Harvey Weinstein vuelve a ser polémico, pues esta semana salía a la luz una nueva demandante, que asegura que el ejecutivo le hizo unas declaraciones muy duras: "Me acosté con Jennifer Lawrence y mírala, acaba de ganar el Oscar".
La audiencia previa al juicio penal en Nueva York contra el ex todopoderoso productor, que se enfrenta a cinco cargos de violación y agresión sexual, comienza el 20 de diciembre, y todo parecía indicar que debido al gran número de testimonios en su contra, tiene el caso perdido. Sin embargo, The Hollywood Reporter ha publicado un artículo en el que ha consultado a expertos legales, que afirman que el asunto está en un terreno inestable.
Para empezar, Ben Brafman, el tiburón que ha contratado Harvey Wenstein como abogtado, ha logrado en las últimas semanas socavar la credibilidad del departamento de Policía de Nueva York. El testimonio de una de las testigos, Lucia Evans, ha sido desechado porque uno de los agentes no pasó la suficiente información al fiscal. También está presentando mensajes de una de las acusadoras, Miriam Haleyi, a Weinstein, en el que le dedicaba frases como "te echo de menos". El defensor tiene preparados numerosas pruebas similares.
Por otro lado, el principal problema de la acusación reside en que tras el juicio a Bill Cosby se va a evitar otro desfile de mujeres que testifiquen sobre "hechos previos negativos". Esto elimina a todas aquellas personas no relacionadas con los sucesos por los que se juzga a Weinstein, que sin embargo afirman que en momentos anteriores han tenido malas experiencias con él.
