"Ciudadano Kane" comienza con las palabras "No traspassing", “Prohibido el paso”, que cuelgan en el letrero de la verja de la residencia del protagonista. Pero el film ha logrado colarse en el castillo Hearst, residencia del magnate de los medios de comunicación que inspiró el film de Orson Welles, y que dedicó en su momento todas sus energías a boicotearlo.
Stephen Hearst, vicepresidente de Western Properties, y bisnieto de William Randolph Hearst, dio su visto bueno a la proyección del film en la sala de proyección privada del empresario, una concesión que él mismo jamás habría hecho. Pero su heredero piensa que no sólo se trata de una oportunidad para reconciliarse con la memoria de Orson Welles, sino que además "clarificará las cosas", ha asegurado. "Se ha podido establecer la distinción entre el personaje ficticio de Charles Kane y su triste Xanadu, y W.R. Hearst y su hermosa obra maestra arquitectónica en la cima de la montaña de San Simeon", explicó.
El acontecimiento ha tenido lugar en el marco del Festival de Cine de San Luis Obispo. Sólo 50 cinéfilos han tenido ocasión de asistir al acontecimiento, por el 'módico' precio de 1.000 dólares, pero los beneficios irán a parar a la organización sin ánimo de lucro Friends of Hearst Casttle. Eso sí, se trata de una ocasión única, similar a lo que sería poder ver Casablanca en el bar de Rick, por poner un ejemplo, que incluye una recepción y una visita guiada por las instalaciones. La proyección fue presentada por Ben Mankiewicz, nieto del guionista del film.
