Wonder Woman 1984, pero lo decisiones como la de Warner de simultanear el estreno en salas con su lanzamiento de títulos en HBO Max durante 2021 son indicativos de que vivimos tiempos de incertidumbre.

3) Auge imparable del cine en casa. Al no poder salir a la calle, o casi lo imprescindible, y estar cerradas muchas salas, el espectador ha tenido que montarse su particular sala de cine en su salón. El consumo de películas y series en streaming se disparó, de modo que las distintas plataformas casi no daban a basto, y los proveedores de servicios de comunicación tuvieron que hacer frente a un tráfico descomunal.

4) Algunas distribuidoras de cine trataron de crear sus propias salas de cine virtuales, pero era evidente que partían en desventaja con respecto a las plataformas de streaming más implantadas. Netflix y compañía se han convertido en lugares donde las “majors” y otras productoras y distribuidores han terminado estrenando sus películas. Disney lanzó Mulán directamente en Disney+, y Javier Fesser hizo lo mismo en Amazon Prime Video con sus Historias lamentables. A veces descubrías títulos que llegaban al streaming casi de tapadillo, como Ava o Resistencia.

5) Miedo, mieditis a la hora de lanzar al mercado títulos que los grandes estudios tenían claro que su aspiración era ser los más taquilleros del año o casi. Ahora el nuevo Bond, Sin tiempo para morir, o el nuevo Marvel, Viuda Negra, duermen en un cajón esperando tiempos mejores, Universal y Disney miran a la competencia antes de hacer sus próximos movimientos con unos títulos de los que dependían, en gran parte, su cuenta de resultados.

6) El streaming se perfila como la ventana de explotación más importante del presente y del futuro. Netflix tiene la ventaja de estar firmemente asentada, y sus rivales hacen lo que pueden. Disney+ ha arrancado con buen pie por la fuerza de su marca, pero el grupo Disney ha tenido que hacer reajustes, con grandes despidos, por el desastre del cierre de sus parques temáticos. Y las salas parecen mirarlas como algo marginal, mientras refuerzan sus películas y series para el streaming, y perfilan el complemento Star para películas más adultas que complemente su oferta de cine familiar. Amazon Prime Video puede estar contento porque el público compra más que nunca vía internet, y su oferta de streaming se convierten en una necesidad casi natural. Por su parte AppleTV+ va poquito a poco, pero no puede ser rentable, y HBO Max y Peacock no han tenido el buen lanzamiento que habría querido, la pandemia dio al traste con ideas como el especial Friends, o el tirón de la Olimpiada de Tokio. En España los operadores locales, Movistar+, Filmin y FlixOlé también se han visto beneficiados por la crisis del coronavirus.

7) Paradójicamente, se está produciendo una auténtica saturación de estrenos. Las distribuidoras han ido acumulando películas de las que habían adquirido los derechos, y a las tienen que dar salida para generar ingresos. De modo que es casi imposible, para el aficionado pero también para el profesional, detectar todas las novedades y separar el grano de la paja. Hay a veces hay que apostar y hacer criba para informar, en Decine21 sabemos lo que decimos.

8) Los festivales de cine también han tenido que reinventarse, y aunque todos presumen de haber sorteado la crisis con relativo éxito, hay muchas incógnitas, empezando por el propio sentido existencial de los mismos. Si se puede organizar un festival en streaming, ¿qué aporta uno presencial y físico? ¿No es un gasto inútil? Es cierto que un festival es algo más que una sección oficial y unos premios, también supone un lugar de encuentro de la industria, y se pueden gestar interesantes proyectos de producción. Pero también puede uno pensar que esto se puede hacer... ¡con Zoom! En fin, hay que decir que plataformas de streaming como Filmin han sabido explotar la necesidad de muchos festivales y muestras de tener una ventana adonde asomarse, como han hecho los veteranos de Huelva y Gijón, por ejemplo.

9) ¿Existen los rodajes seguros? Ya empiezan a ser familiares las imágenes de rodajes con el equipo técnico pertrechado de mascarillas, y los actores acudiendo a los geles, e incluso manteniendo distancias en el plano como nunca antes se había visto. El rodaje del Batman de Robert Pattinson se suspendió por supuesto contagio del protagonista nunca confirmado, leemos del enfado de Tom Cruise por el incumplimiento de medidas antiCovid en el plató de Misión imposible 7. Habrá que ver si el ritmo de producción puede ralentizarse, o si primarán rodajes caseros del estilo de la reciente cinta de terror Host. También el cine de animación puede verse... animado, pues no requiere interacción en un plató.

10) Se está produciendo un cambio en la dinámica de entrega de premios. Está claro que una alfombra roja con vestidos deslumbrantes y mascarillas no es lo más glamouroso del mundo, aunque no sé a qué iluminado le escuché que tal eventualidad le parecía muy sensual y erótico. El caso es que como los estrenos se han producido al tresbolillo, en salas y plataformas, las reglas de opción a premios varían, produciendo algo parecido al caso, nunca había habido tantas incógnitas con respecto a los Oscar como en 2020. Por otro lado las galas se han retrasado, confiando en tiempos mejores y vacunas eficaces.

11) Se imponen las películas multirraciales y multisexuales. La Academia de Hollywood anunció reglas sobre la presencia de minorías entre actores y equipo técnico, y en algunas películas parece que tengamos un reparto que podía ser también de la asamblea general de la ONU, blancos, negros y colorados, de qué color es la piel del intérprete importa. Lo mismo cabe decir de la presencia LGBTI, incluso con sorpresas transexuales como la de que Ellen Page sea ahora Elliot Page.

12) Todos quieren series de éxito. Duran más, fidelizan más. Lo curioso es que Disney, siguiendo el concepto de las franquicias que tan buen resultado le han dado en cine, lo traslada a las series, exprimiendo el filón de Marvel y Star Wars, las series de superhéroes y The Mandalorian han marcado un camino que en 2021 tendrá muchos carriles, transformado en potente autopista.