En tiempos en que truena el sonido y la furia del movimiento #MeToo, Robin Wright ha tenido el valor de hacer declaraciones que van un tanto contracorriente, y que seguro que a más de uno no le habrán sentado bien.
Cuando está a punto de estrenar la última temporada de House of Cards, ya sin su compañero Kevin Spacey, acusado de depredador sexual, Robin Wright ha concedido una entrevista a Net-a-Porter, donde asegura creer en las segundas oportunidades y en la capacidad de redimirse del ser humano.
Afirma la actriz, titubeando al principio: “No sé cómo comentar esto, realmente no lo sé. Creo que todos los seres humanos tienen la capacidad de reformarse. La tienen. En ese sentido, creo en las segundas oportunidades, o como se las quiera llamar. Eso se llama madurar.”
Wright comentó también que no ha estado en contacto con el actor desde que estalló el escándalo, pero que está segura de que algún momento él contactará con ella, “pienso que es como debe ocurrir”. Por supuesto, se guarda de cualquier malentendido, comentando que los afectados por el comportamiento de Spacey han hecho bien en hablar, y que de ningún modo aprueba lo que se haya hecho mal. También reflexiona sobre la presión que supone la exposición continua ante la opinión pública.
