Adam Driver está de moda. El inolvidable padre Garupe de “Silencio”, de Martin Scorsese, estaba en los últimos capítulos de “Girls”, que finalizaba este año, aparece en dos filmes que se han estrenado en España con poca diferencia, “La suerte de los Logan” y “The Meyerowitz Stories” (que se puede ver en Netflix), y pronto estrena “Star Wars: Los últimos jedi”, donde vuelve a encarnar al perverso Kylo Ren.
Ahora le ha fichado otro realizador de prestigio, Spike Lee, como uno de los protagonistas de su curioso proyecto Black Klansman, thriller basado en hechos reales, a pesar de su título, que literalmente se puede traducir como “el negro que se hizo del Ku Klux Klan”.
El autor de Malcom X reconstruirá el periplo de Ron Stallworth, detective de Colorado Springs, que en 1978 se encontró con… ¡un anuncio en el periódico del Ku Klux Klan que buscaba nuevos miembros! Aprovechó la extraña coyuntura para infiltrarse en la organización, primero a través de cartas y llamadas telefónicas. Cuando llegó el momento de aparecer en persona, tuvo que recurrir a otro oficial de policía, papel reservado para Adam Driver.
El papel del agente afroamericano aún está sin asignar. El propio Lee ejercerá como productor, y ha coescrito el guión.
