A punto de estrenar “El hombre que mató a Don Quijote”, el veterano Terry Gilliam ha provocado una polémica tras afirmar que el movimiento #MeToo se ha convertido en “una turba que se dirige a quemar el castillo de Frankenstein”. Afirma que Harvey Weinstein es un monstruo, y que hay muchos más. “Quedan bastantes como él, lo que pasa es que a él se le atacó por su carácter difícil, y porque se había hecho muchos enemigos”.
“Creo que algunas personas sacaron mucho beneficio de su encuentro con Harvey y otras no. Sabían lo que hacían. Estamos hablando de gente adulta, con mucha ambición", continuó el realizador. "Harvey abrió la puerta a unas pocas personas. Una noche con él es el precio a pagar. Algunas personas lo pagaron, otras sufrieron por ello. Conozco a varias chicas que estuvieron en las suites de Harvey que no fueron víctimas y se marcharon".
Las reacciones no se han hecho esperar. “Los comentarios de Terry Gilliam sobre Harvey Weinstein son idiotas y peligrosos”, le ha respondido en Twitter el director y productor Judd Apatow. “Él no estaba en esas habitaciones. Él no sabe lo agresivo, violento y aterrador que era. ¿Quién es él para decir que fue algún tipo de trato ofrecido? Debería estar avergonzado de sí mismo”.
