Los aficionados al cine que viven en San Francisco y el resto del área de California han acudido en masa a ver "San Andrés", el film sobre un terremoto que protagoniza Dwayne Johnson, estrenado en Estados Unidos este fin de semana.
El film ha tenido una buena acogida, como se esperaba, pero ésta ha sido aún mejor, si cabe, en las zonas propensas a movimientos sísmicos. Diecinueve de los veinte cines donde el film ha dado más dinero de todo el territorio nacional están situados en el área de la Bahía de San Francisco, o en el resto del territorio de Los Ángeles, exactamente las localizaciones en las que transcurre la acción. La única de estas salas situada en otro lugar fue E-Walk, en pleno Times Square, de Nueva York.
"No nos esperábamos esta reacción", ha declarado Dan Fellman, presidente de distribución de Warner Bros. "Algunos comentaristas han apuntado que las personas que viven en estos lugares estarían demasiado asustados para ver San Andrés. Obviamente, estaban equivocados".
