Juan Antonio Bayona ha sido el rey de la taquilla española con “Un monstruo viene a verme”, la película más vista del año, que ha recaudado 26,1 millones de euros.
Pero aunque ha sido reclutado por Hollywood para rodar Jurassic World 2, el realizador no es profeta en Estados Unidos, pues el film sobre el niño enfrentado a la enfermedad terminal de su madre puede considerarse un sonoro fracaso en aquellos lares. Tras un mes en cartelera, sólo ha recaudado 3,3 millones de dólares, una cifra muy inferior a lo que se esperaba.
Focus, distribuidora en Estados Unidos, estrenó el film el 23 de diciembre en cuatro cines, acorde a la estrategia habitual del estreno limitado, que consiste en probar fortuna para lograr que nazca un buen boca a oreja. Dos semanas después sólo había conseguido 7.500 dólares en cada cine, una suma casi ridícula. La compañía decidió en cualquier caso apostar fuerte y proyectar masivamente en 1.523 salas con el objetivo de colarse en el Top 10 de los films más vistos de la semana. No sólo no se consiguió sino que se recaudaron unos insuficientes 2 millones de dólares.
Lo único que podría salvar los muebles sería una improbable candidatura al Oscar, ya sea para algunos de sus intérpretes, como Felicity Jones o Sigourney Weaver, o en categorías técnicas. Pero después de que fuera ignorada en los Globos de Oro, y en los diferentes galardones de las Asociaciones de Críticos, sus posibilidades son casi nulas.
