Las ciudades rodantes de "Mortal Engines" no han seducido al gran público.
Como coguionista y productor, Peter Jackson le da la alternativa en este film a su habitual colaborador Christian Rivers, que debuta como realizador. Pero las cifras de recaudación no recuerdan, ni de lejos a las que consiguieran las adaptaciones de obras de J.R.R. Tolkien. Tras su estreno en los grandes mercados este fin de semana, se ha tenido que conformar con 42 millones de dólares en todo el mundo, lo que resulta insuficiente, debido a que ha tenido un presupuesto de 100, a los que hay que sumar una cara campaña de marketing.
Según Variety, las pérdidas oscilarían entre los 100 y los 125 millones de dólares. Podría salvarse de tener una buena acogida en China, donde aún no se ha estrenado. Curiosamente, en España Mortal Engines se ha convertido en el estreno de la semana de mayor recaudación, pues segun ComScore ha ingresado 0,7 millones de euros, que aún así quedan lejos de los 1,4 millones de Ralph rompe internet, que ya había desembocado anteriormente en los cines.
Las razones del fracaso son evidentes, malas críticas, y su aterrizaje en la época de mayor competitividad. Se suma a los otros dos grandes fiascos –a nivel de taquilla– del año: Robin Hood y El cascanueces y los cuatro reinos.
