Pocas mascotas tienen tanto potencial para dar lugar a un largometraje de cine como Bubbles, el chimpancé de Michael Jackson.
Inseparable del artista durante una larga época, sobre todo antes del nacimiento de sus hijos, el mono iba casi siempre vestido como su amo, y dio lugar a infinidades de anécdotas y hasta leyendas urbanas. Se dice que el animal aprendió el célebre paso de baile ‘moonwalker’, y que con otros de su especie ayudaba a Michael Jackson con las tareas del hogar.
No es de extrañar que Dan Harmon, productor de Anomalisa, haya anunciado que su próximo proyecto de animación en ‘stop-motion’ será Bubbles, que contará la amistad entre el simio y el Rey del Pop desde el punto de vista del primero y los otros animales que le rodeaban. El guión de Isaac Adamson ocupó el primer puesto en la Black List, que recopila los mejores libretos no filmados del año. Por lo visto recorre los numerosos escándalos que vivieron los protagonistas, como la herencia de dos millones de dólares que supuestamente Jackson le dejó.
