El gobierno chino pretende potenciar el negocio cinematográfico en Shanghai, destinando 200 millones de yuanes, unos 26 millones de euros para promover los rodajes en la ciudad.
Nueve departamentos gubernamentales se han puesto de acuerdo para organizar la llamada Conferencia de Trabajo de Cine de Shanghai, cuyo objetivo es impulsar la industria audiovisual en la ciudad más grande de China. Finalmente, se ha elaborado un documento que adelanta las medidas acordadas, entre ellas incentivos fiscales del 15 por ciento para las empresas de cine con sede en la ciudad, así como ayudas para apoyar el rodaje y la post-producción. Existirá también la posibilidad de que los salarios de técnicos extranjeros sean deducibles de impuestos.
Shanghai siempre ha sido fuerte en el negocio del cine, pero los últimos años han visto reducida su actividad mientras que Beijing la ha aumentado. Eso sí, los gobernantes advierten de que apoyarán prioritariamente películas "que promuevan los valores esenciales socialistas", en línea con las políticas culturales recientes.
El respaldo estatal es crucial para el negocio del cine en China, ya que el gobierno controla la distribución y censura a su antojo.
