Mientras la compañía audiovisual Sony se ocupa de anunciar en la convención CinemaCon el nuevo drama de Brad Pitt Fury, él tiene sus miras puestas en promocionar otro proyecto, de menor tamaño, en Los Ángeles, del que forma parte como productor ejecutivo. Pitt avala a la polivalente Rachel Boynton, que se encarga de escribir, dirigir y producir el documental Big Men, en torno a una compañía de Texas que explota un yacimiento en Ghana y Nigeria, y su relación con los financieros que venden acciones de la compañía en Wall Street. Le ha llevado cerca de seis años rodar la película, contando que pasó aproximadamente un año y medio viajando por toda África antes de empezar. Su film sobre el petróleo resultó premiado en el Tribeca Film Festival.
Fue en los momentos de peor crisis en Nigeria cuando se le ocurrió a Boynton ponerse manos al obra con este trabajo, ahondando sobre el yacimiento de petróleo descubierto en Ganha. “En los periodos más problemáticos había multitud de equipos de rodaje extranjeros que eran deportados de Nigeria, nosotros fuimos la única excepción y eso me hace sentir muy orgullosa. Supongo que se debió en parte a las relaciones y amistades que entablé en mis días de idas y venidas”, comenta Boynton al respecto. Después de su segunda estancia en Nigeria, se dio cuenta de que si quería seguir adelante con su idea, necesitaría a alguien con el caché suficiente para llegar al gran público, como Pitt. “Entendí que nadie me tomaría en serio como directora si no encontraba a alguien que confiase, como él. Creo que la forma de hacer el filme marca una diferencia que me aporta cierto rigor como profesional”.
La directora contactó con una unidad militar nigeriana conocida como Deadly Underdogs y sus miembros se mostraron muy entusiasmados con la posibilidad de aparecer en una película. “Se llama Big Men por una razón muy concreta y es que todos, en el fondo, deseamos ser grandes. Nadie está amasando cantidades de dinero con el film, pero nos da reputación como personas y en eso consiste. A la gente le gusta aparecer en la pantalla generalmente para que se les conozca”.
Brad Pitt también da su opinión sobre la experiencia: “Es increíble el gran esfuerzo que supone involucrarse en algo así hasta el fondo, es necesaria una destreza especial para desarrollar este tipo de trabajos, que precisan de una elegancia y estructura especiales. Lo más complicado es mostrarle al la gente lo que ocurre sin llegar a explicárselo, sin posicionarnos y que sean ellos mismos quienes juzguen” Así mismo añade que echaría de menos ver más temáticas de este tipo, que no diferencian entre los héroes y los villanos. “En Hollywood estás muy asentada la idea de los buenos y los malos, siempre focalizando en la línea más sensacionalista, esto se trata de lo contrario y la originalidad de pensar en algo así proviene de una mente inquieta y trabajadora”.
