A Geoffrey Rush le ha dado la razón la justicia australiana.
El juez ha fallado a favor del actor oscarizado por Shine, que había demandado al diario local The Daily Telegraph por difamación, tras haber sido acusado en noviembre de 2017 por éste de acosar a una compañera de trabajo. El magistrado calificó a las noticias publicadas por el rotativo en torno a este asunto como "extravagantes". "Se escribieron piezas insensatamente irresponsables de periodismo sensacionalista de la peor clase", comentó el juez Michael Wigney, del tribunal federal australiano, al leer su fallo de doscientas páginas en Sídney.
El texto hablaba de "conducta inapropiada" con una actriz no identificada. Durante el proceso se ha sabido que la presunta víctima era la australiana Eryn-Jean Norvill, que protagonizó con Rush la obra "King Lear" en la Compañía de Teatro de Sídney entre noviembre de 2015 y enero de 2016. Ésta aseguraba que durante un ensayo el actor hizo gestos lascivos. El juez Wigney considera que el testimonio de Norvill, a quien tachó de propensa a la "exageración", no "era creíble o fiable" y además ha declarado que los artículos que retrataban al intérprete como un depredador sexual "no se pueden corroborar y resultan contradictorios". Al final, el Capitán Barbossa de la saga Piratas del Caribe recibirá una indemnización de 850.000 dólares australianos (539.864 euros), en concepto de compensación, porque Geoffrey Rush no ha trabajado –aquejado de depresión– desde la publicación de los artículos y, según sus abogados, ha perdido unos 5 millones de dólares australianos en ingresos.
